Archivo de la categoría: mundo y carne

FELACIÓN FATAL (LA POMPAS FUNEBRES SE GANA SU APODO)

Es un hecho histórico poco conocido. El 16 de febrero de 1899, que por cierto era jueves, el presidente de la III república francesa, Félix Faure, perteneciente a los republicanos progresistas y de 58 años de edad, moría en el transcurso de una audiencia a cierta destacada dama francesa, Madame Steinheil, nacida Marguerite Japy, de treinta años de edad.

El asunto resultó bastante embarazoso porque la señora en cuestión estaba practicándole al prócer una felación y el mayordomo del palacio presidencial hubo de adecentar el cadáver y sacarla por la puerta de atrás antes de llamar al médico que certificó la muerte del presidente aduciendo como causa de la misma un accidente cerebro-vascular.

Por supuesto, el asunto trató de mantenerse en secreto, pero acabó transcendiendo y Madame Steinheil se ganó el apodo que la acompañaría el resto de su vida: la Pompas Fúnebres.

No debemos apesadumbrarnos por el marido, Adolphe Steinheil, mediocre pintor que obtuvo lucrativos encargos públicos gracias a la «amistad» de su señora con el influyente político y al que no debe confundirse con Adolph Steinheil, el botánico alemán.

Lo más curioso del caso es que, a pesar del final del presidente Faure, o quizá a causa del mismo (hay mucho morboso y mucho optimista deseoso de encontrar la perfección erótica), Madame Steinheil tuvo numerosos amantes, todos ellos ricos, famosos y poderosos, durante la década siguiente, entre ellos el rey Sisowath de Camboya. Época dorada que se vio truncada con otro acontecimiento luctuoso y escandaloso.

El 31 de mayo de 1908 el cornudísimo marido y la suegra de Marguerite fueron encontrados muertos, asesinados en sus camas, estrangulados. A la Pompas Fúnebres la encontraron viva, atada y amordazada, también en su cama. Explicó que cuatro hombres vestidos de negro habían irrumpido en su casa buscando documentos del presidente Faure, seguramente relacionados con el Caso Dreyfus produciéndose enérgicos interrogatorios que causaron las muertes de su esposo y su suegra, pero no la suya. La policía la consideró de inmediato sospechosa y la prensa se interesó por el caso produciéndose una investigación y un juicio sumamente escandalosos, si bien logró ser absuelta el 14 de noviembre de 1909.

En 1912 escribió sus memorias y en 1917 contrajo matrimonio en Londres con Robert Brooke Campbel Scarlett, barón Abinger que murió en 1927, año en el que a ella la secuestraron en Marruecos liberándola a cambio de un gran rescate.

Después de eso sabemos poco de ella. Murió en un asilo de ancianos de Sussex en 1954.

© Fernando Busto de la Vega

DEPORTE CONTRA ÉTICA (RUNNING,CICLOTURISMO Y OTROS MALES MORALES)

Aunque pretendan convencernos de lo contrario, vivimos en una sociedad dogmática, cerrada y embrutecida donde se aplaude la «diversidad», siempre y cuando sea del tipo bendecido por el poder, pero se castiga ferozmente la disidencia. Si alguien lo duda, tiene a su alcance mil ejemplos de la cultura de la cancelación (la censura moderna) y le basta con poner la televisión para empaparse del discurso único destilando conformidad y unanimidad desde todos los programas y cadenas. Insisto: existe la diversidad tolerada (y siempre algo llamativa y pintoresca ), pero no se admite la disidencia.

Y el deporte (cosas como el running, el cicloturismo, los gimnasios…) son parte del dogma dominante. Proceden del puritanismo que lo domina y se amparan en el concepto de salud para eludir el de pecado. De toda la vida, en las sociedades monoteístas y, especialmente en las cristianas, la única motivación del deporte es mantener lejos al pecado. Hoy en día, en las sociedades liberal capitalistas, no es diferente, aunque esa lucha contra el pecado asuma el aspecto de lo saludable y venga perfumada con un sutil toque de narcisismo autocomplaciente. Por cierto: tolerar la diversidad aprobada por el poder, ese dogma tan firmemente establecido en nuestros días, es también autocomplaciente y narcisista. Hace que quien tolera dicha diversidad autorizada pueda asumir una supuesta superioridad moral sin cuestionarse nada más. Es una forma de alejar la reflexión y la autocrítica (cimiento de la crítica en general) de la sociedad. Una infame y eficacísima técnica de sometimiento hábilmente manejada por el nuevo y oculto Ministerio de la Verdad.

En ese sentido, no deja de ser curioso, y sumamente ilustrativo, que en las promociones de viviendas que abundan por las zonas en proceso de gentrificación de las ciudades, se ofrezcan edificios con gimnasios, piscinas y hasta saunas…pero jamás con bibliotecas…Hacer deporte está bien, leer, aprender y convertirse acaso en un personaje crítico, no. En ese mismo orden de cosas, los estudios humanísticos están desapareciendo de los currículums escolares. Al poder le viene bien que los niños medianamente favorecidos crezcan con gimnasio y piscina, aunque lo más lejos posible de los libros.

Quizá no os hayáis percatado hasta ahora de la inmoralidad subyacente al actual modelo de deporte que trata de calar en la sociedad. Hasta qué punto se aleja y se opone a la reflexión, a la crítica e incluso a la ética amparándose en una enfermiza autocomplacencia narcisista impregnada de puritanismo. Os invito a meditar sobre ello.

© Fernando Busto de la Vega

CONSEJOS ANTES DE UN TRÍO

Nadie duda de que eso de montarse un trío entra de lleno en el top de las fantasías sexuales de hombres y mujeres. Luego la composición del mismo varía y fracciona las preferencias. Es obvio.

Lo que no suele tenerse en cuenta son las complicaciones de toda índole que esta práctica conlleva, tanto en los aspectos prácticos como en los puramente personales.

Yo, que vengo de cometer varias veces este último mes el error de mezclar churras con merinas, de jugar algunos partidos con la chica a la que adoro (y estoy tratando de convencer de que se quede a mi lado) y su mejor amiga, joven, guapa, juerguista, bi (muy bi), recién divorciada y empeñada en llevársela a algún punto de la costa para lanzarse juntas a la vida loca, sé lo hostil y complejo que puede resultar un lance como este. Por ese motivo quiero aportar al mundo (que sin duda las necesita) algunas reflexiones previas al hecho que, basadas en experiencias propias y ajenas, quizá puedan resultar de ayuda a alguien.

1ª REFLEXIÓN.- Si eres una chica y te lo vas a montar con dos tipos, asegúrate de que eres la princesa de tu cuento y no la actriz porno/puta del cuento de ellos. Parece una tontería, pero la experiencia cambia mucho según la perspectiva.

2ªREFLEXIÓN.- Si eres un hombre y te lo vas a montar con una chica y otro tío, asegúrate de ser el que la tiene más grande. Si eso no ocurre, no te vengas abajo, mantén la dignidad dentro de lo posible. Y nunca, PERO NUNCA, NUNCA digas ni le dejes decir a ella que el tamaño no importa. Hechos y no palabras. Por cierto: también resultaría muy práctico deslindar desde antes de llegar a mayores el nivel de interrelación que deseas con el otro individuo, de lo contrario puedes acabar mirando a Cuenca sin saber muy bien como has llegado a eso…a fin de cuentas, y cito Amanece que nos es poco, un hombre en la cama, siempre es un hombre en la cama.

2ª-B.- Si por el contrario eres un hombre que se deja seducir por los encantos masculinos y descubres con asombro el esplendor del miembro de tu partener, mantén la calma y el saber hacer. Recuerdo a ese efecto cierto poeta malagueño (cuyo nombre no citaré para evitar querellas indeseadas) que, en trance similar, según cuentan, empezó a babear, a lanzar agudos gritos entusiastas, a aferrarse manual y bucalmente al elefantiásico apéndice del otro tipo y la cosa acabó con la intervención de la Guardia Civil, porque la chica se mosqueó, el otro tipo se lo tomó a mal y acabó todo como el rosario de la aurora. Contención, amigo maricón, la senda es peligrosa. (Y un saludo, Cisne).

3ª REFLEXIÓN.- Pase lo que pase, nunca hagas un trío con un matrimonio (o similar), estás ahí de relleno, con toda seguridad uno de los miembros de la pareja te odia y corres el riesgo de o bien verte envuelto/a en una pelea conyugal o, peor aún, escuchando como van a pintar el salón o si van a llevar al nene a clases de guitarra mientras os lo montáis. Matrimonios, no, gracias.

4ª.- REFLEXIÓN.- Nunca cedas a la pasión antes de haber dejado bien ordenadita la ropa, especialmente la interior. De lo contrario, luego pueden producirse momentos embarazosos e incómodos.

5ª.- REFLEXIÓN.- Los extras (desde el champán a los condones) se pagan a escote. O, bien vas invitado/a a todo. Que no te pierdan las ansias y acabes de pagafantas erótico-festivo/a.

6ª.- REFLEXIÓN.- Cuando la cosa surja espontáneamente en el transcurso, por ejemplo, de una fiesta, asegúrate de que formas parte del paquete pasional no vaya a ocurrirte como a mi amigo Carlos Copacabana, al que, literalmente, dos chicas expulsaron a patadas de un taxi mientras se enrollaban con pasión furibunda y él, sentado en uno de los lados del asiento trasero, trataba de inmiscuirse en lo que pensaba era una fiesta común. Aparte de la autoestima destrozada el pobre se llevó a casa una muñeca rota, por desgracia la del brazo del autoconsuelo, horrible contingencia que tardó en superar.

Y podría seguir, pero he prometido que en abril (y está ya ahí) las entradas serían cortas, ligeras, superficiales y mundanas.

Una última cosa: como asegura mi amigo Censorino Purujosa, siempre pesimista y negativo, todos empeoramos desnudos y en la realidad todo es peor, de modo que sí, tendemos a imaginarnos los trios a guisa de la imagen que abre esta entrada, pero a buen seguro se parecen más a las que la cierran.

Los guapos somos pocos, hay que reconocerlo con resignación.

Por cierto, ahora que lo pienso: no sé qué es peor, si ser el más guapo o el más feo de los tres.

Si tenéis algo que aportar u opinar usad los comentarios. Gracias, y un beso nada concupiscente.

© Fernando Busto de la Vega