Archivo de la etiqueta: woke

LA AGRESIÓN SEXUAL A CAYETANA GUILLÉN CUERVO EN SU INFANCIA Y SU CONTEXTO POLÍTICO Y CULTURAL

Cada época tiene sus particularidades y sus manías. Hoy en día parece ser que todo el mundo, especialmente si es mujer, ha sufrido algún tipo de agresión sexual en la infancia. Y, curiosamente, se deciden a victimizarse y contarlo cuando tienen algo que promocionar y vender. Como ha sucedido recientemente con Cayetana Guillén Cuervo.

Yo no voy a dudar, entre otras cosas porque es dogma de fe creer a pie juntillas estos testimonios, pero sí me parece adecuado poner en contexto (como curiosidad cultural y antropológica) esta moda.

Allá por los setenta del siglo XX todo era diferente. La liberación sexual llegó a la adolescencia y a la infancia y, obviamente, se cometieron excesos. Cada vez que le explico a interlocutores de generaciones recientes, incluyendo gente que pasa de los cuarenta, que en aquella época la pornografía infantil llegó a ser legal en muchos países y que hasta existió un subgénero erótico en el cine protagonizado por adolescentes me miran incrédulos.

Ese estado de cosas, naturalmente, no gustaba a los fanáticos puritanos religiosos de los Estados Unidos que, derrotados por la legalización de la pornografía en 1969 y la exhibición de Garganta Profunda (contra la que luchó incluso el presidente Nixon) en 1973, comenzaron su cruzada, su Revolución Conservadora, en 1977 precisamente amparándose en uno de los pocos argumentos sensacionalistas que les quedaban: la protección de la infancia. (y, de paso, amargándole la vida a algunas adolescentes del momento como Brooke Shields).

Esa cruzada fue, como todas las que emprenden los estadounidenses, amarillista, sensacionalista, histérica, dictatorial, mendaz, apoyada por instituciones privadas que son órganos sectarios que pasan por organismos académicos serios, e inquisitorial (exactamente igual, porque se construyen con los mismos mimbres, que la marea woke y el feminismo).

La cosa se llevó tan lejos que apareció una caterva de psicólogas (siempre suelen ser psicólogas, mujeres: feministas, histéricas y puritanas) que afirmaban que todos los estadounidenses, especialmente las de sexo femenino, entonces el sexo no se había convertido todavía en una opinión política, seguía siendo un hecho biológico, habían sufrido abusos sexuales en su infancia llegando a sembrar recuerdos falsos en las mentes de sus pacientes que se dedicaron a denunciar en masa a sus padres y familiares acusándolos de hechos que jamás habían sucedido. El fenómeno alcanzó cotas de epidemia a mediados de los ochenta y hubo de ser reconducido. Con el tiempo se esfumó y se ha hecho lo posible para que sea olvidado, pero existió y sigue ahí.

La parte buena de denunciar agresiones sexuales en la infancia, siempre sin concretar demasiado, es que, sobre todo si eres mujer, te sitúas en la cresta de la ola, en la corriente principal y más radical del feminismo que postula la condición de agresor y violador de todo hombre por el mero hecho de serlo (una de las violencias que sufre el hombre por el mero hecho de serlo, por cierto) y ello te abre muchas puertas, subvenciones, representaciones, teatros, televisiones…no es de extrañar: te conviertes en una pieza activa de la propaganda feminazi. Además, la declarante adquiere estatus de víctima y, a la vez, de heroína popular. Pasa del anonimato a recibir beneficios y atención. Y puede, de este modo, vender sus productos y conseguir ventajas económicas, profesionales y sociales.

¿Digo que no hay que castigar las agresiones sexuales a menores? No, digo que hay que ser conscientes de que nos encontramos ante una moda sensacionalista que sirve a intereses propagandísticos, políticos y comerciales determinados y viene a ahondar en la marea misándrica institucional que estamos sufriendo. La violencia y la propaganda contra el hombre por el mero hecho de serlo.

© Fernando Busto de la Vega.

CAMBIO DE CICLO, CAMBIO DE PARADIGMA

Progres y wokes son ya el pasado (y la decadencia) porque el ciclo histórico ha cambiado definitivamente. Ellos, fanáticos y poco formados en la realidad y en la Historia como son, aún no se han dado cuenta. No lo han comprendido y, por desgracia, no lo comprenderán hasta que la Historia les pase a sangre y fuego por encima. Lo malo es que, como elementos de decadencia, nos están arrastrando a todos y, en consecuencia, la hecatombe de sangre y fuego que están provocando, la era oscura que se avecina, nos incumbirá a todos. Es por eso que deberíamos yugular ya, antes de que el proceso de caída se complete, a esas tendencias ideológicas y a esos lobbies que nos arrastran a todos a la debacle.

Sobre el papel las ideologías progresistas y wokes pueden resultar atractivas e incluso adquirir una cierta apariencia de respetabilidad intelectual e integridad moral, pero ninguna ideología debe ser juzgada como teoría sino por sus efectos en la vida real. Un reloj puede marcar las nueve en punto perpetuamente, pero no por eso dejará de pasar el tiempo. La realidad es una cosa, la ideología otra.

Y el ciclo histórico ha cambiado.

Las pueriles preocupaciones progres y wokes solo tienen cabida en un escenario de ricos sin verdaderas amenazas exteriores, en los selectos círculos universitarios y sociales en los que han aparecido. Pensemos, por ejemplo, en toda esa constelación de siglas y matices sexuales que andan definiendo…¿Qué joven mal alimentado, sin futuro inmediato a la vista y asediado por la miseria se preocuparía por asuntos semejantes? Tanta obsesión y tanto tiempo dedicado a asuntos semejantes denota una ausencia de problemas reales, son cosa de ricos bien comidos, inmaduros y con el futuro resuelto, aunque sea a costa de sus padres, o de esquilmar al Estado.

Lo mismo sucede con el veganismo (quien tiene hambre de verdad no discrimina ni hace de la comida un asunto ético, simplemente come lo que puede y cuando puede) o el pacifismo. Yo amo la paz y odio la guerra, pero soy muy consciente de que hay millones de enemigos afilando el cuchillo para asaltar mi tierra y ocupar mi lugar en el mundo eliminándome, luego soy partidario de prepararme para la guerra, de mantener la autodefensa. Desgraciadamente los inmaduros progres no quieren ver la realidad y nos arrastran a la inacción. Un nuevo Guadalete es cada vez más inevitable.

El problema que padecemos, especialmente en España, es que las instituciones y la propaganda de nuestros enemigos han conseguido que la ideología woke y progre se imponga como moral común y se promocione desde las colonizadas instituciones.

Hoy en día cualquier colectivo progre y woke puede entrar en un colegio o en un instituto para adoctrinar a los niños. Una asociación que promocionase los valores de la supervivencia, del amor a la unidad y continuidad de la patria, los eternos valores de la areté que han mantenido en pie la civilización o la necesidad de que cada sexo cumpla su papel natural como obligación moral para la perpetuación de la nación sería vetada sin contemplaciones. Es más: esas ideas quedan desprestigiadas bajo la sesgada denominación de «ultraderechistas»…Aquí solo vale la moral progre y woke que nos arrastra a la destrucción.

No importa. Roma volverá a caer y habrá, como siempre, que reconstruirla a sangre y fuego. Tardaremos siglos, quizá, pero en España ya sabemos lo que es la Reconquista…y el castigar a los enemigos internos de la patria. Aunque esto último es mejor zanjarlo antes que después.

Sea como fuere la verdad objetiva es que el ciclo histórico ha cambiado. Se acabó el idílico escenario de la globalización ultraliberal y el predominio del poder occidental. Desde hace más de una década solo sobrevivirán los más fuertes y combatiendo a cara de perro. Es preciso cambiar el paradigma como han cambiado los tiempos.

No sucederá. Estamos condenados.

© Fernando Busto de la Vega.

UNA ESCENA DE LA TIRANÍA LGTBI EN LAS AULAS

Lo bueno de la realidad es que no necesita comentarios, se explica por sí sola. Por lo tanto, me limitaré a resumir un hecho que me consta fehacientemente y dejarlo a la consideración del lector.

Instituto de secundaria: profesora progre o, al menos, fiel al soniquete totalitario del progresismo en cuanto al feminismo y el encumbramiento de los trans y lo LGTBI: se enfrenta a una clase compuesta mayoritariamente por chicas musulmanas y evangelistas y en consecuencia muy poco permeables a dicho martillo pilón de la propaganda woke-trans-progresista.

La profesora (cuya inclinación sexual desconozco y tampoco me importa) se las da de colega y campechana, comienza una charla confianzuda y «libre» con sus alumnas tratando de convencerlas del dogma dominante que, se quiera o no, es una forma de adoctrinamiento insana y totalitaria. Naturalmente se trata de una estrategia. Piensa que con su retórica y su labia va a poder llevar el ascua a su sardina, pero otros han adoctrinado (no nos equivoquemos tampoco en esto) previamente y mejor a su auditorio. No solo no las convence sino que empieza a perder la batalla demagógica. Ahí se acaba la superficial pátina de colegueo y simpatía, de discusión abierta y horizontal y aparece el mal humor, la imposición y la verdadera cara del adoctrinamiento feminista-mariconista.

Conclusión: derrotada en toda la línea, la profesora acaba cortando la discusión y poniendo un parte (castigando y apercibiendo de expulsión) a cuantas alumnas, y son la enorme mayoría de la clase, no se han dejado sojuzgar por su acción adoctrinadora.

Así funciona. Es solo un caso, pero abundan.

NOTA FINAL- Creo necesario aclarar que personalmente no me opongo en modo alguno a los derechos y la felicidad de las personas homosexuales o transexuales, pero sí al totalitarismo en todas sus formas, sí a la demagogia partidista (a la postre estamos asistiendo al asalto al poder de un grupúsculo muy minoritario que ha descubierto el modo, primero, de repartirse el dinero y los empleos públicos en su propio beneficio y, segundo, de utilizarlos para atrincherarse en el poder e imponer sus ideas que no son precisamente sanas, útiles ni sensatas, sino propias de enfermos mentales y demagogos extremistas sin contacto con la realidad). Queda clara, pues, mi posición.

© Fernando Busto de la Vega.

PORNOGRAFÍA (TRES PEQUEÑAS REFLEXIONES)

En estos tiempos en los que la llamada Revolución Conservadora comenzada en Francia en 1976 y extendida mundialmente desde Estados Unidos a partir de 1977 está alcanzando la cresta de la ola bajo apariencia progresista (con el habitual caballo de Troya del feminismo y lo woke a la cabeza) conviene reflexionar al respecto para acotar el mundo que debemos conseguir (y que dista mucho de los delirios friquis del evangelismo anglosajón que trata de imponer su ideología por el mundo utilizando todos los disfraces y las falacias a su alcance para camuflarse y mentir haciendo demagogia que conduzca al prohibicionismo).

Por lo tanto, quiero hacer tres pequeñas reflexiones al respecto de la pornografía:

1.- El problema no es la pornografía, sino el capitalismo.

2.- El problema no es la pornografía, sino el puritanismo prohibicionista y totalitario.

3.- Se diga lo que se diga, la pornografía es siempre revolucionaria y eso lo reconoció el propio Nixon cuando, contra todo pronóstico, el Congreso de los Estados Unidos la legalizó en 1969 y él dijo que la iba a combatir a sangre y fuego porque era peor que el comunismo y representaba un factor más efectivo de subversión. Más tarde, en 1973, se produjo la campaña contra Garganta Profunda que perdió el conservadurismo más rancio con una sola comparecencia televisiva de una señora mayor, alguien cualquiera de la calle, con ropa ya trasnochada y de evidente posicionamiento conservador que, al ser preguntada por la película, respondió: «yo no voy a ir a verla, pero quiero tener la libertad de poder hacerlo».

Y ahí se resume todo el problema: LIBERTAD.

Yo quiero ser libre y que todos lo seamos. Parte de esa libertad pasa por la no imposición de normas sectarias sobre la vida sexual de la sociedad y el cambio de paradigma que criminaliza al sexo per se, y una muy buena forma de normalización y propaganda de esa libertad pasa por la pornografía, que debe ser dignificada como arte. Y volvemos ahí al primer planteamiento de este artículo: el problema no es la pornografía, sino el capitalismo y el puritanismo…podría dedicar horas a explicarlo, pero no es preciso. Quien no lo comprenda a la primera, no querrá comprenderlo nunca.

Una última cosa: el prohibicionismo anda ahora recurriendo, como siempre, a argumentos médicos y advirtiendo apocalípticamente de los efectos de la pornografía en el cerebro. ¿Recuerdan cuando decían que la masturbación provocaba ceguera y otros estragos en la salud y los médicos lo avalaban al cien por cien con su autoridad?…Es lo de siempre: los estudios médicos, y sobre todo psiquiátricos, siempre dicen lo que quienes los financian quieren que digan, no son de fiar y mucho menos concluyentes. Además, es imposible mantener a los miembros de determinadas sectas con poder económico y social fuera de las universidades, de hecho muchas de ellas, especialmente las privadas, nacieron y se mantienen para justificar la ideología de dichas sectas, no para encontrar la verdad. Ergo…no creáis lo que os dicen la prensa o los estudios, preguntaos quién paga la «información» y qué pretende. Seamos libres, seamos revolucionarios…ahora que viene el fin de semana haced algo increíblemente inmoral (moral viene de mores, costumbres, no tiene nada que ver con la ética) y escandaloso. A ser posible, acompañados.

© Fernando Busto de la Vega.

PANORAMA POLÍTICO PARA EL 23 DE JULIO (ELECCIONES GENERALES, RECUERDEN)

Las campañas electorales son, ante todo, impostura y algarabía, un a modo de venta de coches de segunda mano en la que los gritos y los insultos entre vendedores pugnan por distraer a los compradores de la escasa calidad de los vehículos ofertados. En otras palabras: una simple estafa llevada a cabo por trileros sin honor ni vergüenza entre los que se elige por falta de mejores oportunidades. En la práctica una situación muy similar a la del capítulo de los Simpsons en el que Kang y Kodos se presentan a las elecciones presidenciales de los Estados Unidos.

Así las cosas, conviene recordar la naturaleza exacta del arco electoral al que nos enfrentamos y la absoluta falta de representatividad, honorabilidad, utilidad nacional y social y eficacia real al servicio del futuro nacional de las fuerzas que se presentan a las elecciones del régimen (que no son las de la nación, puesto que ninguna fuerza política pretende representar al pueblo sino a intereses coloniales extranjeros). Repasemos.

Nuestra vida política está estructurada en partidos de férrea disciplina (se votan siglas, no personas) que, en esencia, presentan esta disposición ideológica y de acción política:

A)—NÚCLEO CONSTITUCIONALISTA: en 1948, tras la derrota del Eje y el inicio de la Guerra Fría, Estados Unidos, que dominaba Europa, y había convertido al sector occidental en una colonia, impuso un sistema político de estabilidad y sometimiento a sus designios que se basaba en la alternancia política de tres corrientes «moderadas» que, en la práctica, se limitaban a aplicar las líneas generales de las políticas que marcaban los amos imperialistas: socialdemócratas, liberales y democristianos. Esa es la alternancia básica en toda Europa (con inclusiones posteriores como los Verdes). Esa Gran Coalición de facto es simple imposición dogmática. Trasladan a los diferentes países lo que marcan los Estados Unidos bien sea directamente, bien mediante instituciones interpuestas (con la ONU a la cabeza). En España se adoptó como alternativa política al franquismo en el llamado Contubernio de Múnich en 1962 y la integran básicamente el PP y el PSOE (si bien nacionalistas catalanes y vascos se adhirieron también a ella en aquel aquelarre de sumisión al imperialismo yanqui).

B)— DERECHA VOCINGLERA: Los medios controlados por la oligarquía, es decir el poder establecido: nos la venden como «extrema derecha» y la «izquierda» domesticada trata de que los veamos como fascistas cuando no son sino ultraliberales con prejuicios racistas, clasistas y religiosos. En conjunto vienen a imponer en España el ideario trumpista surgido de la realidad social y política estadounidense que poco tiene que ver con la española. Ideología que se mueve y medra con dinero y directrices yanquis, especialmente al servicio de los anglosajones protestantes radicalizados por su pérdida de poder e influencia en relación con otras etnias en los Estados Unidos. Hablamos de VOX, que vocifera y hace aspavientos envolviéndose en la enseña nacional, pero sirve a los bárbaros rubicundos y antiespañoles de Washington y son, por lo tanto, notorios traidores a España.

C)—ULTRAIZQUIERDA SIN CONCIENCIA DE CLASE: Entre estos hay comunistas camuflados que todavía no han aceptado el fracaso estructural e histórico de su ideología, agentes de dictaduras tercermundistas (Venezuela, Cuba, Marruecos, Irán, China…) y flipados de todo pelaje, pero, sobre todo, son portavoces de la ideología woke surgida en las elitistas universidades privadas estadounidenses que se tienen por «izquierdistas» y en absoluto están relacionadas con la realidad social, cultural, histórica o política de España dedicándose a olvidar y sepultar la lucha de clases y la defensa de los intereses comunes del pueblo para defender los de minorías residuales enmascarando así su nula intención social y socialista. Ya sabemos: PODEMOS, SUMAR, MÁS PAÍS, etc.

D)—SEPARATISTAS DE TODA LAYA: Estos son los caciques de siempre que, en el centro se encuadran en PSOE, PP y otros partidos regionalistas, pero en la periferia encubren su condición con el nacionalismo antiespañol y en el supremacismo racista (véase catalanistas y vasquistas), pero no por ello dejan de ser caciques y hacer políticas caciquiles. Se les tolera en el régimen de 1978,y hasta se les da alas, por intereses imperialistas de los Estados Unidos que, de este modo, debilitan a España y la ponen al borde de la ruptura impidiéndole fortalecerse y alcanzar su lugar en el mundo que, desde luego, no está bajo la bota yanqui. Además, algunos de ellos, siempre vendidos al mejor postor, aceptan convertirse en títeres de Rusia y China, por ejemplo los independentistas catalanes y, en su momento, también el conglomerado que ahora va de guay y moderno con las siglas de BILDU y no solo son herederos del terrorismo y del supremacismo nazi del nacionalismo vasco, sino de las maniobras de la URRS contra España a través de la demagogia anticolonialista cuando luchaba por arrebatarnos el Sáhara y las Canarias.

En resumen esa es la estructura partidista de nuestro país, nuestros Kang y Kodos particulares. Ninguno de ellos nos conduce al futuro, sino a la debacle y la disolución, ninguno representa realmente al ciudadano sino que son franquicias al servicio del colonialismo extranjero que pugna por convertirnos en un Estado fallido adscrito al Tercer Mundo, sea desde Washington, desde Moscú, desde Pekín o Caracas-La Habana. Votar es mantener el statu quo que nos conduce a la destrucción. Es preciso derribar el régimen para conquistar un futuro esperanzador y la libertad. Hoy mejor que mañana.

Desgraciadamente, estáis domesticados y marcháis como ovejas dóciles e ignorantes hacia el matadero.

En fin: dale que va, allá en el horno nos iremos a encontrar.

© Fernando Busto de la Vega.