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MERCENARIOS (A UN PASO DEL SUPERVILLANO CIBERPUNK)

El auge de los mercenarios, desde la antigüedad, es siempre una mala noticia. Significa que la legitimidad institucional se está conculcando en favor de los intereses privados y las aspiraciones tiránicas de unos pocos con poder y dinero. Que la soberanía nacional representada por un ejército de ciudadanos (y no oculto nunca mi firme apuesta por el ejército de reemplazo y la adecuada militarización ciudadana como parte fundamental de la verdadera democracia) decaiga en favor de unos «contratistas» (el eufemismo es yanqui, y no debemos olvidar nunca que fueron los Estados Unidos quienes comenzaron la oleada de mercenariazgo que sufrimos con Blackwater en Iraq) solo significa que los intereses comunes no justifican las guerras que se pretenden y por ello se recurre a fuerzas «profesionales» y «externalizadas». Un mercenario va a donde no iría un ciudadano y hace cosas que este se negaría a hacer o que, de hacerlas, serían consideradas delito acarreándole graves consecuencias judiciales a su regreso del teatro de operaciones. A buen entendedor…

Por lo tanto, la multiplicación de empresas de mercenarios a lo largo y ancho del planeta no puede ni debe dejarnos indiferentes. Es un presagio evidente de hacia donde va el mundo. Y la corriente no transcurre a nuestro favor, a favor del ciudadano honrado y decente que trata de salir adelante en un escenario en crisis donde los poderosos juegan con cartas marcadas y todo está diseñado para que ganen siempre los mismos a costa de la mayoría. Y diré más: hoy en día los mercenarios se usan en guerras lejanas y eso puede darnos una falsa sensación de tranquilidad y seguridad, pero, a poco que caviléis, comprenderéis que esos mismos mercenarios serían utilizados contra nosotros en el mismo momento en que el poder de quienes les pagan se viera amenazado, en el mismo instante en que reclamásemos justicia y empezásemos a cuestionar el viciado y corrupto sistema en el que vivimos y que cada día nos hará más pobres y nos arrebatará (ya lo está haciendo) la dignidad y las opciones de supervivencia. ¿En serio pensáis que seguís viviendo en el primer mundo y que los derechos de vuestros padres os están garantizados?…

No fue casualidad que, en España, durante el Aznarato, el malbaratamiento de las empresas públicas, la destrucción del Estado, el ataque a la Educación y Sanidad públicas, a los derechos de los trabajadores y demás tropelías cometidas por el traidor Aznar y sus compinches caminase de la mano de nuestra inclusión en campañas militares ilegales justificadas con mentiras y el fin del servicio militar con la creación de un llamado ejército profesional…fue únicamente un hito en el camino que solo se ha revertido en parte. El siguiente paso es evidente: empeoramiento constante de las condiciones sociales que ya estamos viendo y la aparición de mercenarios para la represión (que veremos en el futuro cercano)…

Naturalmente, en los tiempos que corren, el gran escenario de los mercenarios es Rusia con empresas como Wagner.

Esta, Wagner, es tan grande y tan llamativa que oculta bajo su sombra toda una serie de fenómenos ya en curso que predicen con nitidez la deriva de nuestro mundo en un futuro no muy lejano. A la sombra de Wagner están surgiendo en Rusia toda una serie de ejércitos privados a sueldo de grandes corporaciones (Gazprom, entre otras) o sectas poderosas (la Iglesia Ortodoxa Rusa, por ejemplo) que anticipan un escenario neofeudal y, al tiempo, apocalípticamente ciberpunk. La distopía llama a nuestra puerta.

Si nadie lo remedia, y ninguna institución actual lo pretende (a fin de cuentas las controlan los mismos que están avanzando en la implementación de la distopía totalitaria corporativa) el futuro cercano verá la desaparición del Estado y con él la posibilidad real de democracia y soberanía nacional (si bien, como ocurrió en la antigua Roma, las instituciones «republicanas» se mantendrán como teatrillo conveniente) y la imposición de corporaciones enrocadas en los pilares del control total mediante los medios digitales y el poder de empresas militares privadas. Que veamos a un Elon Musk, a un Mark Zuckerberg, a un Jeff Bezos, a un Bill Gates o a sus sucesores fuera de control y con un ejército de mercenarios es solo cuestión de años, no décadas.

Sé, porque sois inocentes, ignorantes y prepotentes a partes iguales, que sonreiréis con autosuficiencia ante esta advertencia y me desdeñaréis como adicto a las teorías conspiranóicas… un loco más…¡ojalá fuera cierto! Pero, no. Por desgracia tengo razón. Estamos jodidos, muy jodidos…prácticamente muertos.

© Fernando Busto de la Vega.

UNA REFLEXIÓN SOBRE LA BATALLA DE BAJMUT

La actual guerra de Ucrania tiene mucho más que ver con la Guerra de la Independencia de España frente a Napoleón de lo que pudiéramos creer. De hecho, la estrategia adoptada por el Kremlin es la misma que utilizó Napoleón contra Carlos IV, Fernando VII y Godoy. Ya explicábamos el año pasado en este mismo blog que la actuación de Moscú contra Kiev era típica de la estrategia soviética al menos desde su intervención en Afganistán.

No dijimos entonces que era copia directa de la que Napoleón siguió contra España (captura de los líderes políticos en un golpe de mano para sustituirlos por otros afines minimizando así cualquier reacción armada) y que los rusos, en su optimismo militarista, nacionalista e imperialista habían pasado por alto el enorme riesgo de que dicha estrategia fracase. Como les funcionó en Afganistán en 1979 y siguió siéndoles útil hasta Kazajistán en 2022 se envalentonaron no queriendo ver los riesgos subyacentes. El resultado: la guerra de Ucrania en la que, como Napoleón en España, se ha enfangado la maquinaria militar rusa hundiéndose en unas arenas movedizas que, sin duda, acabarán tragándosela.

ASALTO FRANCÉS (EN REALIDAD, POLACO) A ZARAGOZA EN 1808.

En el caso de España en 1808 la clave del éxito (hubo una afortunada implementación de una estrategia defensiva ya esbozada en 1807 por Godoy y que frustró el personalismo y el clasismo del general Palafox, al servicio de los intereses del partido nobiliario, frente al general Castaños, representante de la Nación en su conjunto, en Tudela en 1808) corrió a cargo de las ciudades que, como Zaragoza o Gerona, hubieron de soportar duros asedios desgastando de ese modo en el sangriento y feroz proceso al castigado ejército napoleónico derrotado en Bailén el 19 de julio de 1808 y en fuga desde ese instante hasta que Palafox la cagó con su actitud en la de Tudela el 23 de noviembre de ese mismo año facilitando una reacción napoleónica que prolongó la invasión cuatro años más. Sin el plante de Palafox en Tudela la guerra hubiera durado lo mismo, pero España hubiera invadido Francia en 1809.

Pues bien, en Ucrania se repite la misma estrategia de Napoleón en España y con idéntico fracaso inicial. Así las cosas, una batalla como la de Bajmut, en la que los rusos se han visto frenados en el asedio de una ciudad y muy probablemente se verán rechazados, puede tener idéntico efecto que los asedios a Zaragoza y Gerona. Rusia, pierde.

© Fernando Busto de la Vega.

MOVIMIENTO CONTRA LA INTOLERANCIA Y EL PELIGROSO IMPERIALISMO CHINO.

Dicen que las apariencias engañan, y es verdad.

Cuando un joven o un incauto poco informado se encuentra con una ONG que habla de inclusión, de igualitarismo y de luchar contra conceptos demonizados por el liberalismo anglosajón que sufrimos, como el fascismo o el racismo es lógico que se dejen engañar y manipular.

Pero es preciso ver más allá, levantar las faldas y arrancar los vestidos de las seductoras odaliscas para encontrarse con la realidad pútrida de sus cuerpos, propios de endriagos cuando se las priva de las sedas que las cubren. Eso mismo sucede con Movimiento Contra la Intolerancia, que se reviste de brillante demagogia «igualitaria» y «antifascista» para seguir desarrollando una labor maoísta que solo beneficia al imperialismo chino.

Si se investiga someramente a su fundador, Estaban Ibarra, se encontrará fácilmente que fue miembro del grupo terrorista FRAP (Frente Revolucionario Antifascista y Patriota), lo que no se encuentra tan fácilmente es el hecho de que este grupo terrorista era una facción maoísta escindida en los años sesenta del PCE (Partido Comunista de España) con financiación, dirección e ideología propia de Pequín, que en esa época buscaba auparse a la dirección del comunismo internacional en detrimento de Moscú para conseguir que su imperialismo suplantase al ruso en el dominio mundial.

La baza fundamental de la propaganda del maoísmo era, y sigue siendo, la difusión de un profundo racismo anti-blanco. Los rusos eran comunistas, pero eran blancos, y eso, a ojos de Mao, que era, además de un incompetente, un genocida, un violador y un racista, les desautorizaba para dirigir el comunismo. Para el maoísmo, la lucha de clases era, también y sobre todo, una lucha de razas. Una lucha de las razas menos civilizadas contra los blancos, y en especial, España, cuya presencia en Asia los chinos, por mucho que lo intentaron entre los siglos XVI y XIX, no pudieron eliminar (al cabo fueron los Estados Unidos quienes conquistaron Filipinas).

El maoísmo ha cursado siempre como una ideología del odio anti-blanco que se azuza en las diferentes razas demonizando a los europeos, creadores y gestores de la civilización, y tiene como último objetivo la destrucción y sometimiento de la raza blanca.

Quien observe atentamente la ideología y las acciones que difunde y ejecuta el Movimiento Contra la Intolerancia, por cierto, siempre con subvenciones públicas (ni siquiera precisa ser sostenido por el dinero chino porque el liberalismo hispano, imitador del anglosajón, le financia para mantener sus hipócritas estructuras de dominación impuestas desde el imperialismo yanqui-sionista), comprenderá rápidamente que sigue siendo una fuente de actividad maoísta, esto es: de odio anti-blanco y actividades anti-españolas (pues, entre otras cosas, con su retórica dificulta y hasta llega a impedir la integración de los hijos de inmigrantes en el contexto social español amenazando con llevar adelante un proceso de guetos e islas «culturales» al modo de las que están destruyendo Francia o Bélgica, país, por cierto, donde brujuleó el partido comunista impulsado por Pequín más fuerte de toda Europa y que ahora está pagando esas políticas envenenadas envueltas en buena voluntad y liberalismo y manejadas con intereses ocultos por belgas al servicio de China).

Hay que ser muy conscientes de todo esto. De momento no podemos actuar. Pero es preciso empezar a organizarse y, cuando llegue el momento, pasar factura a los traidores.

© Fernando Busto de la Vega.

EL TRAIDOR GHALI REELEGIDO AL FRENTE DEL POLISARIO

Como la propia izquierda de este país tiende a jugar a la defensa del calamar, esparciendo tinta para ocultar las evidencias y aprovecharse de la ignorancia general para imponer sus puntos de vista, siempre contrarios a los intereses nacionales, a España, conviene poner los puntos sobre las íes de vez en cuando.

Llega la noticia de que el traidor Brahim Ghali ha sido reelegido en la dirección del Frente Polisario. ¿A alguien le extraña? El Frente Polisario funciona a la búlgara y no se verá, salvo mediante golpe armado o institucional, un cambio en la cúpula.

Dicho esto, conviene recordar quién es el tal Brahim Ghali para que nunca nadie vuelva a engañarnos sobre él y sus andanzas.

Lo primero que debemos recordar es que en el Sáhara Español, los nativos tenían, en pleno franquismo, su propia cámara representativa, la Yemáa, que podían presentarse a los puestos provinciales y municipales, que disponían de representación en las cortes de Madrid y que el capital y el empeño español les proporcionó luz eléctrica, agua corriente, televisión, radio y todas las ventajas del mundo moderno (incluyendo Land Rover Santana con los que sustituir los camellos para atravesar el desierto) a cambio, eso sí, de prohibir la esclavitud (que existía, afectando a toda una casta, la de los haritim) y nivelar las diferencias raciales entre los amos árabes, los vasallos bereberes y los ya citados esclavos haritim.

Precisamente esa abolición de la esclavitud ¡en pleno siglo XX! que supuso la presencia de España en el Sáhara, la intolerancia religiosa de los musulmanes y el dinero llegado a los notables saharauis desde Argelia y Libia condujo a movimientos «independentistas» que, como ya explicamos en otro lugar, no eran sino un intento del imperialismo soviético para conseguir un pasillo entre el Mediterráneo y el Atlántico que evitase el paso de sus barcos por el estrecho de Gibraltar.

Brahim Ghali, integrado en el Ejército Español, en las Tropas Nómadas del Sáhara que se fundaron como unidades de camellos en los años 30 y en los 60 pasaron a estar motorizadas, y comprometido, por lo tanto, con el progreso y la modernización, así como con la representación en El Aaiún (recordemos la Yemáa) y Madrid de los indígenas saharauis, fue sensible al dinero que distribuyó Gadafi desde Libia y al servicio de la URSS, y se convirtió en un líder guerrillero. De hecho, el primero en atacar a sus propios compañeros del Ejército Español (en posiciones defendidas por saharauis leales a España pertenecientes a las mismas Tropas Nómadas a las que él había pertenecido, en medio del desierto).

En otras palabras: un traidor a España, como lo son cuantos integraron e integran o apoyan de alguna manera al Frente Polisario, que se encontró con la invasión marroquí solo cuando consiguieron la retirada de España y llevan décadas quejándose de la supuesta traición española a sus designios.

Yo sigo exigiendo el fusilamiento de Brahim Ghali y de cuantos le apoyan y defienden como traidores a España y considero que es bueno recordar a quienes ahora escuchan las proclamas de unos y otros sin la información adecuada (la prensa no informa, hace propaganda) esa condición de traidor a España y al pueblo saharaui.

Pero cuidado: decir lo anterior no implica que olvide la traición a España de Juan Carlos I en este asunto y el modo en que se vendió, literalmente, recordemos el negocio con el petróleo en los años setenta y su vinculación con los jeques que se hicieron fuertes en la especulación urbanística en Marbella en esa década y la siguiente, sin hablar de algunos traficantes de armas, a los intereses de Arabia Saudi y los emiratos del golfo pérsico, donde no en vano ha acabado exiliado. Pero eso lo dejaremos para otra ocasión.

© Fernando Busto de la Vega.

REFERÉNDUM EN CATALUÑA

Hay que explicarlo con absoluta claridad: hay cosas que no pueden hacerse ni justificarse mediante un referéndum. Una de ellas es atentar contra la inalienable (indiscutible y sagrada) unidad de España. Ni siquiera si el referéndum convocado se extendiera a la íntegra geografía patria (claro que los golpistas separatistas quieren concretarlo solo dentro de las fronteras del Aragón Oriental, eso que ellos llaman indebidamente Cataluña). La sola pregunta es traición. El solo hecho de exigir o proponer un referéndum secesionista es traición y anatema, no digamos ya el hecho de llevarlo a cabo.

Y la traición, recordémoslo, solo tiene una pena (diga lo diga el manipulado Código Penal vigente).

El referéndum, hay que decirlo también, es la guerra. Nos retrotraería a la Guerra Cantonal de 1873-1874 y no estoy seguro de que el Ejército estuviera dispuesto a hacer su parte o pudiera llegar a hacerla.

En fin…igual deberíamos ir desempolvando trabucos y espingardas y comenzar a charlar y reunirnos informalmente para organizar tercios populares y banderas unionistas.

No sé…espero que a la larga se imponga el sentido común. De lo contrario me veo entrando en Barcelona a tiros, y uno no tiene ya edad para la guerrilla…¡qué fastidio de país!

NOTA: Y tanto los independentistas como sus socios en el Gobierno español son conscientes de esto, de que el referéndum es la guerra, no olvidemos que los golpistas trataron de negociar con Rusia para disponer de 10000 soldados rusos en el Aragón Oriental (Cataluña) y con China para cederles el puerto de Barcelona como base naval a cambio de apoyo militar. Luego que no se hagan los sorprendidos ni se las den de víctimas.

© Fernando Busto de la Vega.