Tag Archives: cultura

FERIA DEL LIBRO

Gregorio Marañón, uno de los más insulsos y pestíferos “intelectuales” españoles firmando libros en la Feria del Libro de Madrid, allá por el franquismo.

Cuando hablamos de Feria del Libro estamos refiriéndonos, quizá sin darnos cuenta, a un intento de monopolio del hecho literario por una determinada élite que pretende controlar no solo el mercado sino también los límites ideológicos y estéticos del concepto “alta cultura”. Esto siempre fue así.

La diferencia con el pasado es que lo que ahora llamamos “intento de monopolizar” entonces era un monopolio completo en manos de ciertas oligarquías con determinada ideología. Existían editoriales que se reclamaban vanguardistas y de izquierdas, otras clásicas y de derechas y apenas podía el autor esquivar su dominio del mercado.

La tecnología ha aportado resquicios por los que el autor puede expresarse con mayor independencia y libertad apartándose de un mercado monopolístico más monopolizado que nunca por la preponderancia de los gigantes del sector que se ocultan tras la diversidad de sellos que han absorbido y junto a los cuales existen una serie de satélites “independientes” que tratan de abrirse paso y ser reconocidos como representantes de la “alta cultura” mimetizándose con los grandes. Por supuesto, los medios de comunicación de masas apoyan este intento de monopolio tanto por cuestiones de afinidades accionariales como por su condición de cadenas de transmisión del poder oligárquico que se oculta tras la ortodoxia cultural y el ansia de monopolizar el mercado. Es un síntoma más de la estructura piramidal, autoritaria y exclusivista de la sociedad en la que vivimos.

Pero el monopolio está amenazado…y eso traerá consecuencias. Vivimos tiempos de cambio y el cambio es siempre revolucionario, aunque la revolución a menudo se mezcle en la avalancha renovadora con el lodo. Mojémonos, ensuciémonos…el tiempo decantará el detritus y hará flotar el metal valioso.

© Fernando Busto de la Vega.

SIETE LIBROS PARA RELEER EN 2022

FERNANDO BUSTO DE LA VEGA
  • INTRODUCCION
  • 1.- EL IGUALITARISMO COMO REVUELTA CONTRA LA NATURALEZA (MURRAY ROTHBARD, 1974)
  • 2.- LESBIAN NATION: THE FEMINISM SOLUTION (JILL JOHNSTON, 1973)
  • 3.- EL CIERRE DE LA MENTE MODERNA (ALAN BLOOM, 1987)
  • 4.-EL AZAR Y LA NECESIDAD (JACQUES MONOD, 1970)
  • 5.-LA AGRESIÓN INTERNACIONAL (VICENTE BLANCO GASPAR, 1973)
  • 6.- LA DESNACIONALIZACIÓN DE LA MONEDA (FRIEDERICH HAYEK, 1976)
  • 7.- EL VARÓN DOMADO (ESTHER VILAR, 1971)

INTRODUCCIÓN

Sin duda, el año que vivimos, 2022 según la cuenta de Dionisio el Exiguo en la versión del papa Gregorio XIII a partir de su bula Inter Gravissimas que condujo a que en 1582, como es ampliamente sabido, al jueves 4 de octubre siguiese el viernes 15 de ese mismo mes, va a resultar un año decisivo.

Nos encontramos ante un innegable y trascendente punto de inflexión. Sin duda, en estos días un ciclo termina y se abre otro nuevo y aterradoramente diferente sumiéndonos en una desasosegante incertidumbre ante lo incontrolable de la novedad que nos aguarda.

Bien es cierto, y esto me parece lo más aterrador, que el futuro al que nos dirigimos se definirá en gran medida por decantación de los más groseros y mal digeridos légamos del presente, especialmente en su versión filosófico-ideológica. Por ese motivo me parece interesante repasar en este quicio desquiciado del siglo, en este abismo hacia una nueva época oscura a la que inevitablemente nos despeñamos, algunos libros. En esta entrada he seleccionado siete no a causa de mi afinidad intelectual con ellos ni por mi rechazo a sus tesis. Todo lo contrario. Parto de una equidistancia ciertamente perversa y viciosa, casi luciferina, sin excluir ni renunciar a la liviana impudicia del azar, para realizar una selección de títulos que proponer a mis lectores como piedra angular de una panorámica consciente, de una perspectiva subjetiva ante la bilis que el presente acabará vomitando sobre el futuro.

Cada cual juzgará bajo la consciente condena de su libre albedrío sobre la perversa propuesta y sus consecuencias epistemológicas. Yo me limito a ofrecer los dados para el hábil trile intelectual. Lo demás será cosa (y culpa) vuestra.

1.- EL IGUALITARISMO COMO REVUELTA CONTRA LA NATURALEZA (MURRAY ROTHBARD, 1974)

Pongámonos en contexto: en 1976 Milton Friedman, adalid de la Escuela Económica de Chicago (es decir: del neoliberalismo salvaje que todavía padecemos), ganó el Nobel; en 1982 sería George Stigler, otro de los sobrevalorados propagandistas de dicha tendencia, quien recibiría igual galardón. En 1975 la contraofensiva moral de la Revolución Conservadora comenzaba en Francia de la mano del insustancial (he leído sus memorias) Guiscard D´Estaing extendiéndose rápidamente a los Estados Unidos. En 1979 Margaret Thatcher llegaba a la presidencia del gobierno en Inglaterra y en 1981 Ronald Reagan a la de los Estados Unidos. Era el momento de la revancha de la extrema derecha y del liberalismo extremo frente a la contracultura marxista dominante en décadas anteriores. Dicha reacción no partía de la nada, estaba abonada. Entre otros por ensayos como este: “Egalitarianism as a revolt against nature” publicado en 1974 en la Libertarian Review por el judío (no es un dato racista, sino de índole cultural no exento de interés, no en vano dicho enasayo viene a culminar en pleno siglo XX toda la ideología desarrollada por ese pueblo desde la Edad Media europea, no significa, por lo tanto, innovación alguna sino constatación de una condición cultural acreditada durante siglos y que conllevó la misma fundación de la ciudad de Nueva York, donde nació el autor: geografía y origen son rasgos a menudo desdeñados, pero fundamentales para comprender la filosofía y la ideología) neoyorquino Murray Rothbard.

Ensayo que no deja de ser interesante revisitar en nuestros días.

2.- LESBIAN NATION: THE FEMINIST SOLUTION (JILL JOHNSTON, 1973)

En resumen: el patriarcado capitalista oprime a las mujeres haciéndolas creer que son heterosexuales cuando, en realidad, todas nacen esencialmente homosexuales. La heterosexualidad femenina es a un tiempo una forma de dominación/violación del patriarcado capitalista sobre las mujeres alienadas por una sociedad represora y artificial y una indigna forma de colaboracionismo de las mujeres con dicha maligna estructura impuesta a sangre y fuego por la innata violencia del macho. Las mujeres concienciadas solo deberían practicar sexo con otras mujeres e implementar el separatismo lésbico, porque, además, como dicen, solo una mujer conoce de verdad el cuerpo de otra mujer y puede proporcionarle placer.

En otras palabras: como soy lesbiana y fea, voy a ver como organizo las cosas para seducir jovencitas que, aunque fueran ciertamente lesbianas, no me prestarían atención porque mi edad y mi físico me sacan completamente del mercado sexual. No obstante, alienándolas con un idealismo que me haga parecer guay…o, si lo preferimos: la estrategia de tantos profesores de universidad cincuentones, calvos y entrados en carnes para seducir discípulas llevada al terreno bollo.

Desde entonces son incontables las lesbianas salidas, feas y sin gracia que han cantado esta canción a jovencitas de buen ver en institutos, universidades, cursillos y demás. Del mismo modo que ahora se investiga la pederastia en la Iglesia Católica llegará un día, y lo digo sin acritud ni escándalo, más bien con una sonrisa socarrona y pícara, que se tendrá que investigar la de tantas y tantas profesoras, líderes de opinión y femigurús del feminazismo. Es así, y todos (y todas) lo sabemos.

Todo sea por follar…

La de la foto de abajo es Jill Johnston, la autora del libro.

Personalmente he decidido inaugurar esta entrada con mi propia fotografía para que las indignadas por mi agresivo machismo podáis despellejarme con toda libertad, mala baba y franqueza juzgando mi físico con conocimiento de causa. Un beso. O no, lo que sea menos asquerosamente machista.

3.- EL CIERRE DE LA MENTE MODERNA (ALAN BLOOM, 1987)

En estos tiempos de totalitarismo woke y de dogmatismo pseudo progresista la lectura de The Closing of the American Mind: How Higher Education Has Failed Democracy and Impoverished the Souls of Today´s Students, que ese era el título original del libro publicado en 1987 por el catedrático estadounidense Alan Bloom, ha devenido una lectura prioritaria.

No perderé el tiempo en reseñas, resúmenes o escolios innecesarios, basta con que señale el camino a los actuales lectores que seguramente han olvidado ya o desconocen este trabajo y les proponga un reto que les resultará, si deciden aceptarlo, de lo más interesante e iluminador.

4.- EL AZAR Y LA NECESIDAD (JACQUES MONOD, 1970)

Tener presente en toda ocasión a Demócrito de Abdera (que entre otras cosas dijo: “todo lo existente es producto del azar y de la necesidad”) resulta una buena medida en aras de la cordura epistemológica. El premio Nobel de Fisiología o Medicina de 1965, el francés Jacques Monod, lo entendía así y por ese motivo partió de dicha proposición para articular su estudio sobre la naturaleza ontológica de la evolución y el punto de involución al que ha llegado la especie humana precisamente a causa de su progreso acelerado en los últimos siglos.

Le Hasard et la Nécessité, Essai Sur la Philosophie Naturelle de la Biologie Moderne, título original del ensayo, vio la luz en 1970. Medio siglo más tarde, me gustaría conocer la opinión de los lectores sobre si sus tesis siguen vigentes o deben ser refutadas en todo o en parte.

5.- LA AGRESIÓN INTERNACIONAL (VICENTE BLANCO GASPAR, 1973)

En las actuales circunstancias este estudio publicado por el Instituto Francisco de Vitoria del CSIC en 1973 y firmado por Vicente Blanco Gaspar, resulta de lo más recomendable y esclarecedor aportando perspectivas del todo necesarias en momento de incertidumbre moral y desorientación jurídica como el que atravesamos.

6.- LA DESNACIONALIZACIÓN DE LA MONEDA (FRIEDERICH HAYEK, 1976)

La concesión del premio Nobel no supone crédito alguno en referencia a los méritos del agraciado. Esta realidad podemos constatarla año a año con cada concesión del sobrevalorado (e ideológicamente escorado) galardón y, bien mirado, en todas sus categorías. Hayek, que recibió el de Economía en 1974, dentro del impulso al neoliberalismo salvaje que empezaba a dominar a las oligarquías mundiales de la época, es claro ejemplo de lo dicho.

El tipo era el clásico hooligan del capitalismo extremo empeñado en dirigir a la civilización a una nueva época feudal dominada por grandes corporaciones privadas no controladas por el Estado. Corporaciones capaces, incluso, de emitir sus propias monedas.

Vivimos en una época tendente al monopolio en pleno capitalismo de la vigilancia (Google, Apple, Amazon,Microsoft…) y de criptomonedas (Bitcoin, Ethereum…) sin emisor acreditado ni respaldo real, basadas en la simple especulación. Volver, por lo tanto, sobre este despropósito de Hayek puede y debe resultar más que interesante.

EL VARÓN DOMADO ( ESTHER VILAR, 1971)

La médica, psicóloga y socióloga argentina Esther Katzen, más conocida como Esther Vilar, sostenía en este ensayo, publicado originalmente en la República Federal Alemana como Der Dressierte Mann allá por 1971, el hecho (¿evidente?) de que la mujer no es oprimida por el hombre y el patriarcado sino que, por el contrario, manipula el sistema y a los individuos masculinos de la especie mediante el sexo para asegurar su propio bienestar utilizando mecanismos similares a los del experimento del perro de Pavlov, ofreciendo como estímulo el disfrute de sus atractivos sexuales, siempre ferozmente racionados y condicionados a su conveniencia.

En la segunda parte de este ensayo: El Varón Polígamo (1974) ahonda en las conclusiones de ese planteamiento señalando las ventajas que el sistema patriarcal proporciona a las mujeres (por ejemplo, y lo estamos viendo en Ucrania por mucho que el feminismo radical a través, entre otras, de ciertas ministras que han demostrado sobradamente su dogmatismo y su indigencia intelectual así como su engolfamiento en la culpable demagogia política, se empeñe en asegurar que la peor parte de las guerras las sufren las mujeres, los hombres son obligados a combatir mientras que las mujeres, no.) y demostrando que es el hombre quien lleva la peor parte del patriarcado.

No está de más repasar estos libros en estos tiempos.

Y lo dejamos aquí, de momento. Más adelante volveremos sobre textos más o menos conocidos que resultaría interesante releer en nuestros días. Si lo deseáis, podéis hacer sugerencias al respecto, con un poco de suerte me descubriréis libros que todavía desconozco y debería leer. Gracias por anticipado.

© Fernando Busto de la Vega

SOBRE FELIPE TRIGO Y LAS MIXTIFICACIONES DE LA GAUCHE DIVINE

Al analizar la cultura española del siglo XX solemos recurrir al sencillo lugar común de considerar culpable de todo lo malo a la dictadura franquista. No seré yo quien la defienda, pero resulta imprescindible ampliar perspectivas y modificar inercias de origen político y propagandístico para llegar a comprender adecuadamente el periodo y las causas que nos han conducido paulatinamente a la decadencia cultural y literaria. Y, a menudo, se pasa por alto el pésimo papel que la “Gauche Divine” y sus tejemanejes empresariales artístico-culturales basados en la mentalidad paleta, acomplejada y antiespañola de sus integrantes, procedentes en su inmensa mayoría de la burguesía barcelonesa y en su totalidad asimilados a sus premisas ideológicas, han jugado en el devenir cultural, y especialmente literario, español.

En efecto, la emergencia de Barcelona como potencia editorial e icono de modernidad especialmente durante el franquismo y siempre bajo la égida de la burguesía catalana, tan acomplejada de su subsidiariedad en el ámbito nacional como ávida de cobrar un protagonismo con marchamo de “modernidad” y “europeísmo”, supuso una catástrofe terminal para la literatura y otros ámbitos artísticos. Soy consciente de que muchos se horrorizarán ante esta heterodoxa afirmación y tratarán de esgrimir en mi contra los supuestos éxitos y logros de esa “Gauche Divine” aludiendo desde el “boom” latinoamericano (fenómeno sobredimensionado y, en general, carente de interés, aunque nos vendan lo contrario y en otras entradas exploraremos más a fondo el asunto) hasta autores como Eduardo Mendoza o Juan Marsé (uno de los pocos surgidos de ese maremágnum a quien respeto) tildándome, además, de ignorante. No discutiré con ellos, no merece la pena. Me limitaré a decir, y con toda la malévola guasa de la cita y su contexto histórico-político: “ladran, luego cabalgamos”.

Uno de los desaguisados causados por el auge de esa tan bien financiada como hábil autopropagandista generación barcelonesa es el olvido de Felipe Trigo, uno de los más relevantes y mejores escritores del siglo XX en España. Cierto que las dictaduras de Primo de Rivera y Franco ejercieron un papel decisivo y pionero en escamotear su obra (radicalmente crítica con el caciquismo y eróticamente inasumible por la hipocresía nacionalcatólica), pero no debemos olvidar que, precisamente, los retoños de la Gauche Divine procedían de esa misma burguesía caciquil que Trigo criticaba y que ejercitaban esa misma hipocresía, revistiendo de modernidad y progresismo sus propios excesos vitales al tiempo que criticaban desde el severo puritanismo marxista los ajenos. Pero, sobre todo, eran víctimas de sus propias carencias e ignorancias. De sus propias perspectivas geográficas. No conocieron, y sobre todo, no reconocieron a Trigo porque las generaciones anteriores se lo ocultaron y no lo apreciaron por su “madrileñismo centralista”. Don Felipe era extremeño (luego charnego, no nos engañemos) y triunfó en el ámbito cultural de la capital, de modo que no convenía a la proyección ideológica que desde el complejo de inferioridad catalanista alentaba a aquellos vástagos díscolos de la burguesía catalana. Además, la moda demagógica del momento era el marxismo-leninismo cuando no el maoísmo y Felipe Trigo había deambulado a lo largo de su vida desde el socialismo militante hacia el reformismo radical vinculado a Melquiades Álvarez, no resultaba, por lo tanto, buen ejemplo, era preferible postergarlo.

De hecho, el mayor y tardío esfuerzo por recuperar su figura, ya en los años ochenta del siglo XX, procedió de un cineasta castellano y marcadamente castellanista, Giménez-Rico, que adaptó en 1987 la novela Jarrapellejos llevándola al Festival de Berlín. Pero el intento no dejó de ser un fuego de artificio a causa de la indiferencia que la hegemonía cultural y literaria alcanzada en esas fechas por la ficción ideológico-cultural creada por el éxito empresarial de la Gauche Divine en España y fuera de ella, había generado un sesgo que seguía manteniendo la marginalidad esencial de Felipe Trigo en cuanto figura literaria.

Sin embargo, desde estas páginas, consciente y abiertamente combativas y heterodoxas, queremos (para mejor decir: yo, Fernando Busto de la Vega, quiero) no solo reivindicar la figura de este autor sino también su absoluta centralidad en la historia literaria española e hispano americana cuyo relato ha de modificarse en este siglo XXI perfilando y opacando el excesivo peso que el citado éxito de la Gauche Divine ha adquirido en el viciado sesgo que constituye el relato histórico de la literatura, el arte y la cultura española del siglo XX. Hay que rectificar y es preciso establecer un nuevo canon y una doxología completamente distinta. Hemos de adorar nuevos dioses hoy olvidados y postergados, y derribar a los ídolos de barro que nos ofrecen como totems intocables.

Desgraciadamente, esta entrada está ya prolongándose demasiado y será preciso posponer el análisis de la obra y personalidad de Felipe Trigo para otra ocasión. Hasta entonces, y jamás creí que pronunciaría frase semejante, ¡a cascarla, Boccaccio!

© Fernando Busto de la Vega