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LAS VENTAJAS DE SER UNA MULA (LA CAÍDA DEL VELO ISLÁMICO EN TURQUÍA)

El feminismo rampante en occidente, no digamos ya en España, es etnocentrista, racista, sectario, corto de miras, basado en dogmatismos de partido y profundamente ignorante, por eso obvia a las grandes feministas de derechas queriendo arrogarse el feminismo para un determinado bando e ignora todo aquello que no conoce. No me canso de decirlo: el nivel intelectual y humano de las militantes feministas suele ser ínfimo, de verdadera indigencia cultural y profunda deficiencia humana y humanística.

Pero no importa, para eso estamos los odiosos señoros basados, para enmendarles la plana con paternal condescendencia mientras sonreímos con indulgente desdén.

Hoy quiero parar mientes, siquiera someramente, en los procesos de modernización, occidentalización y desislamización que condujeron en Turquía a la caída del velo islámico haciendo avanzar aquella sociedad que ahora, paradójicamente, está en proceso de retroceso.

Sucedió durante la I Guerra Mundial. El imperio otomano estaba en guerra contra Rusia y Armenia en el Cáucaso y se encontró con un inconveniente: carecía de vehículos modernos y las mulas eran incapaces de transitar los altos, estrechos y nevados pasos caucásicos cargadas con el material que se precisaba transportar. ¿Qué hacer?…las mulas fueron sustituidas por mujeres de la zona. Se las contrataba, o reclutaba manu militari, se les acomodaban en los lomos todos los pertrechos que eran capaces de acarrear y se las enviaba por los caminos de montaña a abastecer a los aislados ejércitos turcos enfrentados a Rusia. Sería allá por 1916 a 1918. Una vez caído el velo, todo cambió. Ya no hubo vuelta atrás, sobre todo porque las mujeres podían justificar su negativa a volver a ponérselo con los servicios prestados. También ayudó que el imperio cayera con toda su carga de tradición y apareciera la nueva república con clara voluntad de asimilación a occidente.

Por otro lado, las sensibilidades en la zona estaban ya muy relajadas en relación con el cuerpo femenino, recordemos que hubo miles de armenias paseadas y crucificadas en cueros a la vista de todos. Después de ver tanta cristiana desnuda, contemplar la melena de una musulmana resultaba menos turbador.

ARMENIAS CRUCIFICADAS EN CUEROS POR LOS TURCOS DURANTE EL GENOCIDIO DE 1915. NO DEBEMOS SER MANIQUEOS EN ESTE ASPECTO, PREVIAMENTE, Y CON EL RESPALDO RUSO, LOS ARMENIOS HABÍAN MASACRADO CIENTOS DE ALDEAS MUSULMANAS Y NO HABÍAN SIDO MUCHO MÁS CLEMENTES.

CAMBIO DE CICLO, CAMBIO DE PARADIGMA

Progres y wokes son ya el pasado (y la decadencia) porque el ciclo histórico ha cambiado definitivamente. Ellos, fanáticos y poco formados en la realidad y en la Historia como son, aún no se han dado cuenta. No lo han comprendido y, por desgracia, no lo comprenderán hasta que la Historia les pase a sangre y fuego por encima. Lo malo es que, como elementos de decadencia, nos están arrastrando a todos y, en consecuencia, la hecatombe de sangre y fuego que están provocando, la era oscura que se avecina, nos incumbirá a todos. Es por eso que deberíamos yugular ya, antes de que el proceso de caída se complete, a esas tendencias ideológicas y a esos lobbies que nos arrastran a todos a la debacle.

Sobre el papel las ideologías progresistas y wokes pueden resultar atractivas e incluso adquirir una cierta apariencia de respetabilidad intelectual e integridad moral, pero ninguna ideología debe ser juzgada como teoría sino por sus efectos en la vida real. Un reloj puede marcar las nueve en punto perpetuamente, pero no por eso dejará de pasar el tiempo. La realidad es una cosa, la ideología otra.

Y el ciclo histórico ha cambiado.

Las pueriles preocupaciones progres y wokes solo tienen cabida en un escenario de ricos sin verdaderas amenazas exteriores, en los selectos círculos universitarios y sociales en los que han aparecido. Pensemos, por ejemplo, en toda esa constelación de siglas y matices sexuales que andan definiendo…¿Qué joven mal alimentado, sin futuro inmediato a la vista y asediado por la miseria se preocuparía por asuntos semejantes? Tanta obsesión y tanto tiempo dedicado a asuntos semejantes denota una ausencia de problemas reales, son cosa de ricos bien comidos, inmaduros y con el futuro resuelto, aunque sea a costa de sus padres, o de esquilmar al Estado.

Lo mismo sucede con el veganismo (quien tiene hambre de verdad no discrimina ni hace de la comida un asunto ético, simplemente come lo que puede y cuando puede) o el pacifismo. Yo amo la paz y odio la guerra, pero soy muy consciente de que hay millones de enemigos afilando el cuchillo para asaltar mi tierra y ocupar mi lugar en el mundo eliminándome, luego soy partidario de prepararme para la guerra, de mantener la autodefensa. Desgraciadamente los inmaduros progres no quieren ver la realidad y nos arrastran a la inacción. Un nuevo Guadalete es cada vez más inevitable.

El problema que padecemos, especialmente en España, es que las instituciones y la propaganda de nuestros enemigos han conseguido que la ideología woke y progre se imponga como moral común y se promocione desde las colonizadas instituciones.

Hoy en día cualquier colectivo progre y woke puede entrar en un colegio o en un instituto para adoctrinar a los niños. Una asociación que promocionase los valores de la supervivencia, del amor a la unidad y continuidad de la patria, los eternos valores de la areté que han mantenido en pie la civilización o la necesidad de que cada sexo cumpla su papel natural como obligación moral para la perpetuación de la nación sería vetada sin contemplaciones. Es más: esas ideas quedan desprestigiadas bajo la sesgada denominación de «ultraderechistas»…Aquí solo vale la moral progre y woke que nos arrastra a la destrucción.

No importa. Roma volverá a caer y habrá, como siempre, que reconstruirla a sangre y fuego. Tardaremos siglos, quizá, pero en España ya sabemos lo que es la Reconquista…y el castigar a los enemigos internos de la patria. Aunque esto último es mejor zanjarlo antes que después.

Sea como fuere la verdad objetiva es que el ciclo histórico ha cambiado. Se acabó el idílico escenario de la globalización ultraliberal y el predominio del poder occidental. Desde hace más de una década solo sobrevivirán los más fuertes y combatiendo a cara de perro. Es preciso cambiar el paradigma como han cambiado los tiempos.

No sucederá. Estamos condenados.

© Fernando Busto de la Vega.

HENRY KISSINGER, HA MUERTO UN ENEMIGO

Como Churchill, y en general todo el entramado germano-judeo-protestante, Kissinger (judío, alemán de origen y estadounidense de adopción) consideraba que una España fuerte era peligrosa. Peligrosa para los intereses imperialistas, racistas y supremacistas de ese entramado en concreto e hizo todo lo posible, y con gran eficacia, para mantener a España débil.

Algunos españoles del otro lado del Atlántico (que siguen considerándose erróneamente ciudadanos de repúblicas independientes) pensarán que esta perspectiva de Kissinger debe resultarles indiferente o, incluso, pueden llegar a mirarla con simpatía. Se equivocan. Lo que debilita a la España peninsular nunca ha beneficiado en absoluto a las ilegítimas repúblicas americanas porque, les guste o no, son parte escindida, pero parte al fin, de la España total y si la peninsular cae, las Españas del otro lado del mar, no pueden levantarse. De hecho, conocida es la oleada de dictaduras y exterminio que impulsó Kissinger en América con la excusa de combatir el comunismo, pero el fin último de endeudar a dichas repúblicas y someterlas, como siguen estando, de nuevo a la égida anglosajona. Al imperialismo germano-judeo-protestante. Con una España fuerte eso jamás hubiera sucedido, con una España unida a ambos lados del Atlántico seríamos nosotros, los españoles de ambos hemisferios, los que dictáramos el paso a nuestros enemigos.

Ahora bien, centrándonos en la España peninsular es preciso recordar que fue Kissinger el artífice de la Marcha Verde que privó a España de sus últimas provincias africanas (Sahara Español, que algunos denominan indebidamente «occidental») entregándoselo a Marruecos. Y no debemos olvidar que Estados Unidos sigue alentando el rearme de Marruecos, que solo puede ir en contra de los intereses de España, mientras nuestros ineptos y corruptos políticos, de todo signo, aquí no hay izquierdas y derechas, solo estúpidos y traidores, siguen jugando al pacifismo y descuidando el poder militar, moral y cultural de España. La idea de mantener una España debilitada y dividida a ambos lados del Atlántico sigue siendo una premisa del imperialismo supremacista judeo-anglosajón y protestante. Nada ha cambiado. Tampoco la sumisión de nuestros políticos a dicho imperialismo o, lo que es peor, a los imperialismos moscovita y pequinés, todavía más peligrosos y detestables.

Debemos recordar también que fue Kissinger quien impuso el ilegítimo régimen español de 1978 predestinado a la autodestrucción programada. La constitución de ese año llevaba implícita la evolución hacia la condición de Estado fallido. Ya estamos contemplando en nuestros días los primeros síntomas visibles de dicha obsolescencia programada (amnistía a los independentistas, abandono de la autodefensa frente a los enemigos externos…) y nada va a cambiar hasta que se consume esa deriva y nos convirtamos realmente en un Estado fallido.

Se lo deberemos, claro está, a Kissinger, pero también a la traición y estulticia de todos nuestros gobernantes desde 1976.

Enrique Kissinger, hay que decirlo siempre y cada vez más fuerte, era un enemigo de España, y eso quiere decir de toda la Hispanidad. No lo olvidemos. Tengamos también presentes las políticas a desarrollar para librarnos de la autodestrucción y esclavitud que tanto a la España peninsular como a las de ultramar nos reservan Washington (que, por cierto, deberíamos escribir «Guasinton», Moscú o Pequín ).

Aunque sé de sobra que esto que digo es predicar en el desierto. Al cabo, como siempre, habrá que restablecer el orden por las malas. Es nuestro sino.

© Fernando Busto de la Vega.

EL FIN DE LAS AMAZONAS

La última noticia que se tiene de mujeres escitas guerreras en la antigüedad proviene de la batalla de Naisso (269 de nuestra era) en la que el emperador Claudio II aplastó la enorme invasión encabezada por el rey godo Cniva en la que participaron, además de godos, hérulos, bastarnos, gépidos, sármatas y otros muchos grupos del norte del Danubio y de las estepas pónticas.

Al ser derrotados los godos, entre los muchos prisioneros capturados, se apresó a una guardia de jóvenes guerreras femeninas que defendían un carro sagrado tirado por ciervos que transportaba la imagen de una diosa que los romanos identificaron con Artemisa. Literalmente, las últimas amazonas de la estepa póntica. Las últimas de la Historia.

Ciertamente, entre los escitas y los sármatas, mientras perduró el auge de la caballería ligera, podían encontrarse mujeres entre sus tropas. Estas se componían de arqueros a caballo muy ligeramente armados y resultaba casi natural que para aumentar su número y su capacidad de dispersión, fundamental a la hora de sobrepasar en movilidad a los ejércitos de infantería de los grandes estados que asaltaban, se incorporaran a ellas jóvenes de ambos sexos dando origen al mito de las amazonas, de mujeres combatientes especializadas en el arco.

Las cosas empezaron a complicarse para las amazonas cuando los asirios del Imperio Nuevo comenzaron a usar caballería pesada para combatir a los sármatas y a los escitas. Apareció así, en torno al siglo VIII a. d. C., mientras en Grecia surgía la infantería pesada de los hoplitas, la caballería pesada de lo que llegarían a ser los catafractarios.

CATAFRACTO PERSA

Estas nuevas unidades, que protegían a jinete y caballo con armaduras metálicas de las flechas de la caballería ligera, alcanzaron pronto una gran relevancia militar. Los escitas y los sármatas, así como sus vecinos germánicos, no tardaron en verse obligados a abandonar sus primitivas tácticas de caballería ligera viéndose forzados a recubrirse ellos mismos y sus monturas de pesadas armaduras. De este modo, el modelo de los catafractarios se extendió a las estepas, como luego lo haría a Roma y Bizancio. La nueva modalidad, que exigía una gran fuerza física del guerrero, apartó definitivamente a las mujeres del combate salvo en casos de continuidad ritual como las capturadas en Naisso y que después de rendirse sin luchar y perdiendo el carro sagrado que debían defender ya no pudieron continuar con su culto ni con su cofradía desapareciendo innoblemente de la historia.

Como curiosidad hay que decir que en fecha tan tardía como el siglo VI de nuestra era, los godos se burlaban de los gépidos por su lentitud en la marcha. Se debía a que los primeros continuaban utilizando las tácticas de caballería ligera de los antiguos escitas mientras los segundos habían optado por el modelo de la caballería pesada. En cualquier caso, para entonces ambos pueblos habían entrado en la órbita militar romana y conformaban en la práctica unidades militares apoyadas por infantería regular que podían utilizarse según las conveniencias. De hecho, los gépidos y los hunos que participaron a las órdenes romanas en la conquista del reino vándalo en África en el siglo VI eran en su mayor parte caballería ligera, mientras que los visigodos del siglo VII solían enfrentarse a los francos como caballería pesada.

Sea como fuere, advertiré al lector que mi recuerdo favorito de las lejanas amazonas no data de la época clásica sino de la cultura pop anglosajona (mira tú por dónde y quién lo diría). He de confesarlo: desde pequeño soy fan de Red Sonja.

UNA INTERPRETACIÓN MODERNA DE RED SONJA. CONOCIDA ES LA DEBILIDAD DEL AUTOR POR LAS PELIRROJAS Y SUS AMIGOS CONOCEN A ESE RESPECTO ALGUNAS HISTORIETAS.

© Fernando Busto de la Vega.

NAPOLEÓN, GODOY, PALAFOX Y ALGUNAS RESPONSABILIDADES A DIRIMIR.

MANUEL GODOY, GRAN ALMIRANTE DE LA ARMADA Y GENERALÍSIMO DE LOS EJÉRCITOS ESPAÑOLES, DUQUE DE ALCUDIA, CONDE DE CHINCHÓN, ETC.

Ya sabemos que en España, por decreto, y profunda ignorancia institucional y popular, así como por la habitual influencia de la historiografía inglesa (Lord y Lady Holland, espías británicos en España, conspiraron desde el primer instante contra Godoy apoyando al partido del Príncipe de Asturias, futuro Fernando VII, apoyo que continuó durante la embajada del duque del Infantado en Londres y el reinado de Isabel II como medio para la destrucción de España y el robo de sus provincias ultramarinas y se perpetuó interesadamente entre sus historiadores) Manuel Godoy (1767-1851) es el malo oficial.

Se olvida a menudo que fue depuesto mediante un golpe de Estado del Príncipe de Asturias, futuro Fernando VII, el 19 de marzo de 1808, el famoso motín de Aranjuez, y que las Cortes españolas le exoneraron oficialmente de toda culpa devolviéndole todos sus títulos y sus posesiones en 1844 y 1847 reconociendo su inocencia en los sucesos que condujeron a la invasión napoleónica de España.

De hecho fue Godoy quien trazó el plan que permitió la victoria de Bailén y el avance del ejército español desde Andalucía hasta Navarra siendo el partido de Fernando VII el que boicoteó la victoria y abocó a España a una larga sangría privándole, además, de la gloria de aplastar a los franceses, invadir Francia y derrotar a Napoleón en fecha tan temprana como 1809 y se la cedió a los ingleses, austriacos, rusos y prusianos convirtiendo a España en una potencia de segunda.

Recapitulemos brevemente los hechos para comprenderlo mejor y reivindicar debidamente a Godoy y pudiendo juzgar con más exactitud al sobrevalorado general Palafox.

18 y 19 de marzo de 1808.- Fernando VII derroca a Godoy en un golpe de Estado, el ya citado Motín de Aranjuez. Para entonces Godoy ya se había percatado de las malas artes de Napoleón y había ordenado a los ejércitos de Portugal y el sur de España replegarse para formar un cortina que frenase a los franceses al norte de Madrid mientras el rey y su familia se ponían a salvo en Cádiz. El futuro Fernando VII, en cambio, deseaba que los franceses avanzasen para derrocar, como en efecto hizo, a su padre Carlos IV, alcanzar el trono bajo protección de Napoleón y entrar a formar parte de su familia contrayendo matrimonio con alguna de sus sobrinas.

23 de marzo de 1808.- El general Murat entra en Madrid al frente de las tropas napoleónicas.

24 de marzo de 1808.- Fernando VII, estúpidamente, entra en Madrid para reunirse con el general francés que le convence de que siga camino hacia Bayona. Pronto le seguirá toda la familia real. También Godoy, como prisionero. Mientras tanto, las últimas órdenes de este se están cumpliendo y los ejércitos españoles que pueden hacerlo se van reuniendo en Andalucía.

2 de mayo de 1808.- el general Murat ya se ha hecho con la presidencia de la Junta de Gobierno que dejó tras de sí Fernando VII en un nuevo golpe de Estado. Siendo cuñado de Napoleón imaginaba que el trono español le correspondería y comienza a comportarse como rey, luego verá defraudadas sus esperanzas porque Napoleón preferirá a su hermano José al frente de un reino tan importante como España. Murat deberá conformarse con Nápoles. Para entonces el partido de Fernando VII ha comprendido ya que ha sido engañado y, en un último y desesperado intento de recuperar las riendas de la situación lanza al pueblo madrileño a la calle contra los franceses. Es el afamado levantamiento del 2 de mayo…heroico, pero manipulado por aquel partido de traidores para lavar con la sangre del pueblo sus errores. Naturalmente no se consigue otra cosa que una salvaje represión francesa.

5 y 6 de mayo de 1808.- Abdicaciones de Bayona. Fernando VII y Carlos IV abdican en beneficio de Napoleón.

10 de mayo de 1808.- Napoleón le cede la corona española a su hermano José.

Mientras tanto los ejércitos españoles que tienen la posibilidad siguen congregándose en Andalucía y los partidarios de Fernando VII siguen con su plan de corregir con sangre del pueblo español los errores cometidos por la estupidez y deslealtad de su rey. El general Palafox llegará a Zaragoza para sublevarla en nombre de Fernando VII.

24 de mayo de 1808.- Un nuevo motín con factura de golpe de Estado depone al capitán general de Aragón, Guillelmi, y coloca en el poder en Zaragoza a Palafox. Es uno de los primeros triunfos del partido fernandista desde la abdicación infame del rey en Bayona.

6 de junio de 1808.- José Bonaparte es formalmente proclamado rey de España.

15 de junio de 1808.- comienza el primer asedio de Zaragoza por las tropas napoleónicas.

19 de julio de 1808.- Los ejércitos españoles congregados en Andalucía logran derrotar al general Dupont en Bailén. Es la primera derrota en campo abierto de un ejército napoleónico en toda Europa. Ni ingleses, ni austriacos, ni rusos ni prusianos lo habían conseguido. España, sí, y gracias a las últimas órdenes impartidas por Godoy, aunque el mérito de lo apuntasen los partidarios de Fernando VII.

20 de julio de 1808.- José Bonaparte llega a Madrid.

25 de julio de 1808.- José Bonaparte es proclamado rey de España en Madrid, pero ante el avance de los ejércitos españoles dirigidos por el general Castaños, vencedor en Bailén, ha de huir hasta Vitoria.

14 de agosto de 1808.- Los franceses, forzados por el heroísmo indudable de sus defensores y el avance de los ejércitos españoles desde el sur, han de levantar el sitio de Zaragoza. Palafox aprovecha la victoria para convertirse en un héroe popular, pero sigue trabajando para los intereses espurios de Fernando VII y para ello debe boicotear los avances del general Castaños.

23 de noviembre de 1808.- Batalla de Tudela. El general Castaños ha empujado a los franceses hasta el norte del Ebro y reunido a la práctica totalidad de los ejércitos españoles para asestarles un último golpe y expulsarlos de España pudiendo llegar a invadir Francia. Esto contrariaría los planes del partido de Fernando VII, que desea regresar como rey absoluto a España sin que nadie, y mucho menos un general exitoso y un pueblo que ha adquirido protagonismo durante la guerra, le hagan sombra. Es el momento del general Palafox que, haciéndose la estrellita y oponiéndose sistemáticamente a las órdenes del general Castaños, conseguirá que los ejércitos españoles sean derrotados en Tudela, su avance se detenga, todo el trabajo conseguido hasta entonces se esfume y España pierda la oportunidad de invadir Francia y derrotar en solitario a Napoleón dentro de sus propias fronteras. De paso, alargará la guerra seis años más y pondrá a España a los pies de Inglaterra.

Es bueno tener esto en cuenta a la hora de juzgar a Godoy y a Palafox e interpretar nuestra historia.

Lo dejo aquí.

© Fernando Busto de la Vega.