Archivo de la categoría: actualidad

LA VERDADERA FUNCIÓN DE LA POLÍTICA

REPRESENTACIÓN DE EUNOMÍA, LA DIOSA DEL BUEN GOBIERNO QUE JUNTO CON EIRENÉ (PAZ) Y DIKÉ (JUSTICIA) REPRESENTAN LA TRÍADA TUTELAR DE LA VERDADERA POLÍTICA.

Las ideologías son cánceres sociales que las estructuras fácticas (partidos, sindicatos, asociaciones y los poderes que las manipulan en la sombra) utilizan para dividir a los pueblos y poder manipularlos y controlarlos. Son, de hecho, la antipolítica.

La única y verdadera función de la política es la convivencia. Es la fórmula para superar las diferencias, para encontrar la forma de conciliar intereses contrapuestos, de repartir con justicia y eficacia bienes limitados (desde riqueza a magistraturas), de asegurar la paz general y el mejor desarrollo de las vidas de los ciudadanos desde su infancia (donde deben disponer de una educación universal y estrictamente moral, lo que no significa ni moralista ni puritana, y los medios económicos necesarios para su crecimiento saludable) hasta su vejez. Por lo tanto, la verdadera función de la política es la de buscar soluciones razonables que permitan la convivencia en las mejores condiciones sociales, morales y económicas posibles. Todo lo demás (capitalismo, socialismo, liberalismo, comunismo, anarquismo de izquierda y derecha, feminismo, ecologismo, independentismo…todos los ismos que permitan la faccionalización del cuerpo social y cívico) son herramientas de los tiranos, de los enemigos del pueblo y de la nación para sojuzgarla y someterla a intereses privados, a sectas y grupos de poder (a menudo extranjeros) incompatibles con la unidad y concordia nacionales. Quienes las defienden y propagan deben ser considerados enemigos del pueblo y ejecutados de inmediato.

Los fanáticos del parlamentarismo liberal sostienen que en las cámaras, donde encuentran representación los partidos y eco los sindicatos y activistas que articulan sus diversas ideologías para asentar su poder y sojuzgar al pueblo, personifican la soberanía popular. Nada más falso. Un ámbito institucional dispuesto para la confrontación y la infiltración de lobbies ni es democrático ni puede considerarse sede de la soberanía popular, solo un instrumento de la demagogia y las oligarquías corruptas.

La democracia y la política verdaderas deben transitar al margen de las ideologías y el activismo. La verdadera función de la política es encontrar medios de alcanzar la mejor, más próspera y más positiva convivencia entre los ciudadanos, el camino de la conciliación, la moderación y la razón. Acabemos ya con las siglas e ideologías que nos dividen, asesemos y alcancemos nuestra mayoría de edad como sociedad. Al próximo activista que conozcáis, al próximo sindicalista, propagandista o afiliado que se os acerque, escupidle en la cara. Servid para algo, tomad de una vez las riendas de vuestro futuro.

RECORDAD: EUNOMÍA, NO IDEOLOGÍA NI PARTIDISMO.

© Fernando Busto de la Vega.

¿PUEDE UNA «EXPERTA EN VIOLENCIA DE GÉNERO» DECIR LA VERDAD?

El adoctrinamiento es incesante, se extiende como una plaga por todos los resquicios de la estructura social desde la publicidad (donde la ideología se ha impuesto mediante la acción totalitaria y legislativa de los gobiernos afines a los chiringuitos que se amparan en ella para medrar, parasitar al Estado y destruir la sociedad a sueldo de imperialismos enemigos) hasta las escuelas y ha generado todo un entramado «académico» y de «expertas» que andan por ahí difundiendo la nueva religión progre.

Como todo dogma, la ideología de género en todas sus vertientes, también la de la llamada violencia de ídem, acaba chocando con la realidad, que evidencia su condición artificial, nefanda y nefasta (y utilizo esta palabra en el sentido pagano), y conduciendo a sus propagadores a la radicalización.

Cuando el dogma se ve ridiculizado por la realidad la reacción sectaria es siempre la misma: buscar un culpable externo, demonizarlo y radicalizar el discurso.

Con la ideología de género está sucediendo eso. Del mismo modo que el Renacimiento dio ocasión de existir a fanáticos como Savonarola o Lutero, y el islam, enfrentado al auge de Occidente, no deja de encumbrar a los cenutrios más ignorantes, salvajes y fundamentalistas, el feminismo y su ideología de género están engendrando histéricas jeremiacas cada vez más alejadas de la realidad y de la verdad y más encenagadas en el ciego fanatismo y en la demonización del espantajo que agitan como enemigo.

Conociendo, como conocemos, que su feroz dogmatismo, su totalitarismo estalinista aplicado en los colegios y los institutos (sin que nadie haya pagado por ello: hay unos cuantos miles de activistas y profesoras que deberían acabar en la cárcel y fuera del circuito educativo por su comportamiento abusivo, sexista y disolvente en las aulas) ha fracasado y que las nuevas generaciones, como no podía ser de otro modo, escapan con odio de su dominio ideológico, y la inveterada incapacidad de estas totalitarias para aceptar el hecho de que han fracasado y que están equivocadas, no puede extrañarnos que su reacción sea la huida hacia adelante. Seguir mintiendo y hacer más terrible, especiosa e inquietante su mentira pata continuar agarrándose al poder, a las subvenciones y proseguir con su «táctica del salami» para acabar dominando todos los resortes del Estado y la sociedad.

En esa tesitura la pregunta que da título a esta entrada es simplemente retórica. Quien se dedica a la propaganda nunca puede decir la verdad.

Todas esas «expertas» que cada vez pintan un panorama más negro, que cada día que pasa se inventan una realidad más extrema y claman en los medios que las amparan (y que demuestran así no estar al servicio de la sociedad sino de poderes oscuros que buscan dislocarla y someterla) por todo tipo de prohibiciones y represión hablando en nombre de la supuesta seguridad de todas las mujeres, pero cada vez más, para ganar carga demagógica y lacrimógena, de las niñas solo son charlatanas, bocazas, mentirosas al servicio de una secta.

¿Expertas?…en realidad peritos de parte: mamarrachas a sueldo de una estrategia leninista al servicio de un núcleo advenedizo, intruso y totalitario de asalto al poder. No mejores que Goebbles.

© Fernando Busto de la Vega.

DOS MILÍMETROS DE TELA (CAMELTOES, MENORES Y MODAS SOCIALES)

ESTO ES SOCIALMENTE ACEPTABLE E INCLUSO, DESDE CIERTAS TRINCHERAS IDEOLÓGICAS, DESEABLE Y EMPODERADOR.

Lo confieso, me divierte poner de manifiesto las ridículas contradicciones de la sociedad puritano-progre que nos han fabricado. También reflexionar desde el ámbito de la antropología y la etnografía sobre modos, modas y costumbres.

Hoy en día esto que los anglosajones han venido en denominar «cameltoe» y en España de toda la vida ha sido «marcar raja» está de moda. Y no me parece mal, en cuestión de gustos y usos folklóricos y tribales…

El hecho es que desde señoras de más de sesenta hasta niñas de menos de doce la práctica de vestir prendas que permitan adivinar la íntima geografía inguinal causa furor y es una práctica común y aceptada con indiferencia cotidiana.

Lo curioso es que si dicho exhibicionismo, como digo: social y ampliamente aceptado, porque la geografía concreta se cubre «pudibundamente» con un paño de pureza, se diera al natural, sin este, la cosa cambiaría. Los propios papás y mamás que en este como en otros casos aceptan la costumbre pasiva y comprensivamente y dejan a sus hijas menores pasearse por la calle de esa guisa sin encontrar incomodidad ni inconveniente moral o social, entrarían en cólera si alguien observase las mismas zonas de sus hijas sin esos dos milímetros de tela que las tapan sin esconderlas, antes bien: manifestándolas. El observador, voluntario o no, incluso, estaría incurriendo en un grave delito penado con muchos años de cárcel y absolutamente denostado por la sociedad.

¿La diferencia?…

Dos milímetros de tela, la costumbre aceptada y los prejuicios imbuidos por el puritanismo progre.

Creo que no está mal reflexionar al respecto. Que cada cual saque sus conclusiones.

ESTO, EN CAMBIO, SE CONSIDERA PORNOGRAFÍA Y PUEDE LLEGAR A ESTAR PROHIBIDO SEGÚN LA EDAD DE LA RETRATADA (A LA QUE, SIN EMBARGO SE PODRÍA FOTOGRAFIAR Y SE DEJA PASEAR POR LA CALLE Y HASTA ACUDIR AL INSTITUTO SIEMPRE QUE LA ZONA, EXPUESTA CON SIMILAR INDISCRECIÓN, VAYA CUBIERTA POR DOS MILÍMETROS DE TELA). NO DEJA DE RESULTAR INTERESANTE Y CURIOSO

© Fernando Busto de la Vega.

UNA ESTAMPA DE LA (DES)INTEGRACIÓN

ZEUS, JUNTO CON APOLO Y ATENEA LA BASE DE NUESTRA CIVILIZACIÓN QUE DEBEMOS DEFENDER.

El concepto de multiculturalidad, como toda la ideología progresista, esconde, bajo el aspecto de loables principios humanitarios, el ponzoñoso veneno del maoísmo (el racismo anti-blanco impulsado por los chinos al servicio de sus intereses imperialistas) que de un modo un otro utilizan no solo Pequín, sino también Moscú y las potencias del Golfo y Teherán para disgregar, debilitar y paralizar hasta su disolución a las naciones occidentales. Es así, discutirlo resulta absurdo y solo pueden hacerlo aquellos que se benefician económica e institucionalmente de dichas ideologías o los fanáticos estúpidos incapaces de ver la realidad.

Para ilustrar a donde nos conduce esa trampa ideológica pondré un solo ejemplo que me ha comentado una amiga testigo presencial de los hechos.

Un instituto de secundaria: se lleva a los alumnos a ver una obra de teatro de carácter mitológico. Estos, menores, necesitan una autorización de sus padres. Y aquí viene la fotografía social que nos explica a las cara la (des)integración futura, a no más de diez años vista.

¿Quiénes acuden a la función? Los alumnos de origen español y europeo, sin excepción.

¿Quiénes no lo hacen? Los alumnos hispanoamericanos incursos en sectas evangelistas (no debería, por cierto, poder entrar en España ningún hispanoamericano que haya renunciado al legado español para asumir el imperialismo anglosajón a través del evangelismo, esa conversión es ya de por sí un acto hostil y antiespañol) y los musulmanes.

No hace falta ser muy listo para comprender como la multiculturalidad echará a perder no solo la convivencia sino hasta el legado histórico de Europa que, se quiera o no, hunde sus raíces en el paganismo indoeuropeo. Y eso antes de una década. Y ya no existe una solución pacífica y sencilla. El horror futuro está servido por la ignorancia y la malignidad de los progres.

© Fernando Busto de la Vega.

CURIOSA COSA EL RAMADÁN

Yo interpreto y analizo el mundo desde lo que veo y vivo, desde mi propia experiencia. Naturalmente estoy atento a las ajenas y no dejo de hablar, escuchar, leer y estudiar por todos los medios posibles, pero a la postre la realidad cotidiana que suelo padecer más que disfrutar es el factor determinante en mi percepción del entorno en el que me muevo.

Y, en ocasiones, mejor dicho: con frecuencia, dicha realidad es compleja, ambigua y contradictoria llevando a conceptuar que esa, la complejidad contradictoria, es la verdadera naturaleza de la sociedad en la que vivimos y que cualquier aspiración a establecer teorías generales ordenadas y bien definidas es una gesta vana…quizá, incluso, innecesaria.

Hoy voy a explicar esta intuición, casi ya certeza, con un ejemplo un tanto pícaro, pero muy definitorio.

Tengo un par de jóvenes y hermosas amigas musulmanas (resulta más sencillo seducir y conquistar a las musulmanas en plural que en singular, puesto que la vigilancia «moral» y el cotilleo invasivo e inacabable relacionado con el «honor familiar» pone en serio peligro a cualquier chica díscola que no arrastre consigo a una o dos de sus mejores amigas con las que compartir el pecado bloqueando así la indeseada difusión de su «libertinaje») hartas de corretear y bailar desnudas por mi casa, saquearme la cerveza y acabarme el chorizo y el jamón que, sin embargo, se toman muy en serio el ramadán.

Desde que ha empezado andan por ahí con el pelo recogido (suelen llevar la melena al viento), ropas anchas (suelen ir ceñidas y, a menudo, en manga corta y enseñando el ombligo y hasta los riñones) y la mirada baja. Muy serias. Y han dejado de hablar conmigo. Como mucho me saludan de pasada sin descomponer su continente devoto. Podría decirse que ceden a la presión social de su comunidad y fingen para acreditar su virtud y no incurrir en anatema con los peligros físicos y morales que ello conlleva. Pero, no. No desmienten su actitud pública con su actitud privada. De hecho, han cortado todo contacto privado conmigo. Al menos hasta el Eid Al-Fitr…la fiesta del fin del ayuno, allá por el 8 de abril. Ya me lo habían avisado: son modernas, pero buenas musulmanas.

Interesante estampa de los tiempos que corren: confusos, contradictorios…quizá apasionantes.

© Fernando Busto de la Vega.