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EL PESIMISMO INSTRUMENTAL DEL 98

El Maine, la excusa que utilizaron los yanquis para emprender la guerra contra España en 1898, el momento perfecto para ellos. En 1899 iban a entrar en servicios nuevos barcos de guerra que les hubieran imposibilitado por completo la victoria. Actuaron como las hienas oportunistas y racistas que son. Nunca nuestros aliados, siempre (también hoy), nuestros enemigos.

Durante demasiado tiempo hemos dejado el relato de la historia y capacidades de España en manos de los enemigos exteriores e interiores de la misma (en este caso: liberales, federalistas, socialistas, anarquistas y demás ralea), pero ante la inminencia de vernos convertidos en un Estado fallido, conviene retomar las riendas de nuestro futuro para volver a ocupar el puesto que nos corresponde en el mundo y, para ello, hacer lo propio con la interpretación y explicación de nuestro pasado. No podemos seguir más tiempo creyendo en las milongas que nos vende la anti-España y es preciso, obligatorio, mirar con nuevos ojos, más objetivos, libres y optimistas, nuestro pasado, elaborar e imponer nuevas perspectivas que, con la verdad, destruyan los relatos pesimistas y derrotistas de los antiespañoles.

Un caso paradigmático es el del pesimismo del 98.

Ya sabéis: en 1898 con las clásicas mentiras propagandísticas y aprovechando un momento clave de deterioro de la Armada española (en 1897 o 1899 hubieran fracasado en su intento) los Estados Unidos, en su habitual expansionismo imperialista azuzado por la codicia y el racismo antiespañol (que sigue exhibiendo ese tipejo ridículo que tienen por presidente, el Trompetas), nos robaron las provincias ultramarinas de Cuba, Puerto Rico, Filipinas y Guam (por cierto, bajo la presidencia de un masón liberal que años antes se había negado a presentar en la Conferencia de Berlín las reclamaciones correspondientes a las exploraciones y posesiones de España en África y que nos hubieran proporcionado la posesión de prácticamente todo el África occidental desde Argelia y Marruecos hasta nuestra Guinea e incluso Gabón, lo que le hace muy sospechoso de conspirar contra la grandeza de España, como a todos los masones que, por el mero hecho de serlo, deben ser considerados enemigos y traidores).

Naturalmente, esta pérdida causó una gran conmoción en España y una sensación de pesimismo y fin de ciclo que federales, republicanos, socialistas y otras malas hierbas aprovecharon para retomar aliento después de que los desastres causados por la I República (1873-1874) los arrojasen a los vertederos de la Historia y la política. Aprovechando, usando y retorciendo este pesimismo, volvieron a medrar presentándose falsamente como el revulsivo necesario para acabar con esa España derrotada e instalar otra a su gusto, es decir: débil, desunida y sometida a ideologías e intereses extranjeros.

Pero la verdad es otra.

La España derrotada en 1898 y que, por culpa del repugnante Sagasta, no reclamó sus derechos en África en 1886, en 1906 estaba ya participando en la Conferencia de Algeciras para iniciar una nueva expansión africana (mucho más modesta de la que podría haberse conseguido en 1886), y restablecer nuestra posición. La España presuntamente sin pulso de los jeremiacos del 98 y que tanto difundieron como dogma los izquierdistas antiespañoles para ejercer su labor de zapa, apenas ocho años después de su derrota, estaba ya lanzándose a nuevas aventuras y conquistas. Eso no es un país derrotado y sin pulso, es un país dinámico, fuerte, con capacidad de supervivencia, resolución y perspectivas de futuro.

¿Cómo presentaron y siguen presentando los antiespañoles de la izquierda esta resiliencia (utilicemos la palabreja de moda de los progres) de España? Como intereses particulares de la oligarquía a la que enfrentaban al pueblo para poner palos en las ruedas de la recuperación de España. Así se las apañaron para fomentar disturbios como la Semana Trágica de Barcelona en 1909 y convencer al pueblo ignorante de que la grandeza de España no les beneficiaba y no era cosa de toda la nación. Es decir: desde el principio (y hasta hoy) socialistas, federalistas, progresistas, anarquistas e independentistas han jugado a evitar la grandeza de España, a fomentar el antiespañolismo en el pueblo y a servir a intereses extranjeros en contra de los intereses de España. Y lo han hecho, en gran medida, inventando relatos falsos sobre la Historia y las verdaderas capacidades de España. Eso, naturalmente, les volverá a llevar (no cabe otro remedio) a purgar sus culpas en los paredones y las cunetas en cuanto restablezcamos el orden en España. Ellos mismos se lo buscan.

Pero, para llegar a ese punto, es preciso cambiar las conciencias, destruir las mentiras que la anti-España ha impuesto sobre la España verdadera. Fomentar nuevas perspectivas que lleven al pueblo a conocer la verdad. Aquí lucharemos en esa trinchera.

Por cierto, y antes de terminar: hay que decir que España consiguió su pequeño nuevo imperio en África y que volvió a perderlo de nuevo por obra y gracia de nuestros enemigos: los Estados Unidos que, en 1975, organizaron la Marcha Verde para despojar a España de su provincia del Sáhara.

Hoy en día, Trump, el Trompetas, sigue buscando la ruina de España acechando a Ceuta, Melilla y las Canarias, seamos muy conscientes de quienes son nuestros verdaderos enemigos.

© Fernando Busto de la Vega.

SHEINBAUM, AMLO: APOLOGÍA DEL CANIBALISMO

ESCENA DE UNO DE LOS SACRIFICIOS HUMANOS SEGUIDOS DE CANIBALISMO QUE HABITUALMENTE PRACTICABAN LOS AZTECAS Y QUE SHEINBAUM Y AMLO REIVINDICAN CRITICANDO LA OBRA LIBERADORA Y CIVILIZADORA DE ESPAÑA EN AMÉRICA.

El ridículo e impostado (siempre está al servicio de imperialismos extranjeros y en contra de su propio pueblo) nacionalismo y racismo antiespañol que alienta en las ilegitimas repúblicas de Hispanoamérica ha tenido dos grandes etapas de servilismo externo y traición. La primera, que abarcó todo el siglo XIX y hasta mediados del XX, en que sirvió a los intereses imperialistas anglosajones (de Londres primero, de Washington después); la segunda, todavía en curso, en la que sirven al maoísmo y las aspiraciones imperialistas de la China comunista.

Estos «americanistas», «indigenistas» y «nacionalistas» de pacotilla y tres al cuarto (mirando a México tenemos ahora a AMLO, un tipo obviamente español por sus cuatro costados, un criollo sin mezcla, y a Sheinbaum una judía de ascendencia askenazi, ni siquiera sefardí, es decir: sin ninguna relación con España ni con América en los cuatro siglos de presencia española allí, una advenediza, una extranjera en la hispanosfera, como representantes de esas corrientes) suelen ser gentecilla estúpida y ridícula que para justificar su poder y la penetración de los imperios a los que sirven (en este caso: China) mienten y se inventan la historia.

Reflexionemos brevemente sobre México. El mero hecho de que cuatrocientos españoles pudieran sojuzgar al imperio azteca ya hablaría de por sí mal de este último. ¡Un imperio sojuzgado por medio millar de hombres!…mal imperio y pésimo estado sería. Pero resulta que los cuatrocientos españoles que conquistaron Tenochtitlán iban acompañados de trescientos mil tlaxcaltecas hartos de la tiranía azteca. Y si esos cuatrocientos españoles pudieron quedarse en Nueva España fue, evidentemente, porque quisieron no solo los trescientos mil tlaxcaltecas sino los millones y millones de indígenas que habitaban el territorio y que encontraron una mejora obvia en la administración española.

Cuando la impresentable judía lituana que es Sheinbaum y el criollo estúpido y resentido que es López Obrador reivindican a los aztecas, están reivindicando los sacrificios humanos sistemáticos y la práctica del canibalismo. Cuando critican a España están criticando a la potencia que liberó a los restantes pueblos indígenas de la tiranía azteca, que fundó hospitales, universidades, ciudades, que introdujo a América en la civilización…

Obviamente alguien en la propia América española debería empezar a callar las bocas de estos impresentables al servicio del maoísmo.

Y, por cierto: es América la que debe pedir perdón a España por su traición y darle las gracias por haber recibido de ella la liberación de los pueblos de los imperios y tribus rapaces que las devastaban y la civilización. Honremos la PAX HISPÁNICA (y el progreso a ella asociado)… Porque… ¿Dónde han ido las ilegítimas republicas de la América española desde su independencia?…En España vivían mejor, ahora son tercer mundo.

© Fernando Busto de la Vega

CHANEL, LA BBC Y LA SARABANDE DE HAENDEL

Confieso que a mí Eurovisión y todo su mundillo me resultan plúmbeos, ridículos e indiferentes. Pero en esto, como en todo, los detalles resultan muy elocuentes para entender el mundo en el que vivimos y que, no os equivoquéis, en la mayor parte de los casos no conocéis en absoluto.

Para explicar esta verdad incuestionable que traigo a colación a la antigua usanza, ensayo mazacote mediante, lleno de citas intempestivas y con una absurda bibliografía interminable, necesitaría años y no menos de quinientas páginas que muy pocos leerían. Por fortuna, la BBC y Eurovisión me dan la ocasión de hacerlo en unos pocos párrafos perfectamente accesibles y amenos.

Parece ser que la BBC ha excluido a Chanel por el carácter excesivamente erótico de su puesta en escena que, naturalmente, ellos consideran vulgar (no lo han dicho porque los ingleses, como buenos hipócritas, son maestros de la elipsis, pero la han excluido por considerarla una golfa española…y, sí, en su decisión también ha habido su poquito de racismo antiespañol; si en lugar de ser una chica de origen caribeño que representa a España, hubiera sido una rubia que representase a un país germánico su criterio hubiera sido muy distinto, hay que tenerlo presente).

Como quien esto escribe es un caballero español no dirá nada sobre las inglesas borrachas y entregadas al mamading en Magaluf, que es el resultado educativo y moral del estirado puritanismo protestante anglosajón que, desgraciadamente, nos insuflan incluso desde las instituciones patrias y los movimientos supuestamente progresistas que sufrimos.

Lo que quiero expresar es algo que nos cuesta aceptar (porque desde hace dos siglos nos gobiernan élites vendidas a nuestros enemigos germánicos y protestantes. Un ejemplo: tenemos a nuestra presunta heredera del trono empapándose de mentalidad anglosajona en un colegio de la Pérfida Albión ¿Cómo pretendemos que luego sepa defender los verdaderos valores de España?…el liberalismo y todas sus comparsas han hundido a España y siguen haciéndolo. Vivimos según las ideas de nuestros enemigos tradicionales y, de ese modo, difícilmente levantaremos cabeza.

HAENDEL, NO EN VANO AFAMADO COMPOSITOR SACRO QUE CONVIRTIÓ LA SENSUAL ZARABANDA HISPANA EN UN COÑAZO ENVARADO «ELEGANTE» Y «DECENTE», EJEMPLO DE LA ANTÍTESIS EXISTENTE ENTRE EL PURITANISMO GERMÁNICO PROTESTANTE Y EL MODELO DE ALEGRÍA VITAL Y MEZCOLANZA CREATIVA Y PROGRESIVA HISPANO.

Como venía diciendo, vivimos en mundos incompatibles. El puritanismo protestante germánico ni entiende ni quiere entender la exuberancia miscelánea y amante de la vida hispana. No es un fenómeno nuevo.

Ya a finales del siglo XVII y comienzos del XVIII se produjo un ejemplo igual de revelador (y eso demuestra que nada ha cambiado y nada cambiará en la antítesis entre el puritanismo rancio anglo-germánico y la mezcla alegre y vitalista hispana): en las provincias españolas de América (nunca fueron colonias) la mezcla entre elementos andaluces, indígenas y africanos alumbró una animada y sensual danza llena de alegría y vitalidad: la zarabanda.

Cuando esta danza llegó a la península algunos frailes, es cierto, torcieron el morro, pero no pudieron atajarla. La zarabanda llegó a todos los rincones, incluida la corte. Tan popular llegó a ser que traspasó fronteras llegando a los países germánicos que, como ahora la BBC con Chanel, la consideraron demasiado sensual y erótica y procedieron a domesticarla llegando a la Sarabande de Haendel, un auténtico peñazo desvirtuado que todavía hay quien considera elegante y decente cuando, en realidad, es muestra de una mentalidad decadente, puritana, hipócrita, envarada y despreciable que convierte a la cultura anglosajona (y germánica en general) en degenerada, secundaria y regresiva…incluyendo en esta definición el rock y el pop de cuya hipocresía puritana hablaremos en otro momento.

EL FANDANGO QUE ENLOQUECIÓ AL TURISTA CASANOVA

Pondré otro ejemplo: cuando Giacomo Casanova estuvo en España le enloqueció el fandango, que chocaba de bruces con su mentalidad pacata: no olvidemos que era veneciano (es decir: de la Italia más germánica) y había forjado su pensamiento y su moral (importa poco que después la transgrediera) en Alemania y Francia.

Pues eso: con la BBC y el puritanismo protestante germánico hemos chocado. ¿Hasta cuando seguiremos rindiéndole pleitesía? Va siendo hora de recuperar, honrar y potenciar nuestra naturaleza y salir de nuevo a conquistar el mundo con alegría, creatividad y desinhibición.

¡Abajo el puritanismo protestante germánico, viva la alegría de vivir hispana!

© Fernando Busto de la Vega.