Archivo por meses: mayo 2022

¿ESPAÑA DEMOCRÁTICA?

Una democracia requiere un pueblo soberano que decida su propio destino. Cuando un país pertenece a una serie de organizaciones (UE, OTAN, ONU…) que le dictan sus leyes y el modo en que debe organizarse interiormente imponiéndole, además, políticas y valores que no son necesariamente los suyos, no puede ser considerado una democracia por mucho que se vote regularmente. En todo caso sería factible hablar de un sistema liberal parlamentario que, como no permite decidir nada, solo puede ser considerado una dictadura encubierta.

Pero la cosa es peor. Nuestra vida política está estructurada en partidos de férrea disciplina (se votan siglas, no personas) que, en esencia, presentan esta disposición ideológica y de acción política:

A)—NÚCLEO CONSTITUCIONALISTA: en 1948, tras la derrota del Eje y el inicio de la Guerra Fría, Estados Unidos, que dominaba Europa, y había convertido al sector occidental en una colonia, impuso un sistema político de estabilidad y sometimiento a sus designios que se basaba en la alternancia política de tres corrientes «moderadas» que, en la práctica, se limitaban a aplicar las líneas generales de las políticas que marcaban los amos imperialistas: socialdemócratas, liberales y democratacristianos. Esa es la alternancia básica en toda Europa (con inclusiones posteriores como los Verdes). Esa Gran Coalición de facto es simple imposición dogmática. Trasladan a los diferentes países lo que marcan los Estados Unidos bien sea directamente, bien mediante instituciones interpuestas (con la ONU a la cabeza).

B)— DERECHA VOCINGLERA: Los medios controlados por la oligarquía, es decir el poder establecido: nos la venden como «extrema derecha» y la «izquierda» domesticada trata de que los veamos como fascistas cuando no son sino ultraliberales con prejuicios racistas, clasistas y religiosos. En conjunto vienen a imponer en España el ideario trumpista surgido de la realidad social y política estadounidense que poco tiene que ver con la española.

C)—ULTRAIZQUIERDA SIN CONCIENCIA DE CLASE: Entre estos hay comunistas camuflados que todavía no han aceptado el fracaso estructural e histórico de su ideología, agentes de dictaduras tercermundistas y flipados de todo pelaje, pero, sobre todo, son portavoces de la ideología woke surgida en las universidades estadounidenses que se tienen por «izquierdistas» y en absoluto están relacionadas con la realidad social, cultural, histórica o política de España.

D)—SEPARATISTAS DE TODA LAYA: Estos son los caciques de siempre que, en el centro se encuadran en PSOE, PP y otros partidos regionalistas, pero en la periferia encubren su condición con el nacionalismo antiespañol y en el supremacismo racista (véase catalanistas y vasquistas), pero no por ello dejan de ser caciques y hacer políticas caciquiles. Se les tolera en el régimen de 1978,y hasta se les da alas, por intereses imperialistas de los Estados Unidos que, de este modo, debilitan a España y la ponen al borde de la ruptura impidiéndole fortalecerse y alcanzar su lugar en el mundo que, desde luego, no está bajo la bota yanqui.

Esa es la estructura política de España. Todos los partidos organizados del sistema transmiten e imponen políticas e ideas extranjeras, principalmente estadounidenses, en lugar de escuchar al pueblo y aportar soluciones y relatos ajustados a la realidad española. A eso le llaman España democrática.

Digo yo que va siendo hora de cambiar esa situación ¿no?…

España debe ser una verdadera democracia y, para ello, el régimen ilegítimo de 1978 debe ser derribado porque está diseñado para mantener una dictadura encubierta al servicio del imperialismo gringo y en modo alguno permite la verdadera y libre expresión del pueblo español.

Remito a un artículo anterior sobre el caciquismo aquí.

© Fernando Busto de la Vega.

ÉTICA Y VEHÍCULOS AUTÓNOMOS

Mi amiga Silvia, que cavila demasiado y siempre anda proponiéndome angustiosos y complejos dilemas éticos, hubo una época en que se interesó por los que se derivan de la programación de los vehículos autónomos. Cosas tales como, si la inteligencia artificial ha de elegir entre la vida de quienes van a bordo o la de los peatones cual debe ser su decisión.

Dedicamos algunas horas y no pocos ociosos cafés a dilucidar estos asuntos.

Mi posición era siempre defender el subjetivismo. Decía que pensaría una cosa u otra dependiendo de cual fuera mi posición en el problema, si me encontrara a bordo del vehículo o fuera el peatón a punto de ser atropellado. Este tipo de conclusiones enervaban a Silvia que me acusaba de eludir el verdadero problema, el del programador.

Finalmente, y después de jugar un rato, yo acababa exponiendo mi verdadera postura, que no ha cambiado al respecto: tripular y usar un vehículo autónomo es una dejación de nuestra libertad y responsabilidad individual. En aras de la comodidad delegamos en un programador ajeno y en una inteligencia artificial tanto el placer de conducir nuestro propio destino como la responsabilidad inmediata de hacerlo. Y este es solo un síntoma de la infantilización y esquematización moral y social a la que estamos siendo sometidos, con nuestro muelle consentimiento, por la cada vez más deshumanizada era cibermoderna.

Nos estamos domesticando a nosotros mismos y no para ser perros de caza o de compañía sino para convertirnos en aves de corral encerradas en grandes recintos de explotación sin horizontes ni problemas, donde toda nuestra responsabilidad individual quedará bajo la supervisión de ese superego anónimo que, sin embargo, tiene razón social, intereses definidos y nos conduce a un solo lugar: el matadero.

Todo nos conduce en esa dirección. Hasta sectas polémicas como el feminazismo o el wokismo cuando reclaman «entornos seguros» (es decir: controlados) y claman contra la responsabilidad individual (aquello de volver sola y borracha a casa o abortar de inmediato y sin más reflexión si no se han sabido controlar los propios instintos uterinos) siguen esa senda: la de esquematizar e infantilizar al ser humano y la sociedad separando al ser humano de su libertad de acción y la consiguiente responsabilidad.

¿Digo con esto que debemos prescindir de los vehículos autónomos?

Digo que debemos seguir al frente de nuestro propio destino: aceptar los múltiples inconvenientes e incomodidades que ello comporta para disfrutar de las indudables ventajas y satisfacciones personales y morales que conlleva.

Seamos libres, seamos adultos.

BIZARRO, «ESA ARMA»…GUÍA DE CASTELLANO PARA POSTGRADUADOS ESPAÑOLES.

Hay dos tipos de universidades en España: las públicas, destinadas a que los hijos de la clase obrera puedan llegar a ser profesores de instituto o funcionarios de grado medio; y las privadas, destinadas a que los retoños de las clases altas puedan acumular títulos y másteres que justifiquen sus predestinados puestos directivos en la administración pública o las empresas privadas. Ninguna de las dos tiene ni la más remota ambición cultural ni el más mínimo prurito de excelencia idiomática (máxime cuando el ilegítimo régimen de 1978 ha abandonado algunas de ellas a los delirios etnogenésicos de ciertas élites compradas por intereses extranjeros que algún día habrá que purgar a conciencia).

No me extenderé demasiado.

Existe un problema grave y es que en televisión y en cine (de la industria editorial hablaremos en otro momento), la inmensa mayoría de los que llegan a guionistas o traductores proceden de las facultades de Ciencias de la Información donde nunca se ha enseñado a escribir ni hablar correctamente el español. Propongo al lector un ilustrativo ejercicio: obtenga cualquier crónica del primer tercio del siglo XX o de finales del XIX y léala. Con toda seguridad, su autor carecía de ningún título universitario y hasta es muy probable que su educación formal fuera rudimentaria, pero encontrará el lector que sabía escribir y expresarse perfectamente en lo que llamaremos «el idioma de Cervantes». Por el contrario, lea cualquier periódico moderno, escuche la radio o vea la televisión…Todos esos medios están atestados de licenciados y graduados…¿podríamos aplicar aquí aquello de lo que Natura no da, Salamanca no lo presta?…No, porque, precisamente, lo que se trasluce de ese estado de cosas es el pésimo papel de la «salamanca» de turno en el desempeño de sus funciones, lo que, a su vez, nos habla bien a las claras del paupérrimo y vergonzoso nivel de catedráticos, profesores y de las instituciones mismas (que sería menester cerrar, limpiar y restablecer).

De todos los atentados contra el castellano ( y su historia) hay dos que me enervan en especial y que denunciaré aquí.

1º— BIZARRO : en español, bizarro significa apuesto, valiente, bien parecido, bien adornado. El significado que le dan los modernillos actuales (empezando por algunos muy exitosos que van de intelectuales y presumen de haber leído muchos libros) y que se acerca a extraño, raro, grotesco procede del inglés, es un innoble anglicismo que debe ser erradicado. ¡Hablad en español, cojones!

2ª—»ESA ARMA»…Harto estoy de escuchar en los doblajes de películas cacofonías como «esa arma», «esa agua»… Recordemos a Pedro Arias de Ávila, que acabó siendo conocido como Pedrarias Dávila a guisa de apresurado hipocorístico. El castellano es proclive a ese tipo de evoluciones que lo aproximarían al italiano, cosa que nunca se ha deseado. Así las cosas, dos áes juntas a fin y comienzo de palabra darían indeseados vocablos como «es´arma» o «es´agua» o «l´arma» o » l´agua»…por ese motivo es norma que cuando una palabra acaba en «a» y la siguiente comienza por la misma vocal, la primera cambie y termine en «e»: «ese arma», » ese agua» de manera que se mantiene la integridad de las palabras y el idioma haciéndolo elegante e inteligible. A ver si aprendemos…

Quedo a la espera de insultos y acaloradas críticas, gracias.

© Fernando Busto de la Vega.

REVISITANDO A PIERRE LOUYS Y MARTIN VAN MAELE, SIN OLVIDAR A DAVID HAMILTON

Vivimos una época de creciente censura y feroz prohibicionismo sobre hechos artísticos y culturales previamente libres. Hay que tomar conciencia.

En estos tiempos en los que el histérico totalitarismo feminista y el estalinismo woke imponen sobre el mundo el más pacato y acendrado puritanismo protestante conviene, a guisa de acto revolucionario, regodearse en ciertos aspectos y elementos de la cultura como los que figuran en el encabezado de este artículo a quienes vengo a reivindicar con descaro, altivez, conocimiento de causa y plena consciencia de las más que posibles consecuencias. Hay que plantar cara al talibanismo «progre» y defender la civilización a la que amenaza.

No escribiré demasiado, bastará con nimias alusiones para lograr mi objetivo.

De Pierre Louÿs, autor de obras como Astarté (1891), Las Canciones de Bilitis (1894), cuya adaptación al cine por David Hamilton en 1977, así como su ahora vilipendiada obra fotográfica y cinematográfica quiero recomendar especialmente (aunque, precisamente a causa de la censura instaurada por el dominante y pacato puritanismo dominante, no pondré al lector ningún ejemplo…lo que es un modo de recalcar el hecho de que dicha censura existe hoy y no hace algunos años…es un proceso que lentamente nos van imponiendo los movimientos ya aludidos) , o El Crepúsculo de las Ninfas (1925) me gustaría recomendar al lector su muy instructivo Manual de Urbanidad Para Jovencitas (1917) y exigir que se incluya en los planes de estudio de los institutos.

¿Pondré aquí algunos fragmentos de tan necesario libro?…no, dejaré que cada cual lo descubra por su cuenta, será más divertido. E insistirá sobre el hecho de la censura impuesta sobre la civilización, el arte y la cultura por determinados grupos cancerígenos que han tomado el poder, transmiten la decadencia y deben ser desalojados del mismo con todas las armas a nuestro alcance.

Es hora de comenzar la revolución y acabar con el talibanismo decadente del feminismo y el wokismo en todas sus formas.

Lo mismo sucederá con Martin Van Maële y alguno de sus mejores trabajos que quiero recomendar, sin mostrárselos, al lector. Por ejemplo: La Grande Danse Macabre des Vifs (1905)…

Algunos lectores, de cierta edad, sabrán de lo que les estoy hablando y comprenderán el tono ligero en que lo hago. Otros, los más jóvenes, seguramente no tendrán ni la más remota idea de a qué me refiero y no conocerán ni a Pierre Louÿs, ni a Martin Van Maële ni a David Hamilton y, seguramente, se escandalizarán cuando descubran sus obras. Bien: el escándalo es el primer paso hacia la libertad.

.Seguimos en combate.

© Fernando Busto de la Vega.

BEATITUD

Como tantos otros conceptos de la civilización antigua, los cristianos se apropiaron de la palabra beatitud y la pervirtieron para servir a la supuesta teología de su superstición. Pero, en origen, viene a significar un estado de comunicación con la divinidad, de desarrollo superior del espíritu en este mundo. Un pasajero nirvana no necesariamente místico que nos aleja de la plebe y de la estulticia humana en un arrebato sosegado de belleza, placer y contemplación de lo superior.

A mi juicio, es preciso, para no enloquecer en este mundo ni perder el curso adecuado y superior del espíritu, sobre todo cuando uno ha de enfrentarse con toxicidades ajenas y mezclarse en exceso con personas de escasa talla moral, estética o cultural, concederse periódicamente momentos de beatitud.

Y aquí estoy: en un magnífico anochecer de primavera en el que un calor excesivo se templa con una brisa agradable, bebiendo alguna que otra copa de buen riesling a inmejorable temperatura, y escuchando piezas de música como algunas de las que comparto aquí. Simplemente dejando que la paz y la belleza me acerquen a lo sublime que me espera.

Lejos, muy lejos, el barro, la gallofa, la tóxica estupidez de algunos…

Este corto ( y a la vez eterno) instante fugaz de beatitud bien entendida me hace sonreír hoy y me hará sonreír mañana. Me mantendrá en el camino que quiero y debo seguir. Permitámonoslo pues.

© Fernando Busto de la Vega