Archivo de la etiqueta: anticristo

TRUMP Y LOS FALSOS PROFETAS (EVANGÉLICOS)

Nada hay más peligroso que un imbécil que se cree predestinado y protegido por algún dios, especialmente si le apoyan densos grupos de iluminados ligados a supersticiones indignas como lo es el evangelismo, especialmente el procedente de los Estados Unidos.

Si quisiera ponerme apocalíptico, al ver fotografías del tirano Trump rodeado de los falsos sacerdotes y profetas evangélicos aludiría al Anticristo y, en efecto, a los falsos profetas. Si queremos tener una imagen actual de ese concepto las imágenes del presidente de los Estados Unidos rodeado de esa gente nociva y perversa, sería la más exacta y aproximada.

Por otro lado, siempre que veo imágenes semejantes no puedo dejar de esbozar una sonrisa porque me viene a la cabeza que entre todos están tratando de captar una emisora por satélite de pago concentrando su energía para ver si consiguen verla de gorra. Cualquier día en uno de esos ridículos conciliábulos a Trump se le iluminarán los ojos y comenzará a gritar con su pésimo acento, la emisión de Radio Nacional de España. Estoy casi seguro.

Bromas aparte, es preciso decir al respecto que hoy en día el evangelismo es una de las grandes amenazas para la civilización, la continuidad y evolución de la especie y la paz mundial junto al islamismo radical (al cual se parece en todo, menos en el profeta a ensalzar), razón por la cual ambos deben ser combatidos con la mayor energía, si queremos prosperar y salvarnos.

No es este el lugar para profundizar en el origen y la historia de este evangelismo histérico, antirracional, supremacista, totalitario, ayuno de toda civilización y más propio de simios poco evolucionados que de humanos (griegos, persas, romanos, hindúes, egipcios…todos tenían teologías y filosofías más avanzadas que la superstición evangélica hace tres mil años), para eso podéis recurrir a mi ensayo ¡Está vivo! …Espera,no, que dedica bastantes páginas a analizar este asunto.

Solo diré que procede del rechazo explícito al consenso racional y la teología reglada por parte de paletos analfabetos que suplían su ignorancia y su infinita soberbia con visiones y «trances místicos» que confirmaban sus supersticiones y que hasta el día de hoy siguen en esa tesitura estúpida y supersticiosa. Por supuesto, todas sus supersticiones estaban al servicio de su ambición, su estulticia, su avaricia y su supremacismo (creen pertenecer a la raza superior y a la religión verdadera despreciando a todos los demás, con los que no pueden competir cultural, intelectual o civilizatoriamente procediendo su obtusa condición racisto-teocrática del puro complejo de inferioridad que la realidad les confiere), por lo tanto nada puede esperarse de esta gentuza que no sea estúpido, sangriento, contrario a la civilización, a la evolución de la especie y al progreso. Son el mal en una de sus formas más prístinas. Si usamos un lenguaje cristiano diremos que son un engendro del Maligno que los engañó con halagos para convencerles de que sus trances e intuiciones eran reales y superiores a los estrictos cánones apostólicos transmitidos desde la propia crucifixión. El primero de todos ellos fue Lutero y desde ahí todo ha ido cuesta abajo.

Para acabar, voy a ponerme de nuevo apocalíptico: no creo que Donald Trump sea el Anticristo, pero sí que es una forma menor del mismo y ya lo hemos visto rodeado de sus falsos profetas. Combatámoslos.

La salvación del mundo comienza aniquilando a Trump, los evangelistas y los musulmanes. Ergo, estamos perdidos.

© Fernando Busto de la Vega.

CAMBIAR EL MUNDO

Hay una certeza y una pregunta que me persiguen desde hace años y que no logro ni resolver ni quitarme de la cabeza.

La certeza es que, efectivamente, tenemos que cambiar el mundo y hacerlo mejor y más habitable si queremos sobrevivir y prosperar. La pregunta, y resulta muy inquietante en todos los sentidos, es por qué los únicos que se empeñan en hacerlo son los zumbados y los imbéciles con las execrables consecuencias que ello conllevaría.

Diría que el siglo XXI es un campo abonado para que la estulticia prospere y se haga oír. Diría también, y asumo mi dosis de conspiranoia, que no se trata de algo casual, sino de un plan bien estructurado para conducirnos a la servidumbre y, por ende, a una era oscura de dominación e ignorancia.
En ese escenario, los inteligentes y sensatos están demasiado ocupados en camuflarse ante el poder, seguir pareciendo modernos y eficientes y sobrevivir pasando los amargos y difíciles tragos sucesivos que la vida nos ofrece con una sonrisa cruel y engañoso rostro de mater psicopática en trance de representar confianza y amor.

A veces me gustaría ser cristiano y milenarista para proclamar a gritos que el Anticristo ha llegado ya y nos domina. Eso, al menos, daría algo de color a este ocaso gris y aburrido en el que se esta convirtiendo el fin del mundo. El mundo se acaba y vamos a morirnos de asco y aburrimiento. El profeta de Patmos nos engañó, no habrá espectáculo en nuestra agonía. ¡Qué triste!

© Fernando Busto de la Vega.