CEUTA Y MELILLA, ESPAÑOLAS DESDE LA ÉPOCA ROMANA.

En tiempos como estos en los que la ilegítima tiranía alauita pretende robar a España sus ciudades de Ceuta y Melilla conviene ir recordando la historia para dejar claras algunas cosas.

A menudo, quienes defienden la indiscutible (pero discutida por nuestros enemigos) españolidad de Ceuta y Melilla exponen la reocupación castellana de ambas en el siglo XV. Pero la vinculación de estas ciudades a España procede de mucho antes, de la misma época romana en la que la Tingitana, todo el norte del actual Marruecos dependía de la Diócesis de Hispania, con capital en Mérida.

Toda la península ibérica y el norte del África occidental pertenecían a la división administrativa de Hispania bajo autoridad directa del Prefecto del Pretorio de las Galias con capital en Tréveris hasta el año 407 y en Arlés desde ese año hasta su extinción en 477.

Más tarde, los vándalos cruzaron a África por Tánger y por Ceuta no por casualidad, sino por la vinculación, no solo geográfica sino política, de estas ciudades a Hispania. Corría el año 429.

Cuando el emperador Justiniano destruyó el reino vándalo y extendió sus conquistas hasta la misma Hispania, Ceuta y Melilla, allá por el año 534, quedaron dentro de la provincia bizantina de Spania con capital en Cartagena. Es decir: seguían dependiendo administrativa, política y militarmente de España, no de ninguna entidad africana, eran y son plenamente españolas.

Tanto era así, que cuando los godos expulsaron a los bizantinos de España no se detuvieron en la costa peninsular. El rey Sisebuto conquistó Melilla en el año 614 y Ceuta en el 615 pasando a depender del Reino Visigodo, con capital en Toledo.

No fue hasta el año 708 que los musulmanes trataron de conquistarlas por primera vez, pero fueron rechazados durante tres años, hasta que el conde Don Julián, gobernador hispanorromano de la Tingitana cambió de bando con los efectos ya conocidos.

Pero no queda ahí la cosa, Ceuta perteneció al Califato de Córdoba (capital: Córdoba, España) hasta su disolución y después perteneció a la Taifa de Málaga y al reino nazarí de Granada. Hubo, en esos siglos, ocasionales invasiones magrebíes, pero a grandes rasgos Ceuta siempre estuvo vinculada a España, no al Magreb. Lo mismo sucedió con Melilla que hasta se constituyó a la caída del Califato de Córdoba en una más de tantas taifas españolas hasta que cayó en manos de los almorávides, como la mayor parte de esas otras taifas españolas, hasta que, como ellas, fue reconquistada por los españoles cristianos.

En resumen: toda la Historia desmiente que ninguna entidad política del Magreb pueda tener derecho alguno sobre Ceuta y Melilla. Cuando discutáis con quienes defienden lo contrario, utilizad también estos datos históricos.

Y, como conviene que la cosa quede clara a muchos…(Saint George catch me confessed in these tasks of translator so alien to my terrible English).

CEUTA AND MELILLA HAVE BEEN SPANISH SINCE THE TIME OF THE ROMAN EMPIRE

In times like these in which the illegitimate Alawite tyranny intends to steal from Spain its cities of Ceuta and Melilla, it is convenient to remember history to make some things clear.

Often, those who defend the indisputable (but disputed by our enemies) Spanishness of Ceuta and Melilla expose the Castilian reoccupation of both in the fifteenth century. But the link between these cities and Spain comes from much earlier, from the same Roman era in which the Tingitana, the entire north of present-day Morocco, depended on the Diocese of Hispania, with its capital in Mérida.

The entire Iberian Peninsula and North West Africa belonged to the administrative division of Hispania under the direct authority of the Prefect of the Praetorium of Gaul, with its capital in Trier until 407 and in Arles from that year until its extinction in 477.

Later, the Vandals crossed into Africa through Tangier and Ceuta not by chance, but because of the link, not only geographical but political, of these cities to Hispania. It was the year 429.

When Emperor Justinian destroyed the Vandal kingdom and extended his conquests to Hispania, Ceuta and Melilla, back in the year 534, they were within the Byzantine province of Spania with its capital in Cartagena. That is to say: they continued to depend administratively, politically and militarily on Spain, not on any African entity, they were and are fully Spanish.

So much so, that when the Goths expelled the Byzantines from Spain they did not stop at the peninsular coast. King Sisebuto conquered Melilla in 614 and Ceuta in 615, becoming dependent on the Visigothic Kingdom, with its capital in Toledo.

It was not until the year 708 that the Muslims tried to conquer them for the first time, but they were repulsed for three years, until Count Don Julián, Hispano-Roman governor of Tingitana, changed sides with the effects already known.

But it doesn’t stop there, Ceuta belonged to the Caliphate of Cordoba (capital: Cordoba, Spain) until its dissolution and then belonged to the Taifa of Malaga and the Nasrid kingdom of Granada. There were, in those centuries, occasional Maghrebi invasions, but broadly speaking, Ceuta was always linked to Spain, not to the Maghreb. The same happened with Melilla, which was even constituted at the fall of the Caliphate of Cordoba in one of many Spanish taifas until it fell into the hands of the Almoravids, like most of those other Spanish taifas, until, like them, it was reconquered by the Christian Spaniards.

In short: all of history denies that any political entity in the Maghreb can have any rights over Ceuta and Melilla. When you argue with those who defend the opposite, also use these historical data.

© Fernando Busto de la Vega.

CÓCTEL DE HORCHATA

Friends laughing while a bartender shakes a cocktail at a seaside bar

Lo confieso: estoy al borde de la herejía. Soy reo de profundas tentaciones de atentar contra la pureza de alguno de los más intocables sacramentos organolépticos patrios y de ganarme el anatema de todo el integrista (en cuestiones gastronómicas) Reino de Valencia. Estoy a punto de elaborar un cóctel de horchata…De horchata de chufa.

La culpa, naturalmente, la tienen los mexicanos que, a falta de chufas, decidieron elaborar un agua de sabor similar a base de arroz que luego sazonan con azúcar y canela obteniendo un resultado muy similar al arroz con leche licuado, lo que no deja de ser, al mismo tiempo, un sacrilegio (en todos los sentidos desde los que se quiera abordar el aspecto epistemológico del asunto y el brebaje) y una genialidad.

Hacen más, los pinches mitoteros y fufurufos: mezclan ese bebedizo borde e hijodetal con ron creando un combinado que a mí me recuerda un tanto a la leche de pantera legionaria.

Y aquí estoy, al final del verano, viendo cómo liquidar los excedentes de horchata valenciana con algo de originalidad y al borde mismo de la tentación. Es más: pienso incluso en una leche de pantera con horchata en lugar de con leche condensada. La llamaría leche de tigresa o algo así…lo dicho: al borde mismo de la más imperdonable herejía. ¿Lo haré, no lo haré?

Tengo dos impenitentes diablillos pendientes de mis decisiones, paseándose por mi casa ligeras de ropa y animándome a cometer todos estos crímenes gastronómicos y organolépticos. Incluso me piden para comer una paella con chorizo y longaniza. Son así…malvadas, preciosas e irreverentes.

Avisaré al lector si caigo en alguna de estas tentaciones.

Vale.

© Fernando Busto de la Vega.

BOMBARDEAR RABAT EN 48 HORAS (O ANTES)

¿Estoy furioso por la gestión derrotista, colaboracionista y propia de un traidor como Pedro Sánchez en relación con la invasión, tan parecida a la Marcha Verde, de Marruecos sobre Ceuta?¿Y quién no? Algún día quiero ver a este traidor a España en la cárcel por su repugnante actitud. Hasta entonces me hago una pregunta: ¿Por qué nuestros aviones de guerra no están sobrevolando nuestras fronteras del sur? ¿Por que no estamos movilizando a la Legión y los Regulares? Ese es el único lenguaje que la tiranía alauita comprende.

Es famoso el momento en el que Hasán II (no lo olvidemos, un criminal de guerra y genocida) amenazó en Madrid con ocupar por sorpresa Ceuta y Melilla y cómo Adolfo Suárez, entonces presidente del Gobierno, zanjó el asunto desactivando la amenaza, amenazando a su vez con bombardear Rabat y Casablanca en el plazo de 48 horas después de la invasión. Una respuesta contundente que anuló la amenaza del sátrapa marroquí y enfrió durante décadas sus maniobras ofensivas.

Menos conocida (porque la izquierda se empeña en ocultar la Historia de España, especialmente en determinados periodos para poder mentirle al pueblo y obtener réditos electorales) es la maniobra que en diciembre de 1957 la Armada española llevó a cabo contra Agadir (un puerto atlántico marroquí).

En ese momento, la provincia española de Ifni, en África, estaba siendo atacada por «fuerzas irregulares» no identificadas y pretendidamente independientes. Todos sabían que estaban apoyadas por Marruecos y que con la excusa de establecer algún tipo de cortafuegos que separara a los irregulares y las tropas españolas el Ejército Real Marroquí pretendía cruzar la frontera con la intención real de ocupar Ifni y expulsar a los españoles.

La respuesta del generalísimo Franco, en ese momento Jefe del Estado español, fue tajante: envió barcos de guerra a Agadir que realizaron dos pasadas por la bahía marcando con sus cañones sus objetivos en la ciudad, pero sin llegar a disparar. El aviso, de todos modos, llegó a donde debía llegar y el sátrapa genocida e ilegítimo del momento, Hasán II, padre del actual sátrapa ilegítimo, Mohamed VI, detuvo la invasión.

Imagino que, en gran medida, los débiles gobernantes actuales de España se mantienen calladitos e inactivos porque, en realidad, el enemigo yanqui está (como siempre) detrás de las acciones marroquíes, pero ese no es motivo para la inacción. Somo españoles…actuemos como tales y que luego nos salga el sol por Antequera.

NOTA: Tampoco estaría de más hacer volar por los aires al sátrapa o al heredero (ya deberíamos haber fomentado una banda terrorista saharaui o comunista bajo control español para poder llevar a cabo operaciones tan necesarias como estas) o desestabilizar la dictadura enemiga apoyando y fomentando organizaciones (políticas, culturales, armadas) defensoras de la independencia del Rif o del Sáhara. Pero no actuamos. Los Reyes Católicos, Felipe II y cuantos fueron españoles de verdad están revolviéndose en sus tumbas.

© Fernando Busto de la Vega.

CEUTA Y LA ANTIESPAÑA

La izquierda antiespañola (que es toda al menos desde 1833) siempre anda entonando jeremiacas e hipócritas lamentaciones acusando a los defensores de España de fascistas, ultras, xenófobos y demás descalificativos del canon (o manual) habitual de su sanedrín oculto cuando, después de un desaguisado provocado por su incompetencia o su abierta traición (como lo sucedido en Ceuta en el verano de 2026), los verdaderos patriotas se ponen manos a la obra para restablecer el orden.

Ahora andan, ciertos medios de todos conocidos y cuyos dirigentes e integrantes deberán ser juzgados y castigados por traición cuando por fin derribemos el ilegítimo régimen que les permite existir, lloriqueando porque los ceutíes, hartos de sus mentiras y de sus retorcidas acusaciones, les increpen. Le sucede lo mismo a ciertas ONG que, en plena invasión de territorio español, se dedican a defender y ayudar a los invasores traicionando con ello a España y los españoles.

En situaciones como esta es preciso dibujar con plena claridad cual es la realidad: España ha visto invadido su territorio en una operación de guerra híbrida llevada a cabo por Marruecos con la aquiescencia y el apoyo oculto del enemigo estadounidense. Muchos de los invasores engañados volvieron a Marruecos por su propia voluntad, pero han quedado los irreductibles, que ocupan el territorio español, suponen una carga para el Estado y la sociedad (a la que no han contribuido ni contribuirán) y sirven a sus amos extranjeros en contra de la soberanía y estabilidad de España. Son enemigos de España dentro del territorio español. Estamos en una situación de guerra híbrida en la que nos jugamos la soberanía de nuestra patria, un territorio que debería considerarse como inviolable y sagrado, y en esa tesitura, sumándose a la indolencia culpable del Gobierno social-comunista que padecemos, ciertos medios patrios, de idéntica tendencia, salen a defender a los invasores y a insultar a los españoles (por lo visto, defender a tu patria, tu territorio, las calles que deberían transitar tranquilamente tus hijos, tus servicios públicos, tu pertenencia a España es convertirse en un ultraderechista peligroso, en un xenófobo poseído por el odio). Lo mismo sucede con determinadas ONG sufragadas por el Estado (y algunos Estados enemigos) que aparecen para alimentar, defender, asesorar y hasta armar a los invasores. ¿Alguien se extraña de que estos periodistas y «activistas» sean percibidos por el pueblo como enemigos y, por lo tanto, increpados?

Estamos sufriendo una invasión, un ataque por parte de Marruecos y Estados Unidos y los invasores que han decidido permanecer en Ceuta no son seres inocentes (les vemos violando a sus propias mujeres, a menudo niñas, atacando patrullas militares, robando, negándose a marchar del territorio invadido, empecinados en mantener su vinculación al islam, que es incompatible con la civilización europea…), pero son preferidos por ciertos medios de comunicación, por ciertas organizaciones presuntamente benéficas, pero de lealtades dudosas y por ciertas organizaciones políticas a la integridad de España y a los intereses de los españoles, que son insultados y acosados por esas instancias cuando osan defenderse. ¿Cómo debemos interpretar esta situación? Solo cabe una interpretación: como traición (y como tal deberá juzgarse y hacerse pagar en el futuro).

Pero tampoco supone ninguna sorpresa. La izquierda española siempre fue antiespañola. Recordemos que ya en 1909 los traidores anarquistas de la CNT montaron motines y disturbios (la Semana Trágica de Barcelona) en connivencia con los republicanos y los independentistas catalanes para intentar evitar que España recuperara su pulso y defendiera sus fronteras con el establecimiento del protectorado en el norte de Marruecos. Recordemos que en 1922-1923 el filibusterismo parlamentario del PSOE y los republicanos, apoyados en la calle por los anarquistas, costó más vidas de soldados españoles que el desastre de Annual (1921) por el mero hecho de que todos los diputados socialistas de la época estaban a sueldo del traidor y especulador socialista Horacio Echevarrieta, que tenía intereses en el chiringuito que nuestro enemigo y traidor Ab el-krim había montado en torno a la capital de su insurrección en la bahía de Alhucemas.

Fue tal el daño que causó aquella constante traición del PSOE en 1922-1923 que fue necesario que el general Primo de Rivera diera el golpe de Estado de 1923 para organizar a continuación el desembarco de Alhucemas (1925) acabando con la insurrección en nuestro protectorado.

Más tarde, en 1931, el PSOE (como sigue haciendo con las llamadas Leyes de Memoria Democrática) falseó la historia culpando al rey y al general Fernández Silvestre de graves cargos en 1921 y haciendo olvidar sus crímenes de 1922-1923.

Cien años después seguimos igual.

Si queremos defender la integridad territorial de España, lo he dicho aquí hasta el aburrimiento, debemos, por un lado, acabar con el ilegítimo e ineficaz régimen de 1978 que nos conduce a la condición de Estado fallido y por otro hacer una intensa y generalizada limpia de enemigos interiores, tanto de partidos e instituciones (sindicatos, ONG, asociaciones diversas…) como de individuos claramente escorados a la anti-España. Urge ya hacerlo.

Lo digo sin odio, pero con total convicción.

© Fernando Busto de la Vega.

EL COÑAZO DE GARCÍA LORCA

Otro verano erre que erre con la elegía lorquiana. ¿Y dónde estará? ¿Aquí o allí?…

En primer lugar hay que decir que importa poco donde esté el cuerpo de Lorca. Hay otros muchos cuerpos de grandes luminarias de nuestra cultura, nuestro arte, nuestra poesía y nuestra literatura que han desaparecido y a nadie le importa. Hay tumbas (pocas) bien establecidas que nadie visita y que nadie se preocupa de cuidar.

Es preciso decirlo: en España el arte y la cultura importan un comino a todo el mundo y nadie se preocupa de donde andarán enterrados los grandes poetas, escritores, pintores, etc. España es un país de museos vacíos (salvo los famosos y gracias a los turistas) y de bibliotecas despobladas (salvo por los opositores y estudiantes universitarios en trance de examinarse). A nadie en este país le ha importado nunca un comino un poeta, un escritor, un pintor, un escultor, un compositor o un músico. Como mucho tal o cual general metido a político o tal o cual político metido a demagogo. Futbolistas y otros deportistas crean parroquia, pero solo cuando triunfan, luego caen en el mismo olvido que el resto.

Entonces ¿a qué viene el coñazo habitual con Federico (le llaman así como si le conocieran de toda la vida)?

Es un tic propagandístico de la izquierda española, a la que tampoco le importan un comino los poetas, los escritores o demás artistas, salvo que puedan utilizarlos a modo de promoción de sus siglas.

El PCE logró apropiarse de convenientes mártires como Antonio Machado, Miguel Hernández o Federico García Lorca y utilizarlos para ampliar su parroquia contándolos entre los suyos (aprovechando que estaban muertos y no podían opinar) y cada vez que agitaban el zamarrón de sus martirios en realidad estaban haciendo campañas de captación y dando a entender que ellos monopolizaban el campo de la cultura y el arte (lo que es falso: recordemos entre otras cosas que pocos regímenes son más inclinados a la censura y la represión de la libertad artística que los comunistas, incluyendo a los cenutrios de la CNT y el anarquismo en general), para hacerse, en definitiva, los buenos, los guays, los chachipirulis…

Machado y Hernández ya han pasado de moda, por eso la izquierda no los utiliza apenas para sus zancochos propagandísticos. Pero como en el caso de García Lorca el misterio de su cuerpo desaparecido sigue intrigando al populacho, continuan utilizándolo cual plañideras estereotipadas.

¡Ay, Federico, Federico…!

Un asco. La típica hipocresía ramplona y santurrona de la izquierda. Pero mientras lo puedan seguir utilizando para situarse entre los buenos y los cultos de este país y continuar demonizando al adversario…por cierto: recomiendo al lector que examine cuantos intelectuales y artistas no comunistas fueron ejecutados por los comunistas entre 1936 y 1939. Se sorprenderá. Más tarde, aprovechando el antiespañolismo y la filiación comunista de muchos editores barceloneses de los años cincuenta a setenta (es esta una etapa editorial en España que creó muchos ídolos con pies de de barro, incluyendo los popes del llamado Boom Latinoamericano y que debe ser impugnada en bloque para deshacer sus perversas consecuencias en la literatura y la cultura de la hispanosfera) se ocuparon de silenciar a muchos escritores y poetas que no comulgaban con ellos y hoy permanecen, por ese motivo, en la penumbra cuando no en la sombra.

En resumidas cuentas: el coñazo que dan todos los veranos con el cadáver de Federico es solo propaganda de la izquierda para seguir intentando hacer olvidar su vacuidad intelectual, su propensión a la represión y la censura y sus numerosos crímenes (muchos de los cuales, en forma de traición a España, siguen cometiendo hoy en día).

© Fernando Busto de la Vega.