Escribo de madrugada, empapando la tristeza y la resignada desesperación en abundante ron-cola mientras escucho a todo volumen (pero con auriculares) a Regula Mühlemann y Anna Netrebko…mujeres a las que podría amar, pero que nunca conoceré…como a Safo, Bice o Wallada…
Un zángano de hormiga, un macho alado, pierde su corta vida recorriendo arriba y abajo mi carísimo y nuevo monitor de ordenador en lugar de buscar a la reina con la que reproducirse y crear un nuevo imperio…Pronto serán las tres de la madrugada de un domingo en el que, como él, yo también pierdo el tiempo en paraísos aparentes, en espejismos inútiles.
ANNA NETREBKO EN SUS BUENOS TIEMPOS.
Podría estar acompañado de alguna mujer, pero eso no cambiaría las cosas. Seguiría buscando y fingiendo encontrar paraísos aparentes pronto disueltos en amarga realidad.
El amor es una droga poco aconsejable a ciertas edades…y sin embargo…
No me hagáis caso, parla il vino (Le Nozze di Figaro, para los que necesitéis la referencia para entenderme).
Es cierto: la inteligencia artificial ya es capaz de escribir novelas y poemas. Algunos, especialmente en los grandes grupos editoriales, andan ya salivando con la novedad y barajando la posibilidad de acabar con el oficio de escritor poniendo tras las portadas de sus libros (quizá bajo falsos avatares) a estas máquinas que no cobran ni tienen ego. Puede parecernos algo terrible, pero es la deriva lógica del sector. Desde hace décadas la literatura se considera únicamente como producto y se buscan únicamente los réditos (y no estoy en contra del beneficio en el mundo literario: existen gastos de edición, promoción y distribución; los profesionales del medio, incluyendo, lo que a veces se olvida, al propio autor, está bien que cobren por su trabajo) a cualquier precio. De ahí esas prácticas de las grandes editoriales (y los autores famosos y aclamados por la prensa y los medios de comunicación, siempre mediante pago o intercambio de favores) de escribir mediante targets (y vuelvo a repetir que ya es significativo que en el mundo editorial español de utilice un palabro anglosajón), el uso de negros, la promoción de autores-producto (Vargas Llosa, García Márquez y tantos otros…no quiero citar a autores vivos…sé que Don Mario alienta todavía, pero, vamos, le queda poco y como escritor ha bajado ya a la tumba, quién sabe si también subido a los cielos).
Cuando la literatura se convierte en un subproducto de consumo alejado de la verdad y de la originalidad y circunscrito estrictamente a líneas de producción férreamente fordistas encomendar a la inteligencia artificial dicha producción es un paso lógico de la industria y, naturalmente, viene a desarbolar a aquellos autores bien instalados en la misma, a los promocionados y endiosados por su conformidad con las directrices de los grandes grupos editoriales.
Pero la inteligencia artificial solo puede regurgitar galeradas ya obsoletas, comportarse como lo que en mi infancia se denominaba «repitemonas»…escribir y vender una y otra vez lo mismo, sin aportar nada nuevo.
La inteligencia artificial no tiene vida y, por lo tanto, no es capaz, ni lo será nunca, de aportar el valor de la originalidad y la diferencia. Un autor puede narrar aquella anécdota de su infancia, aquel cuento que le contaba su abuela, hablar de lo que ha visto, aprendido y comprendido…dar voz a los que se fueron sin poder alzarla en vida, desnudar su corazón buscando el corazón de sus lectores, airear sus más íntimas reflexiones, sus más desbocados deseos, sus vicios más inconfesables, sus virtudes íntimas, sus miedos, sus inseguridades, su amor…y puede hacerlo porque está vivo y tiene una trayectoria vital, un posicionamiento moral, una personalidad individual…quizá la inteligencia artificial acabe desarrollando también una personalidad individual, pero ¿en qué se parecerá a la humana? ¿Escribirán los robots novelas y poemas para otros robots? Es posible, pero ¿eso en que nos concernirá como lectores?
Bien. Hay que aceptar que los grandes grupos editoriales recurrirán a la inteligencia artificial para seguir su producción en serie y destinada al simple consumo. Hay que asumir que los autores-producto desaparecerán….los escritores de raza, no. Estos deberán trabajar en otras cosas para sobrevivir, tendrán que abrirse paso con canales de promoción y distribución secundarios y contraculturales, pero no desaparecerán. Antes al contrario: ganarán en libertad y, por lo tanto, en originalidad y calidad. El camino del renacimiento literario y artístico está, precisamente, en los escritores independientes e ignorados por los grandes y medianos grupos editoriales, en los que no son invitados a las ferias del libro ni consiguen entrevistas en la televisión o la prensa.
El nuevo escritor no será ya una estrella literaria y tendrá que ganarse la vida como pueda…pero tiene la oportunidad de cambiar la literatura y formar parte del nuevo resurgir de la literatura y la cultura.
La inteligencia artificial se agotará en sí misma a fuerza de repetirse. El poeta y el escritor tienen la gran oportunidad, siendo humildes y marginados, de ser libres, indómitos, ingobernables…salvajes y partícipes de un nuevo renacimiento. Ahora se distinguirán los que buscan ser estrellas, aunque deban poner el culo, de aquellos que son, en una sola palabra: ESCRITORES.
No olvidemos que la tecnología también sirve para resistir y llevar a cabo una guerra asimétrica y contracultural. Ha llegado el momento de divertirse escribiendo, y peleando…
Una última cosa: la moderna educación, destinada a crear ignorantes manejables, ha apartado a millones de posibles futuros lectores de los libros y la literatura. Esa es otra batalla fundamental a desarrollar. Ellos no vendrán a nosotros, salgamos a su encuentro, conquistémoslos, seduzcámoslos ¿Ha habido alguna vez un momento más apasionante para ser escritor o poeta?
En estos tiempos en los que la llamada Revolución Conservadora comenzada en Francia en 1976 y extendida mundialmente desde Estados Unidos a partir de 1977 está alcanzando la cresta de la ola bajo apariencia progresista (con el habitual caballo de Troya del feminismo y lo woke a la cabeza) conviene reflexionar al respecto para acotar el mundo que debemos conseguir (y que dista mucho de los delirios friquis del evangelismo anglosajón que trata de imponer su ideología por el mundo utilizando todos los disfraces y las falacias a su alcance para camuflarse y mentir haciendo demagogia que conduzca al prohibicionismo).
Por lo tanto, quiero hacer tres pequeñas reflexiones al respecto de la pornografía:
1.- El problema no es la pornografía, sino el capitalismo.
2.- El problema no es la pornografía, sino el puritanismo prohibicionista y totalitario.
3.- Se diga lo que se diga, la pornografía es siempre revolucionaria y eso lo reconoció el propio Nixon cuando, contra todo pronóstico, el Congreso de los Estados Unidos la legalizó en 1969 y él dijo que la iba a combatir a sangre y fuego porque era peor que el comunismo y representaba un factor más efectivo de subversión. Más tarde, en 1973, se produjo la campaña contra Garganta Profunda que perdió el conservadurismo más rancio con una sola comparecencia televisiva de una señora mayor, alguien cualquiera de la calle, con ropa ya trasnochada y de evidente posicionamiento conservador que, al ser preguntada por la película, respondió: «yo no voy a ir a verla, pero quiero tener la libertad de poder hacerlo».
Y ahí se resume todo el problema: LIBERTAD.
Yo quiero ser libre y que todos lo seamos. Parte de esa libertad pasa por la no imposición de normas sectarias sobre la vida sexual de la sociedad y el cambio de paradigma que criminaliza al sexo per se, y una muy buena forma de normalización y propaganda de esa libertad pasa por la pornografía, que debe ser dignificada como arte. Y volvemos ahí al primer planteamiento de este artículo: el problema no es la pornografía, sino el capitalismo y el puritanismo…podría dedicar horas a explicarlo, pero no es preciso. Quien no lo comprenda a la primera, no querrá comprenderlo nunca.
Una última cosa: el prohibicionismo anda ahora recurriendo, como siempre, a argumentos médicos y advirtiendo apocalípticamente de los efectos de la pornografía en el cerebro. ¿Recuerdan cuando decían que la masturbación provocaba ceguera y otros estragos en la salud y los médicos lo avalaban al cien por cien con su autoridad?…Es lo de siempre: los estudios médicos, y sobre todo psiquiátricos, siempre dicen lo que quienes los financian quieren que digan, no son de fiar y mucho menos concluyentes. Además, es imposible mantener a los miembros de determinadas sectas con poder económico y social fuera de las universidades, de hecho muchas de ellas, especialmente las privadas, nacieron y se mantienen para justificar la ideología de dichas sectas, no para encontrar la verdad. Ergo…no creáis lo que os dicen la prensa o los estudios, preguntaos quién paga la «información» y qué pretende. Seamos libres, seamos revolucionarios…ahora que viene el fin de semana haced algo increíblemente inmoral (moral viene de mores, costumbres, no tiene nada que ver con la ética) y escandaloso. A ser posible, acompañados.
Las campañas electorales son, ante todo, impostura y algarabía, un a modo de venta de coches de segunda mano en la que los gritos y los insultos entre vendedores pugnan por distraer a los compradores de la escasa calidad de los vehículos ofertados. En otras palabras: una simple estafa llevada a cabo por trileros sin honor ni vergüenza entre los que se elige por falta de mejores oportunidades. En la práctica una situación muy similar a la del capítulo de los Simpsons en el que Kang y Kodos se presentan a las elecciones presidenciales de los Estados Unidos.
Así las cosas, conviene recordar la naturaleza exacta del arco electoral al que nos enfrentamos y la absoluta falta de representatividad, honorabilidad, utilidad nacional y social y eficacia real al servicio del futuro nacional de las fuerzas que se presentan a las elecciones del régimen (que no son las de la nación, puesto que ninguna fuerza política pretende representar al pueblo sino a intereses coloniales extranjeros). Repasemos.
Nuestra vida política está estructurada en partidos de férrea disciplina (se votan siglas, no personas) que, en esencia, presentan esta disposición ideológica y de acción política:
A)—NÚCLEO CONSTITUCIONALISTA: en 1948, tras la derrota del Eje y el inicio de la Guerra Fría, Estados Unidos, que dominaba Europa, y había convertido al sector occidental en una colonia, impuso un sistema político de estabilidad y sometimiento a sus designios que se basaba en la alternancia política de tres corrientes «moderadas» que, en la práctica, se limitaban a aplicar las líneas generales de las políticas que marcaban los amos imperialistas: socialdemócratas, liberales y democristianos. Esa es la alternancia básica en toda Europa (con inclusiones posteriores como los Verdes). Esa Gran Coalición de facto es simple imposición dogmática. Trasladan a los diferentes países lo que marcan los Estados Unidos bien sea directamente, bien mediante instituciones interpuestas (con la ONU a la cabeza). En España se adoptó como alternativa política al franquismo en el llamado Contubernio de Múnich en 1962 y la integran básicamente el PP y el PSOE (si bien nacionalistas catalanes y vascos se adhirieron también a ella en aquel aquelarre de sumisión al imperialismo yanqui).
B)— DERECHA VOCINGLERA: Los medios controlados por la oligarquía, es decir el poder establecido: nos la venden como «extrema derecha» y la «izquierda» domesticada trata de que los veamos como fascistas cuando no son sino ultraliberales con prejuicios racistas, clasistas y religiosos. En conjunto vienen a imponer en España el ideario trumpista surgido de la realidad social y política estadounidense que poco tiene que ver con la española. Ideología que se mueve y medra con dinero y directrices yanquis, especialmente al servicio de los anglosajones protestantes radicalizados por su pérdida de poder e influencia en relación con otras etnias en los Estados Unidos. Hablamos de VOX, que vocifera y hace aspavientos envolviéndose en la enseña nacional, pero sirve a los bárbaros rubicundos y antiespañoles de Washington y son, por lo tanto, notorios traidores a España.
C)—ULTRAIZQUIERDA SIN CONCIENCIA DE CLASE: Entre estos hay comunistas camuflados que todavía no han aceptado el fracaso estructural e histórico de su ideología, agentes de dictaduras tercermundistas (Venezuela, Cuba, Marruecos, Irán, China…) y flipados de todo pelaje, pero, sobre todo, son portavoces de la ideología woke surgida en las elitistas universidades privadas estadounidenses que se tienen por «izquierdistas» y en absoluto están relacionadas con la realidad social, cultural, histórica o política de España dedicándose a olvidar y sepultar la lucha de clases y la defensa de los intereses comunes del pueblo para defender los de minorías residuales enmascarando así su nula intención social y socialista. Ya sabemos: PODEMOS, SUMAR, MÁS PAÍS, etc.
D)—SEPARATISTAS DE TODA LAYA: Estos son los caciques de siempre que, en el centro se encuadran en PSOE, PP y otros partidos regionalistas, pero en la periferia encubren su condición con el nacionalismo antiespañol y en el supremacismo racista (véase catalanistas y vasquistas), pero no por ello dejan de ser caciques y hacer políticas caciquiles. Se les tolera en el régimen de 1978,y hasta se les da alas, por intereses imperialistas de los Estados Unidos que, de este modo, debilitan a España y la ponen al borde de la ruptura impidiéndole fortalecerse y alcanzar su lugar en el mundo que, desde luego, no está bajo la bota yanqui. Además, algunos de ellos, siempre vendidos al mejor postor, aceptan convertirse en títeres de Rusia y China, por ejemplo los independentistas catalanes y, en su momento, también el conglomerado que ahora va de guay y moderno con las siglas de BILDU y no solo son herederos del terrorismo y del supremacismo nazi del nacionalismo vasco, sino de las maniobras de la URRS contra España a través de la demagogia anticolonialista cuando luchaba por arrebatarnos el Sáhara y las Canarias.
En resumen esa es la estructura partidista de nuestro país, nuestros Kang y Kodos particulares. Ninguno de ellos nos conduce al futuro, sino a la debacle y la disolución, ninguno representa realmente al ciudadano sino que son franquicias al servicio del colonialismo extranjero que pugna por convertirnos en un Estado fallido adscrito al Tercer Mundo, sea desde Washington, desde Moscú, desde Pekín o Caracas-La Habana. Votar es mantener el statu quo que nos conduce a la destrucción. Es preciso derribar el régimen para conquistar un futuro esperanzador y la libertad. Hoy mejor que mañana.
Desgraciadamente, estáis domesticados y marcháis como ovejas dóciles e ignorantes hacia el matadero.
En fin: dale que va, allá en el horno nos iremos a encontrar.
No debemos engañarnos: la victoria electoral del PP y Vox el 28 de mayo de 2023 es el triunfo de lo más casposo, egoísta, antipatriótico y despreciable de la hez social creada por los regímenes liberales en España.
A partir de ahora hay barra libre para el egoísmo, la especulación, el paletismo, la explotación y la concepción de la naturaleza como simple bien económico. Los señoritos y sus adláteres de boina calada han ganado y lo vamos a pagar muy caro.
Mucha gente se va a ver en la calle por la especulación inmobiliaria llevada a cabo por paletos que vendieron sus campos para comprar pisos y solo tienen la perspectiva del lucro exorbitado e inmediato, la inflación va a repuntar por la avaricia irresponsable de productores acostumbrados a exaltar la bandera y a no respetar al pueblo y la nación, los sueldos de muchos se reducirán y sus horarios y condiciones de trabajo se endurecerán por culpa de la avaricia y el inhumano afán de explotación de centenares de pequeños empresarios amparados por los excesos de los grandes. Lobos y otras especies amenazadas de extinción serán pasto de la mentalidad arcaica de los lameluzos que siguen pensando en términos de «alimañas» y patrimonialidad del entorno natural.
Los humedales, sin excepción, se verán esquilmados definitivamente para la explotación extemporánea de urbanizaciones y campos de golf en la perpetuación de un modelo de desarrollo insostenible y que ya estaba anticuado en 1980, aunque se repite, y se repite y se repite…la oligarquía parasitaria y cleptocrática española reincide siempre en el mismo sistema, incapaz de evolucionar por mucho que envíe a sus vástagos a carísimas (e ineficaces) universidades privadas anglosajonas.
En resumen: Doñana está en máximo peligro y lo van a desecar y destruir los señoritos triunfantes de la derecha casposa aglutinada bajo las siglas del PP y VOX. No podemos permitirlo. No se trata de un asunto ideológico (guste o no fueron activistas franquistas los que más hicieron por salvar Doñana ante la impotencia y el desinterés de la izquierda) sino de respeto a la Naturaleza, los Dioses, el Pueblo y la Nación (que incluye la responsabilidad medioambiental y la conservación de un ecosistema saludable como parte de su concepto).
La última batalla ha comenzado el 28 de mayo de 2023…hay que unirse para derrotar la estulticia y la culpable y destructiva avaricia de los señoritos andaluces respaldados por las urnas. La democracia no pasa por los comicios sino por la acción social responsable y valiente. ¡A las barricadas por la defensa de Doñana y el resto de humedales!