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LA INMIGRACIÓN Y EL PRECIO DE LA VIVIENDA

LOS NUEVOS ESPAÑOLES, SEGÚN LOS GOBIERNOS «PROGRESISTAS». POR CIERTO: ASALTAR UNA FRONTERA POR TIERRA O POR MAR, AUNQUE SEA SIN ARMAS, ES UN ACTO DE GUERRA, ES UNA FORMA DE INVASIÓN QUE NUESTROS GOBERNANTES PREMIAN CON LA ENTREGA DE LA NACIONALIDAD ESPAÑOLA A INDIVIDUOS SIN NINGÚN VÍNCULO CULTURAL, CIVILIZATORIO O GENÉTICO CON ESPAÑA Y QUE, EN SU MAYOR PARTE, ESTAN TAN BAJAMENTE CUALIFICADOS QUE NI SABEN ESCRIBIR NI MANEJAR UN ORDENADOR. Y EN MUCHOS CASOS NI SIQUIERA HABLAR ESPAÑOL. ASÍ SE AVANZA.

Anda Vox despotricando contra las ilegítimas y perjudiciales regularizaciones de extranjeros de los izquierdistas antiespañoles en el poder y asegurando que su presencia sube el precio de la vivienda, especialmente del alquiler. Y tienen razón. Si la demanda se dispara y la oferta permanece igual, la consecuencia cae por su propio peso: escasez y carestía. Demasiada inmigración dispara el precio de la vivienda. Y depaupera los barrios y la convivencia. A este respecto no pienso argumentar, pondré solo un ejemplo que conozco bien: el barrio de las Delicias de Zaragoza. Hace dos décadas era una zona limpia, segura, comercial…ahora está sucia, es insegura, está llena de individuos sospechosos tirados (descalzos y rascándose la barriga) en los bancos que ya no pueden utilizar las abuelitas españolas, trapicheando o preparados para dar el queo…es lo que hay. Hasta tiroteos están empezando a darse.

Es lo que sucede por tener una política inmigratoria de aluvión, que se conforma con toda la gallofa infecta que de África, América o Asia quiera venir sin filtrar ni asegurarse de que los individuos pueden aportar algo (porque subsaharianos y magrebíes hay que ni saben leer, ni usar un ordenador ni quieren aprender. Eso sí: llegan con espíritu conquistador, dispuestos a imponer su islam sobre la civilización europea que la izquierda está traicionando y abandonando haciéndose reos todos sus jefes y militantes de alta traición, delito que tarde o temprano deberán pagar).

Diré más: por cuestiones profesionales puedo asegurar que se está dando la nacionalidad española a africanos que ni siquiera son capaces de hablar español, y no a pocos: a muchos. Son individuos que ni conocen ni respetan la civilización española, que a menudo carecen de formación, que son fanáticos religiosos e invasores silenciosos dispuestos a sustituir al elemento patrio y convertir España en África, pero se les otorga la ciudadanía y un documento de identidad español cumpliendo no se sabe bien qué criterios, aunque desde luego no aquellos que servirían al interés nacional.

De modo que sí: la inmigración incontrolada, de aluvión, masiva y de baja cualificación, además de nula afección a España (y esto vale también por muchos americanos imbuidos de la leyenda negra, racistas antiespañoles y, en su mayor parte, evangelistas) es más que un grave problema, es un acto de traición que amenaza con destruir la nación y aniquilar al pueblo.

Pero no nos dejemos engañar. Cuando Vox clama contra la inmigración y pone como excusa el precio de la vivienda, en realidad no está aportando soluciones. La otra cara del problema son los fondos buitres de origen extranjero que les financian, la oligarquía cleptocrática que llevamos padeciendo al menos desde 1833 y cuyos valores ellos defienden. Los especuladores antiespañoles de toda la vida que gustan de llevar pulseritas y calcetines con la bandera de España y ondearla en sus balcones, pero que llevan robando y oprimiendo al pueblo más de dos siglos.

La Revolución Nacional, imprescindible para la salvación de España a corto plazo, deberá limpiar el país de inmigrantes indeseados y castigar con dureza a los traidores que nos los han impuesto desde el poder, pero también arrancar de raíz la influencia del capitalismo especulador y extractivo extranjero (y castigar a quienes desde el poder le permitió implantarse en España, sin ir más lejos la familia Aznar y el PP en su conjunto) y quebrar la columna vertebral de los oligarcas patrios cleptócratas, especuladores, explotadores, corruptos, ineficientes y perjudiciales.

No se puede ganar el futuro de España, que ahora mismo es un Estado fallido, sin concatenar ambas acciones.

Ningún partido ni movimiento hoy en día encarna esta necesidad imperativa y dual en el ilegítimo régimen de 1978. Ergo, estamos bien jodidos.

© Fernando Busto de la Vega.

EL PISITO (MARCO FERRERI, 1959) UNA PELÍCULA ANTIGUA PARA UN PROBLEMA MUY ACTÚAL.

Uno acaba aburriéndose de los medios de comunicación, especialmente de los espacios que se ocupan del «debate» político y social. Espacios artificiales, propagandísticos y en nada inocentes destinados a «crear opinión» es decir: dogma, y no a informar. Unos espacios farisaicos e hipócritas que buscan modular el discurso público en beneficio de un régimen pensado para defender los intereses de unos pocos.

Así las cosas, si se presta atención y se tiene la edad adecuada, uno acaba percatándose de que los discursos de hoy son los mismos de hace diez años, y los mismos de hace veinte, y treinta…lo que significa que ningún problema se resuelve ni se ha resuelto en todo ese tiempo y que, en realidad, nadie tiene intención de resolverlo porque el problema que perjudica y preocupa a la mayoría, beneficia a los oligarcas del régimen y, por lo tanto, dista de ser un problema: es una oportunidad de negocio, un medio de explotación y de rebañar la chocolatera. Naturalmente, es preciso guardar las apariencias, dividir a la audiencia y dar la sensación de que el problema preocupa realmente al poder y que hay gente denunciándolo y buscando soluciones. Este modo de actuar se extiende a todos y cada uno de los problemas que hacen imposible la vida del español medio, desde Doñana y la sequía, a la precariedad laboral, los problemas de vivienda…a todo.

Además, siempre se hace hincapié en que esos problemas afectan solo a una parte de la audiencia, generalmente los jóvenes o las mujeres, colectivos expectantes, ávidos de protección y beneficios y vivero de votos decisivos, difuminando así el hecho de que el problema (o el negocio esquilmador) perjudica por igual a todas las clases y segmentos sociales. De este modo se implanta un sesgo victimista en determinados colectivos y una sensación vergonzante que induce al silencio, voluntario o forzado, al elevado porcentaje de individuos de los sectores sociales supuestamente favorecidos que o bien callan para no ser tachados de fracasados por no haber alcanzado los supuestos estándares que se suponen a su rango de edad, a su sexo o nivel de estudios o bien son ignorados y desdeñados .¿A alguien le suena aquello de «ok, boomer»? Es solo un ejemplo…y no resulta nada casual ni inocente que una anécdota irrelevante como la que dio origen a la expresión se haya manipulado y magnificado a posteriori por los medios de comunicación y las redes sociales elevándola a categoría…se trata de una hábil estrategia de división, enfrentamiento y desinformación usada contra toda la población. Y no es la única.

Si observamos el tratamiento de todos los problemas sociales en la prensa, los medios de comunicación y las redes sociales (con sus ejércitos de bots y comentadores a sueldo) nos percataremos de que siempre se tiende a los planteamientos maniqueos, a acusar a un colectivo y victimizar a otro para, de este modo, cauterizar cualquier intento de comunicación y la percepción de problema común. Ya se sabe: divide y vencerás. Y saben dividirnos…es un hecho.

Por eso afirmo que los medios de comunicación y las redes sociales que padecemos no son medios ni redes democráticos…no están diseñados para el libre intercambio de ideas y el entendimiento, sino para el enfrentamiento y la división que favorecen al poder. Son, por lo tanto, medios dictatoriales que encubren una tiranía que se oculta tras unas urnas amañadas.

LOS COMICIOS DEL PARLAMENTARISMO LIBERAL SON FARSAS PARA ELEGIR ENTRE FACCIONES Y SIGLAS AL SERVICIO DEL VERDADERO PODER, QUE PERMANECE EN LA SOMBRA.

Una prueba de esa repetición ad aeternum de los mismos discursos y su falta de resolución a lo largo de décadas la tenemos, como reza el título de esta entrada, en la película El Pisito de 1959.

Estamos hartos de escuchar en la televisión y la radio, de leer en los periódicos, de que nos inculquen la idea de la mala situación de los jóvenes cuya precariedad laboral les impide marcharse de casa a la edad que se supone que deben hacerlo y que se enfrentan a un mercado inmobiliario desequilibrado e inaccesible por el afán de especulación y la escasez de vivienda…Estamos en 2023. Lo mismo se decía en 2008, y en 1993, y en 1978 y en…1959.

La película, lo sé, es antigua, está en blanco y negro y seguramente muchos lectores jóvenes (y extiendo tal condición hasta más allá de los cincuenta años) esbozarán una mueca de pereza y fastidio ante la idea de enfrentarse a ella. Pero merece la pena hacerlo, aunque solo sea a título informativo.

¿De qué va?

Sencillo: una pareja de novios, que ya han superado los treinta años e incluso se aproximan a los cuarenta no han tenido ocasión de casarse a causa de no poder acceder a una vivienda propia. Finalmente, para solucionar su problema, el novio, interpretado por José Luis López Vázquez, contrae matrimonio con una octogenaria para heredar su piso cuando muera y, de este modo, lograr casarse con su novia de siempre y solucionar la vida de ambos. En esta historia tan antigua, en la que la estética es tan diferente de la actual, se reproducen al dedillo todos los problemas que los jeremiacos tertulianos de nuestros tiempos lamentan en relación a los jóvenes actuales hasta, de modo subrepticio a causa de la censura, el sexo a cambio de vivienda…porque un matrimonio es un matrimonio y debe consumarse para que sea legal…

EL TRIÁNGULO PASIONAL DE EL PISITO (1959): LOS NOVIOS Y LA OCTOGENARIA CON LA QUE CASARÁ ÉL PARA HEREDAR SU PISO Y PODER ASÍ DISPONER DE UNA «SOLUCIÓN HABITACIONAL» EN EL IMPOSIBLE MERCADO INMOBILIARIO DE MADRID…DEL MADRID DE 1959 Y DE HOY EN DÍA.

Amigos: ved esta película porque pasaréis un buen rato y comprenderéis que nada ha cambiado en setenta años porque a quien manda realmente más allá del teatrillo político (sea una dictadura o una supuesta democracia) no le interesa que cambie…y sacad las conclusiones que creáis oportunas.

¿Quién está detrás de esta película? Eso también os enseñará Historia.

El director es Marco Ferreri (1928-1997), un italiano que llegó a España en 1956 para intentar vender tecnología cinematográfica italiana y fracasó estrepitosamente por la competencia estadounidense, pero conoció por el camino a Rafael Azcona (1926-2008), novelista y guionista cinematográfico (conocido por sus colaboraciones con Berlanga) que en ese momento trabajaba en la revista humorística La Codorniz, publicación de talante falangista que, mira tú por donde, criticaba acerbamente al régimen franquista.

Juntos, Ferreri y Azcona se las arreglaron, a pesar de la dificultad de financiación y de las zancadillas de la censura, para adaptar al cine dos novelas del segundo: El Pisito (1959) y El Cochecito (1961).

En 1961 Ferreri regresó a Italia, en España no era bien visto por las autoridades´, y Azcona comenzó su colaboración con García Berlanga, en el fondo un señorito de derechas que podía permitirse ciertos lujos como hacer películas satíricas, con Plácido.

Hay que decir que tanto Ferreri, como Azcona y Berlanga eran en ese momento jóvenes alejados de los círculos cinematográficos y que se enfrentaron incluso al desdén de sus propios actores veteranos…pero cambiaron el cine español para siempre.

© Fernando Busto de la Vega.