Archivo de la etiqueta: drogas

MARY GERONTÓFILA

Que uno no acaba de conocer nunca a las personas es una verdad como un templo. Que la vida te da sorpresas, también. Y yo no salgo de mi asombro a causa de algo que estoy conociendo estos días y que no puedo dejar de consignar. Es personal, pero merece una reflexión y unas risas.

Hay una señora, a la que llamaremos Mary, que en el último año ha dado un giro total a su vida. Antes era una profesional seria, aparentaba una larga serie de virtudes y llevaba una existencia normal y, seguramente, aburrida. Tanto que, a espaldas de su marido, fue creándose otra totalmente distinta y a su gusto. Fue cuando empezaron a aparecer a su alrededor los viejecitos. ¿Pero quien podía sospechar?

Hasta donde sabemos, la vida sexual de Mary anduvo siempre dentro de las lindes de la normalidad, era incluso convencional y aburrida. Pero en un momento dado algo se disparó en su interior (quizá provocado por el consumo de drogas, muchas de las cuales conseguía de forma legal alegando dolores y lesiones que los médicos avalaban bien por su encanto innegable, bien por miedo a sus afamadas querellas, es follonera y revolvedora) y la fue sumiendo en un marasmo de deseos inconfesados e inconfesables que fueron sacando a la luz sus filias más profundas.

En suma: aprovechando que su marido trabajaba desde las siete de la mañana a las once de la noche y que ella vivía ociosa, de la mano de dos pérfidas influencias (una amiga intimísima y malmetedora y quizá su primer viejo, que empezó a perseguirla cuando aún estaba casada y se hizo hueco a su lado con mil excusas) fue dejándose arrastrar al abismo de sus fantasías. De pronto descubrió que necesitaba libertad y que el matrimonio (sobre todo el marido, con sus exigencias de fidelidad y normalidad) la agobiaban y preparó un divorcio a traición.

Una vez libre, se compró una casita (para el pecado) con jardín y se lanzó a la vida alegre.

Su marido, que entonces era amigo mío, apostaba porque la primera experimentación de Mary en su nueva soltería sería el lesbianismo y puede que tuviera razón, aunque ella lo negaba (como negará lo de la gerontofilia). Sin embargo, tanta amistad, complicidad y secretismo con la citada amiga…que nadie se equivoque: nada que objetar, cada cual es muy dueña. Estamos narrando hechos, no juzgando personas.

Lo que resulta indudable es que el viejo elevado desde al menos dos años antes de su divorcio a la condición de privado, consejero y mentor, consiguió su propósito y su galardón. Durante algún tiempo en exclusiva, al cabo de meses han ido disputándole el puesto otros octogenarios más decrépitos que él.

A Mary, que es alta, de grandes tetas, porte rollizo y culo descontrolado, se la ve a menudo paseando y frecuentando terrazas y bares con viejecitos que apenas pueden con los pantalones y que presenta como familiares y amigos. También, me he informado, se los lleva a su casita con jardín. Parece que allí no hay sexo propiamente identificable, entre otras razones porque sus compañeros no están ya para erecciones ni empentones, pero Mary se pasea ligera de ropa o en cueros, luciendo palmito, deja que la manoseen y la babeen…ellos son felices y ella parece que ha encontrado, sin abandonar a la amiga que la indujo al divorcio, su verdadera filia y es feliz así.

Como decía, nada que objetar. Cada cual es feliz a su manera, solo me sorprende la deriva de una mujer que conocí como seria, formal y convencional. También me pregunto, sé que va justa de dinero, si directa o indirectamente sus actividades le reportan alguna propinilla o si el tiempo le deparará alguna herencia. No es fenómeno nuevo, ya en la antigua Roma había izas de este estilo, lean el Satiricón.

Y lo dejo aquí. La única intención de esta entrada es manifestar el asombro por cómo cambian las vidas y cómo la madurez nos brinda nuestro propio yo que, en ocasiones, es el de ninfómana gerontófila. El camino hacia la felicidad es largo y retorcido.

NOTA—Esta historia daría para una novelita golfa y somardona que yo no escribiré, dejo el argumento para quien lo quiera.

NOTA 2—Reflexionando me he dado cuenta de que es posible que nos encontremos en los prolegómenos de una historia mejor. Alguien debería asegurarse de que en torno a esta gerontófila (sea mercenaria o solo perversa) no empiezan a morir viejecitos en una ratio superior a la media dejándole sus cosas…estaríamos entonces ante una envenenadora y esa sí sería una buena novela que quizá yo escribiera.

¿Qué quieren que les diga? La literatura es así.

© Fernando Busto de la Vega.

EL MUNDIAL DE SEXO Y LA PUREZA EN EL DEPORTE

Hay cosas que nos sorprenden y que no somos capaces de ver venir. Cosas inauditas que nos llenan de pasmo y estupor.

Por ejemplo: el hecho de que el sexo llegara a convertirse en un deporte (con aspiraciones olímpicas) y que su primer campeonato mundial, que iba a celebrarse en Gotemburgo (Suecia, dónde si no), acabara como el rosario de la aurora. Los participantes se amotinaron contra la organización y no habrá competición ni campeones, de momento.

Según declaraciones de la organización, una Federación Sueca de Sexo Deportivo (o algo así), el problema tiene que ver con la pureza e integridad moral en el ámbito deportivo.

Dicha Federación reunió un grupo de actores y actrices porno para llevar a cabo las pruebas gimnástico-sexuales que pretendían ser grabadas y retransmitidas en directo y se llevó el disgusto de comprobar que este grupo de «deportistas» consumían alcohol y drogas, y hasta se dopaban con Viagra, antes de participar en sus competiciones, lo que, evidentemente, iba en contra del espíritu olímpico que se pretendía insuflar a este nuevo deporte. De modo que se procedió a las sanciones y las amonestaciones y los participantes reaccionaron sublevándose contra la organización y boicoteando el campeonato que quedó en agua de borrajas.

¿Quién iba a suponer todo esto?

Yo, por mi parte, estoy indignadísimo, como la Federación Sueca de Sexo Deportivo. El porno miente demasiado. Hay que escenificarlo a pelo, sin drogas, alcohol ni excitantes…y, a ser posible, en jornadas matutinas de lunes a viernes. ¿Qué es eso de tolerar la participación de golfos y golfas politoxicómanos y de mal vivir en las escenas pornográficas? ¿Qué es eso de mancillar el sagrado deporte del sexo olímpico con sustancias indeseables e indeseadas? ¡Esto tiene que cambiar ya!…Acaso para conseguir un deporte sexual como Dios manda deba promocionarse en colegios e institutos a ser posible de intensa influencia religiosa y con espartana disciplina. De ese modo se conseguirán participantes de moral intachable que puedan participar en campeonatos serios y decentes. Imagino también las exhibiciones de Navidades y fin de curso en los salones de actos de esos centros pulcros y dignamente decorosos y las competiciones sabatinas con los padres forofos insultándose entre sí y a los árbitros (digo yo que habrá árbitros en el sexo olímpico como en todos deportes)…

Otro mundo, vaya.

© Fernando Busto de la Vega.

ADOLESCENCIA, LEGISLACIÓN E IDEOLOGÍA

No nos engañemos: vivimos en un armazón jurídico ficticio, ineficaz y programático que no está pensado para resolver problemas o mejorar el presente y futuro de la sociedad sino para imponer modelos preconcebidos, pura ideología (e intereses de clase y de dominación capitalista), sobre el mundo. Los legisladores no están al servicio de la sociedad y de la nación, sino de facciones y sectas que aspiran, mediante su articulación como medios de presión y partidos políticos, a imponerse sobre la realidad. Eso sucede tanto entre los llamados progresistas como entre los centristas y conservadores, son la misma mierda en sacos distintos.

Personalmente no comulgo con esas ruedas de molino y aspiro (sé que soy un idealista, un ingenuo) a una acción de gobierno, y por lo tanto legislativa, centrada en la resolución de problemas reales y en la articulación de un futuro mejor partiendo de un análisis maduro, práctico y neutral de la realidad. En hacer de la moderación y la racionalidad la guía básica del rumbo a seguir apartando a las sectas demagógicas empeñadas en imponer su dogma sobre la realidad.

En ese sentido me preocupa especialmente, por lo que representa como proyecto de futuro y de esperanza, la juventud que, de lejos, es donde más se ceban las legislaciones dogmáticas de las diferentes sectas (del neoliberalismo al feminazismo) que padecemos.

Por mi edad conozco a los padres y madres que ahora se las dan de puritanos y de santos y sé lo que hicieron en veranos pretéritos. Cada cierto tiempo surgen estudios y encuestas alarmantes y sesgadas que dicen que los jóvenes de ahora (del ahora de cada instante) se inician en el tabaco, el alcohol, las drogas y el sexo mucho más temprano que antes…y son estudios y encuestas que mienten conscientemente. Las recuerdo desde que empecé a leer periódicos a los siete u ocho años y siempre son las mismas y con las mismas intenciones manipuladoras. La experiencia me indica que son mentira. He visto pasar décadas y las cosas, la evolución de los adolescentes, es siempre más o menos la misma. La naturaleza manda, como tiene que ser.

Por mi profesión, trabajo en institutos de secundaria desde hace años, conozco a los adolescentes actuales y puedo afirmar que no son esencialmente peores ni diferentes a los de épocas pasadas (si menos avispados, porque los crían entre algodones y los hacen memos sus papás y sus mamás, y con muchos más problemas psicológicos porque se ha metido al zorro dentro del gallinero: el acceso de los médicos a las personas siempre genera enfermos, el de pedagogos y psicólogos a los jóvenes siempre engendra problemas psicológicos donde no los hay. Luego, además, están las demenciales ingenierías sociales de los progres-femi-wokes que, a fuerza de dar pábulo a las teorías y deseos de teóricas de mentalidad enfermiza, acaban desquiciando a la chavalería) …y, añado, que, en general, me caen bien y tienen mi respeto.

Desde siempre, pero especialmente desde que el neoliberalismo y el feminismo (dos plagas de nuestro tiempo) adoptaron la Revolución Conservadora para alcanzar el poder social y político y establecer su tiranía, todos aquellos que dicen preocuparse por la educación y moralidad de los jóvenes, pretenden, en realidad, adoctrinarlos para conseguir su sumisión y adhesión acrítica en su vida adulta. De ahí el vaciamiento que bajo ambas ideologías concatenadas se está dando en la enseñanza media de los contenidos humanísticos. Se precisan adultos obedientes y crédulos y eso pasa por privar a los adolescentes de conocimientos y herramientas para forjar un pensamiento crítico. He ahí la verdadera corrupción de menores que se lleva a cabo con todos los parabienes del poder ejecutivo y las artimañas del legislativo y judicial.

Retomando el hilo de lo que pretendía expresar desde el inicio de estas líneas: la legislación debería partir de la realidad monda y lironda y orientarla del mejor modo posible para diseñar una sociedad sana, equilibrada y con individuos libres y lo más felices posible. No se hace así. Como hemos dicho: se parte de un estereotipo previo, una premisa falsa que trata de convertirse en cierta mediante la censura y la propaganda y se legisla para conseguir fines espurios que nada tienen que ver con el interés social ni con el correcto desarrollo de los adolescentes.

Vendarse los ojos y negar la realidad para aplicar un esquema preconcebido a la realidad solo conduce a la disfuncionalidad y la catástrofe y ya hemos dicho que este procedimiento se da desde todos los ámbitos del arco parlamentario (de hecho, los partidos políticos no representan a los ciudadanos sino a grupos de poder minoritarios razón por la cual dichos partidos son nocivos para la democracia y el desarrollo social y solo útiles para el parlamentarismo liberal y, por lo tanto, un mal a erradicar).

Nos guste o no nos guste hay varias realidades que debemos asumir para legislar. La primera es que los adolescentes, como corresponde a su edad, van a experimentar y desafiar las normas establecidas. En consonancia con eso, que el consumo de alcohol y de drogas son consustanciales, no de esta generación, sino también de la de sus padres y la de sus abuelos…no hay nada nuevo bajo el sol. Del mismo modo lo es el sexo, que con más o menos publicidad abarca todas las facetas posibles, incluyendo la intergeneracional por mucho que se prohíba y se persiga. Es así, nos guste o no y tenemos que aceptarlo para legislar y educar adecuadamente.

Ahora debemos decidir: ¿legislamos con sentido común, perspectiva amplia y neutralidad para acabar consiguiendo una sociedad libre, sana y equilibrada o nos mantenemos en el dogmatismo histérico para imponer esquemas preconcebidos que jamás encajarán con la realidad engendrando una sociedad hipócrita, enfermiza y disfuncional como estamos haciendo ahora?

© Fernando Busto de la Vega.