Archivo por meses: noviembre 2023

¿CON ISRAEL O CON EL ISLAM?

Hay que recordar que la izquierda española, por pura inercia (llevan décadas sin renovarse ideológicamente y sin adecuarse a la realidad nacional e internacional) y estupidez sigue apoyando a los árabes en contra de Israel por el mero hecho de que la Unión Soviética lo hacía para socavar el poder de Estados Unidos en Oriente Medio. Es posible, no lo sé, que Moscú (y desde luego Teherán) continúe sufragando alguno de los chiringuitos de esos militantes que siguen en 1936 y sin percatarse del paso del tiempo.

Por supuesto, discutir con ellos es inútil. El fanatismo y la estulticia son inmunes a los hechos y los argumentos. En consecuencia, no pierdo el tiempo en hacerlo.

Aún así, los hay pesados y molestos y, aunque los evites, te siguen para convertirte o demostrarte lo mala persona que eres.

He tenido que sufrir a uno así no hace demasiado y zanjé la aburrida perorata con un simple ejemplo. A menudo los detalles muestran la realidad mejor que horas de discursos.

El tipo en cuestión es uno de esos zangolotinos que, peinando canas, sigue empeñado en vestir con camisetas y bermudas (hasta que hace frío, eso sí: luego usa ropa de abrigo cara y renovada cada año) y le expliqué la diferencia entre Israel y lo que representan Hamas y otras organizaciones similares chiitas o sunnitas de un modo gráfico.

—Pasea por Tel Aviv—le dije— en bermudas y luego intenta hacerlo por las calles de Teherán o Kabul y entonces opina.

Tan sencillo como eso. En Tel Aviv no sucedería nada, en Teherán o Kabul, y en muchas otras ciudades y pueblos islámicos, como poco acabaría apaleado y en la cárcel.

Sabiendo esto ¿a quién vamos a apoyar?

Y nótese que hablo de un hombre en bermudas, ¿Qué habría que decir de una mujer en minifalda, pantalón corto o con escote?…recomiendo similar experimento. La que apoye a Hamas y demás yihadistas que pasee en camiseta de tirantes y minifalda por Tel Aviv y luego lo intente por Teherán, Damasco, Bagdad o Kabul…incluso por Argel o Rabat. Es posible que en estos dos últimos escenarios no tuviese problemas con la policía, pero difícilmente regresaría al hotel intacta…si es que regresaba. Es un hecho constatado y constatable.

Entonces, repito la pregunta ¿a quién debemos apoyar a Israel o al islam?

© Fernando Busto de la Vega.

NAPOLEÓN, GODOY, PALAFOX Y ALGUNAS RESPONSABILIDADES A DIRIMIR.

MANUEL GODOY, GRAN ALMIRANTE DE LA ARMADA Y GENERALÍSIMO DE LOS EJÉRCITOS ESPAÑOLES, DUQUE DE ALCUDIA, CONDE DE CHINCHÓN, ETC.

Ya sabemos que en España, por decreto, y profunda ignorancia institucional y popular, así como por la habitual influencia de la historiografía inglesa (Lord y Lady Holland, espías británicos en España, conspiraron desde el primer instante contra Godoy apoyando al partido del Príncipe de Asturias, futuro Fernando VII, apoyo que continuó durante la embajada del duque del Infantado en Londres y el reinado de Isabel II como medio para la destrucción de España y el robo de sus provincias ultramarinas y se perpetuó interesadamente entre sus historiadores) Manuel Godoy (1767-1851) es el malo oficial.

Se olvida a menudo que fue depuesto mediante un golpe de Estado del Príncipe de Asturias, futuro Fernando VII, el 19 de marzo de 1808, el famoso motín de Aranjuez, y que las Cortes españolas le exoneraron oficialmente de toda culpa devolviéndole todos sus títulos y sus posesiones en 1844 y 1847 reconociendo su inocencia en los sucesos que condujeron a la invasión napoleónica de España.

De hecho fue Godoy quien trazó el plan que permitió la victoria de Bailén y el avance del ejército español desde Andalucía hasta Navarra siendo el partido de Fernando VII el que boicoteó la victoria y abocó a España a una larga sangría privándole, además, de la gloria de aplastar a los franceses, invadir Francia y derrotar a Napoleón en fecha tan temprana como 1809 y se la cedió a los ingleses, austriacos, rusos y prusianos convirtiendo a España en una potencia de segunda.

Recapitulemos brevemente los hechos para comprenderlo mejor y reivindicar debidamente a Godoy y pudiendo juzgar con más exactitud al sobrevalorado general Palafox.

18 y 19 de marzo de 1808.- Fernando VII derroca a Godoy en un golpe de Estado, el ya citado Motín de Aranjuez. Para entonces Godoy ya se había percatado de las malas artes de Napoleón y había ordenado a los ejércitos de Portugal y el sur de España replegarse para formar un cortina que frenase a los franceses al norte de Madrid mientras el rey y su familia se ponían a salvo en Cádiz. El futuro Fernando VII, en cambio, deseaba que los franceses avanzasen para derrocar, como en efecto hizo, a su padre Carlos IV, alcanzar el trono bajo protección de Napoleón y entrar a formar parte de su familia contrayendo matrimonio con alguna de sus sobrinas.

23 de marzo de 1808.- El general Murat entra en Madrid al frente de las tropas napoleónicas.

24 de marzo de 1808.- Fernando VII, estúpidamente, entra en Madrid para reunirse con el general francés que le convence de que siga camino hacia Bayona. Pronto le seguirá toda la familia real. También Godoy, como prisionero. Mientras tanto, las últimas órdenes de este se están cumpliendo y los ejércitos españoles que pueden hacerlo se van reuniendo en Andalucía.

2 de mayo de 1808.- el general Murat ya se ha hecho con la presidencia de la Junta de Gobierno que dejó tras de sí Fernando VII en un nuevo golpe de Estado. Siendo cuñado de Napoleón imaginaba que el trono español le correspondería y comienza a comportarse como rey, luego verá defraudadas sus esperanzas porque Napoleón preferirá a su hermano José al frente de un reino tan importante como España. Murat deberá conformarse con Nápoles. Para entonces el partido de Fernando VII ha comprendido ya que ha sido engañado y, en un último y desesperado intento de recuperar las riendas de la situación lanza al pueblo madrileño a la calle contra los franceses. Es el afamado levantamiento del 2 de mayo…heroico, pero manipulado por aquel partido de traidores para lavar con la sangre del pueblo sus errores. Naturalmente no se consigue otra cosa que una salvaje represión francesa.

5 y 6 de mayo de 1808.- Abdicaciones de Bayona. Fernando VII y Carlos IV abdican en beneficio de Napoleón.

10 de mayo de 1808.- Napoleón le cede la corona española a su hermano José.

Mientras tanto los ejércitos españoles que tienen la posibilidad siguen congregándose en Andalucía y los partidarios de Fernando VII siguen con su plan de corregir con sangre del pueblo español los errores cometidos por la estupidez y deslealtad de su rey. El general Palafox llegará a Zaragoza para sublevarla en nombre de Fernando VII.

24 de mayo de 1808.- Un nuevo motín con factura de golpe de Estado depone al capitán general de Aragón, Guillelmi, y coloca en el poder en Zaragoza a Palafox. Es uno de los primeros triunfos del partido fernandista desde la abdicación infame del rey en Bayona.

6 de junio de 1808.- José Bonaparte es formalmente proclamado rey de España.

15 de junio de 1808.- comienza el primer asedio de Zaragoza por las tropas napoleónicas.

19 de julio de 1808.- Los ejércitos españoles congregados en Andalucía logran derrotar al general Dupont en Bailén. Es la primera derrota en campo abierto de un ejército napoleónico en toda Europa. Ni ingleses, ni austriacos, ni rusos ni prusianos lo habían conseguido. España, sí, y gracias a las últimas órdenes impartidas por Godoy, aunque el mérito de lo apuntasen los partidarios de Fernando VII.

20 de julio de 1808.- José Bonaparte llega a Madrid.

25 de julio de 1808.- José Bonaparte es proclamado rey de España en Madrid, pero ante el avance de los ejércitos españoles dirigidos por el general Castaños, vencedor en Bailén, ha de huir hasta Vitoria.

14 de agosto de 1808.- Los franceses, forzados por el heroísmo indudable de sus defensores y el avance de los ejércitos españoles desde el sur, han de levantar el sitio de Zaragoza. Palafox aprovecha la victoria para convertirse en un héroe popular, pero sigue trabajando para los intereses espurios de Fernando VII y para ello debe boicotear los avances del general Castaños.

23 de noviembre de 1808.- Batalla de Tudela. El general Castaños ha empujado a los franceses hasta el norte del Ebro y reunido a la práctica totalidad de los ejércitos españoles para asestarles un último golpe y expulsarlos de España pudiendo llegar a invadir Francia. Esto contrariaría los planes del partido de Fernando VII, que desea regresar como rey absoluto a España sin que nadie, y mucho menos un general exitoso y un pueblo que ha adquirido protagonismo durante la guerra, le hagan sombra. Es el momento del general Palafox que, haciéndose la estrellita y oponiéndose sistemáticamente a las órdenes del general Castaños, conseguirá que los ejércitos españoles sean derrotados en Tudela, su avance se detenga, todo el trabajo conseguido hasta entonces se esfume y España pierda la oportunidad de invadir Francia y derrotar en solitario a Napoleón dentro de sus propias fronteras. De paso, alargará la guerra seis años más y pondrá a España a los pies de Inglaterra.

Es bueno tener esto en cuenta a la hora de juzgar a Godoy y a Palafox e interpretar nuestra historia.

Lo dejo aquí.

© Fernando Busto de la Vega.

MINISTERIO DE IGUALDAD (O DE LA VERDAD)

RELEVO TOTALITARIO EN EL MINISTERIO DE LA VERDAD

En España ha habido cambio de Gobierno, lo que, en la práctica, significa poco. Pero no deja de ser interesante hacerse algunas preguntas y extraer algunas conclusiones en un momento semejante.

Empezaremos por el Ministerio de Igualdad.

Uno de los soniquetes más machacones del feminismo militante es el de la paridad. Además, se supone que dicho ministerio, como su propio nombre indica, es de «igualdad», sin embargo ni paridad ni igualdad: la experiencia demuestra que solo lo pueden ocupar mujeres. Sabemos la que se organizaría si lo ocupara un hombre, no somos tontos. Y eso implica un cosa: sexismo…es decir: desigualdad. Una desigualdad deseada y tolerada porque va en la dirección adecuada para el movimiento feminista que no busca igualdad sino revancha y privilegio. En cierto sentido, las feministas, como los nacionalistas periféricos (a los que se ha vendido el actual Gobierno) y los negros de Estados Unidos, se inventan la historia para apropiarse de las supuestas afrentas sufridas por gente asimilable en siglos pasados (que se juzgan interesadamente con parámetros actuales cargados de ideología) y utilizar ese victimismo impostado para obtener beneficios y privilegios.

Item más: sabemos que la mujer que ocupe el Ministerio de Igualdad ha de tener una ideología muy concreta, pertenecer al susodicho movimiento feminista. Ergo, debemos concluir que no nos encontramos ante un organismo imparcial, sino ante una barbacana ideológica que no se encuentra (como deberían encontrarse todos y cada uno de los ministerios) al servicio de la totalidad de los ciudadanos sino de una facción política que busca, mediante él, imponer su ideología. Es, en la práctica, un Ministerio de la Verdad. Puro totalitarismo.

No pasa nada, lo sufriremos. Pero no en silencio.

© Fernando Busto de la Vega.

UN CADÁVER PARA MARCO AURELIO

Como Marco Aurelio, yo también creo que todo es opinión.

Pero, me pregunto que hubiera sucedido si a Marco Aurelio le hubieran hecho convivir quince días con un cadáver. Él podría opinar y hasta decretar que estaba vivo, no obstante los carroñeros y las moscas, además de opinar lo contrario, lo demostrarían sobradamente con su actividad así como los restantes efectos, nunca agradables, de la putrefacción.

En estos tiempos que corren hemos contemplado hasta la saciedad como se defienden opiniones contra toda evidencia. El cadáver se pudre, pero existen quienes niegan porfiadamente el hecho y siguen proclamando encontrarse ante una entidad viva y en perfecto estado de salud.

Yo soy un estoico convencido (más allá del postureo modernillo y trascendiendo las modas y tontunas facilonas en boga en el decadente occidente que habito), pero afirmo que debemos matizar la frase de Marco Aurelio. Todo es una opinión, sin embargo la opinión que sustentamos ha de apoyarse en la razón y la evidencia.

Un poquito de cordura y sentido común es lo que necesitamos como primera providencia en este mundo enloquecido y carcomido de dogmas y fanatismo.

Claro que esto que digo es solo una opinión.

© Fernando Busto de la vega.

TOCQUEVILLE Y EL TOTALITARISMO DEMOCRÁTICO (ES DECIR: LIBERAL)

Releer a Alexis de Tocqueville (1805-1859) en los tiempos que corren tiene su interés y su miga. Especialmente si nos ocupamos de La Democracia En América (1835-1840) y, con mayor detenimiento, en su cuarta y última parte que anda ahora desgajada como volumen independiente con el título El Despotismo Democrático (Página Indómita, 2023).

Explica Tocqueville en la obra citada el modo en que el dogma de la igualdad y la búsqueda de la libertad individual acaba poniendo todo el poder en el Estado que, asumiendo funciones previamente delimitadas al ámbito privado o social y desarrollando otras con afán de servicio o protección (las llamadas políticas sociales son un buen ejemplo moderno y podemos observar in situ cómo su desarrollo corre parejo con una acentuación del totalitarismo estatal y la consiguiente pérdida de libertad e intimidad del ciudadano, especialmente aquel que por su posición económica o personal cae en manos de los funcionarios y los procedimientos estatales establecidos), acaba concentrando el poder y erigiéndose en un ente con vocación absolutista y, lo que es peor y sabemos desde el siglo XX: totalitaria.

Tocqueville casi llega a adivinar el devenir del totalitarismo del siglo XX que, tanto en el campo izquierdista como en el derechista surge, precisamente, de esa asunción del control y poder por parte del Estado moderno.

Lo que ni Tocqueville ni el mismísimo Marx llegaron a imaginar, vivieron en tiempos en los que el Estado centralista burgués (el Estado burgués capitalista es siempre centralista, aunque asuma formas federalistas) era demasiado rudimentario, es el modo en que el Estado se vacía rápidamente de contenido convirtiéndose, desde el liberalismo burgués, desde eso mal llamado «democracia» que nos venden como panacea occidental, en un coto cerrado de la oligarquía dominante. El Estado, con el liberalismo burgués, acaba dejando de ser res pública, el asunto público de todos los ciudadanos, para convertirse en el medio de legitimización y dominio de un solo grupo, al que a veces (y a eso juegan los grupúsculos «progresistas», «wokes» y similares) se puede obligar al pactismo y a la cesión de parcelas de poder bien regadas de dinero público.

La llamada democracia liberal acaba siendo, lo es ya en todos los países de occidente, un cascarón vacío, una máscara que esconde el totalitarismo de unos pocos (cada vez menos y más poderosos) y la desposesión de sus derechos de la inmensa mayoría de ciudadanos reconvertidos en consumidores y productores, es decir: en esclavos.

Puesto que se necesita la ceguera de los dominados para ejercer la dominación, el Estado, usando todos los medios a su alcance, desde la televisión y la educación a la publicidad que regula adecuadamente para transmitir sus mensajes ideológicos, adquiere como principales funciones la propaganda y la represión cuando aquella falla y el descontento induce a la protesta, para justificarse y dar la impresión de utilidad y servicio al ciudadano. Pero no lo olvidemos: precisamente esa «utilidad» y ese «servicio» es lo que propicia y justifica la centralización del poder estatal y su acaparamiento cada vez de mayor poder hasta alcanzar un sentido absolutista, despótico y autoritario que se pone al servicio no de los ciudadanos sino de un grupo privilegiado auxiliado por una pequeña galaxia de grupúsculos parasitarios.

La democracia liberal capitalista es un peligro para la libertad y desarrollo de la sociedad en cuanto individuos interrelacionados, la socialdemocracia progresista uno de los más peligrosos y temibles caballos de Troya del totalitarismo.

Sé que el ciudadano europeo, especialmente el adocenado español moderno, tendrá grandes dificultades para comprender lo que digo y me cancelará de su mente tachándome como ultraderechista, facha o algo similar. Es lo esperable: el totalitarismo liberal hace bien su trabajo de adoctrinamiento.

Hay que dejar de creer en los dogmas insuflados desde el poder para recuperar la libertad. Os animo a ello.

© Fernando Busto de la Vega.