Matsuo Basho definía el haiku como aquello que sucede aquí, ahora mismo. En otras palabras: el haiku consiste en encontrar lo trascendente en lo cotidiano, incluso en aquello que no parece significar nada por sí mismo.
Sin embargo, el verdadero conocedor sabe que todo es trascendente y significativo, que hasta el suceso más aleatorio y transitorio ocupa un lugar. El caos es simplemente una apariencia.
A mi juicio, la fotografía debe jugar también esa baza de explicar la totalidad y lo transitorio desde el aquí y el ahora. Llegar a la poesía y la mística desde la cotidianeidad, desde la humildad, desde la mirada del hombre común…
Todo lo cual está muy relacionado con lo que escribí en este otro lugar sobre Hotei.
Añado algunas fotografías propias para expresar con ejemplos esta teoría.
A través de estas imágenes sencillas, encontradas en el azar de los paseos de un cazador de lo trascendente, que no otra cosa han de ser el poeta y el fotógrafo, expreso la naturaleza última del mundo que me circunda. Cada cual que las entienda como desee.
Señor de los lobos, protege mis pasos en la oscuridad de la noche. Dirígeme hacia el amanecer.
Y no olvidemos tampoco a Dionisos.
Señor del éxtasis, condúceme ante mi esposa celestial. Que la niebla del mundo no oculte su brillo eterno y podamos beber, como siempre, de la misma copa.
HOTEI, DIBUJADO POR KANO TAKANOBU EN 1616. TODAVÍA HOY LA LECCIÓN ESPIRITUAL QUE DEJÓ RESPONDIENDO A DOS PREGUNTAS PROFUNDAS SIN PRONUNCIAR PALABRA ES DE IMPORTANCIA Y UTILIDAD.
Aunque actualmente a Hotei se le considera en muchos países del ámbito budista un dios o un buda, en realidad era un simple seguidor del zen que alcanzó la iluminación y vivió el resto de su existencia terrena conforme a ella.
En su faceta de dios amable y sonriente siempre dispuesto a ayudar y proteger a los niños, las mujeres, las mascotas, a defender el hogar y la inocencia se parece mucho a otro de los dioses del universo alejandrino que se cuenta entre los más preciados de mi larario, el egipcio-cartaginés Besos. Un amable y deforme enano que cumplía esas mismas funciones en el Mediterráneo y dio nombre a Ibiza.
EL DIOS BESOS, PROTECTOR DE NIÑOS, MASCOTAS, MUJERES DESAMPARADAS, DE LO INOCENTE, LO HERMOSO Y LO BELLO AL QUE, COMO PAGANO, SIGO VENERANDO.
Pero como dios Hotei carece de interés. Tan solo confirma esa enseñanza que tratan de negar las religiones monoteístas y, especialmente abrahámicas, de que cualquier ser humano, e incluso cualquier animal, puede alcanzar la divinidad, la condición de dios, si alberga y ejerce virtudes extraordinarias. Tú también, lector, podrías llegar a convertirte en un dios si desterrases la mediocridad de tu vida y te entregases a la grandeza.
El verdadero interés de Hotei, su verdadera enseñanza espiritual, es la que nos lo presenta en su aspecto puramente humano, cuando andaba por los caminos desarrapado y con un saco al hombro. Asumió la identidad del payaso, del loco que representa una oportunidad de risa y felicidad, siquiera pasajera, en la triste vida de los otros. Solía ejercer de bufón con los niños que topaba por las aldeas y les regalaba dulces y juguetes. Cuando alguien serio, alguien que representaba el poder y el orden, se le acercaba, él simplemente extendía la mano y mendigaba. Un hombre que ha alcanzado la iluminación no se digna a tratar con la pompa mundana y mucho menos con los poderosos que se creen poderosos. Únicamente les saca lo que puede para repartirlo adecuadamente. Las limosnas que obtenía Hotei iban a engrosar las golosinas de su saco.
EL LOCO DEL TAROT, UNA REPRESENTACIÓN DE AQUEL QUE HA ALCANZADO EL SATORI Y ADOPTA EL PAPEL DEL PAYASO PARA REPARTIR FELICIDAD Y ESPERANZA AL MUNDO. SI OS FIJÁIS: COMO HOTEI TAMBIÉN LLEVA UN SACO; COMO BESOS TAMBIÉN LLEVA UN CINTURÓN, APRENDED A VER.
Muchos, los ignorantes, le consideraban un loco, alguien despreciable, un simple mendigo…pero los sabios, aquellos que eran verdaderamente sabios, sospechaban, es difícil ocultarle la propia iluminación a otro que la ha alcanzado, que Hotei, en realidad, era un maestro zen, alguien que había alcanzado el satori y lo expresaba en el mundo .
Para comprobarlo sin lugar a dudas, un maestro zen le interpeló un día preguntándole delante de otros maestros cual era el camino hacia la iluminación. Hotei sonrió y, sin pronunciar palabra, dejó su saco en el suelo. Acto continuo, el mismo maestro le preguntó cómo debía vivirse después de la iluminación y Hotei recogió su saco, comenzó a andar y, cerca de allí, hizo reír a unos niños entre los que repartió golosinas.
Esta es la gran lección de Hotei: dejad vuestro saco, vaciaros para ser llenados. Luego recoged de nuevo el saco que sois y caminad repartiendo sonrisas y bondad. Lo demás, no importa. Ni el poder, ni la fama, ni la reputación, ni el dinero…nada. Sonreíd y haced que otros sonrían, apreciad la belleza y lo bueno y haced que otros se sientan atraídos hacia eso…sed indulgentes con los ignorantes que os desprecien u os ataquen…vosotros ya veis más allá.
No debemos engañarnos: la victoria electoral del PP y Vox el 28 de mayo de 2023 es el triunfo de lo más casposo, egoísta, antipatriótico y despreciable de la hez social creada por los regímenes liberales en España.
A partir de ahora hay barra libre para el egoísmo, la especulación, el paletismo, la explotación y la concepción de la naturaleza como simple bien económico. Los señoritos y sus adláteres de boina calada han ganado y lo vamos a pagar muy caro.
Mucha gente se va a ver en la calle por la especulación inmobiliaria llevada a cabo por paletos que vendieron sus campos para comprar pisos y solo tienen la perspectiva del lucro exorbitado e inmediato, la inflación va a repuntar por la avaricia irresponsable de productores acostumbrados a exaltar la bandera y a no respetar al pueblo y la nación, los sueldos de muchos se reducirán y sus horarios y condiciones de trabajo se endurecerán por culpa de la avaricia y el inhumano afán de explotación de centenares de pequeños empresarios amparados por los excesos de los grandes. Lobos y otras especies amenazadas de extinción serán pasto de la mentalidad arcaica de los lameluzos que siguen pensando en términos de «alimañas» y patrimonialidad del entorno natural.
Los humedales, sin excepción, se verán esquilmados definitivamente para la explotación extemporánea de urbanizaciones y campos de golf en la perpetuación de un modelo de desarrollo insostenible y que ya estaba anticuado en 1980, aunque se repite, y se repite y se repite…la oligarquía parasitaria y cleptocrática española reincide siempre en el mismo sistema, incapaz de evolucionar por mucho que envíe a sus vástagos a carísimas (e ineficaces) universidades privadas anglosajonas.
En resumen: Doñana está en máximo peligro y lo van a desecar y destruir los señoritos triunfantes de la derecha casposa aglutinada bajo las siglas del PP y VOX. No podemos permitirlo. No se trata de un asunto ideológico (guste o no fueron activistas franquistas los que más hicieron por salvar Doñana ante la impotencia y el desinterés de la izquierda) sino de respeto a la Naturaleza, los Dioses, el Pueblo y la Nación (que incluye la responsabilidad medioambiental y la conservación de un ecosistema saludable como parte de su concepto).
La última batalla ha comenzado el 28 de mayo de 2023…hay que unirse para derrotar la estulticia y la culpable y destructiva avaricia de los señoritos andaluces respaldados por las urnas. La democracia no pasa por los comicios sino por la acción social responsable y valiente. ¡A las barricadas por la defensa de Doñana y el resto de humedales!
No ha pasado nada porque el Dalai Lama ha pedido perdón y ya sabemos que en este mundo regido por las normas de la hipocresía protestante anglosajona con pedir perdón basta para anular las consecuencias, intenciones y catadura moral de nuestros actos. Es aquello que también intentó el Emérito de: «lo siento mucho, me he equivocado y no volverá a pasar»….curiosamente solo se pide perdón cuando te han pillado, de modo que el asunto del arrepentimiento…
Pero no quiero ir por ahí. La reflexión que me ocupa es otra.
Supongo que el lector ya sabrá de lo que hablo: ese desagradable incidente en el que el Dalai Lama pretendió hacer lengüecitas, digámoslo así, con un niño. ¡Y en una ceremonia pública!
Bien…no seré yo el que se escandalice. Solo quiero poner de manifiesto un hecho palpable: cuando un niño se acerca a un monje o sacerdote de cualquier religión vigente existen muchas posibilidades de que le pidan que chupe algo…o que se agache y mire al sagrario…
Es este un aspecto mistérico del ámbito espiritual sobre el que, creo, deberíamos meditar profundamente…en la posición del loto, con los ojos abiertos y los labios muy apretados.
En fin…yo seguiré reflexionando profundamente sobra las lenguas y su utilidad espiritual…no molesten.