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TERRORISTAS EN LAS LISTAS

Obviamente, no voy a entrar en el artificial ruido electoral del ilegítimo y contraproducente régimen que padecemos en España. Ningún proceso electoral que en él se produzca servirá jamás para cambiar nada ni apartar a la nación de su destrucción programada por el capitalismo anglosajón al que estamos sometidos.

No obstante, de vez en cuando, si bien desde la hipocresía, en el estridente palique del fáctico cotorreo prefabricado de los indignos partidos y los medios al servicio de su propaganda se plantean casos morales de interés cuyo debate solo demuestra la inmoralidad esencial del sistema y de sus actores, comenzando, naturalmente, por aquellos más abiertamente despreciables del cuadrilátero plebiscitario, como los independentistas y, en especial, aquellos que ampararon y siguen defendiendo el terrorismo como arma.

Hablo de Bildu y de ETA, por supuesto. Pero, cuidado: no voy a sumarme al griterío y el parloteo de los «constitucionalistas» de la banda diestra sobre su truculenta y despreciable decisión de incluir asesinos confesos en sus listas por el simple hecho de que se trata de un alboroto artificial. El debate no se desarrolla en el campo de la ética sino en el del politiqueo (ojo: que no digo política sino politiqueo, adviértase el matiz). A la Derecha, como a la Izquierda, le importa muy poco el hecho moral y los muertos y sus familias (como les trae sin cuidado el futuro de Doñana o la propia viabilidad social, ecológica, económica y demográfica de España), tan solo gritan, se escandalizan y señalan con el dedo para arañar votos de incautos, del mismo modo que los otros, los que llenan sus listas de asesinos convictos (poco, si pueden presentarse a las elecciones es porque no se les castigó debidamente en su momento) y confesos, justifican sus actos y desprecian el dolor y la dignidad de las víctimas y sus familias con el fin de seguir sacando rédito electoral de un falso relato «heroico» y victimista. Unos y otros son gentuza de baja ralea como demuestra su participación en el rastrero juego electoral del ilegítimo y perjudicial régimen antiespañol que es el parlamentarismo liberal-borbónico que padecemos.

Lo que yo planteo, desde la serenidad filosófica, la integridad ética y el profundo asco institucional, es el hecho incontrovertible de que un terrorista, sea del signo que sea y milite bajo las siglas que milite es incompatible con la representación política.

Para escapar del ruido electoral, pondré un ejemplo lejano que sigue sirviendo de aleccionador modelo histórico e intemporal, me refiero a Catilina.

A Lucio Sergio Catilina se le conoce sobre todo por el intento de golpe de Estado del 63 a. d. C. al que se enfrentó en el senado Cicerón, que debía ser asesinado durante el mismo, y su posterior revuelta fallida que le condujo a la muerte.

Propiamente hablando, Catilina no fue un terrorista (aunque en su fuga hacia el campamento de Manlio pretendió incendiar Roma), más bien un represor que, durante las guerras civiles de la época de Sila, se hizo famoso por cortarle la cabeza al opositor Gratidiano y pasearla por las calles de Roma para llevársela a Sila, jefe del partido aristocrático. Esta imagen salvaje y terrible le persiguió siempre concitando contra él el odio de los rivales del partido popular y el desprecio de sus compañeros del aristocrático. Si a eso le unimos que su vida personal nunca fue ejemplar (siempre le persiguió la sombra de la corrupción y hasta se salvó por los pelos, por el apoyo de sus amigos, de la acusación de haber sido amante de una vestal) se comprenderá que los censores le impidiesen hasta en dos ocasiones acceder a las elecciones consulares, lo que acabó conduciéndole a la conjuración y la rebelión. Acto final que demostró públicamente lo acertado de apartarlo del cursum honorum por su inmoralidad evidente.

Ningún Estado, y mucho menos un partido, puede permitirse el hecho de que los terroristas, represores y verdugos en guerras civiles puedan aspirar al poder por medios constitucionales y, si esto es posible, estamos hablando de un régimen inmoral y, por ende, ilegítimo. Y de partidos deleznables que deberían ser prohibidos, perseguidos y diezmados para asegurar la salubridad democrática. (Añadiré aquí que aquellos que atentan contra el medioambiente, los derechos del pueblo y defienden los de las corporaciones y el capital extranjero y llevan corruptos, peones de la banca o de intereses económicos especulativos y explotadores así como antiespañoles deben ser tenidos también por traidores y verdugos).

Para terminar pido a los medios de comunicación, inútilmente porque son medios al servicio del ilegítimo régimen y carecen de integridad y libertad, que en este periodo de campaña electoral adopten una rutina interesante: publicar las fotografías de los candidatos terroristas al lado de las de sus crímenes. También de aquellos que están al servicio de intereses espurios con las de las consecuencias de sus actos (personas a las que han dejado sin futuro, en la calle, en el paro o abocados a la pobreza y el dolor por el deterioro de la sanidad pública, la rapiña inmobiliaria o la incompetencia dolosa).

Veamos las caras de los candidatos y las consecuencias de sus actos. Eso sí sería una adecuada campaña electoral. No sucederá, claro.

© Fernando Busto de la Vega.

PUPY, MORAL Y GENÉTICA (Y EL TRAUMA DE ALFONSITO)

Hace poco, durante uno de mis habituales paseos matutinos (que algunas jóvenes amigas cariñosas, pero irrespetuosas, identifican ya como un signo de mi acercamiento a la tercera edad, las muy zorras) tuve un serio incidente con un agresivo matón llamado Pupy.

La sangre, debo confesarlo, no llegó al río y eso fue lo mejor que pudo ocurrirle a Pupy, a la postre un tan minúsculo como adorable carlino negro que emergió furibundo de entre unos matorrales para plantarse en medio del camino tratando de negarme el paso.

Inmediatamente, sudoroso y aterrado, de entre los mismos matojos salió su azarado propietario, un hombre de mediana edad que corría tras él para evitar el conflicto y, quizá, la posible demanda y lo ató de inmediato dándome todo tipo de explicaciones, especialmente esta:

—Es que está mi mujer aquí cerca. Conmigo, habitualmente Pupy no hace estas cosas, pero con ella…la defiende ¿sabe usted?

—¡Ah, que bien!— respondí esbozando una sonrisa.

Reanudado el paseo, una vez apartado de mi camino el terrible cánido, fui reflexionando (cuesta arriba, que no es fácil, estaba subiendo un pronunciado repecho entre la foresta) sobre las bromas de la genética…Que, como a Pupy, le otorga la conciencia moral para entender que debe defender a los miembros más débiles de su familia y el valor para hacerlo jugándose incluso la vida, pero le regatea los medios físicos para estar a la altura de su grandeza ética…

Y cuántos nos encontramos en esa misma tesitura: precisados de salir ladrando al camino para defender a los más débiles, para reivindicar los más altos preceptos morales, para sacar adelante a los nuestros…y de qué pocos medios y envergadura estamos dotados…Y también de cuántos, acobardados, simplemente callan y se arrastran por la vida ganando con su propia baba unos minutos más de existencia…

Más adelante, cuando pude por fin sentarme a resoplar en lo alto de la empinada pendiente, mis pensamientos viraron lentamente hacia la sonrisa traviesa y acabé recordando a otro matón temible, este llamado Alfonsito.

Hace años, en Madrid, unos amigos y yo nos equivocamos de fiesta (y de barrio).

Otro amigo,David, inauguraba piso e iba a celebrarlo reuniendo a unos cuantos camaradas. Nosotros esperábamos un barrio obrero o de clase media, un apartamento discreto, patatas fritas, algo de jamón, tortilla de patatas y whisky barato con refresco de cola de marca blanca…Pero el navegador del automóvil modernísimo de mi amigo P.U. nos desembarcó en una urbanización de lujo en la que no sé muy bien cómo nos dejaron entrar sin cortapisas, en un chalet catedralicio con jardines como campos de fútbol y piscina olímpica y en una fiesta multitudinaria con visos de orgía…bueno: directamente en un pandemonium de drogas y sexo salvaje. Algunos se lo estaban montando ya en el jardín y la piscina cuando llegamos…y eran todos guapos, jóvenes, bronceados…nosotros, pobres paletos que no habíamos pisado un gimnasio en años, quedamos asombrados, patidifusos. Sabíamos que a nuestro amigo David le iba mejor desde hacía un tiempo, pero tanto…

Ilusos de nosotros, atravesamos el jardín ( y había gente que en pleno esnife, consumo de pastillas o acto sexual generalmente plural y multitudinario nos lanzaba miradas de odio y sorpresa asombrándose de que no lleváramos una cesta con gallinas bajo el brazo y hubiéramos prescindido de la boina) y nos adentramos en la mansión, donde las escenas a lo Eyes Wide Shut y cualquier peli de orgías de esas de los canales porno de internet se hacían más intensas y más crudas…aquello sí que era un fiestón. Un fiestón de esos a los que nadie nos invitaba nunca, y seguíamos avanzando muy apretaditos, apiñados, y pasmándonos de los avances sociales y económicos de nuestro amigo David…De vez en cuando preguntábamos por él, sin caer en la cuenta de que el suyo es un nombre muy común, y todo el mundo parecía conocerle y nos señalaba en una dirección. Moza, de esas con pinta de modelo, hubo que se sacó un sobredimensionado miembro viril que le perforaba la garganta de la boca y nos señaló con él el camino que debíamos seguir…

Al cabo, ya en el segundo piso, dedicado al sadomaso gay, nos salió al paso un tipejín minúsculo (al que llamaremos también Pupy) con tanga de cuero, mostacho motero, gorra nazi con esvásticas-pollas y una fusta y nos preguntó quiénes éramos y a dónde íbamos. Le dijimos que queríamos ver a nuestro amigo David, pero este Pupy debía ser el único de la fiesta que no lo conocía. Así que nos ordenó marcharnos y, como nosotros insistíamos en quedarnos nos amenazó con llamar a Alfonsito, su machaca…

Nosotros no sabíamos quién era Alfonsito, y tampoco nos importaba, de modo que nos mantuvimos firmes y Pupy, que trató de fustigarnos y acabó sin fusta y con dos collejas, comenzó a gritar desesperado y con un deje atiplado de mariquita que hoy censurarían los medios de contar en ellos esta anécdota:

—¡Alfonsito! ¡Alfonsito!

Y Alfonsito resultó ser un tío de dos metros, hercúleo y muy mal encarado que no nos asustó, éramos tres y podíamos reducirlo fácilmente y darle una paliza.

Desgraciadamente, Alfonsito, en lugar de violento, se puso cariñoso y esto sí que nos aterrorizó. Salimos del segundo piso, de la mansión, del jardín con piscina y de la urbanización a la carrera…a U.P. , que se rezagó, ni siquiera lo esperamos, tuvo que correr, insultándonos, detrás de su propio coche hasta que lo detuvimos ya lejos del peligro…Todavía no nos ha perdonado.

Al cabo, telefoneamos a nuestro amigo David y, en efecto, nos aguardaba en un piso pequeño más cerca de Leganés que de Alcobendas y La Moraleja y su fiesta era normalita, tirando a bastante cutre…¡pero tan segura!…

De vez en cuando, tiemblo y sudo de pánico al recordar a Alfonsito, sus músculos, su tanga con dibujos de anclas y su gorro de marinerito salaz.

© Fernando Busto de la Vega.

EL FIN DEL ESPEJISMO TECNOLÓGICO

La tecnología nos obnubila y cautiva nuestra imaginación llenándonos de esperanza en gran medida porque el cientifismo, ya desde mediados del siglo XIX, se erigió en un a modo de nueva religión moderna de la que todavía no nos hemos desengañado ni sentimental ni racionalmente. Pero la ciencia y la tecnología tienen sus limitaciones y tarde o temprano nos iremos percatando de ello y recalibrando nuestra posición. Por supuesto, y conociendo la naturaleza humana, este cambio de postura será promovido por una crisis significativa y dolorosa que nos obligará a apearnos de nuestro Clavileño particular enfrentándonos con la cruda realidad.

Aparte de ese condicionamiento previo casi religioso, nos enfrentamos también, en relación con la tecnología, a una propaganda constante (los mismos industriales tecnológicos están obligados a contarles milongas y presentarles espejismos o proyectos absolutamente inmorales como el del control total de los usuarios y la explotación totalitaria de sus datos a sus inversores, a fin de cuentas se resume todo en inversión y beneficio) que, como no puede ser de otro modo, reproduce los estereotipos ideológicos de dichos inversores que no por ser ricos y haber obtenido beneficios previos son sabios y están debidamente preparados. De hecho, el inversor se limita a obtener réditos de una situación concreta, a modificarla inmoralmente a su favor para seguir obteniendo beneficios y a tender al inmovilismo, son las circunstancias objetivas y externas que ignora las que le derriban del caballo y hacen progresar la historia. Los inversores, y todos sus teóricos, son miopes, tienen miras estrechas y viven su propia fábula hasta que la realidad los sodomiza con furia y fruición.

EL LOBO DEL WALL STREET, UNA CRUDA METÁFORA DE LA INMORALIDAD Y CEGUERA DEL INVERSOR, TAMBIÉN EN EMPRESAS TECNOLÓGICAS

Pues bien: la fábula de los inversores actuales en tecnología y, por ende, la ideología (y propaganda) con que esta se nos presenta, es la ferozmente neoliberal, que parte de una falacia que los propios neoliberales han llegado a creer: la posibilidad del crecimiento y del enriquecimiento ilimitado al margen de las condiciones naturales objetivas. Y ese es el talón de Aquiles que más temprano que tarde pondrá fin a la burbuja tecnológica.

Andamos obnubilados y preocupados con la inteligencia artificial y con otro sinfín de posibilidades que se nos ofrecen como procesos surgidos ex nihilo y milagros inagotables…pero eso, amigos, es propaganda, peor: una creencia, una superstición basada en sueños. La realidad es otra, y es terca. Apliquemos el sentido común y comprenderemos dónde estamos en realidad y a dónde nos dirigimos.

La gran falacia, y el factor que la derribará (desgraciadamente arrastrando a toda la humanidad al abismo), de la superstición neoliberal, como ya hemos dicho, es la del crecimiento infinito y la del enriquecimiento constante en progresión geométrica. Ignoran que toda riqueza esta indefectiblemente ligada a los recursos naturales. La tecnología también. Ahí tenemos, si no lo creemos, las guerras subcoloniales y a menudo ocultadas por la prensa para el control y la adquisición de tierras raras y minerales como el coltán. Pero no hace falta profundizar tanto para darnos cuenta de la realidad…pensemos en toda la electricidad necesaria para mantener todos nuestros dispositivos electrónicos en funcionamiento. Pensemos en toda la que es precisa para mantener encendidos y refrigerados los grandes centros de datos y el coste de conseguirla (tanto económico como medioambiental, meditemos en la posibilidad de su consecución en la cantidad precisa, siempre en aumento, incluso recurriendo a las fuentes renovables)… pensemos en el cuello de botella surgido a raíz de la pandemia con los chips…

La tecnología, como cualquier otra industria, se basa en los recursos naturales disponibles y el planeta está sobreexplotado y mutando hacia la aridez y la inhabitabilidad. Pronto, hemos de ser conscientes, la tecnología dejará de ser viable, al menos del modo neoliberal de crecimiento perpetuo que ahora la configura. Vivimos una burbuja que explotará más temprano que tarde. Convendría ir pensando en un futuro diferente. ¿Postapocalíptico?…no quiero ponerme dramático ni ciberpunk, pero sí muy diferente. No creáis a los falsos profetas del crecimiento perpetuo, del enriquecimiento sin tasa y de la tecnología infinita. Somos finitos, el planeta es finito y los recursos son finitos. Y eso no lo cambia nada ni nadie. La catástrofe tecnológica está servida.

© Fernando Busto de la Vega.

EL FALSO MITO DE JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA

JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA, FUNDADOR DE FALANGE ESPAÑOLA (QUE NO DE FET DE LAS JONS, NO CONFUNDAMOS)

Es cierto que el franquismo elaboró un mito propagandístico en torno a José Antonio Primo de Rivera, fundador de Falange Española. Y, además, el régimen de 1978 ha aceptado, mantenido y repetido dicho mito. Pero se trata de un mito falso que conviene aclarar.

En primer lugar: el franquismo enalteció a Primo de Rivera después de dejar que lo fusilara la república para esgrimir su mito contra los falangistas nucleados en torno a su sucesor, Manuel Hedilla, que en 1937 intentó dirigir un golpe de Estado contra los militares nacionales al advertir que estos, con Franco a la cabeza, iban a traicionar el ideal social nacional-sindicalista recayendo en el clasismo corrupto típico de la oligarquía borbónica que, naturalmente, también ha heredado el régimen de 1978 (que es peor que franquista, es típicamente borbónico y, por lo tanto, decadente, corrupto y cancerígeno para España).

MANUEL HEDILLA, II JEFE NACIONAL DE FALANGE ESPAÑOLA DE LAS JONS QUE AL PERCATARSE EN 1937 DE QUE FRANCO Y LOS MILITARES DESEABAN ESTABLECER UN RÉGIMEN CORRUPTO Y DECADENTE COMO EL DE LOS BORBONES, INTENTÓ DAR UN GOLPE DE ESTADO EN VALLADOLID QUE CONDUJO AL ASESINATO DE MUCHOS FALANGISTAS POR LOS PARTIDARIOS DE FRANCO Y LOS MONÁRQUICOS FINANCIADOS POR INGLATERRA.

En segundo lugar (y más importante): el encumbramiento de José Antonio Primo de Rivera lo comenzó Juan March en 1933 cuando se percató de que no era sino un señorito madrileño con más pose que honestidad política mientras que sus rivales de las JONS, con Ledesma Ramos y Onésimo Redondo a la cabeza, sí representaban una alternativa política y social de calado (a los izquierdistas y liberales les podrá gustar o no la opción que representaban, pero en modo alguno podrán negar que eran una alternativa creíble). Por ese motivo, Juan March y todos aquellos financiadores de movimientos antirrepublicanos que buscaban retornar a la corrupción borbónica, dejaron de financiar a las JONS y desviaron todo el dinero a Falange. De este modo, las JONS hubieron de unirse a Falange Española de donde Ledesma Ramos fue expulsado por Primo de Rivera en 1935 mientras Onésimo Redondo aceptaba ser oscurecido y enviado a un segundo plano irrelevante para permanecer en Falange Española de las JONS.

En tercer lugar: fueron los hedillistas supervivientes de la represión franquista y los antiguos jonsistas (que no falangistas) nucleados en torno a Mercedes Sanz-Bachiller, viuda de Onésimo Redondo (este, como Ledesma Ramos y Primo de Rivera fueron fusilados por los republicanos en 1936) quienes, contra el mismo franquismo, llevaron a cabo la política social del mismo. Fue ella quien fundó, con la ayuda de Manuel Hedilla, el Auxilio Social en 1936 desde el que se opuso al poder de Pilar Primo de Rivera en la Sección Femenina (se reproducían durante la guerra y después de la misma las diferencias entre los señoritos falangistas y los revolucionarios jonsistas encarnadas ahora en dos mujeres elevadas al caudillaje) y fue Mercedes Sanz-Bachiller, procuradora en Cortes entre 1943 y 1967, quien al frente de su equipo jonsista en el Instituto Nacional de Previsión puso en marcha la Ley de Bases de Seguridad Social en 1963…la seguridad social en España no es un legado de la izquierda sino de las JONS.

MERCEDES SANZ-BACHILLER, VIUDA DE ONÉSIMO REDONDO, FUNDADORA DE AUXILIO SOCIAL Y CREADORA DE LA LEY DE BASES DE LA SEGURIDAD SOCIAL EN 1963, QUE SIGNIFICÓ EL INICIO DE LA SEGURIDAD SOCIAL ESPAÑOLA, QUE NADA LE DEBE A LA II REPÚBLICA, A LA IZQUIERDA O AL RÉGIMEN DE 1978

Al prolongar el falso mito de José Antonio Primo de Rivera, el actual régimen de 1978, borbónico, decadente y corrupto, juega con la ignorancia de los españoles para prefabricar una verdad al gusto de los intereses políticos de la izquierda. Pero España debe recuperar, para avanzar, la verdad sobre las JONS, Ledesma Ramos, Onésimo Redondo y Mercedes Sanz-Bachiller, entre otros. Necesitamos un cambio radical y profundo que solo podrá hacerse arrancando de raíz el liberalismo cleptocrático y claudicante de las oligarquías medradas a la sombra de los Borbones desde 1833, y sin caer en las trampas propagandísticas de una izquierda que siempre estuvo, y sigue estando hoy en día, al servicio de imperialismos extranjeros.

No digo que haya que retomar los ideales jonsistas, digo que es preciso eliminar las mentiras de liberales y comunistas y buscar nuevos caminos hacia el resurgir de España dentro de un marco de justicia social y progreso no condicionado por nuestra servil situación de vasallos de imperialismos extranjeros (verbi gratia: los Estados Unidos).

© Fernando Busto de la Vega.

CHANEL, LA BBC Y LA SARABANDE DE HAENDEL

Confieso que a mí Eurovisión y todo su mundillo me resultan plúmbeos, ridículos e indiferentes. Pero en esto, como en todo, los detalles resultan muy elocuentes para entender el mundo en el que vivimos y que, no os equivoquéis, en la mayor parte de los casos no conocéis en absoluto.

Para explicar esta verdad incuestionable que traigo a colación a la antigua usanza, ensayo mazacote mediante, lleno de citas intempestivas y con una absurda bibliografía interminable, necesitaría años y no menos de quinientas páginas que muy pocos leerían. Por fortuna, la BBC y Eurovisión me dan la ocasión de hacerlo en unos pocos párrafos perfectamente accesibles y amenos.

Parece ser que la BBC ha excluido a Chanel por el carácter excesivamente erótico de su puesta en escena que, naturalmente, ellos consideran vulgar (no lo han dicho porque los ingleses, como buenos hipócritas, son maestros de la elipsis, pero la han excluido por considerarla una golfa española…y, sí, en su decisión también ha habido su poquito de racismo antiespañol; si en lugar de ser una chica de origen caribeño que representa a España, hubiera sido una rubia que representase a un país germánico su criterio hubiera sido muy distinto, hay que tenerlo presente).

Como quien esto escribe es un caballero español no dirá nada sobre las inglesas borrachas y entregadas al mamading en Magaluf, que es el resultado educativo y moral del estirado puritanismo protestante anglosajón que, desgraciadamente, nos insuflan incluso desde las instituciones patrias y los movimientos supuestamente progresistas que sufrimos.

Lo que quiero expresar es algo que nos cuesta aceptar (porque desde hace dos siglos nos gobiernan élites vendidas a nuestros enemigos germánicos y protestantes. Un ejemplo: tenemos a nuestra presunta heredera del trono empapándose de mentalidad anglosajona en un colegio de la Pérfida Albión ¿Cómo pretendemos que luego sepa defender los verdaderos valores de España?…el liberalismo y todas sus comparsas han hundido a España y siguen haciéndolo. Vivimos según las ideas de nuestros enemigos tradicionales y, de ese modo, difícilmente levantaremos cabeza.

HAENDEL, NO EN VANO AFAMADO COMPOSITOR SACRO QUE CONVIRTIÓ LA SENSUAL ZARABANDA HISPANA EN UN COÑAZO ENVARADO «ELEGANTE» Y «DECENTE», EJEMPLO DE LA ANTÍTESIS EXISTENTE ENTRE EL PURITANISMO GERMÁNICO PROTESTANTE Y EL MODELO DE ALEGRÍA VITAL Y MEZCOLANZA CREATIVA Y PROGRESIVA HISPANO.

Como venía diciendo, vivimos en mundos incompatibles. El puritanismo protestante germánico ni entiende ni quiere entender la exuberancia miscelánea y amante de la vida hispana. No es un fenómeno nuevo.

Ya a finales del siglo XVII y comienzos del XVIII se produjo un ejemplo igual de revelador (y eso demuestra que nada ha cambiado y nada cambiará en la antítesis entre el puritanismo rancio anglo-germánico y la mezcla alegre y vitalista hispana): en las provincias españolas de América (nunca fueron colonias) la mezcla entre elementos andaluces, indígenas y africanos alumbró una animada y sensual danza llena de alegría y vitalidad: la zarabanda.

Cuando esta danza llegó a la península algunos frailes, es cierto, torcieron el morro, pero no pudieron atajarla. La zarabanda llegó a todos los rincones, incluida la corte. Tan popular llegó a ser que traspasó fronteras llegando a los países germánicos que, como ahora la BBC con Chanel, la consideraron demasiado sensual y erótica y procedieron a domesticarla llegando a la Sarabande de Haendel, un auténtico peñazo desvirtuado que todavía hay quien considera elegante y decente cuando, en realidad, es muestra de una mentalidad decadente, puritana, hipócrita, envarada y despreciable que convierte a la cultura anglosajona (y germánica en general) en degenerada, secundaria y regresiva…incluyendo en esta definición el rock y el pop de cuya hipocresía puritana hablaremos en otro momento.

EL FANDANGO QUE ENLOQUECIÓ AL TURISTA CASANOVA

Pondré otro ejemplo: cuando Giacomo Casanova estuvo en España le enloqueció el fandango, que chocaba de bruces con su mentalidad pacata: no olvidemos que era veneciano (es decir: de la Italia más germánica) y había forjado su pensamiento y su moral (importa poco que después la transgrediera) en Alemania y Francia.

Pues eso: con la BBC y el puritanismo protestante germánico hemos chocado. ¿Hasta cuando seguiremos rindiéndole pleitesía? Va siendo hora de recuperar, honrar y potenciar nuestra naturaleza y salir de nuevo a conquistar el mundo con alegría, creatividad y desinhibición.

¡Abajo el puritanismo protestante germánico, viva la alegría de vivir hispana!

© Fernando Busto de la Vega.