Archivo de la etiqueta: España

JUAN CARLOS I, CORRUPTO Y TRAIDOR A ESPAÑA

JUAN CARLOS I CON HASÁN II

Ignoramos nuestra historia y así nos va.

Ignoramos nuestra historia entre otras cosas porque el régimen de 1978 (mal definido como democrático) ha ejercido, y ejerce, la censura y la manipulación de la información para situarnos en un escenario ficticio muy alejado de la realidad. Nos mienten y nos ocultan cosas, vaya.

Esta práctica de la censura, la manipulación, la ocultación y la mentira se da en todos, EN TODOS, los ámbitos del régimen desde antes de su comienzo hasta nuestros días y, mientras el ilegítimo régimen de 1978 persista, seguirá dándose. La única vía de verdad y democracia en España es derribar el régimen y, con él, a los Borbones.

Precisamente, uno de los vértices institucionales en el que más se utiliza la ocultación, la manipulación, la censura y la mentira (¿alguien recuerda la implicación del comisario Villarejo en el apuñalamiento de la doctora Pinto en el marco del acoso que sufría a manos de López Madrid, el compiyogui de Letizia?¿Hemos sido debidamente informados, ha abdicado alguien?…pues, eso) es en lo tocante a la Casa Real y al comportamiento de los monarcas que hemos padecido y padecemos.

Es por ello que en España, al igual que la literatura, la historiografía es (o debe ser, al final la gente se agarra a sus cátedras y a sus mamandurrias rindiendo pleitesía al régimen conscientes por otro lado de que nadie financiaría sus estudios ni publicaría sus libros si se salen de la «verdad» acotada por el régimen) revolucionaria y terapéutica. Hay que conocer el tumor para poder extirparlo.

Pues bien, ahora que nuestro egregio emérito, el llamado Juan Carlos I, ha decidido regresar a España para divertirse en las regatas de Sangenjo conviene recordar su primer acto de corrupción y traición a España que, ojo, tuvo lugar incluso antes de ser rey, cuando todavía ejercía de regente a finales de 1975.

Tranquilos, aunque el asunto da para un libro completo, seré conciso y esquemático. Utilizaré para informar sucintamente al lector una cronología y luego, ya, que cada uno haga las indagaciones que desee.

1964.- La Costa del Sol acelera su lanzamiento como destino vacacional de lujo. Muchos aristócratas, singularmente de origen alemán, comienzan a adquirir propiedades y levantar mansiones allí. Se construyen hoteles, Torremolinos y Marbella empiezan a sonar, muchas películas españolas se ambientan propagandísticamente en esos escenarios…El hecho tiene importancia porque uno de los principales promotores de este negocio es Alfonso de Hohenlohe, ahijado de Alfonso XIII, íntimo desde su nacimiento de los Borbones y primo de Sofía de Schleswig-Holtein-Sodenburg-Glückburg, más conocida como Sofía de Grecia o Reina Sofía. Esto hará que Juan Carlos de Borbón pivote desde el principio en torno a este pelotazo urbanístico. Su propio padre, el conde de Barcelona, pasará algunos veranos en Marbella.

1969.- Finalmente, Franco nombra a Juan Carlos de Borbón heredero en la jefatura del Estado. Uno de los primeros viajes oficiales que el futuro rey, ya como príncipe heredero, efectuará será a Marbella y la Costa del Sol, para promocionar el pelotazo urbanístico de Alfonso de Hohenlohe y sus socios.

1973.- 22 de septiembre: Henry Kissinger llega a la Secretaría de Estado de Estados Unidos. Inmediatamente se alía con Marruecos en contra de España por el asunto del Sáhara Español, provincia española que la ONU insiste en considerar colonia tratando de obligar a España a abandonarla.

Aparte de las numerosas riquezas que alberga el territorio (petróleo, fosfatos…) que ambicionan tanto Marruecos como Estados Unidos y de que algunas de sus zonas desérticas podrían ser utilizadas para probar la bomba atómica que España está desarrollando y los Estados Unidos no quieren que tenga, existe un problema geoestratégico. La Unión Soviética quiere establecer un corredor terrestre que una el Mediterráneo con el Atlántico (un eje Argel-Villa Cisneros) que le permita eludir el estrecho de Gibraltar controlado y vigilado por la OTAN, para ello necesita que el Sáhara pase a Argelia o bien que se convierta en una república independiente bajo la órbita de Moscú. Necesita, también, que las Canarias sigan el mismo camino, por eso en Argel el comunista Cubillo funda un movimiento independentista y terrorista que reclama la «africanidad» de las Canarias, el MPAIAC.

Globalmente en el mundo árabe existe un enfrentamiento entre las monarquías tradicionales y conservadoras (Arabia Saudi, Jordania, Marruecos…) en el bando yanqui y las repúblicas baazistas (Egipto, Siria, Argelia, Libia…) bajo control soviético y el conflicto del Sáhara se inscribe dentro de ese enfrentamiento mundial.

Los Estados Unidos dan garantías a España para que comience la explotación de las minas de fosfatos de Bucraa con la condición de que los empréstitos para comprar maquinaria se efectúen a bancos estadounidenses. Es una estafa llevada a cabo conscientemente por Washington. Ya saben que arrebatarán el Sáhara a España y que la explotación de esas minas caerá en sus manos a través de Marruecos. De este modo se encontrarán con una explotación en funcionamiento y los españoles, despojados de su propiedad minera, deberán seguir pagando sus intereses y créditos a los bancos americanos.

20 de diciembre.- El presidente del Gobierno español, almirante Carrero Blanco, que se negaba a ceder ante los Estados Unidos en asuntos claves como el Sáhara o la bomba atómica es asesinado por terroristas de ETA, existe la sospecha que apoyados por la CIA. Le sucede Carlos Arias Navarro.

JUAN CARLOS I CON EL REY SALMAN DE ARABIA SAUDÍ

JUAN CARLOS.- Este año es también el de la Crisis del Petróleo. Como sabemos: los países árabes, que habían sido derrotados por Israel en la Guerra de los Seis Días (1967) volvieron a atacar al país hebreo en 1973 en lo que se llamó la Guerra del Yom Kippur siendo de nuevo derrotados. Enfurecidos y humillados decidieron dejar de vender petróleo a los países occidentales causando una tremenda crisis económica. En ese momento Juan Carlos de Borbón, a través de sus contactos en Marbella disponía de amigos en Arabia Saudí y aprovechó la ocasión para dar un pelotazo. Se presentó ante Franco y le ofreció negociar con ese país el suministro de petróleo. De inmediato viajó a Riad y se entrevistó con el rey Faisal que aseguró que a España jamás le faltaría petróleo, siempre y cuando lo pagase a precio de mercado, que no cesaba de subir a causa de su artificial escasez. Como premio por su gestión Franco le permitió a Juan Carlos de Borbón llevarse una comisión por barril de petróleo que entrase en España, concesión que no cesó durante su reinado y que le enriqueció enormemente.

Ese mismo verano, de la mano de Adnan Khassogi, hijo del médico personal del rey saudí, comisionista y comerciante de armas que acabaría en la cárcel por su implicación en el escándalo Irán-Contras, sus negocios con Imelda Marcos y los trapicheos de Lockheed, tío de Doddi Al-Fayet (el que sería amante de Lady Di) y de Kamal Khassogi (el periodista asesinado por orden de Mohamed Bin Salman en Estambul en 2018), varios príncipes saudíes dejan de veranear en la Costa Azul y empiezan a hacerlo en la Costa del Sol, lo que se traducirá en la construcción de dos grandes mezquitas en Marbella y Madrid desde las que se predicará en España el wahabismo.

Desde ese instante, desde que la concesión del rey Faisal le enriquece y desde que los príncipes saudíes engrandecen la Costa del Sol, Juan Carlos de Borbón queda en manos de Riad y comienza a trabajar para los intereses de Arabia Saudí, la CIA y Marruecos lo que, de facto, le convertirá en un traidor a España incluso antes de reinar.

GASOLINERA CERRADA EN ESTADOS UNIDOS A CAUSA DEL EMBARGO DE PETRÓLEO ÁRABE, 1973

1974.- La guerra del Sáhara se encuentra en su apogeo. Una de las ocultaciones de la historia reciente de España es que existió esta guerra entre 1973 y 1976. No la conocemos, no nos la han contado…pues bien: en ese año el Frente Polisario, organizado y financiado por la Libia de Gadafi, ha comenzado su guerra de guerrillas contra España. Paralelamente, desde el norte, las tropas marroquíes dirigidas por el general Dlimi iniciarán una campaña de incursiones en territorio español que serán sistemáticamente rechazadas por el ejército español. Además, en 1975, se unirá al festival otro grupo terrorista y guerrillero financiado y manejado por la CIA y los servicios secretos marroquíes, el FLUS, que será derrotado por la Legión en las cercanías de El Aaiún.

El nuevo presidente del Gobierno español, Arias Navarro, aleccionado por lo sucedido a su antecesor, Carrero Blanco, hace evolucionar la posición de España con respecto al Sáhara. Está lejos de rendirse a los intereses de Estados Unidos, de Marruecos y de Arabia Saudí. En lugar de ceder, como estos pretenden, el territorio a Marruecos se muestra dispuesto a celebrar un referéndum de independencia que o bien ratificará la pertenencia de la provincia a España (lo más probable) o la convertirá en una república independiente. Eso multiplica los intentos de invasión marroquíes que siguen siendo rechazados por el ejército español sin demasiados problemas.

IMAGEN DE LA MARCHA VERDE, 1975

1975.- 21 de agosto: Kissinger ordena a la CIA comenzar los preparativos de la Marcha Verde. Está consistirá en enviar 300 000 civiles marroquíes al territorio español en el Sáhara por una vía cercana a la costa, donde se encuentran los observadores internacionales y la prensa, mientras que por el interior, las columnas militares de Dlimi, hasta entonces rechazadas por el ejército español en más de un año de guerra, invaden la misma provincia a espaldas de la prensa y los observadores internacionales. Se trata de una ratonera: si España se opone de algún modo al avance de los civiles será vilipendiada en la prensa internacional y la ONU tendrá una excusa para arrebatarle su provincia acusándola de crímenes de guerra y agitando la sempiterna Leyenda Negra. Si no se defiende de las incursiones militares en el interior perderá su territorio igualmente. Esta operación la organizaron la CIA y los servicios secretos marroquíes y, como hemos dicho, la financió Arabia Saudí.

6 de octubre.- Los servicios secretos españoles informan a Franco sobre la inminencia de la Marcha Verde y este envía al ministro secretario del Movimiento, José Solís, a Rabat, para negociar con Hasán II. La jugada, muy al estilo del mundo árabe (haciendo jugar las relaciones personales y los intereses económicos), es muy arriesgada: Solís es el representante de las inversiones de Hasán II en España, ergo trabaja para él a la vez que para el Estado español. No consigue nada. Hasan II no se deja persuadir porque dispone de una jugada ganadora con el apoyo de la CIA y Arabia Saudí.

El Tribunal Internacional de Justicia de la ONU rechaza las pretensiones de Marruecos sobre el Sáhara, pero ni los Estados Unidos, ni Marruecos, ni Arabia Saudí le prestan oídos. Los yanquis solo respetan la legalidad internacional cuando les conviene y, en este caso, con una millonaria estafa en marcha (recordemos las minas de Bucraa y los empréstitos obligatorios ante bancos estadounidenses), deciden ignorarla.

31 de octubre.- Franco es ingresado en el hospital, tiene 83 años y se encuentra en estado terminal, jamás saldrá de nuevo. El príncipe Juan Carlos asume la regencia y ese mismo día convoca un Consejo de Ministros en la Zarzuela. Le dice a Arias Navarro y el resto de los ministros del Gobierno Español que va a tomar las riendas del asunto del Sáhara y que mantendrá firmemente los intereses españoles. Es mentira. En esos mismos momentos su administrador personal, Manuel Prado y Colón de Carvajal, se encuentra en Washington recibiendo instrucciones de Kissinger.

En este punto es preciso recordar que Manuel Prado y Colón de Carvajal acabaría en la cárcel por los desfalcos en los casos Torras, KIO y otros en los que representó los intereses y tejemanejes corruptos del rey a quien no se podía juzgar y a quien la prensa del régimen «democrático» de 1978 defendió ocultando su papel. También es bueno recordar que Diego Prado y Colón de Carvajal, el hermano de Manuel, murió mientras esperaba a ser juzgado por la quiebra fraudulenta del Banco de Descuentos que presidía.

Hay que recordar también que en este momento el secretario general de la Casa del Rey y, por lo tanto, responsable de todos los contactos con Arabia Saudí, la CIA y Marruecos, era el general Armada, más tarde condenado por su participación en el golpe de Estado del 23 de febrero de 1981. Una vez más, el estatus especial del rey y el silencio cómplice de la prensa evitaría que Juan Carlos I se sentara en un banquillo o sus actos cuestionables llegaran a conocimiento del gran público.

2 de noviembre.- Tres días después de haber asumido la regencia del reino, el todavía príncipe Juan Carlos de Borbón, visita el Sáhara Español y se compromete ante las tropas allí destacadas que, no lo olvidemos, llevaban dos años enfrascadas en una guerra secreta que todavía nos ocultan, que mantendrá las posiciones españolas y que regresará en persona a El Aaiún a dirigir las operaciones militares si estas se agravan. No obstante, ordena desminar la frontera norte del Sáhara y que la Legión se retire hacia el sur permitiendo que las tropas del general Dlimi avancen en territorio español sin encontrar oposición. Además, Hasán II no solo desea el territorio, desea a la población del Sáhara, siguiendo sus indicaciones, se ordena que los saharauis sean concentrados en el barrio de Zemla y retenidos mediante una alambrada.

GENERAL DLIMI

6 de noviembre.- La Marcha Verde, seguida por el ejército marroquí por la costa entra oficialmente en el Sáhara Español, por el interior, sin prensa ni testigos internacionales, el ejército marroquí sigue su avance.

14 de noviembre:- Para sorpresa general, el todavía príncipe Juan Carlos de Borbón (Franco seguía vivo, aunque hospitalizado), ejerciendo su papel de caballo de Troya de los intereses marroquíes y sauditas y traicionando a España y al pueblo español, firma un tratado con Hasán II cediéndole el Sáhara y ordenando que las tropas y ciudadanos españoles lo abandonen de inmediato.

La Legión, contraviniendo sus órdenes y muy consciente de la traición que aquel Tratado de Madrid representa, abre la alambrada de Zemla y permite que los saharauis huyan antes de la llegada del ejército marroquí a El Aaiún, también permiten que los saharauis de la Policía Territorial y las Tropas Nómadas se pasen en masa al Frente Polisario con los Land Rovers y el armamento españoles. Algunos legionarios marchan con ellos. En los años siguientes, el Frente Polisario mantendrá su lucha contra Marruecos y llegará a derrotar a Mauritania gracias a esos vehículos y ese armamento que los saharauis de las tropas españolas se llevaron con ellos al desierto y a la base de Tinduf. Para contrarrestar la movilidad y ventaja táctica que estos les proporcionan, el general Dlimi ideará la sucesión de muros que han sostenido hasta nuestros días los avances marroquíes en el Sáhara Español, ahora denominado Occidental.

De este modo Juan Carlos de Borbón se corrompió con dinero saudí y traicionó a España incluso antes de ser rey. Por ello debería ser ejecutado, pero no: lo tenemos divirtiéndose y comiendo marisco en Galicia como si no pasara nada. Cosas del régimen ilegítimo que padecemos y debemos derrocar a la máxima brevedad.

© Fernando Busto de la Vega. (Por una III república nacional, democrática, social y libre).

.

FERROVIAL Y LA VERDADERA CARA DE LA OLIGARQUÍA ESPAÑOLA

Se dicen patriotas, pero son corruptos, cleptócratas y traidores a España y al pueblo. Esa es la verdadera cara de la oligarquía que padecemos y se oculta detrás de todos los regímenes del último siglo y medio. Por eso España no puede avanzar y seguirá en permanente decadencia hasta que no se libre de esa oligarquía parasitaria y rapaz que se comporta no como patriotas sino como una élite extractiva y explotadora al servicio de intereses extranjeros al menos desde la imposición de los liberales en 1833.

El último ejemplo de ese comportamiento lo tenemos en Ferrovial, una empresa típica de la estructura social, política, económica (y criminal) de esta España sojuzgada y cautiva que debemos sufrir. Fundada en 1954 por un tipo, Rafael del Pino, integrado en la mafiosa facción triunfadora de la guerra civil (que no fue una guerra nacional, sino social, un zarpazo de la oligarquía para preservar sus prerrogativas e indebidos privilegios frente al pueblo, independientemente de la ideología de este) que utilizó el poder totalitario y represivo adquirido en el Estado para enriquecerse privadamente.

Rafael del Pino, pertenecía a una familia de golpistas cercanos a los Borbones y a las dictaduras establecidas por estos para poder seguir robando a manos llenas al pueblo español, los Milans del Boch, y estaba unido por matrimonio a los Calvo Sotelo, igualmente vinculados a la dictadura borbónica de Primo de Rivera y los manejos cleptocráticos de la oligarquía española.

Todos estos (iba a colocar aquí un epíteto injurioso que todos inferimos, pero prefiero obviar)…hablan de ESPAÑA como si la conociesen y la amasen, pero solo son sátrapas atentos a sus privilegios y mangoneos y prestos a explotar al pueblo y traicionar a la patria a la mínima de cambio.

El ejemplo de Ferrovial, crecida al amparo de la generalizada corrupción institucional de la dictadura franquista que condujo de Alfonso XIII a Juan Carlos I (de Borbón corrupto a Borbón corrupto…y tiro porque me toca) y manejada por «patriotas» y golpistas, beneficiada por las medidas antiespañolas (y neocolonialistas por ultraliberales) del Aznarato, acaba de marcharse a Holanda (enemigo tradicional de España desde el siglo XVI) para seguir robando a su antojo sin asumir las responsabilidades patrióticas y sociales que deberían aceptar al servicio del bien de la comunidad, de España en cuanto nación y no en cuanto provincia puramente extractiva.

Esto demuestra lo que siempre defendemos aquí y en todas partes: es preciso derribar el régimen que padecemos, aniquilar a la oligarquía incapaz y corrupta que controla nuestro destino desde el siglo XIX y reconstruir desde los cimientos una nueva España moderna, patriótica, social y orientada al futuro lejos del yugo colonial y oligárquico. Lástima que seáis un rebaño adocenado y despreciable. Ya no queda nada de lo que fuimos.

© Fernando Busto de la Vega.

CINCO AÑOS DESPUÉS

Exactamente: ni olvido ni perdón. Todos los traidores pagarán.

El régimen de 1978 en España, diseñado por nuestros enemigos para debilitarnos, no deja de ser una anomalía estructural que permite otras absolutamente inconcebibles en el devenir natural de la política y de la Historia.

Cinco años después del golpismo institucional perpetrado por los independentistas catalanes (cuya existencia ya es en sí misma una muestra de la naturaleza cancerígena del régimen liberal de 1978) y, sobre todo, de su fracaso, esa gente sigue instalada en el poder regional y en sus trece sin que nadie haya anulado la autonomía catalana (ilegítima desde el mismo instante en que se utiliza como trampolín para alcanzar una independencia indebida y utilizar los recursos del Estado para sustentar un entramado de partidos y organizaciones antiespañolas que fomentan el odio, el fanatismo y las mentiras para salirse con la suya), aplastado sin misericordia a los rebeldes ni tomado las riendas políticas, económicas y sociales en la región sublevada.

Esos delincuentes, traidores a los que solo cabe aplicar, hasta en las escalas más bajas, la máxima pena (la traición se paga, y siempre se ha pagado, con la vida) han debilitado y perjudicado a España, han arruinado a la región del Aragón Oriental (me niego a utilizar el ideologizado vocablo «Cataluña»), la han abandonado a la delincuencia, han destruido sus servicios públicos y, lo más importante: solo han reunido un puñado de fanáticos en la absurda «celebración» de su derrota del 1 de octubre de 2017.

Que sigan en el poder es una anomalía política e histórica y una prueba irrefutable de la inoperancia del régimen liberal en España.

Tarde o temprano habrá que tomar medidas serias y cambiarlo.

Sobre la democracia española ver aquí y aquí.

© Fernando Busto de la Vega.

¿ESPAÑA DEMOCRÁTICA?

Una democracia requiere un pueblo soberano que decida su propio destino. Cuando un país pertenece a una serie de organizaciones (UE, OTAN, ONU…) que le dictan sus leyes y el modo en que debe organizarse interiormente imponiéndole, además, políticas y valores que no son necesariamente los suyos, no puede ser considerado una democracia por mucho que se vote regularmente. En todo caso sería factible hablar de un sistema liberal parlamentario que, como no permite decidir nada, solo puede ser considerado una dictadura encubierta.

Pero la cosa es peor. Nuestra vida política está estructurada en partidos de férrea disciplina (se votan siglas, no personas) que, en esencia, presentan esta disposición ideológica y de acción política:

A)—NÚCLEO CONSTITUCIONALISTA: en 1948, tras la derrota del Eje y el inicio de la Guerra Fría, Estados Unidos, que dominaba Europa, y había convertido al sector occidental en una colonia, impuso un sistema político de estabilidad y sometimiento a sus designios que se basaba en la alternancia política de tres corrientes «moderadas» que, en la práctica, se limitaban a aplicar las líneas generales de las políticas que marcaban los amos imperialistas: socialdemócratas, liberales y democratacristianos. Esa es la alternancia básica en toda Europa (con inclusiones posteriores como los Verdes). Esa Gran Coalición de facto es simple imposición dogmática. Trasladan a los diferentes países lo que marcan los Estados Unidos bien sea directamente, bien mediante instituciones interpuestas (con la ONU a la cabeza).

B)— DERECHA VOCINGLERA: Los medios controlados por la oligarquía, es decir el poder establecido: nos la venden como «extrema derecha» y la «izquierda» domesticada trata de que los veamos como fascistas cuando no son sino ultraliberales con prejuicios racistas, clasistas y religiosos. En conjunto vienen a imponer en España el ideario trumpista surgido de la realidad social y política estadounidense que poco tiene que ver con la española.

C)—ULTRAIZQUIERDA SIN CONCIENCIA DE CLASE: Entre estos hay comunistas camuflados que todavía no han aceptado el fracaso estructural e histórico de su ideología, agentes de dictaduras tercermundistas y flipados de todo pelaje, pero, sobre todo, son portavoces de la ideología woke surgida en las universidades estadounidenses que se tienen por «izquierdistas» y en absoluto están relacionadas con la realidad social, cultural, histórica o política de España.

D)—SEPARATISTAS DE TODA LAYA: Estos son los caciques de siempre que, en el centro se encuadran en PSOE, PP y otros partidos regionalistas, pero en la periferia encubren su condición con el nacionalismo antiespañol y en el supremacismo racista (véase catalanistas y vasquistas), pero no por ello dejan de ser caciques y hacer políticas caciquiles. Se les tolera en el régimen de 1978,y hasta se les da alas, por intereses imperialistas de los Estados Unidos que, de este modo, debilitan a España y la ponen al borde de la ruptura impidiéndole fortalecerse y alcanzar su lugar en el mundo que, desde luego, no está bajo la bota yanqui.

Esa es la estructura política de España. Todos los partidos organizados del sistema transmiten e imponen políticas e ideas extranjeras, principalmente estadounidenses, en lugar de escuchar al pueblo y aportar soluciones y relatos ajustados a la realidad española. A eso le llaman España democrática.

Digo yo que va siendo hora de cambiar esa situación ¿no?…

España debe ser una verdadera democracia y, para ello, el régimen ilegítimo de 1978 debe ser derribado porque está diseñado para mantener una dictadura encubierta al servicio del imperialismo gringo y en modo alguno permite la verdadera y libre expresión del pueblo español.

Remito a un artículo anterior sobre el caciquismo aquí.

© Fernando Busto de la Vega.

UNA LECCIÓN DE LA GUERRA DE UCRANIA

La realidad es insobornable. Se puede falsear, y hay quien directamente tiene serios problemas de conexión con ella y no deja de moverse dentro de los límites estrictos de su percepción subjetiva, quien no sale de lo que quiere creer pase lo que pase a su alrededor y, para colmo, tienden a la prédica e imposición totalitaria de sus ensueños subjetivos al conjunto de la sociedad independientemente de lo que suceda ante sus propias narices. De estos (y, curiosamente, muy en especial de estas) tenemos en España muchos más de los necesarios y, encima, asociados, parasitan el Estado en todos sus niveles asfixiándolo y conduciéndolo a la autodestrucción. Es como si una plaga de gusanos nematomorfos, conocidos por llevar al suicidio a sus huéspedes, se hubiera extendido a lo largo y ancho del país ante la desidia del ilegítimo régimen vigente.

Decíamos, no obstante, que la realidad es insobornable y añadimos que cualquiera medianamente instalado en la sensatez y la correcta funcionalidad mental viene conminado por su propia estrategia de supervivencia a analizarla objetivamente y aprender de ella. Lo que está sucediendo en Ucrania, esa guerra cruel y salvaje, no puede dejar de ser un motivo de reflexión para nosotros (ya lo aseveraba la sabiduría popular desde antaño: cuando las barbas de tu vecino veas pelar…)

Y tenemos muchos, demasiados, barberos a nuestro alrededor, no solo Putin, también Marruecos y los islamistas que otean Al-Ándalus desde el Sahel.

Por lo tanto, nos conviene aprender rápidamente las lecciones que nos proporciona la guerra de Ucrania. De momento, principalmente dos: los factores de supervivencia nacional y de libertad que representan el patriotismo y la preparación militar de la sociedad. Sin ellos Ucrania hubiera sido arrollada por Rusia en los dos primeros días de guerra, pero no ha sido así.

Desgraciadamente, España se está adentrando en las peligrosísimas aguas del segundo cuarto del siglo XXI sin cuidar ni potenciar ninguno de esos dos factores, instalada en una retórica «progre» del pacifismo hippy que ya en su propio tiempo (segunda mitad del siglo XX, nótese el desfase temporal) se encontraba superado por la realidad (y abonado y financiado por oscuros intereses enemigos, por cierto en gran medida radicados en Moscú y Pequín, que siguen siendo nuestras principales amenazas).

Según las estadísticas más recientes y precisas, España solo dispone de 4000, sí, solo CUATRO MIL, reservistas (en 1989 eran dos millones y medio) y, para colmo, solo el 16% de la población estaría dispuesta a defender el país de una invasión extranjera. Ni que decir hay que así se llegó a la batalla del Guadalete. Estamos, básicamente, en estado terminal, muertos.

Voy a ahorrarme expresar el profundo desprecio y el asco infinito que me causan todos esos traidores derrotistas que se cruzarían de brazos en caso de una invasión, que se entregarían (y entregarían a sus mujeres, hijos, madres y hermanas, su propia libertad, su destino y su orgullo inexistente a los invasores que ya atisban al otro lado del estrecho o que se relamen desde sus todavía, pero no eternamente, lejanos nidos, atisbando nuestra debilidad) no quiero detenerme en eso. Siendo un hombre de honor, resulta evidente que solo puedo experimentar repugnancia por semejantes deshechos humanos que no merecen el glorioso nombre de españoles y a los que exijo desde aquí que renuncien de inmediato a su nacionalidad y abandonen el país.

Pero hay que ser prácticos: identificar a los culpables de esta situación y desplazarlos del centro del escenario sin obviar su merecido castigo, para revertir el actualmente ineludible ocaso al que nos dirigimos y restablecer la posibilidad de un amanecer brillante o, al menos, de la supervivencia como pueblo y nación. Desgraciadamente, la lista de culpables es enorme y poderosa.

Por supuesto, a la cabeza de esa lista se sitúa el propio régimen de 1978, diseñado desde el principio para el debilitamiento y disgregación de España y la larga serie de gobiernos ineficaces y corruptos que han gestionado a lo largo de décadas unas políticas orientadas al enriquecimiento de la oligarquía a costa del común de los españoles creando una profunda desafección hacia el régimen y los partidos que se traslada al concepto mismo de España que, a su vez, se ha permitido socavar tanto por los independentistas diversos a los que se les ha proporcionado patente de corso y libertad absoluta para combatir al Estado, como por determinadas corrientes izquierdistas vinculadas a intereses extranjeros y contrarias por definición a ese mismo concepto de nación convirtiéndose en fuerzas cancerígenas que han hecho su trabajo debilitador ganando de lejos la batalla propagandística mostrándose, todavía hoy, cuando algunos sectores han alcanzado el Gobierno, como adalides de la modernidad, el progreso y el antifascismo cuando, en realidad, son factores de destrucción y, por lo tanto, de retroceso, miseria y desamparo futuro. En la guerra solo hay dos opciones: o combatiente o refugiado. El pacifismo y el antiespañolismo solo conducen a convertirse en lo segundo, a perderlo todo. Es así. Lo hemos dicho: la realidad es insobornable, e implacable.

Por desgracia, el desinterés y la ineficacia del régimen, corroído por lobistas de la peor especie y cuyos gobiernos se han centrado principalmente en asegurar intereses económicos de determinados grupos mientras contentaban a las masas con discursos demagógicos y fuegos artificiales sobre lo que quieren presentar como modernización y progreso, ha permitido que no solo los medios de comunicación se hayan convertido en sumisos correveidiles de esos discursos hedonistas y disgregadores, también que el sistema educativo fuera permeado por ellos. Ahora los institutos, y sé de lo que hablo, he trabajado en algunos, están copados mayoritariamente por elementos (especialmente, y no deja de ser curioso, elementas) que a sueldo del Estado han establecido férreas dictaduras doctrinales donde se predica el odio a España, se falsifica la Historia, se impone el relato de la izquierda progre ( desde el feminismo radical al pacifismo absurdo), la contracultura de origen hippy y, mientras nuestros enemigos engrasan sus AK 47, aquí educamos tontos hedonistas «flowerpower» incapaces de ser útiles a sí mismos, a sus familias y a la nación.

Afirmo que uno de los grandes males que destruirán España en esta década, si no lo remediamos, son los profesores (e, insisto, muy especialmente las profesoras) de Educación Secundaria (y no creo que las de primaria estén libres de culpa) muchos de los cuales, para el remedio nacional, deberían ser cesados de inmediato y expulsados del sistema educativo dilucidando a posteriori sus graves responsabilidades como corruptores de la juventud.

Hay que cambiar y es preciso hacerlo hoy, no mañana.

© Fernando Busto de la Vega