¿QUIÉN MUEVE LOS HILOS?

Una ola de disturbios recorre Europa. Las reivindicaciones más sensibles al pueblo se secuestran por grupos extremistas y violentos que, literalmente, se dedican a incendiar las capitales y ciudades europeas. Naturalmente, no existen las casualidades. Las olas que se extienden por continentes enteros, especialmente en Europa, siempre vienen de la agitación coordinada desde búnkeres ocultos y externos. Por lo tanto, la pregunta es la que da título a esta entrada ¿Quién mueve los hilos?

No quiero decir con lo anterior que los problemas de base no existan. Claro que existen y que marcan la decadencia del modelo político europeo implementado por los Estados Unidos en 1945 y desactualizado como poco desde principios de siglo. La gente no puede pagarse una casa, la sanidad y la educación públicas cada vez se encuentran más desatendidas en aras de la privatización, la especulación gana enteros cada día en todos los sectores sensibles que afectan al pueblo a causa de la corrupción e incompetencia de los políticos, las grandes bolsas de inmigración, especialmente de origen africano y musulmán, están ansiosas de dar un vuelco para tomar el poder e imponer sus emiratos totalitarios y todo ello afecta a unas clases medias en declive y una clase obrera abandonada desde hace décadas por la izquierda. Todo esto es cierto, pero las olas, si bien aprovechan la yesca existente para engendrar incendios desestabilizadores, son siempre artificiales. Alguien está detrás y defendiendo intereses ajenos.

En un escenario como el presente, con la guerra de Ucrania enfrentando a Europa con Rusia, cabría pensar que el mago que hace juegos de manos con nuestra sociedad anida en Moscú. Pero nada resulta nunca tan sencillo. Estados Unidos tiene una estrategia bien definida y pública para destruir y volver a subyugar a Europa y sabemos que anda, a menudo, de la mano de Rusia. Debemos, por lo tanto, escrutar con detenimiento los hilos que puedan provenir desde Moscú, pero sin olvidar aquellos que se muevan desde Washington. Los titiriteros abundan y nosotros somos marionetas demasiado dóciles a causa de nuestros políticos corruptos e ineficaces y sus ideologías y procedimientos tóxicos y nocivos.

Sea como fuere, bienvenidos a la guerra híbrida.

© Fernando Busto de la Vega.

LOS REPTILIANOS DE TRUMP

Si hay una teoría conspirativa que me gusta y me hace sonreír, que estoy incluso dispuesto a creer a pies juntillas (y ya ando mirando las costuras en los cuellos ajenos para detectar máscaras) es la de los reptilianos que dominan el mundo y, más concretamente, conforman gran parte del entorno de Trump.

Pero, lamentablemente, la realidad es mucho más sencilla y muchísimo más inquietante. Todos esos individuos e individuas rarísimos (y generalmente muy feos, exceptuando a las barbies recauchutadas, operadas y obsesivamente teñidas de rubias) que vemos alrededor de Trump no son extraterrestres, son elementos de eso que podemos denominar la América profunda. Muestras antropológicas de tres siglos de endogamia, de cerrazón, aislamiento, superstición, ignorancia y tercermundismo opulento. El resultado de una cultura evangélica, provinciana y atrasada. La prueba irrefutable de que los Estados Unidos son un imperio bárbaro. Los bárbaros del norte no cristalizaron en España, Francia, Italia u otros países del intralimes, sino más allá del Rin y se definieron con el protestantismo emigrando al otro lado del mar los más radicales (y por ende, menos civilizados y más atrasados) conformando una república de repúblicas compuestas por sectas minoritarias basadas en el racismo, el clasismo y la ignorancia supina. Esa gente fea y rara que vemos en el entorno de Trump es la muestra clara de ese proceso de decadencia prolongada de la civilización greco-romana en tribus bárbaras y aisladas. Son el símbolo evidente del atrasado de los Estados Unidos con respecto al primer mundo que representa Europa, la Europa romana.

Si alguna vez os habéis preguntado como lucirían los bárbaros del norte si no se hubieran romanizado, si hubieran permanecido en sus aldeas y encerrados en su autocomplacencia ignorante, podéis responderos viendo a Trump y su troupe.

Dicho en otras palabras: sería mucho mejor que fueran reptilianos.

© Fernando Busto de la Vega.

EL AMOR ABUNDA EN TODAS LAS COSAS

En estas páginas se habla mucho de política y de otros asuntos menores, pero no debe confundirse el lector. Al Autor de estos renglones poco le importan (y cada vez menos) las pasiones del mundo. Si algún mensaje importante quiere transmitir es el del Amor (y de ahí que puedan encontrarse en este blog entradas sobre Hotei o que citan a Rumi, o a Jesús, o al Sol Invicto y los demás dioses salvadores así como a Juan de la Cruz, algunos maestros zen u otros místicos que hablan dicho idioma, el idioma que nos devolverá a casa, a nuestro verdadero hogar).

En esa misma línea quiero hoy traer a estas páginas la poesía de Hildegarda de Bingen, que hablaba un alemán dificultoso (debido a su temprana clausura) y un latín básicamente monástico, pero conocía a la perfección el idioma de los Cielos, del Dios Óptimo Máximo que ella entendía desde la secta cristiana, pero que es universal y accesible desde muchas otras (yo soy pagano y hablo, sin embargo, el mismo idioma que ella, que los seguidores del zen o que algunos sufíes). Por eso, independientemente de vuestro origen o elección, os invito a elevaros con estas músicas y meditar estas palabras.

Dice el poema de Hildegarda:

«Cáritas abundant in omnia, de imis excellentissima super sidera, atque amantissima in omnia, quia summo Regi osculum pacem dedit»

Esto es:

El amor abunda en todo lo existente, desde el humilde polvo hasta lo más alto más allá de las estrellas amándolo todo intensamente. Él le dio el beso de paz al Rey Supremo.

Nada más tengo que decir. Solo recordar a la diosa Diana-Anahita, el manantial puro de agua viva que riega el Elíseo y llega a los infiernos para la salvación de todos de la que nos habló en su momento Juan de la Cruz, cuyo poema os dejo en la versión de Rosalía.

© Fernando Busto de la Vega.

HISPANIDAD

En España la Hispanidad ha de ser una columna vertebral de la ideología social e institucional. Por supuesto, dirigida hacia el exterior, cosa que puede y debe hacerse (salvo, como es el caso, que suframos un régimen ilegítimo e intruso como el de 1978 y una sucesión de gobiernos básicamente antiespañoles) y que ya se hizo eficazmente en el pasado. Pero, sobre todo, esta militancia hispana, habida cuenta de la situación desesperada a la que nos está llevando el régimen ilegítimo de 1978 y sus gobiernos disolventes y antiespañoles, debe ser interna.

No pueden tolerarse por más tiempo, si pretendemos revertir la decadencia que padecemos y la destrucción que nos aguarda, movimientos separatistas que cuestionan la indiscutible unidad de la nación, movimientos antihispanistas como son todos los internacionalistas (desde los izquierdistas a los liberales y trumpistas), intelectuales y asociaciones que ponen en cuestión el legado español o movimientos políticos que a lo largo de la historia han demostrado ser caballos de Troya antiespañoles (republicanos, marxistas, anarquistas y demás ralea roja). Eso tiene que acabar.

Y no va a acabar dentro del régimen intruso y antiespañol de 1978. Necesitamos una nueva organización estatal que sea militantemente hispanista y de cariz acentuadamente social.

Yo ya veo una España Nueva. Pero tenemos que luchar por ella, por su instauración. Se acabó la moderación y el conformismo. Comienza la lucha.

© Fernando Busto de la Vega.

VA BIÉN (EL BLOG)

Quienes me conocen saben que no soy demasiado partidario del autobombo (y ese es mi talón de Aquiles a la hora de venderme y darme a conocer), pero también insisten en que debo informar a mis lectores de hechos satisfactorios que pueden considerarse éxitos y, por una vez en la vida, les haré caso.

La cosa es que precisamente a comienzos de este mes de octubre de 2026 este blog que estás leyendo ha alcanzado, y superado amplísimamente, el número anual de visitas y lectores de toda su historia. Estamos todavía en octubre y ya he recibido muchas más visitas que los años anteriores en diciembre. El acumulado en este periodo de actividad, desde que dimos los primeros pasos en febrero de 2022 (si no recuerdo mal) también resulta satisfactorio.

Solo queda, por lo tanto, una sola cosa: dar las gracias a quienes han hecho (y hacen ) esto posible. A vosotros, los lectores y visitantes. Gracias. Seguimos.

NOTA.- Dadas las circunstancias el Autor sube a la red una fotografía suya mirando con reflexiva superioridad al destino. Además de feo (lo que resulta evidente) está afectado de una cierta y solapada egolatría muy común en individuos de su calaña literaria.

© Fernando Busto de la Vega.