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EL DILEMA ELECTORAL

Es indudable que en España nos encontramos ya en pleno ciclo electoral, lo que no deja de suponer una encrucijada peligrosa sin opciones de futuro.

Dos son los grandes problemas que asolan a España, y que inutilizan el ilegítimo régimen de 1978 convirtiéndolo en una autopista hacia un estado fallido: la oligarquía cleptocrática dominante que no ha sido alterada desde 1975 y sí en cambio fortalecida y enriquecida por el régimen y la clase media inmovilista, inclinada a la especulación y la avaricia y de moral mimetizada con la oligarquía que, dada su mentalidad y en gran medida su edad, es un factor de anquilosamiento y decadencia y, en segundo lugar, la inadecuación ideológica y programática de los partidos a las necesidades de la nación y la sociedad.

El régimen de 1978 se construyó desde fuera de la nación en una inmundo colusión de intereses entre el imperialismo yanqui y los grupúsculos políticos atados a tradiciones de pensamiento ancladas en un pasado periclitado y lealtades a poderes externos. Ningún partido que pueda aspirar a representación parlamentaria representa los intereses de la sociedad ni trabajaba para el bien de la nación, todos, sin excepción, imponen maximalismos ideológicos sectarios y alejados de la realidad y sirven a quien les paga, que no suele ser un agente interno, sino externo. En otras palabras: ejercen la traición y distan de ser soluciones para nuestros problemas.

En la derecha tenemos a VOX, que solo es fascista en el relato anacrónico y enloquecido de la izquierda. En realidad es un grupúsculo ultraneoliberal al servicio de la política desestabilizadora de los Estados Unidos. En otras palabras: un nido de traidores a España y de politicuchos mercenarios al gusto de los que sustentaban dictaduras bananeras en la América hispana. En otras palabras: merecen cárcel y paredón por el mero hecho de pertenecer a dicho partido, según sea su grado de responsabilidad e implicación. Si fueran fascistas, como afirman los alucinados izquierdistas, tendrían un programa social (del que carecen) y dignidad patriótica (que no han conocido ni de lejos, como es lógico en mercenarios al servicio de la CIA).

Vox, por lo tanto, constituye un problema grave para el futuro no solo del régimen sino de la nación, cualquier solución de futuro pasa por su eliminación radical.

El PP (partido Popular) tampoco sirve a los intereses de España ni de su sociedad. Herederos de una democraciacristiana agostada por las intensas irradiaciones de la Escuela de Chicago y erigido en portavoz no solo de la oligarquía cleptocrática sino de la clase media inmovilista y especuladora que la sustenta, es parte del problema, del cáncer terminal que sufrimos, no de la solución. Además, arrinconado en su lucha por el supuesto centro político, por el relato de la izquierda en cuestiones de género y feminazismo ni siquiera será útil en el poder para erradicar tan nefastas manifestaciones del marxismo degenerado.

¿Y la izquierda? La izquierda tampoco nos sirve para salir adelante.

El PSOE (Partido Socialista Obrero Español) ha sido siempre un partido antiespañol en su misma esencia. Un partido con un comportamiento puramente partidista. Fue republicano hasta 1934 porque la monarquía no le permitía prosperar (en 1922-1923 apoyó los intereses espurios de su patrón, el industrial Horacio Echevarrieta, causando más muertes en la guerra de Marruecos que el desastre de Annual y, para eludir el bulto en 1931 dirigió una comisión parlamentaria para cargarle la culpa del desastre a Alfonso XIII oscureciendo su nefasto papel obstruccionista en el periodo citado, jugada que emulan en nuestros días con la Ley de Memoria Histórica, que consiste principalmente en establecer la censura y un relato dogmático que les beneficie a ellos permitiéndoles erigirse en el centro político del régimen de 1978 y adalides de la democracia. Todo ello no obstó para que la UGT colaborara con la dictadura de Primo de Rivera mientras su otra mano, el PSOE, cabildeaba con los republicanos).

Cuando perdieron las elecciones de 1933 abandonaron su republicanismo para pasarse al golpismo (revolución de Asturias, 1934) y más tarde, en 1936, se inscribieron en el Frente Popular al servicio de los intereses de Stalin.

En 1974 una nueva hornada de militantes, descabalgó a los procedentes de la república (Rodolfo Llopis) siendo financiados por la CIA a través de la Fundación Frederick Ebert del SPD alemán, lo que se tradujo en los ochenta en la reflotación de la empresa automovilística pública SEAT con dinero del erario público español y su privatización en favor de Volkswagen. Así como la asunción de los principios del imperialismo yanqui (atlantismo incluido) y su conversión en un partido estabilizador del régimen que a Washington le interesaba en España, el de 1978 (débil por el autonomismo, desprovisto de bomba atómica y sometido a intereses ajenos a través de la OTAN).

EL PSOE no ha dejado nunca, desde 1974, de estar en sintonía con las fluctuaciones ideológicas de la izquierda estadounidense. No ha tenido discurso propio ni plan de país más allá de su condición de partido al servicio de los intereses yanquis. Fue así, mediante su seguidismo de las alas más o menos izquierdistas del Partido Demócrata de los Estados Unidos, como implantó en España ideologías wokes procedentes del puritanismo protestante anglosajón y totalmente contrarias a los intereses y tradiciones españolas como el feminismo o la ideología de género, que proceden de un liberalismo masónico irracionalista y perjudican (por ejemplo, afectando a la demografía y la desestructuración familiar) el futuro de la nación. En esto son, por lo tanto, tan traidores a los intereses de España y del pueblo como VOX y del mismo modo acreedores a una eliminación radical si pretendemos cimentar un futuro para España.

En cuanto a PODEMOS, SUMAR y demás ralea, hay dos cosas que decir: la primera es que no son, aunque lo pretendan, herederos del 15-M. Este movimiento no fue en modo alguno un movimiento de izquierdas, sino colonizado por la izquierda. Yo, que participé en la primera manifestación en Zaragoza que desembocó en la plaza del Pilar donde los comunistas tenían un tenderete electoral fui testigo de su desconcierto (tenía amigos entre ellos que se sorprendieron incluso de la manifestación, de la que permanecían ajenos). Esto fue en mayo y solo a partir de julio empezó a sentirse el entrismo de comunistas y separatistas en el movimiento, que pervirtieron, desactivaron (su entrada significó la estampida de la mayor parte de sus participantes, hubo un momento crucial en la acampada de Madrid cuando las feministas radicales, a las que nadie hacía caso empezaron a insinuar, sin pruebas ni acciones judiciales, que sufrían agresiones sexuales) y patrimonializaron indebidamente un movimiento que englobó a amplias capas de la sociedad y cuyo origen y motivación está lejos de ser aclarada y presenta, por cierto, muchas afinidades con las revoluciones de colores del Este, lo que hace sospechar que estuviera teledirigido por potencias ajenas, especialmente yanquis.

La segunda, es que su ideología mezcla tres componentes nefastos y absolutamente destructivos del futuro español: por un lado, han heredado el antiespañolismo del liberalismo radical y republicano compuesto e impulsado por masones del siglo XIX. En la medida en la que siguen reclamando como propio el legado de la II República, son herederos de esos masones antiespañoles que siguiendo ideologías liberales anglosajonas contribuyeron desde comienzos del siglo XIX a la destrucción de España y la conversión de sus pedazos en colonias de los ingleses y los yanquis. Precisamente de esa vinculación a la masonería liberal proviene el segundo componente nefasto para el futuro de España de su ideología: el wokismo, más exacerbado todavía que en el PSOE e igualmente destructivo. Finalmente, la impregnación marxista y muy a menudo maoísta, junto con los flujos de financiación de enemigos de España, desde el bolivarianismo al imperialismo ruso o chino, los convierte en agentes del enemigo y acreedores de fin similar a los activistas de VOX.

En cuanto a los «nacionalistas», separatistas y federalistas varios ¿Qué decir? Ellos mismos se definen como enemigos de la continuidad de España y, puesto que, en primer lugar toda su argumentación es falsa, procedente de ensoñaciones decimonónicas del romanticismo masónico y la avaricia insolidaria de sus respectivas oligarquías regionales, y en segundo ya conocemos en América el destino de las repúblicas escindidas de la unión española (convertirse en colonias de ingleses y yanquis, ahora de China y por momentos de Rusia, ahí está Cuba) queda claro que no son opciones viables ni ventajosas ni siquiera para los ciudadanos habitantes de esas regiones, hay que combatirlas, por lo tanto, con la misma saña que a Vox o las izquierdas.

Y así están las cosas en la encrucijada electoral de 2026. España se va por el sumidero y el régimen de 1978 no ofrece solución alguna que nos permita seguir adelante, antes al contrario, convierte a España en un régimen fallido. Necesitamos una revolución (política y social, claro), pero sobre todo moral e ideológica. Ya vamos tarde. Diría, incluso, que estamos muertos.

© Fernando Busto de la Vega.

TRUMP, LA ESTUPIDEZ DEL ESPECULADOR

Que Trump es un cantamañanas parece fuera de toda discusión. Que tiene la inteligencia justa para pasar el día y la moral propia de un narcisista ególatra y sin formación, también. Sin embargo, hay que decirlo: Donald Trump es la quintaesencia destilada del protestantismo germánico: paleto, supremacista, racista, avaro, ignorante, inclinado a la violencia y el robo en todas sus formas…en otras palabras: es la máxima y más prístina encarnación de lo que representan los Estados Unidos. Y, como tal, acabará siendo la causa no ya de su ocaso, sino de su destrucción.

La racanería e ignorancia del tipo y de sus seguidores raya a tal nivel de indigencia mental que no acaban de comprender el mundo en el que viven, el sistema de defensa y alianzas que les permiten todavía, y a pesar de todas sus deficiencias y la carga que su ideología e intereses representan para el mundo en su conjunto, continuar siendo una potencia mundial. En decadencia cada vez más acentuada, pero potencia (nuclear) al cabo.

Anda el chisgarabís zanahorio por esos parajes parlanchines de la campaña electoral afirmando que sus aliados (Taiwán, los países de la OTAN) deberán pagar su defensa si quieren que Estados Unidos siga amparándolos. Parece no comprender el zangolotino que tanto la Europa Occidental como Taiwán son colchones que garantizan la supervivencia y el poder de los Estados Unidos. Si cae Taiwán, nada parará a los chinos hasta California. Si caen Berlín o Londres nada parará a los rusos hasta Nueva York.

Si los aliados de Estados Unidos se ven compelidos a situaciones enojosas por causa de este país, de la potencia imperialista que deben contentar, muy bien pueden acabar cambiando de rumbo y aliándose con sus enemigos: ¿Qué quedaría de la «América Grande» de Trump si Taiwán se integrase en la China comunista y los europeos occidentales llegasen a acuerdos con Moscú?…Trump y sus seguidores, incapaces de ver más allá de sus propias narices, fían sus exabruptos y sus exigencias a la existencia de élites políticas, económicas y sociales de carácter colonial que garantizan el statu quo existente. Pero el hartazgo bien puede acabar derribándolas. La legitimidad social de la UE, la OTAN y demás instituciones del entramado imperialista estadounidense nunca fue grande, ahora cada vez mengua más. El siglo XXI tanto en Europa como en los Estados Unidos será un siglo de revoluciones para evitar la decadencia evidente y la destrucción que nos amenaza. Pero Trump, un imbécil en toda la extensión de la palabra, es incapaz de comprenderlo. Ha sido toda su vida un explotador y un especulador, un estraperlista respaldado por la legalidad dudosamente ética liberal-capitalista, y sigue pensando en esos términos. Y la avaricia acaba rompiendo el saco, ya lo sabemos (nosotros que tenemos dos dedos de frente, lo sabemos).

Por cierto: ¿llegó a conseguir que México pagara el muro aquel famoso?…

¡Que estemos en manos de viejos chochos sin inteligencia, cultura, sensatez ni dignidad! Cada día es más preciso restablecer el orden y la civilización.

© Fernando Busto de la Vega.

AL BORDE DEL PRECIPICIO

No solemos pensar en ello porque el Estado y las empresas se encargan de proporcionarnos una falsa sensación de seguridad y estabilidad que nos permite olvidar que nuestro mundo funciona al límite de su operatividad, lo que implica que tarde o temprano sufriremos un evento traumático de consecuencias incalculables. Tranquilos, no estoy aventurando futuros apocalipsis ni profetizando algún género de snow crash, pero sí diciendo que el mundo actual tiende al funambulismo con las consecuencias que ello conlleva.

Hace solo unos días, la empresa Red Eléctrica Española hubo de pedir a las grandes empresas del país que se desconectaran de la red para garantizar el mantenimiento del consumo doméstico evitando un gran apagón. La petición se efectuó sobre las nueve de la noche, en la cresta del consumo doméstico, y decayó pasada la media noche cuando ya la gente estaba acostada en su mayor parte. La crisis sobrevino por la concatenación de algunos factores más o menos imprevistos e imprevisibles: la falta de viento que detuvo la generación eólica, los bajos niveles de los pantanos, que dificultaron la hidráulica (y conviene aquí anotar el hecho a menudo desdeñado de que, como el hombre neolítico, seguimos dependiendo de la naturaleza para sobrevivir) y la parada intempestiva de la central nuclear de Ascó para examinar cierta válvula sospechosa.

Al cabo no sucedió nada, pero pudo haber sucedido todo.

Me pregunto, eso sí: si las empresas que pararon su producción repercutirán en los salarios de sus empleados las pérdidas sufridas y qué sucederá con sus cotizaciones en bolsa y en lo relativo a la inflación, fue un pequeño incidente, pero todos conocemos el efecto mariposa. Me pregunto también qué hubiera sucedido si no se hubiera detectado la citada válvula defectuosa, que sucederá cuando se apaguen las centrales nucleares y dependamos solo de la lluvia y el viento para generar nuestra energía contando, además, con una flota de vehículos con millones de unidades eléctricas…¿Nadie ve los problemas que se aproximan?

Nos vamos a divertir en los próximos años, y a muchos niveles.

© Fernando Busto de la Vega.

CINCUENTA AÑOS PERDIDOS

El ilegítimo e ineficaz régimen de 1978 que padecemos en España va ya para el medio siglo de existencia y en ese tiempo no ha logrado resolver ni uno solo de los problemas que impiden el avance y progreso del país y su ascenso a los lugares que, histórica y moralmente, le corresponden. Se trata, por lo tanto, de un periodo perdido, de cincuenta años inútiles y tirados a la basura.

Lo primero que debemos saber a este respecto es que dicho régimen no respondió nunca ni a los intereses ni a las necesidades de España. Se trata de una imposición del imperialismo estadounidense pensada para mantener debilitada a la nación. Recordemos que el enemigo Kissinger no se ruborizaba al afirmar que una España fuerte era una España peligrosa, de modo que los estrategas de Washington (con la colaboración culpable de fuerzas políticas españolas más interesadas en apesebrarse y detentar el poder que en servir a la nación y el pueblo: socialistas, democratacristianos, liberales, independentistas periféricos de toda laya…) pergeñaron un régimen llamado a la debilidad y sometido a la obsolescencia programada a través de la lacra federalista y autonomista.

Y, como era de esperar, dicho régimen colonial y sometido a intereses extranjeros, enemigo de hecho de la grandeza de España, no ha solucionado ni uno solo de los problemas prexistentes y heredados del franquismo.

Una breve lista de los problemas que ya acuciaban a España en 1950 y que no ha resuelto el régimen de 1978…y estamos en 2024:

1.- Vivienda.

2.- Despoblación, demografía, emigración (nuestros jóvenes mejor preparados siguen teniendo que salir de España para alcanzar sus más altos objetivos profesionales lo que incide en el debilitamiento demográfico del pueblo, ayudado por ideas «progresistas» que conducen a agudizar la crisis de natalidad.)

3.- Inmigración (a cambio de los españoles preparados que emigran, estamos recibiendo decenas de miles de inmigrantes del tercer mundo con escasa preparación y sin otras finalidades que subvenir al obsoleto modelo económico basado en la especulación y la explotación laboral, la conversión de España en un país de servicios sin industria, tecnología ni investigación y abocado a un mestizaje que destruirá su esencia cultural, moral y genética).

4.-Estructura económica (seguimos en el binomio turismo-especulación urbanística y en el fomento del latifundismo agrario, que incide en el vaciamiento de grandes zonas del interior donde el asentamiento de los intereses de los grandes propietarios incentivados y sostenidos por la PAC es incompatible con la diversificación económica y la prosperidad de aquellos que no son propietarios agrarios y de quienes podrían asentarse en el agro con propuestas innovadoras).

5.- Estructura social (debido al mantenimiento del obsoleto y viciado sistema económico estimulado por la sopa boba del dinero europeo que viene a beneficiar a los oligarcas ya establecidos: en su mayor parte una clase consolidada con la especulación en la I Guerra Mundial y el estraperlo durante el franquismo que se perpetúa gracias a la especulación y al mantenimiento del régimen que les beneficia en perjuicio del resto del pueblo, razón por la cual Bruselas es un problema para España igual de preocupante que Madrid, Barcelona, Vitoria o Sevilla. Debido, decíamos, al mantenimiento de la deficiente y viciada estructura económica se mantiene el cacicazgo que tanto ha contribuido desde la imposición del liberalismo en el siglo XIX a dificultar e incluso paralizar el progreso y la grandeza de España)

6.-Integración territorial y permanencia del Estado (cuando quienes mandan son las oligarquías de siempre con intereses territoriales y bases clientelares y entre ellas se articulan, además, en clave regionalista-nacionalista, es claro que las tensiones comarcales persistirán y aumentarán, especialmente si la constitución permite y potencia cualquier idea tendente al federalismo que en España, la historia lo demuestra, piénsese en la Guerra Cantonal, conduce a la disgregación y a la pérdida de territorios a manos de potencias extranjeras, en ese mismo evento los cantonalistas de Cartagena quisieron unir el territorio que controlaban a los Estados Unidos, no se olvide).

7.-Desempleo (en un sistema económico viciado y anclado en la especulación, la explotación social, la conversión de España en un país bananero de servicios con baja cualificación de sus empleados fomentada por la inmigración selectivamente negativa, se atrae a los menos cualificados para que compitan y reemplacen a aquellos españoles que no emigren disolviendo así la esencia nacional, el paro es sistémico, buscado y parte esencial de la prosperidad de la oligarquía cleptócrata, colonial y corrupta).

8.-Consolidación de nuestros intereses geoestratégicos (Nos metieron en la OTAN, pero la OTAN no defiende nuestros intereses, sino los de nuestros enemigos. Gibraltar sigue y seguirá en manos inglesas sin que dentro de la OTAN tengamos posibilidad de recuperarlo, Estados Unidos sigue favoreciendo a Marruecos en contra de España, lo que nos costó ya nuestras provincias saharauis y amenaza directamente a Ceuta, Melilla y las Canarias…Tampoco nos permite regresar a América con un programa de integración y restablecimiento de la Hispanidad, ni hacer lo propio en Asia y África…)

9.-Tensiones disolutivas (a través de las ideas autonomistas y federalistas y de las leyes que impiden una acción hispánica positiva combatiendo a las fuerzas que contribuyen a la disolución de la nación, desde el independentismo, el servicio a imperialismos orientales, como el moscovita o el pequinés, de las izquierdas o las ideas que amenazan la fibra moral, genética y demográfica del pueblo que el régimen no solo tolera sino que potencia, España avanza hacia la obsolescencia programa que será irremisible convirtiéndonos en un Estado fallido si el régimen perdura lo suficiente).

En suma, hemos perdido medio siglo de progreso y fortalecimiento por causa del ilegítimo e inoperante régimen de 1978. La pregunta es cuando nos hartaremos y llevaremos a cabo una revolución nacional. Os conozco: sois estúpidos y débiles, será nunca.

© Fernando Busto de la Vega.

ESPAÑA-MARRUECOS: MÁS QUE FÚTBOL, UN SÍNTOMA

Nunca he sentido la menor afición por el fútbol, ni siquiera he perdido el tiempo en jugarlo jamás, ni aun cuando era la única opción de diversión que podían llegar a admitir mis amigos en el colegio o en la calle. De modo que no he seguido el polémico mundial de Qatar ni me ha producido ninguna emoción la previsible derrota de España.

Pero, una vez que me he visto involucrado en las conversaciones universales sobre tan nimio asunto, he pensado que serviría de buena percha para otro de mucho mayor calado.

Lo sucedido en el campo de juego durante el mundial de Catar (utilizaré aquí la nueva grafía aceptada por la Real Academia) no es solo un hecho deportivo, es un síntoma.

España vive en la autocomplacencia, en el autobombo, inmersa en absurdas guerras culturales que no conducen a ningún sitio salvo a la autodestrucción, en manos de sus enemigos (independentistas, neoliberales al servicio del imperialismo yanqui, rojos al servicio del imperialismo ruso, chino y bolivariano, progres pacifistas que no entienden el mundo en el que viven ni la Historia a la que pertenecen y las obligaciones morales y de supervivencia que ello les acarrea, mafias, corruptos, la sempiterna oligarquía cleptocrática e incompetente encabezada por los Borbones…y solo cito algunos) y convencida de que por su mera ubicación geográfica en Europa es superior…en cambio Marruecos es una tiranía salvaje e imperialista, un cáncer testicular que nos ha crecido desde 1956 en los bajos geoestratégicos, que no vive sino para armarse y destruir España. Nos han arrebatado ya el Sáhara Español y otras provincias africanas, amenazan directamente Ceuta y Melilla, ambicionan Andalucía y las Canarias…y no cesan de armarse, prepararse y hacer crecer su ejército para conseguir sus objetivos mientras nosotros nos abandonamos a la molicie, la estulticia y el pacifismo.

Lo que sucedió en el mundial de Catar con la selección marroquí no fue una casualidad, fue un síntoma, incluso un augurio de lo que nos espera. España, ha muerto. Estamos abocados a una nueva reconquista y con los mimbres de los que disponemos…pintan bastos.

Una última apreciación: hay toda una generación de adolescentes marroquíes y de otras partes del Magreb nacidos y criados en España que he visto arder de júbilo y saltar de emoción con la goleada de España a Costa Rica…la derrota ante Marruecos ha hecho que los perdiéramos, quizá definitivamente. Es un dato, otro síntoma que debería enviar al destierro a los miembros de la fracasada selección española empezando por su entrenador que ha hecho a España mucho más daño que el simplemente deportivo. Pero aquí, en este país de avestruces, no pasa nada. Todos seguimos con la cabeza escondida en el suelo sin querer ver la realidad.

© Fernando Busto de la Vega.