
Vivimos en un mundo aburrido y monocromático en el que solamente la visión yanqui adquiere relevancia. Por lo tanto, en cuanto llega Navidad todo se vuelve papanoeles, árboles con espumillón y horteradas lacrimógenas. Obsesiva repetición de clichés ya agotados y monolítica monserga cristiano-protestante.
Por ello nunca está de más regresar a nuestra cultura, a nuestro humor y a nuestra forma de ver el mundo. Así, por lo menos, nos desintoxicamos un tanto del aburrimiento infinito del guion yanqui. Para alcanzar semejante estado de gracia vengo a proponer al lector el visionado de tres películas (todas ellas con José Luis López Vázquez y dos con Amparo Soler Leal en el elenco). Sé que me lo agradecerá.
1.- PLÁCIDO (1961)
Dirigida por José Luis García Berlanga y estrenada en 1961. De ella ya hablamos en diciembre del año pasado y a ese artículo me remito. Decía entonces que seguramente es la mejor película navideña de la historia y me ratifico en ello. Sin, por lo demás, desmerecer a las dos siguientes.
2.- USTED PUEDE SER UN ASESINO (1961)

Esta película, dirigida por el aragonés José María Forqué se estrenó en 1961 protagonizada por Alberto Closas, Amparo Soler Leal, José Luis López Vázquez y Julia Gutiérrez Caba.
Se basa en una obra de teatro estrenada por Alfonso Paso el 27 de mayo de 1958 en el Teatro de la Comedia y protagonizada en su estreno por Ismael Merlo, Diana Maggi, Carmen Merlo y Encarna Paso.
Es una comedia con muerto ambulante, asesinato, investigación policial e intriga que sucede en Navidad.
3.- VAMOS A CONTAR MENTIRAS (1962)

Esta también es una comedia con muerto de viene y va, misterio, intriga, peligro y asalto. Transcurre en Nochebuena y, como la anterior, procede de una obra que estrenó Alfonso Paso en el Teatro Beatriz de Madrid el 28 de septiembre de 1961.
Está protagonizada por Juanjo Menéndez, Amparo Soler Leal y José Luis López Vázquez. La dirigió Antonio Isasi-Isasmendi.
En el teatro la estrenaron Juanjo Menéndez, Amparo Baró y Manuel Alexandre.
No me molesto en contar nada de estas películas porque para apreciarlas es preciso verlas, mejor en Navidad, claro.
© Fernando Busto de la Vega.