Archivo de la categoría: actualidad

EL SALARIO DE LOS JÓVENES

Por regla general todas las noticias que nos transmiten nuestros medios de comunicación vienen hábilmente sesgadas para generar fragmentación y alejar cualquier horizonte de unidad social.

Ando ahora leyendo que los salarios de los jóvenes (como siempre, por otra parte) son más bajos que los de aquellos pertenecientes a generaciones de mayor edad. Se nos presenta el asunto, en todos los periódicos, radios y televisiones, como algo dramático e injusto que debe remediarse. Bien.

En primer lugar, sabemos que a nadie le importa y que nadie lo remediará. Ni partidos políticos, ni sindicatos ni mucho menos las empresas periodísticas que se benefician como el resto de ese estado de cosas. Encontramos aquí un primer rasgo notorio y constante de nuestros medios de comunicación y, por extensión, de la sociedad en la que vivimos: la hipocresía siempre bien aderezada de sensacionalismo.

Se trata de poner el grito en el cielo sobre puntos concretos dejando en la penumbra el entramado general.

Se trata, además, de fomentar, disfrazando la acción de preocupación y solidaridad, los miedos de diversos colectivos y de atizar la sensación de angustia e injusticia que padecen para establecer la discusión en términos antagónicos: los buenos contra los malos, los jóvenes contra los viejos, los rojos contra los fachas…

En el fondo, aunque nos parezca inocente, es una estrategia maquiavélica para favorecer a la oligarquía corrupta y cleptocrática de siempre.

Analicemos la realidad completa en este punto llamativo de los salarios de los jóvenes (y de su precariedad). En efecto, se trata de una maniobra especulativa y explotadora del capital que busca ampliar los beneficios de los oligarcas del régimen haciendo descender el nivel de vida general del proletariado y la clase media generando un escenario de crisis (laboral, de vivienda, de todo tipo) que abarate los costos y amplíe los beneficios. Ahora bien, la maniobra no se dirige solo contra los jóvenes. Cada uno de esos jóvenes asalariados que ocupan un puesto de trabajo a menor precio ha desplazado de ese puesto a alguien de una generación anterior con un salario mayor en virtud de sus años de servicio irremisiblemente arrojado al paro y, casi con completa seguridad, de muy larga duración o ya definitivo porque nadie va a contratar a alguien de cincuenta años si alguien de veinticinco hace su trabajo más barato.

En otros tiempos, y todavía hoy, los inmigrantes eran el factor clave en este proceso de abaratamiento de costes y de explotación laboral, ahora lo son también los jóvenes.

Presentarnos el problema desde una perspectiva sesgada y sensacionalista, con su altisonante envoltorio de hipocresía, es tan solo un medio de ocultar una realidad completa que perjudica por igual a unos y a otros. Nos encontramos con el viejo «divide y vencerás» que la oligarquía que padecemos juega hábilmente contra la masa social en un acto antipatriótico de parasitismo crónico.

Decirlo, por desgracia, no sirve para nada. No hay peor ciego que el que no quiere ver. Y , en nuestra casa, los hay a calderadas.

En resumen: estamos jodidos y es por culpa de los innumerables memos que pueblan nuestra geografía, corderitos que se dejan llevar al matadero mientras se enfrentan a otros corderitos conducidos al mismo lugar.

© Fernando Busto de la Vega.

CAMPANADAS Y QUEJAS (DE LAS DE SIEMPRE)

Ya sabemos que las feministas son un coñazo insoportable (además de estúpidas y poco formadas), sabemos también que son el trasunto moderno de las sempiternas beatas de sacristía. Esas harpías insatisfechas, acomplejadas y frustradas que vehiculan su complejo de inferioridad y el odio que les genera amargando a los demás e interfiriendo inquisitorialmente en las vidas ajenas para imponer sus criterios puritanos de un modo u otro. Cambian los tiempos y el decorado, pero no las realidades profundas. Las beatas y vecindonas de antaño son, lo repito, las feministas de hoy. Ahora activas en las redes sociales y reñidas con los curas, pero con el mismo soniquete represivo, invasivo y puritano.

Como tienen que criticarlo todo para eludir su irrelevancia social, su condición de entes femeninos amortizados que no suscitan ningún interés ni disponen de ningún otro poder que su crítica agresiva y moralizante, pues critican también las campanadas.

Este año, puede que también algunos anteriores, andan subiéndose por las paredes por el tipo de equipo que eligen las diferentes cadenas para llevar a cabo las retransmisiones de la campanadas de fin de año. Ya se sabe: un tipo de mediana edad, más bien feo y vestido de etiqueta y una o varias churris de buen ver lo más sexys y encueradas posible, dentro de una elegancia ramplona y aceptable para los puritanos conservadores que imperan siempre y se quejan constantemente (como las feministas, mira tú).

En la práctica dicho binomio es el mismo de las antiguas revistas (el cómico feo enfrentado a la vedette despampanante) heredado además por muchas comedias, incluidas las de destape que, si lo consideramos bien, son una simple evolución cinematográfica y adaptada a los tiempos de la Transición del genero de la revista.

¿Por qué perdura el tal binomio? Sencillo: porque funciona. Y funciona porque arraiga en lo más profundo de nuestros anhelos y arquetipos como especie.

Lo decíamos antes: cambian los tiempos y los decorados, pero no las realidades profundas y esto es algo que las feministas no llegan a comprender. Nada va a cambiar, por mucho que ellas se empeñen, si va contra la naturaleza de la especie.

Si el binomio «señor-serio-con-pinta-de-solvente/chica-joven-hermosa-enseñando-carne» sigue funcionando, aparece incluso en las campanadas para escándalo de feministas/beatas puritanas, depresivas y antipáticas, se debe, simplemente, a que responde a nuestra propia naturaleza, y por ende se trata de un legado de nuestra estrategia de supervivencia como especie que sigue siendo válido. Las sociedades paleolíticas, de cazadores-recolectores, necesitaban machos maduros, en su plenitud de fuerza y juicio para llevar a cabo exitosamente la caza y la lucha contra grupos rivales, asociados reproductivamente a hembras jóvenes, lozanas, con buena salud, que ofreciesen, además de hijos viables y labores de recolección y mantenimiento del hábitat social, un ambiente agradable que permitiese al cazador-guerrero desentenderse del stress de la guerra y de la caza, un ambiente hogareño agradable y tendente a lo paradisiaco. Esa condición de hembras sanas y deseables que aportaban paz y lujo a la dura vida del guerrero-cazador les proporcionaba un estatus social a las jóvenes que se incluían en la tribu y, naturalmente, les agriaba el carácter cuando otras más jóvenes venían a sustituirlas en su papel relegándolas a otro secundario. Con el neolítico las cosas no cambiaron. El guerrero-agricultor se encontraba incluso más estresado y sometido a sus obligaciones por el ciclo agrario y los problemas asociados a él (desde los climatológicos al acoso de enemigos saqueadores) y el esquema se mantuvo.

Hoy, en nuestra plena modernidad, las cosas, aunque el decorado haya cambiado, siguen igual. De ahí que funcione el ya citado binomio (hombre-con-traje-caro/chica-placentera-ligera-de-ropa). Y tengo una mala noticia para las feministas (esas señoras arrumbadas a la segunda división social por su edad o falta de coeficiente placentero): nada va a cambiar por mucho que protestéis. La naturaleza, es así. ¿Cruel? Puede…pero es la especie y su supervivencia la protagonista del cuento, no vosotras.

El heteropatriarcado perdura por una simple razón: es la mejor estrategia de supervivencia de la especie. Aceptadlo de una vez.

Y consolaos, podía ser peor…en la foto Sandra Bustamante en la televisión mexicana. Diré que para mi gusto igual lleva demasiada ropa.

© Fernando Busto de la Vega.

SEQUÍA EN CATALUÑA

Vivir para ver. Resulta que la sequía extrema azota a Cataluña y sus gobernantes independentistas apelan ahora a la solidaridad interregional. Ellos siguen empecinados en el supremacismo, la traición a España y el independentismo, pero exigen que el resto de los españoles les aprovisionen de agua. Que, por ejemplo, la industria y la agricultura aragonesas se priven de sus necesarias e imprescindibles cuotas de agua para regalárselas a una Cataluña atestada de robaperas, racistas e independentistas y que su industria y su agricultura, con cuyos réditos no quieren contribuir a la caja común, sigan enriqueciendo a la oligarquía caciquil independentista.

La respuesta a esas pretensiones está clara. Ni una gota de agua a Cataluña desde el resto de España hasta que los independentistas sean encarcelados y la oligarquía traidora que los sustenta erradicada. Ni una gota de agua hasta que en toda Cataluña no se hable más que español y en todas partes ondee la bandera de la unidad y la grandeza que, para los más iletrados, es esta:

Desde Zaragoza quiero recordar esta otra imagen: una respuesta multitudinaria en Aragón a la secular pretensión del catalanismo de desecar a Aragón en provecho propio. Por cierto, y es preciso recordarlo siempre, las barras de la bandera son las BARRAS DE ARAGÓN, que Cataluña ostenta por su pertenencia a la Corona de Aragón, no como posesión propia.

Acabo con la Marcha de los Reyes de Aragón recordando que debían coronarse en La Seo de Zaragoza para serlo. No en Barcelona. Y que de ello se deduce que, al producirse la unidad de Castilla y Aragón Cataluña participó de ella como dependencia aragonesa.

© Fernando Busto de la Vega, español y regnícola de Aragón.

EL GOBIERNO ESPAÑOL Y LOS PIRATAS HUTÍES

Cualquier potencia que se precie (desgraciadamente España dista mucho de serlo y resulta evidente que sus propios gobernantes no la respetan) tiene que mostrarse enérgicamente activa contra cualquier clase de piratería, especialmente aquella que dificulta las principales rutas de navegación y comercio internacional y afecta a su economía y la de sus aliados.

El no ser enérgico y activo contra la piratería hace que la nación pierda credibilidad y poder.

Las expuestas son dos verdades geoestratégicas indiscutibles que solo los muy estúpidos o los traidores pueden negar u objetar de algún modo. Cuando el estrecho de Bab-el-Mandeb es obstruido por la piratería hutí (una secta chií fanática y a sueldo de Teherán, lo que equivale decir al servicio de Moscú), el gobierno español está obligado a intervenir. Si fuera preciso, en solitario. Siendo que conformamos parte de unas alianzas determinadas, en el marco de esas alianzas.

Lo que no puede suceder, y resulta altamente lesivo para los intereses internacionales de España, es que en un marco de guerra global en el que lo que sucede en el mar de China o en el mar Rojo es tan solo una prolongación de la guerra de Ucrania, en la que dentro de la OTAN apoyamos a este país contra el eje Moscú-Pequín-Teherán, nuestros ministros y partidos de la mayoría parlamentaria anden apoyando al bando enemigo en todos los escenarios secundarios. O se está en misa o repicando. Lo que sucede en el Gobierno español es, simplemente, inaceptable, vergonzoso y lesivo para España y sus responsables, empezando por el presidente, que en su momento debería haber optado por una gran coalición de Estado y sensatez, como ya explicamos en su momento, deberían ser juzgados y evaluados como incompetentes ya que no como traidores a la mayor brevedad. No sucederá, nuestro régimen es así de decadente, corrupto e incompetente.

Por lo demás, independientemente del partido o coalición que gobierne España, hemos asumido la persistente, humillante y desastrosa política de pagar rescates en lugar de liberar a nuestros rehenes y jamás tomar represalias contra los terroristas o enemigos que nos atacan lo cual nos convierte en corderitos, en una nación débil a la que ni aliados ni enemigos respetan.

Una muestra más de nuestra decadencia.

Clamaría por el cambio, pero conozco demasiado bien el deleznable material humano de la España actual como para tener esperanza. Vamos hacia un nuevo Guadalete y, desde ahí, si podemos, habrá que reiniciar la reconquista y la reconstrucción.

© Fernando Busto de la Vega.

SOL INVICTUS, NATUS EST

¿Quién cojones es Jesucristo?

Hoy, en plenas saturnales, lo que debe celebrarse es el nacimiento de Mitra y su asimilación al concepto teológico del Sol Invicto que reúne en una sola hipóstasis todos los dioses solares y salvadores que, con personalidades y orígenes distintos, representan una sola función divina de héroes civilizadores, pacificadores y salvadores.

En ese sentido no solo los dioses, cualquier semidios, héroe humano o persona sobresaliente que encarne esa misma función puede ser asimilada al Sol Invicto.

¿Puede, entonces, Cristo, o, por mejor decir, el personaje de Jesús de Nazaret, ser asimilado a la hipóstasis del Sol Invicto? Sí, eliminando de su relato las referencias judías y depurando los dogmas y las organizaciones sectarias contrarias al paganismo que como excrecencias indeseadas han ido adhiriéndose a su figura espiritual. No obstante esa asimilación resulta indeseable precisamente por proceder las figuras de Jesús y de Cristo de sectas que malinterpretaron el legado helenístico y constituir por tanto un elemento de contaminación de la pureza de la revelación espiritual surgida a partir de la visita al oráculo de Siwa de Alejandro Magno.

No obstante, en este punto puede recurrirse a la opinión de Mani (o Manes), que incluyó en su teología tanto a Cristo como a Buda en una interpretación recta del legado sincrético helenístico y su propuesta de evolución unitaria de la Humanidad al margen de dogmatismos excluyentes y de sectas monoteístas. Con la excepción de considerar a Manes, como él se consideraba a sí mismo, el último profeta judío. La tradición profética y mesiánica judía es incompatible con la herencia civilizatoria del paganismo.

Quién jamás puede ni debe ser asimilado al Sol Invicto y su legado espiritual es Mahoma, un simple camellero ignorante, salvaje e intransigente cuyo legado es simplemente la ignorancia, la violencia y la destrucción de la civilización.

Podemos preguntarnos, teológicamente, quién es Jesucristo. Nunca quién es Mahoma porque ya lo sabemos: un enemigo de la civilización al que hay que combatir sin tregua ni cuartel.

En resumen: felices saturnales y nacimiento del Sol Invicto.

© Fernando Busto de la Vega.