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DEJANDO CLARAS ALGUNAS COSAS

Lógicamente, los ficheros de algunas agencias nunca se cierran y los caminos de ciertos «Señores» son inescrutables y configuran de modo curioso la realidad.

De pronto, no sabes cómo, te encuentras en el parque al que sueles ir a pasear en tu ciudad de provincias, en la que vives retirado para no mancharte con las inmundicias de ciertos ambientes, una hermosa mujer que conociste hace demasiado tiempo en tierras lejanas. Ya no es tan joven como entonces, pero sigue siendo atractiva. Conocen tu talón de Aquiles. Te reconoce, te saluda…la miras con silenciosa ironía, intentando parecer cándido y sincero, como si no supieras a qué viene.

Te recalca, por si lo has olvidado, que no es rusa sino kazaja…aunque de los kazajos de origen ruso. Te invita a cenar, a unas copas…le dices claramente: «non serviam» y desaparece lindamente sin pagar la cuenta.

Estas cosas pasan a veces.

Recuerdo a este respecto cierta conversación en la Escalerona de Gijón cuando tenía diecisiete años con un coronel de vacaciones en la que ya dejé sentados bien claros algunos principios irrenunciables que me costaron la pérdida de la financiación de algún proyecto en el que, por otra parte, ya había perdido interés.

Ahora quizá sea preciso dejar por escrito, sin entrar en pormenores, algunos de ellos: jamás seguiré a quien no garantice la grandeza y unidad de España, jamás obedeceré a ningún tirano, jamás optaré por la guerra mientras existan caminos de paz…

Ignoro si en un futuro próximo tendremos que matarnos por las ambiciones y la estupidez de viejos mandatarios en Moscú, Washington (que deberíamos escribir Guasintón) o Pequín (no Beijing), pero sé que tarde o temprano deberemos reconciliarnos, establecer la paz entre nuestros pueblos más allá de la crueldad de los sátrapas del mal y, llegados a ese punto, y en este mismo instante como acto preventivo, quiero manifestar en este lado del mundo el verdadero pensamiento de la mayor parte de los rusos. Utilizaré para ello una canción del grupo disidente y perseguido Ic3peak que me parece lo suficientemente elocuente:

Bueno, dos canciones:

NOTA: Adoro la voz y las capacidades vocales de Nastya Kreslina, y me parece preciosa. Estas intimidades carecen de interés público, pero ya que hablo más de la cuenta, que sea con todas las consecuencias.

© Fernando Busto de la Vega.

ACCIÓN Y COMPLEJIDAD

Se ha convertido en un lugar común de la propaganda mediática del parlamentarismo liberal asegurar que el populismo se caracteriza por ofrecer respuestas (y soluciones) sencillas a problemas complejos. Estas respuestas se consideran erróneas no por su sencillez (que se imposta desde el poder amenazado) sino por exceder el dogma político dominante y por ende amenazar la posición de aquellos que, escondidos tras el teatrillo electoral, controlan la situación incapaces de resolver los problemas complejos existentes porque, en muchos casos, a ellos les benefician. Los problemas para ellos son medios de control y prevaricación. Porque, no nos engañemos: en eso que llamamos democracia existen dominantes y dominados: élites cleptocráticas corruptas y masas ignorantes y mansas que siguen votando entre opciones polarizadas solo para mantener el poder de dichas élites.

Pero no quiero hablar de política. Ni del populismo, ni de los falsos dogmas del parlamentarismo liberal, ni de las oligarquías de ladrones explotadores y especuladores que nos gobiernan y contra las que más temprano que tarde deberíamos sublevarnos para aniquilarlas si es que deseamos sobrevivir en el futuro incierto que nos acecha.

No, mi intención, si se desea, es mucho más estratégica, filosófica y personal.

Vivimos en un mundo complejo de variables prácticamente infinitas, inmersos en una competencia salvaje acrecentada por el excesivo número de congéneres y la interesada tasación de recursos y procedimientos para conseguirlos que limitan nuestras opciones.

En nuestro estado prístino, si necesitábamos comer, solo debíamos recoger leña para el fuego y cazar algún animal apetecible. En caso de encontrar competencia en estas dos acciones la solución resultaba sencilla: pactar o pelear. La derrota o una decisión errónea podía suponer la muerte, pero también resolverse con la fuga. Ahora las cosas son mucho más complejas, más difíciles. La sociedad se ha organizado de modo tal que no puedas coger lo que necesitas ni utilizar una acción directa y sencilla para obtener los recursos.

El mundo es difícil y complejo en parte por los intereses de aquellos que ocupan la cúspide social y retienen para sí la mayor parte de las oportunidades y recursos, en parte por su propia evolución y desarrollo que ha ido generando situaciones y relaciones cada vez más artificiales, falsas y complejas. Pensemos, sin ir más lejos, en el entorno laboral y toda su carga de jerarquías ficticias (todos hemos tenido jefes inútiles a los que despreciamos, pero debemos soportar; compañeros a los que fuera del trabajo ni siquiera dirigiríamos la palabra…) que conlleva: los horarios, los convencionalismos…

Paulatinamente la acción directa ha ido quedando relegada por inútil. En los tiempos que corren un heroico guerrero micénico o un caballero medieval apenas serían otra cosa que delincuentes sin más merecimiento que un suelto en tal o cual medio de comunicación. El drama es que con esta evolución también se han sepultado los códigos de honor.

¿Qué somos ahora? Cuando se pierde el honor ¿en que nos convertimos?

Sea cual sea la complejidad social en la que nos desenvolvamos, quien no tiene honor es un ser inferior e indeseable. Por ese motivo se nos plantea la paradoja entre acción y complejidad. Podría resolverse, pensando en términos ajedrecísticos, con una evolución de la estrategia hacia la complejidad al modo en que la simplicidad de Morphy se mixtificó con el barroquismo de la escuela soviética…revestir la acción de los numerosos pasos necesarios para, acatando las retorcidas normas preexistentes, ir alcanzando pequeñas metas…sería, quizá, lo más inteligente y conveniente. Pero la experiencia demuestra que dichas estrategias, fuera del tablero del ajedrez, conducen a amortizar el impulso, a degenerar el propósito y, en última instancia, a que los cabecillas de las mismas acaben instalándose en el sistema y convirtiendo su impulso inicial en simple demagogia.

Por lo tanto, y esta es mi opción en cuanto hombre de honor (categoría ya arcaica e incomprendida en los tristes tiempos de degeneración que corren) es la siguiente: simplificar y golpear a la cabeza, si se puede. En caso contrario: simplificar e ir a la guerrilla permanente. No hablo exactamente de política, ni de acciones militares…ya me entendéis.

Pero, cuidado: Paul Morphy en nuestros días sería aplastado por cualquier ajedrecista mediocre de quinta fila tamizado por la complejidad de la escuela soviética y sus secuelas…esa es la dificultad intrínseca.

Y yo, como siempre, vuelvo a Jayam (O Khayyam, si queréis utilizar la grafía inglesa): ¡dame vino! ¡Ya he envejecido!

© Fernando Busto de la Vega.

AL BORDE DEL PRECIPICIO

No solemos pensar en ello porque el Estado y las empresas se encargan de proporcionarnos una falsa sensación de seguridad y estabilidad que nos permite olvidar que nuestro mundo funciona al límite de su operatividad, lo que implica que tarde o temprano sufriremos un evento traumático de consecuencias incalculables. Tranquilos, no estoy aventurando futuros apocalipsis ni profetizando algún género de snow crash, pero sí diciendo que el mundo actual tiende al funambulismo con las consecuencias que ello conlleva.

Hace solo unos días, la empresa Red Eléctrica Española hubo de pedir a las grandes empresas del país que se desconectaran de la red para garantizar el mantenimiento del consumo doméstico evitando un gran apagón. La petición se efectuó sobre las nueve de la noche, en la cresta del consumo doméstico, y decayó pasada la media noche cuando ya la gente estaba acostada en su mayor parte. La crisis sobrevino por la concatenación de algunos factores más o menos imprevistos e imprevisibles: la falta de viento que detuvo la generación eólica, los bajos niveles de los pantanos, que dificultaron la hidráulica (y conviene aquí anotar el hecho a menudo desdeñado de que, como el hombre neolítico, seguimos dependiendo de la naturaleza para sobrevivir) y la parada intempestiva de la central nuclear de Ascó para examinar cierta válvula sospechosa.

Al cabo no sucedió nada, pero pudo haber sucedido todo.

Me pregunto, eso sí: si las empresas que pararon su producción repercutirán en los salarios de sus empleados las pérdidas sufridas y qué sucederá con sus cotizaciones en bolsa y en lo relativo a la inflación, fue un pequeño incidente, pero todos conocemos el efecto mariposa. Me pregunto también qué hubiera sucedido si no se hubiera detectado la citada válvula defectuosa, que sucederá cuando se apaguen las centrales nucleares y dependamos solo de la lluvia y el viento para generar nuestra energía contando, además, con una flota de vehículos con millones de unidades eléctricas…¿Nadie ve los problemas que se aproximan?

Nos vamos a divertir en los próximos años, y a muchos niveles.

© Fernando Busto de la Vega.

CINCUENTA AÑOS PERDIDOS

El ilegítimo e ineficaz régimen de 1978 que padecemos en España va ya para el medio siglo de existencia y en ese tiempo no ha logrado resolver ni uno solo de los problemas que impiden el avance y progreso del país y su ascenso a los lugares que, histórica y moralmente, le corresponden. Se trata, por lo tanto, de un periodo perdido, de cincuenta años inútiles y tirados a la basura.

Lo primero que debemos saber a este respecto es que dicho régimen no respondió nunca ni a los intereses ni a las necesidades de España. Se trata de una imposición del imperialismo estadounidense pensada para mantener debilitada a la nación. Recordemos que el enemigo Kissinger no se ruborizaba al afirmar que una España fuerte era una España peligrosa, de modo que los estrategas de Washington (con la colaboración culpable de fuerzas políticas españolas más interesadas en apesebrarse y detentar el poder que en servir a la nación y el pueblo: socialistas, democratacristianos, liberales, independentistas periféricos de toda laya…) pergeñaron un régimen llamado a la debilidad y sometido a la obsolescencia programada a través de la lacra federalista y autonomista.

Y, como era de esperar, dicho régimen colonial y sometido a intereses extranjeros, enemigo de hecho de la grandeza de España, no ha solucionado ni uno solo de los problemas prexistentes y heredados del franquismo.

Una breve lista de los problemas que ya acuciaban a España en 1950 y que no ha resuelto el régimen de 1978…y estamos en 2024:

1.- Vivienda.

2.- Despoblación, demografía, emigración (nuestros jóvenes mejor preparados siguen teniendo que salir de España para alcanzar sus más altos objetivos profesionales lo que incide en el debilitamiento demográfico del pueblo, ayudado por ideas «progresistas» que conducen a agudizar la crisis de natalidad.)

3.- Inmigración (a cambio de los españoles preparados que emigran, estamos recibiendo decenas de miles de inmigrantes del tercer mundo con escasa preparación y sin otras finalidades que subvenir al obsoleto modelo económico basado en la especulación y la explotación laboral, la conversión de España en un país de servicios sin industria, tecnología ni investigación y abocado a un mestizaje que destruirá su esencia cultural, moral y genética).

4.-Estructura económica (seguimos en el binomio turismo-especulación urbanística y en el fomento del latifundismo agrario, que incide en el vaciamiento de grandes zonas del interior donde el asentamiento de los intereses de los grandes propietarios incentivados y sostenidos por la PAC es incompatible con la diversificación económica y la prosperidad de aquellos que no son propietarios agrarios y de quienes podrían asentarse en el agro con propuestas innovadoras).

5.- Estructura social (debido al mantenimiento del obsoleto y viciado sistema económico estimulado por la sopa boba del dinero europeo que viene a beneficiar a los oligarcas ya establecidos: en su mayor parte una clase consolidada con la especulación en la I Guerra Mundial y el estraperlo durante el franquismo que se perpetúa gracias a la especulación y al mantenimiento del régimen que les beneficia en perjuicio del resto del pueblo, razón por la cual Bruselas es un problema para España igual de preocupante que Madrid, Barcelona, Vitoria o Sevilla. Debido, decíamos, al mantenimiento de la deficiente y viciada estructura económica se mantiene el cacicazgo que tanto ha contribuido desde la imposición del liberalismo en el siglo XIX a dificultar e incluso paralizar el progreso y la grandeza de España)

6.-Integración territorial y permanencia del Estado (cuando quienes mandan son las oligarquías de siempre con intereses territoriales y bases clientelares y entre ellas se articulan, además, en clave regionalista-nacionalista, es claro que las tensiones comarcales persistirán y aumentarán, especialmente si la constitución permite y potencia cualquier idea tendente al federalismo que en España, la historia lo demuestra, piénsese en la Guerra Cantonal, conduce a la disgregación y a la pérdida de territorios a manos de potencias extranjeras, en ese mismo evento los cantonalistas de Cartagena quisieron unir el territorio que controlaban a los Estados Unidos, no se olvide).

7.-Desempleo (en un sistema económico viciado y anclado en la especulación, la explotación social, la conversión de España en un país bananero de servicios con baja cualificación de sus empleados fomentada por la inmigración selectivamente negativa, se atrae a los menos cualificados para que compitan y reemplacen a aquellos españoles que no emigren disolviendo así la esencia nacional, el paro es sistémico, buscado y parte esencial de la prosperidad de la oligarquía cleptócrata, colonial y corrupta).

8.-Consolidación de nuestros intereses geoestratégicos (Nos metieron en la OTAN, pero la OTAN no defiende nuestros intereses, sino los de nuestros enemigos. Gibraltar sigue y seguirá en manos inglesas sin que dentro de la OTAN tengamos posibilidad de recuperarlo, Estados Unidos sigue favoreciendo a Marruecos en contra de España, lo que nos costó ya nuestras provincias saharauis y amenaza directamente a Ceuta, Melilla y las Canarias…Tampoco nos permite regresar a América con un programa de integración y restablecimiento de la Hispanidad, ni hacer lo propio en Asia y África…)

9.-Tensiones disolutivas (a través de las ideas autonomistas y federalistas y de las leyes que impiden una acción hispánica positiva combatiendo a las fuerzas que contribuyen a la disolución de la nación, desde el independentismo, el servicio a imperialismos orientales, como el moscovita o el pequinés, de las izquierdas o las ideas que amenazan la fibra moral, genética y demográfica del pueblo que el régimen no solo tolera sino que potencia, España avanza hacia la obsolescencia programa que será irremisible convirtiéndonos en un Estado fallido si el régimen perdura lo suficiente).

En suma, hemos perdido medio siglo de progreso y fortalecimiento por causa del ilegítimo e inoperante régimen de 1978. La pregunta es cuando nos hartaremos y llevaremos a cabo una revolución nacional. Os conozco: sois estúpidos y débiles, será nunca.

© Fernando Busto de la Vega.

CUIDADITO CON CHINA

Vladimir Putin se encuentra, en el momento que escribo esta entrada, en China, visitando al tirano comunista de turno para rendirle pleitesía y conseguir que siga sosteniéndole en su guerra contra occidente, que no otra cosa es lo que está sucediendo en Ucrania y en Gaza: el ataque ruso contra occidente inducido más o menos en la sombra por China para sus propios intereses imperialistas.

Muchos occidentales, incluidos mandatarios, cifran sus esperanzas de paz en la cordura de Xi Jinping, por cierto (es siempre bueno burlarse de los poderosos y de la censura de los dictadores):

Decíamos: muchos occidentales, incluidos mandatarios, cifran sus esperanzas de paz y supervivencia en la cordura del tirano chino, pero no debemos olvidar el pasado ni la continuidad moral e ideológica del régimen de Pequín (en español se escribe y se dice así, eso de Beijing es una concesión inadmisible a los anglosajones y los caprichos nacional-comunistas de los chinos dictatoriales). Hay, por lo tanto, que recordar a Mao.

Mao Zedong era un tipo incapaz de usar un retrete moderno. Hasta el último día de su vida usó orinales para aguas menores y mayores y como buen líder comunista tenía criados para vaciar y limpiar sus bacinillas. Además, solía violar jóvenes militantes comunistas que acudían a cursos de adoctrinamiento en Pequín contagiándoles sus numerosas enfermedades venéreas de las que era muy consciente. Internó a una de sus esposas en un manicomio para librarse de ella, dejó que torturaran y fusilasen a otra…una joyita. Todo ello además de ser un genocida de su propio pueblo y un inepto de marca mayor cuyas erróneas políticas económicas y medioambientales produjeron la muerte de millones de sus compatriotas.

Pues bien, este tipejo despreciable y asqueroso pilotó la China comunista en los periodos más agudos de la Guerra Fría y es preciso recordar su pensamiento y posición en uno de esos momentos clave que retratan a una persona y a un líder.

A causa de la crisis de los misiles de Cuba, la guerra nuclear entre la Unión Soviética y los Estados Unidos estuvo muy cerca de estallar y Mao, Pequín, se mostraba encantado con la idea, incluso jugó sus cartas para que los comunistas europeos desestabilizaran más la situación. Alguien le hizo ver que con esa estrategia con toda probabilidad Europa, también los comunistas que la habitaban, y Rusia quedarían arrasadas por las bombas nucleares. Mao se encogió de hombros y respondió:

—Pero China sobreviviría y mandaría.

China se ha definido a sí misma desde hace dos mil años como el «Imperio Central», para ellos todo lo demás es la periferia y los europeos simples demonios bárbaros de los que se puede prescindir. Ese es el eje principal que vertebra el maoísmo, la ideología del imperialismo chino, el racismo antiblanco (de la que, por cierto no están libres tentáculos hispánicos como Movimiento Contra la Intolerancia, rama subrepticia del maoísmo en España)…

¿De verdad nos alivia depender de China? ¿En serio que vamos a cifrar nuestras posibilidades de salvación en Pequín?… Si ese es el pensamiento de nuestros dirigentes, apaga y vámonos.

© Fernando Busto de la Vega.