SEQUÍA EN CATALUÑA

Vivir para ver. Resulta que la sequía extrema azota a Cataluña y sus gobernantes independentistas apelan ahora a la solidaridad interregional. Ellos siguen empecinados en el supremacismo, la traición a España y el independentismo, pero exigen que el resto de los españoles les aprovisionen de agua. Que, por ejemplo, la industria y la agricultura aragonesas se priven de sus necesarias e imprescindibles cuotas de agua para regalárselas a una Cataluña atestada de robaperas, racistas e independentistas y que su industria y su agricultura, con cuyos réditos no quieren contribuir a la caja común, sigan enriqueciendo a la oligarquía caciquil independentista.

La respuesta a esas pretensiones está clara. Ni una gota de agua a Cataluña desde el resto de España hasta que los independentistas sean encarcelados y la oligarquía traidora que los sustenta erradicada. Ni una gota de agua hasta que en toda Cataluña no se hable más que español y en todas partes ondee la bandera de la unidad y la grandeza que, para los más iletrados, es esta:

Desde Zaragoza quiero recordar esta otra imagen: una respuesta multitudinaria en Aragón a la secular pretensión del catalanismo de desecar a Aragón en provecho propio. Por cierto, y es preciso recordarlo siempre, las barras de la bandera son las BARRAS DE ARAGÓN, que Cataluña ostenta por su pertenencia a la Corona de Aragón, no como posesión propia.

Acabo con la Marcha de los Reyes de Aragón recordando que debían coronarse en La Seo de Zaragoza para serlo. No en Barcelona. Y que de ello se deduce que, al producirse la unidad de Castilla y Aragón Cataluña participó de ella como dependencia aragonesa.

© Fernando Busto de la Vega, español y regnícola de Aragón.

EL GOBIERNO ESPAÑOL Y LOS PIRATAS HUTÍES

Cualquier potencia que se precie (desgraciadamente España dista mucho de serlo y resulta evidente que sus propios gobernantes no la respetan) tiene que mostrarse enérgicamente activa contra cualquier clase de piratería, especialmente aquella que dificulta las principales rutas de navegación y comercio internacional y afecta a su economía y la de sus aliados.

El no ser enérgico y activo contra la piratería hace que la nación pierda credibilidad y poder.

Las expuestas son dos verdades geoestratégicas indiscutibles que solo los muy estúpidos o los traidores pueden negar u objetar de algún modo. Cuando el estrecho de Bab-el-Mandeb es obstruido por la piratería hutí (una secta chií fanática y a sueldo de Teherán, lo que equivale decir al servicio de Moscú), el gobierno español está obligado a intervenir. Si fuera preciso, en solitario. Siendo que conformamos parte de unas alianzas determinadas, en el marco de esas alianzas.

Lo que no puede suceder, y resulta altamente lesivo para los intereses internacionales de España, es que en un marco de guerra global en el que lo que sucede en el mar de China o en el mar Rojo es tan solo una prolongación de la guerra de Ucrania, en la que dentro de la OTAN apoyamos a este país contra el eje Moscú-Pequín-Teherán, nuestros ministros y partidos de la mayoría parlamentaria anden apoyando al bando enemigo en todos los escenarios secundarios. O se está en misa o repicando. Lo que sucede en el Gobierno español es, simplemente, inaceptable, vergonzoso y lesivo para España y sus responsables, empezando por el presidente, que en su momento debería haber optado por una gran coalición de Estado y sensatez, como ya explicamos en su momento, deberían ser juzgados y evaluados como incompetentes ya que no como traidores a la mayor brevedad. No sucederá, nuestro régimen es así de decadente, corrupto e incompetente.

Por lo demás, independientemente del partido o coalición que gobierne España, hemos asumido la persistente, humillante y desastrosa política de pagar rescates en lugar de liberar a nuestros rehenes y jamás tomar represalias contra los terroristas o enemigos que nos atacan lo cual nos convierte en corderitos, en una nación débil a la que ni aliados ni enemigos respetan.

Una muestra más de nuestra decadencia.

Clamaría por el cambio, pero conozco demasiado bien el deleznable material humano de la España actual como para tener esperanza. Vamos hacia un nuevo Guadalete y, desde ahí, si podemos, habrá que reiniciar la reconquista y la reconstrucción.

© Fernando Busto de la Vega.

TRES PELÍCULAS PARA VER EN NAVIDAD

Vivimos en un mundo aburrido y monocromático en el que solamente la visión yanqui adquiere relevancia. Por lo tanto, en cuanto llega Navidad todo se vuelve papanoeles, árboles con espumillón y horteradas lacrimógenas. Obsesiva repetición de clichés ya agotados y monolítica monserga cristiano-protestante.

Por ello nunca está de más regresar a nuestra cultura, a nuestro humor y a nuestra forma de ver el mundo. Así, por lo menos, nos desintoxicamos un tanto del aburrimiento infinito del guion yanqui. Para alcanzar semejante estado de gracia vengo a proponer al lector el visionado de tres películas (todas ellas con José Luis López Vázquez y dos con Amparo Soler Leal en el elenco). Sé que me lo agradecerá.

1.- PLÁCIDO (1961)

Dirigida por José Luis García Berlanga y estrenada en 1961. De ella ya hablamos en diciembre del año pasado y a ese artículo me remito. Decía entonces que seguramente es la mejor película navideña de la historia y me ratifico en ello. Sin, por lo demás, desmerecer a las dos siguientes.

2.- USTED PUEDE SER UN ASESINO (1961)

Esta película, dirigida por el aragonés José María Forqué se estrenó en 1961 protagonizada por Alberto Closas, Amparo Soler Leal, José Luis López Vázquez y Julia Gutiérrez Caba.

Se basa en una obra de teatro estrenada por Alfonso Paso el 27 de mayo de 1958 en el Teatro de la Comedia y protagonizada en su estreno por Ismael Merlo, Diana Maggi, Carmen Merlo y Encarna Paso.

Es una comedia con muerto ambulante, asesinato, investigación policial e intriga que sucede en Navidad.

3.- VAMOS A CONTAR MENTIRAS (1962)

Esta también es una comedia con muerto de viene y va, misterio, intriga, peligro y asalto. Transcurre en Nochebuena y, como la anterior, procede de una obra que estrenó Alfonso Paso en el Teatro Beatriz de Madrid el 28 de septiembre de 1961.

Está protagonizada por Juanjo Menéndez, Amparo Soler Leal y José Luis López Vázquez. La dirigió Antonio Isasi-Isasmendi.

En el teatro la estrenaron Juanjo Menéndez, Amparo Baró y Manuel Alexandre.

No me molesto en contar nada de estas películas porque para apreciarlas es preciso verlas, mejor en Navidad, claro.

© Fernando Busto de la Vega.

SOL INVICTUS, NATUS EST

¿Quién cojones es Jesucristo?

Hoy, en plenas saturnales, lo que debe celebrarse es el nacimiento de Mitra y su asimilación al concepto teológico del Sol Invicto que reúne en una sola hipóstasis todos los dioses solares y salvadores que, con personalidades y orígenes distintos, representan una sola función divina de héroes civilizadores, pacificadores y salvadores.

En ese sentido no solo los dioses, cualquier semidios, héroe humano o persona sobresaliente que encarne esa misma función puede ser asimilada al Sol Invicto.

¿Puede, entonces, Cristo, o, por mejor decir, el personaje de Jesús de Nazaret, ser asimilado a la hipóstasis del Sol Invicto? Sí, eliminando de su relato las referencias judías y depurando los dogmas y las organizaciones sectarias contrarias al paganismo que como excrecencias indeseadas han ido adhiriéndose a su figura espiritual. No obstante esa asimilación resulta indeseable precisamente por proceder las figuras de Jesús y de Cristo de sectas que malinterpretaron el legado helenístico y constituir por tanto un elemento de contaminación de la pureza de la revelación espiritual surgida a partir de la visita al oráculo de Siwa de Alejandro Magno.

No obstante, en este punto puede recurrirse a la opinión de Mani (o Manes), que incluyó en su teología tanto a Cristo como a Buda en una interpretación recta del legado sincrético helenístico y su propuesta de evolución unitaria de la Humanidad al margen de dogmatismos excluyentes y de sectas monoteístas. Con la excepción de considerar a Manes, como él se consideraba a sí mismo, el último profeta judío. La tradición profética y mesiánica judía es incompatible con la herencia civilizatoria del paganismo.

Quién jamás puede ni debe ser asimilado al Sol Invicto y su legado espiritual es Mahoma, un simple camellero ignorante, salvaje e intransigente cuyo legado es simplemente la ignorancia, la violencia y la destrucción de la civilización.

Podemos preguntarnos, teológicamente, quién es Jesucristo. Nunca quién es Mahoma porque ya lo sabemos: un enemigo de la civilización al que hay que combatir sin tregua ni cuartel.

En resumen: felices saturnales y nacimiento del Sol Invicto.

© Fernando Busto de la Vega.

PRUEBAS DE APTITUD PARA FUNCIONARIOS (LA PERVESIÓN ESTRUCTURAL DEL SISTEMA)

La idea, en principio, no es mala. Diré más: resulta absolutamente necesaria. Eso de evaluar a los funcionarios y condicionar sus ascensos y la permanencia en sus puestos directamente con el cumplimiento de sus funciones no puede discutirse como parámetro radical y necesario para avivar la imprescindible utilidad y funcionalidad burocrática del Estado (entendiendo este como la integridad de sus servicios tanto centrales como autonómicos, municipales y periféricos).

De hecho, los ingenuos estarán muy contentos con lo que el Gobierno ha publicado hoy, 20 de diciembre de 2023, en el BOE en relación con las evaluaciones de desempeño de los funcionarios.

Los que, como se dice vulgarmente, tenemos el culo pelado en el servicio público y aquellos que se encuentren más al cabo de la calle aplaudiremos menos. Para no mentir: levantaremos una ceja escéptica y esbozaremos una sonrisa sarcástica.

Esas pruebas de evaluación, tal y como están las cosas, tal y como funciona la burocracia española, con todas las pequeñas tiranías y taifas instaladas a lo largo y ancho de los escalafones y los organismos y con la perpetua interferencia política de uno y otro signo en continua expansión y colonización privada (partidista y lobista) del espacio público solo representan un instrumento más de manipulación, corrupción, prevaricación, favoritismo y arbitrariedad que empeorará el servicio público perpetuando su progresiva y acelerada decadencia que será una de las causas más directas e inmediatas de la deriva de España hacia la condición de Estado fallido.

No nos engañemos: la burocracia española, y esto es más cierto cuanto más periférica, es un coto del amiguismo, del nepotismo y de la corrupción más o menos encubierta, también de círculos de intereses más o menos confesados (de clase, de partido, de confesión, de favores mutuos, de enchufismo) que se enfrentan al propio Estado y a otros círculos de intereses para conseguir taifas en las que ejercer su tiranía y apesebrarse. Es así. Quien diga lo contrario o miente intencionadamente o ignora la realidad.

Por supuesto, los sindicatos mayoritarios (que ejercen como verticales y correas de transmisión de sectores políticos e intereses privados mucho más vehemente y eficazmente que los propios sindicatos verticales franquistas) han reclamado su papel en el nuevo sistema. Ellos dicen que para evitar arbitrariedades, en realidad, lo sabemos todos, para imponer las propias. Desde hace décadas los sindicatos han dejado de representar a los trabajadores para erigirse en gremios cerrados especializados en la defensa de los privilegios de determinados grupos y hasta generaciones. En ese sentido hemos regresado a la Edad Media y no somos un país moderno, sino una monarquía bananera donde los propios sindicatos contribuyen, con su afán de poder, subvenciones y colocación de propios en todo el organigrama burocrático, a la acentuada decadencia que padecemos.

Lo decimos siempre: el régimen ilegítimo y corrupto de 1978 nos conduce a la destrucción y absolutamente todos las facciones acomodadas en él son igualmente corruptas, ilegítimas y decadentes.

De modo que no hay que alegrarse por el supuesto avance que suponen estas evaluaciones anuales de los funcionarios. Nos encontramos, sencillamente, ante otro instrumento más de prevaricación, arbitrariedad y tiranía encubierta, un paso más en el asentamiento de las taifas burocráticas que carcomen nuestro sistema burocrático: necesario, pero podrido hasta la médula y necesitado de la misma profunda limpieza que los demás ámbitos del Estado (político, sindical, judicial, periodístico, empresarial y bancario…)

En otras palabras: estamos bien jodidos.

Menos mal que todavía nos queda Forges.

© Fernando Busto de la Vega.