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LA ILEGITIMIDAD DE LA DINASTÍA ALAUÍ DE MARRUECOS

El ilegítimo tirano alauita Hasán II que en 1956 bombardeó a su propio pueblo con napalm y fósforo blanco para establecer su dictadura en el Rif y que en 1975 pretendió que España le entregara enjaulada a la población del Sáhara español para proceder a su exterminio. Le protegían los Estados Unidos, como siguen haciendo con sus herederos. Es una acto de defensa de los derechos humanos derrocar a esta dinastía que basa su poder en la represión salvaje y en la mentira de descender de Mahoma y ayudar a la población marroquí a librarse del yugo imperialista yanqui y conseguir una verdadera democracia.

En un contexto geopolítico en el que nuestros enemigos Marruecos, Israel y Estados Unidos utilizan mentiras para agredir a España y subvertir su integridad territorial y sus derechos históricos, conviene recordar verdades históricas y jurídicas que la maldad y la insidia de esos enemigos escamotean y tratan de hacer olvidar. Una de ellas, como explicamos aquí, es la persistente soberanía de España sobre el Magreb al menos desde la época romana (la provincia Tingitana estuvo siempre gobernada desde Mérida, desde la capital de las provincias Hispanas, siguió estándolo desde Toledo bajo los visigodos y desde Córdoba bajo los Omeyas. Gobernase quien gobernase en España, la Tingitana y otras partes del norte de África estuvieron bajo control hispano, desde siempre). Esta es una realidad histórica indiscutible.

Pero debemos centrarnos en aspectos más concretos.

A saber: Ceuta, que pertenecía al reino nazarí de Granada hasta que los benimerines la conquistaron en 1386, fue reconquistada por los portugueses en 1415 (más de 150 años antes de la rebelión de los alauitas en Tafilete). En 1578, como el resto de Portugal, pasó bajo el control de España y permaneció bajo el mismo después de la sublevación del duque de Braganza en 1640. Es, por lo tanto, una ciudad europea y española desde mucho antes de que existiera el ilegítimo y tiránico sultanato alauita.

Con Melilla sucede lo mismo. La ocupó en 1497 el duque de Medina Sidonia para España, más de un siglo antes de la insurrección de los alauitas en Tafilete, por lo tanto es una ciudad netamente europea y española desde antes de que existiera el ilegítimo sultanato alauita.

Los alauitas basan su supuesto derecho al trono en una mentira: sostienen, sin pruebas, que descienden de Mahoma, lo cual, evidentemente, es falso. Sustentan su supuesta soberanía en una mentira propagandística que sirvió únicamente para obtener popularidad entre las tribus magrebíes después de su indebida sublevación contra el legítimo sultanato saadí, que era la verdadera autoridad legítima del Magreb. Y aún así, hubieron de someter por la fuerza a todas las tribus árabes y bereberes de Marruecos después de derrocar a los saaditas y la desafección de estas contra los ilegítimos tiranos alauitas fue de tal calado y de tal duración que en 1956, cuando por presiones de los imperialismos yanqui y soviético, España y Francia abandonaron sus respectivos protectorados (construidos en gran medida para pacificar Marruecos dadas las constantes sublevaciones tribales contra los alauitas), el Marruecos independiente, en manos de los dichos alauitas, títeres de tales imperialismos emergentes, hubieron de someter el Rif, el antiguo protectorado español, sometiendo a la población civil (que deseaba cualquier cosa menos permanecer bajo control de la tiranía alauita) a bombardeos con napalm y fósforo blanco, es decir: mediante crímenes de guerra que nadie demandó al tirano Hasán II y sus generales, aunque conviene dejar aquí de manifiesto. Veinte años después, con la bendición de Estados Unidos e Israel, el mismo tirano, Hasán II, lanzó la Marcha Verde contra el Sáhara Español exigiendo de España que encerrase a los desafectos saharauis en un recinto con rejas en los barrios bajos de El Aaiún para poderlos someter a un premeditado genocidio. Afortunadamente, nuestros heroicos y humanitarios legionarios, se negaron a obedecer esa orden, abrieron la jaula y hasta les cedieron sus vehículos y sus armas a los saharauis para que huyeran al sur y al este y pudieran organizar su resistencia al exterminio marroquí. Conviene insistir aquí en que los Estados Unidos estuvieron detrás de esta maniobra, tanto del despojo de la legítima soberanía española, como del intento de genocidio de los saharauis, que siguen luchando por su supervivencia y su independencia.

Queda, por lo tanto, claro que los alauitas son una tiranía ilegítima y genocida a la que la justicia exige derrocar para el bien de la Humanidad y de los pueblos que mantiene sojuzgados en el Magreb. Lo que hemos visto recientemente en Ceuta, además de una amenaza de los genocidas alauitas y sus amos yanquis de reeditar la Marcha Verde, es un ejemplo de la desesperación del pueblo marroquí, sometido a la dictadura y la miseria por sus ilegítimos gobernantes que son una élite establecida ilegalmente en el poder a raíz de una ilegítima sublevación contra el poder legalmente constituido, el sultanato saadí.

En 1631, los alauitas se sublevaron en Tafilete esgrimiendo su falsa descendencia de Mahoma, conquistaron la capital en 1669 y desde entonces sus ilegítimos sultanes se dedicaron a someter por la fuerza a las tribus del Magreb. Para establecer la paz y defender a estas tribus del salvajismo represor de los alauitas España y Francia hubieron de imponer sus respectivos protectorados en 1906 y desde su retirada en 1956 los alauitas siguieron su represión genocida tanto en el Rif como en el Sáhara y otras zonas de su territorio manteniendo hasta el día de hoy en la miseria a los magrebíes sojuzgados.

Un régimen ilegítimo como el alauí no puede reclamar nada legítimamente, mucho menos la soberanía sobre ciudades que eran españolas mucho antes de que su régimen tiránico y genocida existiera. Da igual si lo apoyan nuestros enemigos yanquis o los sionistas de Tel Aviv, la verdad es la verdad y la soberanía de España sobre Ceuta y Melilla (que mantiene como reductos europeos, prósperos y democráticos frente a la dictadura cleptocrática y tercermundista alauita) debe ser defendida a toda costa. Es preciso comenzar acciones desestabilizadoras en Marruecos, atentar contra las figuras de la tiranía alauita, reforzar nuestro ejército, buscar aliados que garanticen nuestra soberanía (hola, China…) y nuestro predominio en el Estrecho (será preciso recuperar Gibraltar, claro) y establecer un nuevo régimen no sometido a intereses extranjeros que trabaje para la grandeza de España. Ha llegado el momento del combate y la grandeza.

© FERNANDO BUSTO DE LA VEGA.

¿HABRÁ QUE MATAR YANKIS?

En tiempos como estos, con un Trump barajando intervenir en España, conviene recordar lo que le sucede a los tiranos que invaden España.

El tirano Trompetas, digo ese cerdo impresentable de Trump, lleva meses insultando y agrediendo a España. Ahora ha dado un paso más: ha repetido, con la asidua y despreciable complicidad de ese otro tirano tercermundista que debemos soportar al sur del Estrecho, el sátrapa alauí, la táctica de la Marcha Verde (que orquestó Kissinger) contra Ceuta. Ha sido un aviso que nuestro inane Gobierno parece estar pasando por alto. Pero que debemos tener muy en cuenta. Y también que Marruecos, con el apoyo de los Estados Unidos, es nuestro principal y más directo enemigo.

El cerdo impresentable de Trump, ese tirano Trompetas y Zanahorio, ha ido más allá: ha desconocido la indiscutible y legítima soberanía española sobre Ceuta y Melilla preparando el próximo paso: arrebatárnoslas (como nos arrebataron Cuba, Filipinas, Puerto Rico, Guam, las Marianas y el Sáhara y estuvieron a punto de hacer con Cartagena, La Coruña y Canarias). Además, anda diciendo que pretende defender a los ciudadanos estadounidenses de los males de la inmigración ilegal tanto dentro como fuera de las fronteras yanquis. Eso suena a intervencionismo militar.

¿Está preparando el cerdo zanahorio de Trump una intervención armada en España? Viendo cómo le ha ido en Irán…pero no cabe descartarlo.

No pasa nada. Todos nosotros llegamos tarde a la escabechina de franceses en 1808-1814, pero a lo mejor nos damos el gustazo de hacer otra similar con invasores yanquis. Yo ya estoy afilando la navaja…

Mi querido cerdo Dumnovaldo (esa es la forma española de Donald), quiero darte un consejo: ya sé que no eres demasiado avispado, que rondas el horizonte de sucesos de una senilidad ridícula y sin retorno, que eres un absoluto ignorante, un borderline de libro, pero te convendría tener presente lo que le sucedió a Napoleón al invadir España. Y él era mucho más inteligente y hábil que tú. Deberías recordar también que Hitler no tuvo los cojones de invadirnos porque sabía lo que le ocurriría. También que no habéis ganado ninguna guerra desde 1945. Ni en Corea, ni en Vietnam, ni en Somalia, ni en Iraq, ni en Afganistán, ni en Irán…Podéis destruir, pero no sois capaces de vencer.

Llegados a este punto, tú mismo.

Los españoles somos pacíficos, pero indomables. Si quieres un nuevo baño de sangre yanqui, invádenos de algún modo.

Por cierto, antes de terminar quiero recordar aquí la cobardía de los yanquis expulsados de la Legión Española en 1921 y por qué después no se permitió el alistamiento de ningún otro de la misma nación dadas sus evidentes deslealtad y cobardía, no tenían el valor suficiente para combatir con absoluto desprecio de la propia vida como los españoles, eran débiles y degenerados.

© Fernando Busto de la Vega.

HENRY KISSINGER, HA MUERTO UN ENEMIGO

Como Churchill, y en general todo el entramado germano-judeo-protestante, Kissinger (judío, alemán de origen y estadounidense de adopción) consideraba que una España fuerte era peligrosa. Peligrosa para los intereses imperialistas, racistas y supremacistas de ese entramado en concreto e hizo todo lo posible, y con gran eficacia, para mantener a España débil.

Algunos españoles del otro lado del Atlántico (que siguen considerándose erróneamente ciudadanos de repúblicas independientes) pensarán que esta perspectiva de Kissinger debe resultarles indiferente o, incluso, pueden llegar a mirarla con simpatía. Se equivocan. Lo que debilita a la España peninsular nunca ha beneficiado en absoluto a las ilegítimas repúblicas americanas porque, les guste o no, son parte escindida, pero parte al fin, de la España total y si la peninsular cae, las Españas del otro lado del mar, no pueden levantarse. De hecho, conocida es la oleada de dictaduras y exterminio que impulsó Kissinger en América con la excusa de combatir el comunismo, pero el fin último de endeudar a dichas repúblicas y someterlas, como siguen estando, de nuevo a la égida anglosajona. Al imperialismo germano-judeo-protestante. Con una España fuerte eso jamás hubiera sucedido, con una España unida a ambos lados del Atlántico seríamos nosotros, los españoles de ambos hemisferios, los que dictáramos el paso a nuestros enemigos.

Ahora bien, centrándonos en la España peninsular es preciso recordar que fue Kissinger el artífice de la Marcha Verde que privó a España de sus últimas provincias africanas (Sahara Español, que algunos denominan indebidamente «occidental») entregándoselo a Marruecos. Y no debemos olvidar que Estados Unidos sigue alentando el rearme de Marruecos, que solo puede ir en contra de los intereses de España, mientras nuestros ineptos y corruptos políticos, de todo signo, aquí no hay izquierdas y derechas, solo estúpidos y traidores, siguen jugando al pacifismo y descuidando el poder militar, moral y cultural de España. La idea de mantener una España debilitada y dividida a ambos lados del Atlántico sigue siendo una premisa del imperialismo supremacista judeo-anglosajón y protestante. Nada ha cambiado. Tampoco la sumisión de nuestros políticos a dicho imperialismo o, lo que es peor, a los imperialismos moscovita y pequinés, todavía más peligrosos y detestables.

Debemos recordar también que fue Kissinger quien impuso el ilegítimo régimen español de 1978 predestinado a la autodestrucción programada. La constitución de ese año llevaba implícita la evolución hacia la condición de Estado fallido. Ya estamos contemplando en nuestros días los primeros síntomas visibles de dicha obsolescencia programada (amnistía a los independentistas, abandono de la autodefensa frente a los enemigos externos…) y nada va a cambiar hasta que se consume esa deriva y nos convirtamos realmente en un Estado fallido.

Se lo deberemos, claro está, a Kissinger, pero también a la traición y estulticia de todos nuestros gobernantes desde 1976.

Enrique Kissinger, hay que decirlo siempre y cada vez más fuerte, era un enemigo de España, y eso quiere decir de toda la Hispanidad. No lo olvidemos. Tengamos también presentes las políticas a desarrollar para librarnos de la autodestrucción y esclavitud que tanto a la España peninsular como a las de ultramar nos reservan Washington (que, por cierto, deberíamos escribir «Guasinton», Moscú o Pequín ).

Aunque sé de sobra que esto que digo es predicar en el desierto. Al cabo, como siempre, habrá que restablecer el orden por las malas. Es nuestro sino.

© Fernando Busto de la Vega.

JUAN CARLOS I, CORRUPTO Y TRAIDOR A ESPAÑA

JUAN CARLOS I CON HASÁN II

Ignoramos nuestra historia y así nos va.

Ignoramos nuestra historia entre otras cosas porque el régimen de 1978 (mal definido como democrático) ha ejercido, y ejerce, la censura y la manipulación de la información para situarnos en un escenario ficticio muy alejado de la realidad. Nos mienten y nos ocultan cosas, vaya.

Esta práctica de la censura, la manipulación, la ocultación y la mentira se da en todos, EN TODOS, los ámbitos del régimen desde antes de su comienzo hasta nuestros días y, mientras el ilegítimo régimen de 1978 persista, seguirá dándose. La única vía de verdad y democracia en España es derribar el régimen y, con él, a los Borbones.

Precisamente, uno de los vértices institucionales en el que más se utiliza la ocultación, la manipulación, la censura y la mentira (¿alguien recuerda la implicación del comisario Villarejo en el apuñalamiento de la doctora Pinto en el marco del acoso que sufría a manos de López Madrid, el compiyogui de Letizia?¿Hemos sido debidamente informados, ha abdicado alguien?…pues, eso) es en lo tocante a la Casa Real y al comportamiento de los monarcas que hemos padecido y padecemos.

Es por ello que en España, al igual que la literatura, la historiografía es (o debe ser, al final la gente se agarra a sus cátedras y a sus mamandurrias rindiendo pleitesía al régimen conscientes por otro lado de que nadie financiaría sus estudios ni publicaría sus libros si se salen de la «verdad» acotada por el régimen) revolucionaria y terapéutica. Hay que conocer el tumor para poder extirparlo.

Pues bien, ahora que nuestro egregio emérito, el llamado Juan Carlos I, ha decidido regresar a España para divertirse en las regatas de Sangenjo conviene recordar su primer acto de corrupción y traición a España que, ojo, tuvo lugar incluso antes de ser rey, cuando todavía ejercía de regente a finales de 1975.

Tranquilos, aunque el asunto da para un libro completo, seré conciso y esquemático. Utilizaré para informar sucintamente al lector una cronología y luego, ya, que cada uno haga las indagaciones que desee.

1964.- La Costa del Sol acelera su lanzamiento como destino vacacional de lujo. Muchos aristócratas, singularmente de origen alemán, comienzan a adquirir propiedades y levantar mansiones allí. Se construyen hoteles, Torremolinos y Marbella empiezan a sonar, muchas películas españolas se ambientan propagandísticamente en esos escenarios…El hecho tiene importancia porque uno de los principales promotores de este negocio es Alfonso de Hohenlohe, ahijado de Alfonso XIII, íntimo desde su nacimiento de los Borbones y primo de Sofía de Schleswig-Holtein-Sodenburg-Glückburg, más conocida como Sofía de Grecia o Reina Sofía. Esto hará que Juan Carlos de Borbón pivote desde el principio en torno a este pelotazo urbanístico. Su propio padre, el conde de Barcelona, pasará algunos veranos en Marbella.

1969.- Finalmente, Franco nombra a Juan Carlos de Borbón heredero en la jefatura del Estado. Uno de los primeros viajes oficiales que el futuro rey, ya como príncipe heredero, efectuará será a Marbella y la Costa del Sol, para promocionar el pelotazo urbanístico de Alfonso de Hohenlohe y sus socios.

1973.- 22 de septiembre: Henry Kissinger llega a la Secretaría de Estado de Estados Unidos. Inmediatamente se alía con Marruecos en contra de España por el asunto del Sáhara Español, provincia española que la ONU insiste en considerar colonia tratando de obligar a España a abandonarla.

Aparte de las numerosas riquezas que alberga el territorio (petróleo, fosfatos…) que ambicionan tanto Marruecos como Estados Unidos y de que algunas de sus zonas desérticas podrían ser utilizadas para probar la bomba atómica que España está desarrollando y los Estados Unidos no quieren que tenga, existe un problema geoestratégico. La Unión Soviética quiere establecer un corredor terrestre que una el Mediterráneo con el Atlántico (un eje Argel-Villa Cisneros) que le permita eludir el estrecho de Gibraltar controlado y vigilado por la OTAN, para ello necesita que el Sáhara pase a Argelia o bien que se convierta en una república independiente bajo la órbita de Moscú. Necesita, también, que las Canarias sigan el mismo camino, por eso en Argel el comunista Cubillo funda un movimiento independentista y terrorista que reclama la «africanidad» de las Canarias, el MPAIAC.

Globalmente en el mundo árabe existe un enfrentamiento entre las monarquías tradicionales y conservadoras (Arabia Saudi, Jordania, Marruecos…) en el bando yanqui y las repúblicas baazistas (Egipto, Siria, Argelia, Libia…) bajo control soviético y el conflicto del Sáhara se inscribe dentro de ese enfrentamiento mundial.

Los Estados Unidos dan garantías a España para que comience la explotación de las minas de fosfatos de Bucraa con la condición de que los empréstitos para comprar maquinaria se efectúen a bancos estadounidenses. Es una estafa llevada a cabo conscientemente por Washington. Ya saben que arrebatarán el Sáhara a España y que la explotación de esas minas caerá en sus manos a través de Marruecos. De este modo se encontrarán con una explotación en funcionamiento y los españoles, despojados de su propiedad minera, deberán seguir pagando sus intereses y créditos a los bancos americanos.

20 de diciembre.- El presidente del Gobierno español, almirante Carrero Blanco, que se negaba a ceder ante los Estados Unidos en asuntos claves como el Sáhara o la bomba atómica es asesinado por terroristas de ETA, existe la sospecha que apoyados por la CIA. Le sucede Carlos Arias Navarro.

JUAN CARLOS I CON EL REY SALMAN DE ARABIA SAUDÍ

JUAN CARLOS.- Este año es también el de la Crisis del Petróleo. Como sabemos: los países árabes, que habían sido derrotados por Israel en la Guerra de los Seis Días (1967) volvieron a atacar al país hebreo en 1973 en lo que se llamó la Guerra del Yom Kippur siendo de nuevo derrotados. Enfurecidos y humillados decidieron dejar de vender petróleo a los países occidentales causando una tremenda crisis económica. En ese momento Juan Carlos de Borbón, a través de sus contactos en Marbella disponía de amigos en Arabia Saudí y aprovechó la ocasión para dar un pelotazo. Se presentó ante Franco y le ofreció negociar con ese país el suministro de petróleo. De inmediato viajó a Riad y se entrevistó con el rey Faisal que aseguró que a España jamás le faltaría petróleo, siempre y cuando lo pagase a precio de mercado, que no cesaba de subir a causa de su artificial escasez. Como premio por su gestión Franco le permitió a Juan Carlos de Borbón llevarse una comisión por barril de petróleo que entrase en España, concesión que no cesó durante su reinado y que le enriqueció enormemente.

Ese mismo verano, de la mano de Adnan Khassogi, hijo del médico personal del rey saudí, comisionista y comerciante de armas que acabaría en la cárcel por su implicación en el escándalo Irán-Contras, sus negocios con Imelda Marcos y los trapicheos de Lockheed, tío de Doddi Al-Fayet (el que sería amante de Lady Di) y de Kamal Khassogi (el periodista asesinado por orden de Mohamed Bin Salman en Estambul en 2018), varios príncipes saudíes dejan de veranear en la Costa Azul y empiezan a hacerlo en la Costa del Sol, lo que se traducirá en la construcción de dos grandes mezquitas en Marbella y Madrid desde las que se predicará en España el wahabismo.

Desde ese instante, desde que la concesión del rey Faisal le enriquece y desde que los príncipes saudíes engrandecen la Costa del Sol, Juan Carlos de Borbón queda en manos de Riad y comienza a trabajar para los intereses de Arabia Saudí, la CIA y Marruecos lo que, de facto, le convertirá en un traidor a España incluso antes de reinar.

GASOLINERA CERRADA EN ESTADOS UNIDOS A CAUSA DEL EMBARGO DE PETRÓLEO ÁRABE, 1973

1974.- La guerra del Sáhara se encuentra en su apogeo. Una de las ocultaciones de la historia reciente de España es que existió esta guerra entre 1973 y 1976. No la conocemos, no nos la han contado…pues bien: en ese año el Frente Polisario, organizado y financiado por la Libia de Gadafi, ha comenzado su guerra de guerrillas contra España. Paralelamente, desde el norte, las tropas marroquíes dirigidas por el general Dlimi iniciarán una campaña de incursiones en territorio español que serán sistemáticamente rechazadas por el ejército español. Además, en 1975, se unirá al festival otro grupo terrorista y guerrillero financiado y manejado por la CIA y los servicios secretos marroquíes, el FLUS, que será derrotado por la Legión en las cercanías de El Aaiún.

El nuevo presidente del Gobierno español, Arias Navarro, aleccionado por lo sucedido a su antecesor, Carrero Blanco, hace evolucionar la posición de España con respecto al Sáhara. Está lejos de rendirse a los intereses de Estados Unidos, de Marruecos y de Arabia Saudí. En lugar de ceder, como estos pretenden, el territorio a Marruecos se muestra dispuesto a celebrar un referéndum de independencia que o bien ratificará la pertenencia de la provincia a España (lo más probable) o la convertirá en una república independiente. Eso multiplica los intentos de invasión marroquíes que siguen siendo rechazados por el ejército español sin demasiados problemas.

IMAGEN DE LA MARCHA VERDE, 1975

1975.- 21 de agosto: Kissinger ordena a la CIA comenzar los preparativos de la Marcha Verde. Está consistirá en enviar 300 000 civiles marroquíes al territorio español en el Sáhara por una vía cercana a la costa, donde se encuentran los observadores internacionales y la prensa, mientras que por el interior, las columnas militares de Dlimi, hasta entonces rechazadas por el ejército español en más de un año de guerra, invaden la misma provincia a espaldas de la prensa y los observadores internacionales. Se trata de una ratonera: si España se opone de algún modo al avance de los civiles será vilipendiada en la prensa internacional y la ONU tendrá una excusa para arrebatarle su provincia acusándola de crímenes de guerra y agitando la sempiterna Leyenda Negra. Si no se defiende de las incursiones militares en el interior perderá su territorio igualmente. Esta operación la organizaron la CIA y los servicios secretos marroquíes y, como hemos dicho, la financió Arabia Saudí.

6 de octubre.- Los servicios secretos españoles informan a Franco sobre la inminencia de la Marcha Verde y este envía al ministro secretario del Movimiento, José Solís, a Rabat, para negociar con Hasán II. La jugada, muy al estilo del mundo árabe (haciendo jugar las relaciones personales y los intereses económicos), es muy arriesgada: Solís es el representante de las inversiones de Hasán II en España, ergo trabaja para él a la vez que para el Estado español. No consigue nada. Hasan II no se deja persuadir porque dispone de una jugada ganadora con el apoyo de la CIA y Arabia Saudí.

El Tribunal Internacional de Justicia de la ONU rechaza las pretensiones de Marruecos sobre el Sáhara, pero ni los Estados Unidos, ni Marruecos, ni Arabia Saudí le prestan oídos. Los yanquis solo respetan la legalidad internacional cuando les conviene y, en este caso, con una millonaria estafa en marcha (recordemos las minas de Bucraa y los empréstitos obligatorios ante bancos estadounidenses), deciden ignorarla.

31 de octubre.- Franco es ingresado en el hospital, tiene 83 años y se encuentra en estado terminal, jamás saldrá de nuevo. El príncipe Juan Carlos asume la regencia y ese mismo día convoca un Consejo de Ministros en la Zarzuela. Le dice a Arias Navarro y el resto de los ministros del Gobierno Español que va a tomar las riendas del asunto del Sáhara y que mantendrá firmemente los intereses españoles. Es mentira. En esos mismos momentos su administrador personal, Manuel Prado y Colón de Carvajal, se encuentra en Washington recibiendo instrucciones de Kissinger.

En este punto es preciso recordar que Manuel Prado y Colón de Carvajal acabaría en la cárcel por los desfalcos en los casos Torras, KIO y otros en los que representó los intereses y tejemanejes corruptos del rey a quien no se podía juzgar y a quien la prensa del régimen «democrático» de 1978 defendió ocultando su papel. También es bueno recordar que Diego Prado y Colón de Carvajal, el hermano de Manuel, murió mientras esperaba a ser juzgado por la quiebra fraudulenta del Banco de Descuentos que presidía.

Hay que recordar también que en este momento el secretario general de la Casa del Rey y, por lo tanto, responsable de todos los contactos con Arabia Saudí, la CIA y Marruecos, era el general Armada, más tarde condenado por su participación en el golpe de Estado del 23 de febrero de 1981. Una vez más, el estatus especial del rey y el silencio cómplice de la prensa evitaría que Juan Carlos I se sentara en un banquillo o sus actos cuestionables llegaran a conocimiento del gran público.

2 de noviembre.- Tres días después de haber asumido la regencia del reino, el todavía príncipe Juan Carlos de Borbón, visita el Sáhara Español y se compromete ante las tropas allí destacadas que, no lo olvidemos, llevaban dos años enfrascadas en una guerra secreta que todavía nos ocultan, que mantendrá las posiciones españolas y que regresará en persona a El Aaiún a dirigir las operaciones militares si estas se agravan. No obstante, ordena desminar la frontera norte del Sáhara y que la Legión se retire hacia el sur permitiendo que las tropas del general Dlimi avancen en territorio español sin encontrar oposición. Además, Hasán II no solo desea el territorio, desea a la población del Sáhara, siguiendo sus indicaciones, se ordena que los saharauis sean concentrados en el barrio de Zemla y retenidos mediante una alambrada.

GENERAL DLIMI

6 de noviembre.- La Marcha Verde, seguida por el ejército marroquí por la costa entra oficialmente en el Sáhara Español, por el interior, sin prensa ni testigos internacionales, el ejército marroquí sigue su avance.

14 de noviembre:- Para sorpresa general, el todavía príncipe Juan Carlos de Borbón (Franco seguía vivo, aunque hospitalizado), ejerciendo su papel de caballo de Troya de los intereses marroquíes y sauditas y traicionando a España y al pueblo español, firma un tratado con Hasán II cediéndole el Sáhara y ordenando que las tropas y ciudadanos españoles lo abandonen de inmediato.

La Legión, contraviniendo sus órdenes y muy consciente de la traición que aquel Tratado de Madrid representa, abre la alambrada de Zemla y permite que los saharauis huyan antes de la llegada del ejército marroquí a El Aaiún, también permiten que los saharauis de la Policía Territorial y las Tropas Nómadas se pasen en masa al Frente Polisario con los Land Rovers y el armamento españoles. Algunos legionarios marchan con ellos. En los años siguientes, el Frente Polisario mantendrá su lucha contra Marruecos y llegará a derrotar a Mauritania gracias a esos vehículos y ese armamento que los saharauis de las tropas españolas se llevaron con ellos al desierto y a la base de Tinduf. Para contrarrestar la movilidad y ventaja táctica que estos les proporcionan, el general Dlimi ideará la sucesión de muros que han sostenido hasta nuestros días los avances marroquíes en el Sáhara Español, ahora denominado Occidental.

De este modo Juan Carlos de Borbón se corrompió con dinero saudí y traicionó a España incluso antes de ser rey. Por ello debería ser ejecutado, pero no: lo tenemos divirtiéndose y comiendo marisco en Galicia como si no pasara nada. Cosas del régimen ilegítimo que padecemos y debemos derrocar a la máxima brevedad.

© Fernando Busto de la Vega. (Por una III república nacional, democrática, social y libre).

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