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CUIDADITO CON CHINA

Vladimir Putin se encuentra, en el momento que escribo esta entrada, en China, visitando al tirano comunista de turno para rendirle pleitesía y conseguir que siga sosteniéndole en su guerra contra occidente, que no otra cosa es lo que está sucediendo en Ucrania y en Gaza: el ataque ruso contra occidente inducido más o menos en la sombra por China para sus propios intereses imperialistas.

Muchos occidentales, incluidos mandatarios, cifran sus esperanzas de paz en la cordura de Xi Jinping, por cierto (es siempre bueno burlarse de los poderosos y de la censura de los dictadores):

Decíamos: muchos occidentales, incluidos mandatarios, cifran sus esperanzas de paz y supervivencia en la cordura del tirano chino, pero no debemos olvidar el pasado ni la continuidad moral e ideológica del régimen de Pequín (en español se escribe y se dice así, eso de Beijing es una concesión inadmisible a los anglosajones y los caprichos nacional-comunistas de los chinos dictatoriales). Hay, por lo tanto, que recordar a Mao.

Mao Zedong era un tipo incapaz de usar un retrete moderno. Hasta el último día de su vida usó orinales para aguas menores y mayores y como buen líder comunista tenía criados para vaciar y limpiar sus bacinillas. Además, solía violar jóvenes militantes comunistas que acudían a cursos de adoctrinamiento en Pequín contagiándoles sus numerosas enfermedades venéreas de las que era muy consciente. Internó a una de sus esposas en un manicomio para librarse de ella, dejó que torturaran y fusilasen a otra…una joyita. Todo ello además de ser un genocida de su propio pueblo y un inepto de marca mayor cuyas erróneas políticas económicas y medioambientales produjeron la muerte de millones de sus compatriotas.

Pues bien, este tipejo despreciable y asqueroso pilotó la China comunista en los periodos más agudos de la Guerra Fría y es preciso recordar su pensamiento y posición en uno de esos momentos clave que retratan a una persona y a un líder.

A causa de la crisis de los misiles de Cuba, la guerra nuclear entre la Unión Soviética y los Estados Unidos estuvo muy cerca de estallar y Mao, Pequín, se mostraba encantado con la idea, incluso jugó sus cartas para que los comunistas europeos desestabilizaran más la situación. Alguien le hizo ver que con esa estrategia con toda probabilidad Europa, también los comunistas que la habitaban, y Rusia quedarían arrasadas por las bombas nucleares. Mao se encogió de hombros y respondió:

—Pero China sobreviviría y mandaría.

China se ha definido a sí misma desde hace dos mil años como el «Imperio Central», para ellos todo lo demás es la periferia y los europeos simples demonios bárbaros de los que se puede prescindir. Ese es el eje principal que vertebra el maoísmo, la ideología del imperialismo chino, el racismo antiblanco (de la que, por cierto no están libres tentáculos hispánicos como Movimiento Contra la Intolerancia, rama subrepticia del maoísmo en España)…

¿De verdad nos alivia depender de China? ¿En serio que vamos a cifrar nuestras posibilidades de salvación en Pequín?… Si ese es el pensamiento de nuestros dirigentes, apaga y vámonos.

© Fernando Busto de la Vega.

OVNIS, FINANCIACIÓN Y CONTROL SOCIAL

Los OVNIS son útiles, llevan siéndolo desde los años cuarenta. Y lo interesante del fenómeno es su versatilidad. El mismo cuento puede aplicarse con utilidad a diferentes estrategias encaminadas todas, eso sí, al mismo fin: el control social.

En los tiempos de la Guerra Fría el fenómeno OVNI sirvió para fomentar un clima de miedo y desconfianza, así como de credulidad, que, por un lado, estimulaba la susceptibilidad del electorado y, por otro, camuflaba pruebas de vuelo y balísticas.

En la época de la Estrategia de la Tensión (desde finales de los sesenta hasta mediados de los ochenta) ejercieron un papel de evasión y canalización de la atención ciudadana. Para quienes no lo sepan explicaremos que la Estrategia de la Tensión fue una táctica de los Estados Unidos y sus satélites para reconducir la sociedad hacia un modelo más autoritario y conformista. En los años de la posguerra se había jugado a contener las ansias sociales de la clase obrera occidental con el desarrollismo, pero el imperialismo soviético y sus medios de agitprop encontraron grietas para desestabilizar gravemente el bando occidental a través de la contracultura, el pacifismo alentado por la KGB a raíz de la guerra del Vietnam, el ecologismo, el movimiento antinuclear…

Las bases ideológicas, sociales y políticas del bando occidental empezaron a socavarse muy deprisa y la CIA contraatacó con la Estrategia de la Tensión: comenzó una angustiosa, sangrienta y feroz campaña de terrorismo de Estado amparado en operaciones de bandera falsa, que abarcaron desde las Brigadas Rojas en Italia y la Baader-Meinhof en Alemania, hasta el GRAPO y la ETA en España, sin otra intención que amedrentar a la sociedad e inducirla a aceptar leyes más represivas, a alejarse de ideas marxistas que se desprestigiaban mediante la sangre y, por ende, a aceptar un cambio de las políticas económicas desde el keynesianismo al neoliberalismo salvaje impulsado por Milton Friedman y la Escuela Económica de Chicago. Así las cosas, los triunfos electorales de Margaret Thatcher en Inglaterra en 1979 y Ronald Reagan en Estados Unidos en 1981 fueron consecuencias lógicas de esta estrategia.

Naturalmente, la Estrategia de la Tensión engendró una terrible angustia en la población y fue preciso habilitar canales para disminuir la tensión y compensar el miedo, la bajada del nivel de vida y demás consecuencias negativas de aquella táctica. Llegó así la liberación sexual, el auge del erotismo, la autorización de la pornografía (incluida la infantil hasta 1979), la extensión del consumo de drogas…y la intensidad de avistamientos OVNI aireados por la prensa sensacionalista y el cine que culminó en películas propagandísticas como Encuentros En La Tercera Fase (1977) o ET (1982).

Ahora estamos asistiendo a una nueva reedición del fenómeno OVNI, y esta vez de modo espectacular: con comparecencias ante el Senado de los Estados Unidos, filtraciones del Pentágono y todo un montaje mediático para dar credibilidad y seriedad al asunto…obviamente, la finalidad última es el deseo de dotar de mayores medios a la industria militar estadounidense que necesita siempre enemigos nuevos y peligrosos para mantener engrasada la maquinaria y seguir produciendo y obteniendo beneficios económicos disparatados. Debemos preguntarnos, no obstante, que otro objetivo político de control social van a asociar a este primordial de rebañar la chocolatera estatal. Algún nuevo supositorio totalitario nos preparan, id preparando la vaselina…

© Fernando Busto de la Vega.

1945…TODAVÍA (LAS LÓGICAS CONSECUENCIAS Y EL NECESARIO FUTURO)

Alejandro Magno, fundador de la civilización como ecúmene helenística.

Vivimos todavía en la era de 1945 que no terminó ni de lejos después de la caída de la Unión Soviética. De ahí la confrontación entre bloques que presenciamos y que tan a pique está de conducirnos a la extinción.

Naturalmente, las circunstancias nos obligan a elegir bando y no hacerlo podría conducirnos a acabar aniquilados o sojuzgados por el contrario. Pero también hay que ser muy conscientes del escenario en el que nos movemos y de lo que deseamos para el futuro.

En 1945 se impusieron dos mundos contrapuestos, dos bandos incompatibles que, además, y esto es lo importante, lo fundamental, son en todo contrarios a la civilización, al Recto Orden que debemos restablecer si pretendemos sobrevivir como especie, como sociedad y como individuos.

Por un lado, nos encontramos con el universo marxista-conservador y contrario a la primacía europea (que es consustancial al surgimiento, expansión y mantenimiento de la civilización surgida como unidad, como Ecúmene, con el avance de Alejandro Magno hacia Asia después de haber comprendido su destino en Siwa) que se las daba de revolucionario, pero que, en la práctica, servía de vehículo imperialista a regímenes totalitarios cuyos guías no se habían librado en absoluto de los prejuicios medievales que arrastraban las atrasadas sociedades campesinas de las que provenían y que, pasado el marxismo, allí donde cayó, en otros lugares se mantiene con idénticas premisas, solo fueron capaces, como la Rusia de Putin, de seguir manteniendo sus esquemas mentales atrasados y medievales, cristianos en suma.

Por otro lado, en occidente se impuso el mundo de los masones y los sionistas, los mismos que se sublevaron en tiempos de los Macabeos contra la civilización que representaban los Seleúcidas como herederos de la gesta de Alejandro y que todavía hoy hacen todo lo posible por socavar y enterrar la civilización para imponer su barbarie.

Zeus-Amón, que reveló su destino a Alejandro en el oasis de Siwa.

De eso debemos ser muy conscientes: hay dos bandos, ambos igualmente representantes de la barbarie y enemigos de la civilización, que amenazan con destruir el mundo. La supervivencia se encuentra en el retorno a la ecúmene, a la civilización helenística, al camino correcto, al Recto Orden. Ese es el horizonte que debemos exigir más allá de este conato (quién sabe si al cabo realidad) de tercera guerra mundial.

© Fernando Busto de la Vega.