
PRECIOSA CABRA, CAPAZ DE SEDUCIR A ALGÚN ATOLONDRADO SIN MESURA NI CRITERIO
Agosto, ya se sabe, es mes abonado para las noticias chuscas. Desde ovnis al monstruo del lago Ness o anécdotas variopintas. Y yo, como soy un canalla envuelto en piel de cordero, he acabado por fijarme en una de cariz picante (¿a alguien le sorprende?), pero de derivadas interesantes en lo tocante a las necesarias precisiones de los titulares.
En los últimos días ha habido un incidente ferroviario en Tarragona que, como no podía ser de otro modo, ha alcanzado cierta difusión en la prensa estival. Un tren de cercanías salió media hora tarde porque el conductor, al llegar a su puesto, se encontró al revisor allí manteniendo relaciones sexuales.
Ante tamaño desafuero, el conductor bajó del tren y se negó volver a subir (afectado y traumatizado ¿sería un ataque de cuernos?) a la locomotora incluso cuando el revisor libidinoso fue convenientemente desalojado de la misma. Se hizo necesario habilitar una nueva locomotora y un nuevo maquinista para poner en marcha el tren.

INCLUYO FOTO DE MUJER PARA AQUELLOS QUE NO TENGAN DATOS SUFICIENTES PARA DISTINGUIRLAS DE LAS CABRAS. LAS MUJERES SUELEN IR MEJOR DEPILADAS Y NO TENER CUERNOS, AL MENOS A LA VISTA.
Bien, la anécdota (salvo en el caso de los pasajeros del convoy, condenados a esperar y perder el tiempo por la incuria de un funcionario ¿pero, después de todo, quién no ha follado alguna vez en el trabajo? Hay que ser indulgente con los calentones ajenos) es divertida, picante y muy apropiada para el mes de agosto. Lo llamativo del caso, y es a lo que voy, son las precisiones necesarias de casi todos los titulares de prensa que se hicieron eco del hecho. La práctica mayoría especificaban muy puntualmente que el revisor estaba practicando sexo…¡con una mujer!…lo que no deja de ser tranquilizador, si lo hubieran encontrado practicándolo con una cabra o un extraterrestre la cosa cambiaría, y mucho.
Analizar los titulares (y, lo sabemos, los pies de foto) es siempre un interesante ejercicio de psicología social. Un buen entretenimiento y una fuente inagotable de hilarantes erratas y disparates conceptuales. Ahí lo dejo.
© Fernando Busto de la Vega.