Archivo por meses: julio 2022

SOBRE LA REACTIVACIÓN DEL PATRONATO DEL ARCHIVO DE LA CORONA DE ARAGÓN (LÓGICA DESCONFIANZA CONTRA EL SUPREMACISMO CATALANISTA)

Hay que recordar de dónde venimos: del escándalo de prevaricación (que nunca fue porque los medios de comunicación españoles viven al servicio de intereses políticos poco nacionales) de la candidatura a los juegos olímpicos de invierno de 2030, donde, es público y notorio (pero se silencia) que el supremacismo independentista catalán con apoyo de un ministro de Cultura y Deportes catalán captó (no quiero decir sobornó para evitar problemas) al jefe del COE con la máxima de «no hacer ni caso a Zaragoza, a los aragoneses» y dejar a Aragón convertido en un simple apéndice servil de dicho e indebido supremacismo.

Ahora el mismo ministro, Miguel Iceta, dice que, después de doce años de bloqueo, va a activar de nuevo el Patronato del Archivo de la Corona de Aragón…¿habrá que desconfiar de nuevo del ministro, de sus actos y de los supremacistas catalanistas? Estimo que sí.

Por cierto: puesto que el Archivo de la Corona de Aragón es un bien nacional español y los supremacistas catalanistas quieren independizarse de España (aunque si vamos a empezar a mover fronteras habrá que recordarles que deben devolver Lérida y el bajo Ebro hasta la desembocadura a Aragón) es lógico que la sede del archivo se traslade a una ciudad leal y firme en su españolidad.

Reclamo que el Archivo de la Corona de Aragón se traslade a Zaragoza, por otro lado, ciudad en cuya Seo debían coronarse los reyes de Aragón, que eran también condes de Barcelona, si bien este último es un rango jurídico inferior.

Señor Iceta: el Archivo de la Corona de Aragón, a Zaragoza, ya.

Va siendo hora de premiar a los leales y castigar a quienes negociaron con nuestros enemigos (Rusia, China, Marruecos…)

© Fernando Busto de la Vega

QUEVEDO SIGUE PRESENTE

Confieso que siempre tuve a don Francisco de Quevedo como maestro y referencia (sin desmerecer, por supuesto, a Cervantes, Lope y otros grandes hoy tan olvidados o más que estos).

Contaré aquí que el primer tomo de obras completas de un autor que compré, y no en librería sino en el rastro, una mañana de sábado primaveral, acaso con no más de quince años y llevando de la cintura a una de las muchachas que amaba entonces y me amaban, fue precisamente el de poesías de Don Francisco.

Hoy en día sigo teniéndole muy presente y hago mías, por desgracia, casi cuatrocientos años después, sus preocupaciones, que reproduzco aquí recitadas por quienes, sin duda, declaman mejor que yo.

¿Siempre se ha de sentir lo que se dice? ¿Nunca se ha de decir lo que se siente?

No he de callar…

© Fernando Busto de la Vega.