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CINCO AÑOS BASTAN PARA LA GLORIA: LA CARRERA NOVELÍSTICA DE DASHIELL HAMMETT.

RETRATO DE DASHIELL HAMMETT (1894-1961)

Cinco años y cinco novelas entre el 1 de febrero de 1929 y el 8 de enero de 1934, en periodo tan breve y canon tan parco se cimenta la posteridad de un autor como Dashiell Hammett, que nació en 1894 y murió alcoholizado en 1961. A lo largo de su trayectoria vital le dio tiempo a dejar la escuela con trece años, ejercer diversas profesiones, incluida la de rompehuelgas a sueldo de la Agencia Pinkerton, participar en dos guerras mundiales, casarse, divorciarse, tener varias amantes, hacerse comunista…y escritor.

Su llegada a la literatura, y esto resulta asombroso desde España, donde el escritor, sea quien sea, casi con seguridad se condena al hambre y la miseria, tuvo condicionamientos puramente crematísticos. Casado en 1921 necesitaba ingresos y comenzó a escribir bajo seudónimo (se trataba de un trabajo vergonzante) para la revista popular y sensacionalista Black Mask desde 1922. En aquellos cuentos ocasionales nacieron sus personajes más aclamados (El Agente de la Continental, Sam Spade…) y se decantó su estilo sencillo, conciso y directo.

FOTOGRAMA DE EL HALCÓN MALTÉS (1941)

El éxito de estos cuentos, que se compilarían a partir de los años cuarenta en libros destinados a aprovechar económicamente la fama alcanzada por Hammett como novelista, le abrieron las puertas de las editoriales que le despreciaban como producto cultural (si bien estaba destinado a revolucionar el concepto de «producto cultural» y crear todo un nuevo género, el de la novela negra) pero, como sucede ahora con muchas editoriales que cuentan el número de seguidores en redes de sus autores, le codiciaban como fuente de ingresos. Llegaron así, como disparos sucesivos, sus cinco únicas novelas: Cosecha Roja (1929), La Maldición de los Dain (1929), El Halcón Maltés (1930), La Llave de Cristal (1931) y El Hombre Delgado (1934)… nótese que en puridad el grueso de su obra vio la luz no en cinco, sino en dos años (1929-1931). Además, como correspondía a un autor que dirigía su obra hacia el público que podemos definir como «popular», sus obras fueron pronto llevadas al cine. Todos conocemos la versión de El Halcón Maltés que protagonizó Humphrey Bogart en 1941, pero antes de eso hubo dos versiones, hoy olvidadas, en 1931 y 1936, Cosecha Roja se llevó al cine en 1930, La Llave de Cristal en 1935 y 1942, El Hombre Delgado en 1934 y 1936…

En resumen: cinco novelas y cinco años (en realidad, lo hemos visto, apenas dos) bastaron para sustentar la inmortalidad de un escritor que no deseaba serlo (ya hablamos en otras ocasiones de la contradicción entre los deseos del autor y la realidad social y literaria), crear un nuevo y fecundo género literario y cambiar la percepción cultural mundial.

Ahí es nada.

© Fernando Busto de la Vega.

ESMERALDA Y SU CERDITO, UNA NUEVA NOVELA

Pues ahí vamos, por constancia y empeño que no quede.

Con los habituales problemas de promoción y distribución y en medio de un panorama literario siempre adverso, seguimos en la brecha. Esta primavera ofrezco al mundo una nueva novelita negra con su poco de humor y mala leche social y política.

Esmeralda, hija del marqués de Casimba, único aristócrata negro de España debido a cierta irregularidad dinástica de una antepasada a finales del XIX, es una chica joven, guapa, concienciada socialmente, simpática y con un pasado un tanto oscuro y sucio gracias a la influencia de una antigua novia de su padre y famosa aristócrata y «socialité» metida en todas las fosas sépticas de la alta sociedad: desde el tráfico de drogas o las misas negras y la corrupción de menores hasta colaboraciones con los servicios secretos y las mafias, Azahar Wiegand, nieta de los condes de Avilés de Coy e hija de un nazi refugiado en España durante el franquismo.

En apariencia Esmeralda Lafita Pérez-Gordon no tiene problemas…pero se los busca. No solo mantiene una relación sadomasoquista con su «Cerdito», el ministro del Interior de un gobierno conservador, sino que, además, las graba provocando que este, Ángel Pinillos, universalmente apodado el Acelga Pocha, y corrupto hasta la médula, además de miembro de una sociedad secreta, Los Volcánicos, se ponga nervioso y envíe a un grupo de policías corruptos a recuperar y destruir las imágenes. Estos asaltan el pequeño yate donde Esmeralda pasa unos días con su amante aparentemente nórdica en aguas de Ibiza y ella logra escapar a nado y desnuda hasta la playa. A partir de ahí comienza una intensa aventura que no acaba cuando los detectives Juan Sherlock (descendiente del general Sherlock, que defendió Melilla en 1774) y Al Parcero (de origen español, pero nacido en Nueva York) logran desmantelar los manejos del ministro derrotando y llegando a un acuerdo con sus enviados. Es justo en ese momento cuando el servicio secreto interviene para forzar a Esmeralda y los detectives a seguir en contacto con el ministro para investigar a la organización o secta de Los Volcánicos.

Una novela que es una excusa como otra cualquiera para entretenerse y pasar el rato.

Espero que os guste. Y, de lo contrario, prometo hacerlo mejor la próxima vez.

Incluyo el índice con el nombre de los capítulos:

PRIMERA PARTE: PELIGROS DE LA PROMISCUIDAD

Capítulo 1.- UN FIN DE SEMANA PORNOBOLLO Y LETAL.

Capítulo 2.- ESPERANDO A LA CABALLERÍA EN ES CAVALLET, SIN ROPA NI DINERO.

Capítulo 3.- A TRAVÉS DE IBIZA, PERSECUCIÓN EN LA MADRUGADA.

SEGUNDA PARTE: INTERMEDIO EN 05.

Capítulo 1.- EN CASA, UNA FAMILIA MAL AVENIDA.

Capítulo 2.- LA AGENCIA DE DETECTIVES SHERLOCK Y PARCERO ENTRA EN JUEGO.

Capítulo 3.- HUYENDO DEL CERDITO.

Capítulo 4.- ACOSADOS EN LA MADRUGADA, ES PRECISO RECURRIR A LOS CRALLISES.

Capítulo 5.- ¿JAQUE MATE AL CERDITO?

Capítulo 6.- EL SERVICIO SECRETO TIENE ALGO QUE DECIR (Y ENVÍA AL AGENTE MANOLÍN).

TERCERA PARTE: EL PUÑETERO ASUNTO DE LOS VOLCÁNICOS.

Capítulo 1.- TEJIENDO UNA RED INVISIBLE.

Capítulo 2.- ESMERALDA Y SU CERDITO VUELVEN A JUGAR, CON GUARDAESPALDAS Y MUCHO PÚBLICO.

Capítulo 3.- EL SERVICIO SECRETO NO COMPRENDE NADA Y ESMERALDA BUSCA INSPIRACIÓN EN EL MUSEO DEL PRADO.

Capítulo 4.-LA FUNDACIÓN FORJA, NUEVO EDÉN, EL BEATO CIRIACO Y UN TÍO JESUÍTA Y EXORCISTA.

Capítulo 5.- ASALTO A SAN FRUTOS PAJARERO, CON NOCTURNIDAD Y EN DESCAMPADO.

Capítulo 6.- MUCHAS FRACASAN EN LA EMPRESA POR NO TENER PREPARACIÓN.

Capítulo 7.- EL CERDITO LE HACE UNA PROPOSICIÓN Y VARIAS CONFIDENCIAS A ESMERALDA.

Capítulo 8.- LA LLEGADA DE SAN MARTÍN Y EL EQUÍPO AMÉRICA ROSA.

Capítulo 9.- AZAHAR WIEGAND HACKEADA Y CHANTAJEADA, EL EXCEPTICISMO DE PAQUITO EL NEGRO.

Capítulo 10.- ORDO MILITIA CHRISTI SOMOSAQUENSIS.

Capítulo 11.- OPERACIÓN BLESSING.

© Fernando Busto de la Vega.

AMANTES SIN SEXO

El otro día pude asistir a una curiosa conversación mantenida por tres niñas de doce años. A dos de ellas las habían visto morreándose y sobándose y la tercera acudía a testimoniarles su sorpresa y su pasmo, no sabía que fueran novias, les dijo. La respuesta que recibió resultó antológica y, además de hacerme sonreír, no dejó de conducirme a la reflexión.

—No somos novias—le respondió muy convencida y llena de alborozo una de las interpeladas.

—Solo somos amigas que se besan…y a veces se magrean—sentenció la segunda, no con menos entusiasmo.

—Eso: nos besamos, nos abrazamos, nos sobamos y bueno…tú sabes, pero no…—corroboró la primera, jovial.

—¡Ah, ya me parecía a mí! No me pegaba nada que fuerais novias—suspiró con alivio la tercera sucediéndose un triple abrazo colectivo y entusiasta.

Todo ello me hizo pensar en los límites y definiciones de las relaciones afectivas y sexuales quizá en estos tiempos que corren más ambiguas y desdibujadas que nunca. Si bien, estoy convencido, la claridad taxativa a la que estamos acostumbrados los nacidos y crecidos en el siglo XX no dejaba de ser en su momento una simple convención, un modo de explicar situaciones complejas de un modo sencillo. Ya se sabe, y se decía ya en el siglo XX, que cada pareja es un mundo y a menudo su complejidad las hace incomprensibles a los demás siendo el modo más sencillo de zanjar la cuestión sin entrar en intimidades innecesarias simplificar la respuesta: somos novios, somos amantes, somos amigos con derechos, no somos nada…

Estas disquisiciones propias de escritor, inclinado por tanto al análisis casi entomológico de la conducta humana, sus abismos, complejidades, contradicciones, cambios y evoluciones, me poseyeron durante algunos minutos haciéndome flotar al pairo en el flujo creativo de mi propia mismidad.

Hubo un momento en que casi estuve dispuesto a iniciar una novela con semejante conversación, pero el entusiasmo pasó pronto. ¿Una novela erótico-sentimental protagonizada por dos niñas de doce años? ¿Quién me iba a publicar semejante cosa en un mundo histérico, pacato y puritano como el que padecemos?¿Quién iba a comprarla si se publicaba? ¿Cuántas amigas modernas, feministas y profundamente conservadoras creyéndose progres y modernas iban a dejar de hablarme y comenzar a zaherirme y denunciarme públicamente?…Por no aguantarlas…

En consecuencia, deseché pronto la idea de las dos «amigas de doce años que se morrean, se soban y se masturban mutuamente sin ser novias», he ahí un efecto flagrante y muy gráfico de la censura social impuesta por el neopuritanismo progre que nos controla encerrándonos en gulags virtuales y determinando el contenido último de la literatura y el arte.

Pero seguí pensando sobre las relaciones, sus complejidades y sus ambigüedades llegando a otros puertos, alguno sin duda fruto de los años y la experiencia.

Es probable que nunca llegue a escribir ninguna novela sobre el asunto, pero mucho más interesante y productivo que el de las «amigas adolescentes que se besan» es el de los amantes, no los cónyuges, que ya no follan.

Que el sexo dentro del matrimonio es cada vez un acontecimiento más extraño según pasan los años es un lugar común, incluso del humor cotidiano y popular. Se habla mucho menos de los amantes que van dejando de verse desnudos y refocilarse mutuamente, acaso porque se sobrentiende que cuando eso sucede dejan de ser amantes y se convierten en amigos o extraños. Puede ser.

Por regla general, el fin de la pasión significa el fin del amor y de la relación en las parejas incursas en el adulterio. Pero no siempre es así. La complejidad y la ambigüedad también atacan a dichas parejas. A veces, la pasión, la diversión y el entusiasmo lúbrico que surgen al principio, quizá a los treinta y cinco de ella y los cuarenta de él, se ven interrumpidos por los hechos fortuitos de la vida: un cambio de residencia, una enfermedad, dificultades para verse sin riesgo, miedo a romper el matrimonio y las consecuencias económicas y personales subsiguientes…y al cabo de los años, dos, tres, cinco, siete…como por arte de magia, el sexo desaparece. Sigue todo lo demás: el amor, la vinculación, la confianza, incluso el deseo (dormido o aplazado, pero persistente)… aunque los actos puramente físicos se extinguen. Se convierten en amantes sin sexo. ¿O son ya solo buenos amigos, muy íntimos, que en otros tiempos se vieron desnudos pero ya no follan? Pienso que la diferencia radica en los celos y la sinceridad. Si cualquiera de ellos toma nuevas parejas sexuales sin ocultarlo y sin que el otro se ofenda, son ya viejos amigos (y amigos viejos), de lo contrario…

En fin, meditaciones laberínticas de un escritor que, lo sé, no debería compartir con sus lectores.

© Fernando Busto de la Vega.

TOCQUEVILLE Y EL TOTALITARISMO DEMOCRÁTICO (ES DECIR: LIBERAL)

Releer a Alexis de Tocqueville (1805-1859) en los tiempos que corren tiene su interés y su miga. Especialmente si nos ocupamos de La Democracia En América (1835-1840) y, con mayor detenimiento, en su cuarta y última parte que anda ahora desgajada como volumen independiente con el título El Despotismo Democrático (Página Indómita, 2023).

Explica Tocqueville en la obra citada el modo en que el dogma de la igualdad y la búsqueda de la libertad individual acaba poniendo todo el poder en el Estado que, asumiendo funciones previamente delimitadas al ámbito privado o social y desarrollando otras con afán de servicio o protección (las llamadas políticas sociales son un buen ejemplo moderno y podemos observar in situ cómo su desarrollo corre parejo con una acentuación del totalitarismo estatal y la consiguiente pérdida de libertad e intimidad del ciudadano, especialmente aquel que por su posición económica o personal cae en manos de los funcionarios y los procedimientos estatales establecidos), acaba concentrando el poder y erigiéndose en un ente con vocación absolutista y, lo que es peor y sabemos desde el siglo XX: totalitaria.

Tocqueville casi llega a adivinar el devenir del totalitarismo del siglo XX que, tanto en el campo izquierdista como en el derechista surge, precisamente, de esa asunción del control y poder por parte del Estado moderno.

Lo que ni Tocqueville ni el mismísimo Marx llegaron a imaginar, vivieron en tiempos en los que el Estado centralista burgués (el Estado burgués capitalista es siempre centralista, aunque asuma formas federalistas) era demasiado rudimentario, es el modo en que el Estado se vacía rápidamente de contenido convirtiéndose, desde el liberalismo burgués, desde eso mal llamado «democracia» que nos venden como panacea occidental, en un coto cerrado de la oligarquía dominante. El Estado, con el liberalismo burgués, acaba dejando de ser res pública, el asunto público de todos los ciudadanos, para convertirse en el medio de legitimización y dominio de un solo grupo, al que a veces (y a eso juegan los grupúsculos «progresistas», «wokes» y similares) se puede obligar al pactismo y a la cesión de parcelas de poder bien regadas de dinero público.

La llamada democracia liberal acaba siendo, lo es ya en todos los países de occidente, un cascarón vacío, una máscara que esconde el totalitarismo de unos pocos (cada vez menos y más poderosos) y la desposesión de sus derechos de la inmensa mayoría de ciudadanos reconvertidos en consumidores y productores, es decir: en esclavos.

Puesto que se necesita la ceguera de los dominados para ejercer la dominación, el Estado, usando todos los medios a su alcance, desde la televisión y la educación a la publicidad que regula adecuadamente para transmitir sus mensajes ideológicos, adquiere como principales funciones la propaganda y la represión cuando aquella falla y el descontento induce a la protesta, para justificarse y dar la impresión de utilidad y servicio al ciudadano. Pero no lo olvidemos: precisamente esa «utilidad» y ese «servicio» es lo que propicia y justifica la centralización del poder estatal y su acaparamiento cada vez de mayor poder hasta alcanzar un sentido absolutista, despótico y autoritario que se pone al servicio no de los ciudadanos sino de un grupo privilegiado auxiliado por una pequeña galaxia de grupúsculos parasitarios.

La democracia liberal capitalista es un peligro para la libertad y desarrollo de la sociedad en cuanto individuos interrelacionados, la socialdemocracia progresista uno de los más peligrosos y temibles caballos de Troya del totalitarismo.

Sé que el ciudadano europeo, especialmente el adocenado español moderno, tendrá grandes dificultades para comprender lo que digo y me cancelará de su mente tachándome como ultraderechista, facha o algo similar. Es lo esperable: el totalitarismo liberal hace bien su trabajo de adoctrinamiento.

Hay que dejar de creer en los dogmas insuflados desde el poder para recuperar la libertad. Os animo a ello.

© Fernando Busto de la Vega.

TRES NOVELAS A CONOCER

No es mala cosa ir recuperando novelas interesantes hoy olvidadas. Hemos de seguir ampliando y cambiando nuestra perspectiva, profundamente manipulada y equivocada por sesgos comerciales y políticos, sobre la literatura del siglo XX. Es necesario hacerlo para recomenzar el XXI desde una plataforma más acertada y más en línea con el futuro político, social y cultural al que debemos aspirar y que no tiene nada que ver con el adocenamiento posmodernista que nos ha ido vendiendo la industria editorial y cultural de nuestro país desde al menos los años cincuenta.

Pero que nadie se equivoque, este replanteamiento del legado literario del siglo XX en modo alguno debe venir marcado por un cariz partidista, sino todo lo contrario. Por ese motivo quiero comenzar esta revisión con tres novelas escritas por dos autores más conocidos por sus actos políticos que por su tarea literaria, escritores que no son tenidos por tales, y, además, de tendencias completamente opuestas.

En primer lugar quiero referirme a Fermín Galán (1899-1930), el joven capitán que dirigió la sublevación militar de Jaca en 1930 siendo posteriormente fusilado por la dictadura no ya del general Primo de Rivera sino del general Berenguer. Posteriormente la propaganda de la II República le convertiría en un héroe y hasta Rafael Alberti le escribiría una obra de teatro estrenada en el Teatro Español de Madrid el 1 de junio de 1931.

Pero lo que muchos olvidan es que el joven capitán, a la postre un aspirante a espadón más en la tradición del pronunciamiento decimonónico, ya implicado en el intento de golpe de Estado del 24 de junio de 1926, fue legionario. Uno de los primeros oficiales adscrito a la nueva unidad bajo el mando de Millán Astray y Franco resultando gravemente herido en una emboscada en el aduar de Xeruta durante la cual se llegó al combate cuerpo a cuerpo allá por 1924.

Galán fue un oficial valiente y gallardo, lo que le hace digno de haber pertenecido al glorioso Ejército español y le confiere el derecho a ser recordado junto con otros héroes del mismo. Es un legado de honor para España que debe reivindicarse más allá del sectarismo político.

FERMÍN GALÁN (1899-1930) HÉROE MILITAR ESPAÑOL, CONSPIRADOR Y GOLPISTA REPUBLICANO Y ESCRITOR A REDESCUBRIR.

Precisamente de sus recuerdos como legionario surgió una efectiva e interesante novela, la única que llegó a escribir en su corta vida, que merece la pena redescubrir en nuestros días. Se titula LA BARBARIE ORGANIZADA y, a la par que una excelente obra, viene a constituirse en un sugestivo contrapunto a otra obra que debemos desempolvar y rescatar del olvido: DIARIO DE UNA BANDERA del entonces comandante Francisco Franco, escritor también en sus horas libres.

Es bueno, creedme, leer ambos libros y hacerlo con el espíritu abierto. Aprenderéis mucho y comprenderéis mejor vuestra historia.

En segundo lugar os recomiendo recuperar también la figura de Jaime de Foxá (1913-1975), hermano del más conocido Agustín de Foxá, conde, ingeniero de montes, falangista y procurador en las Cortes franquistas, gobernador civil de Toledo, presidente de la Real Federación de Caza…un facha en toda regla, vaya…pero también impulsor del ICONA y protector de la carrera de Félix Rodríguez de la Fuente, para quien creó el Centro de Cetrería de Burgos en 1954 y a quien abrió las puertas de RTVE originando lo que sería a la postre la imperecedera serie EL HOMBRE Y LA TIERRA.

JAIME DE FOXÁ, FALANGISTA, PRESIDENTE DE LA REAL FEDERACIÓN ESPAÑOLA DE CAZA, PROCURADOR EN LAS CORTES FRANQUISTAS Y UNO DE LOS PRIMEROS ESCRITORES ECOLOGISTAS DE ESPAÑA.

Jaime de Foxá es autor de dos de las primeras novelas de espíritu ecologista en España y que recomiendo vivamente a quienes quieran replantearse su visión del pasado cultural y literario de la España del siglo XX poniendo en cuestión los dogmas impuestos por la gauche divine de Barcelona y que hemos aceptado estúpida e indebidamente como verdades indiscutibles.

Estas novelas se titulan: MAREA VERDE (1951) una obra distópica que se decanta por el conservacionismo y las preocupaciones ecológicas, y SOLITARIO (1960) que narra en primera persona las andanzas de un jabalí por los montes españoles.

Son dos simples pinceladas de una tarea ardua: recalibrar nuestro legado literario más allá de los dogmas impuestos por los «intelectuales» de izquierda burguesa e influencia comunista y antiespañola nucleados en torno a la industria editorial catalana que seguimos comprando como indiscutibles, pero que deben ser discutidos, socavados y arrumbados al olvido.

© Fernando Busto de la Vega.