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LAS BECAS DE AYUSO

La democracia se basa en la igualdad de oportunidades de los ciudadanos. Vulnerar este principio significa atentar directamente contra el concepto mismo de democracia y situarse fuera de sus límites. Quien lo hace no es demócrata ni quiere vivir en una democracia.

Por supuesto, el liberalismo (no digamos ya el neoliberalismo que debemos sufrir desde hace décadas) lleva haciendo precisamente eso, atentar contra el concepto mismo de democracia y de igualdad de oportunidades, desde antes incluso de que cayera el Antiguo Régimen. No debe extrañarnos: la propaganda liberal viene a contarnos la milonga de que parlamentarismo liberal y democracia son la misma cosa, pero es mentira. El liberalismo jamás ha tenido nada que ver con la democracia, ni siquiera con la libertad, sino con los intereses bastardos de las élites, especialmente germánicas y anglosajonas, que pretendían limitar el poder del Estado, de cualquier estado que no controlasen, para poder ejercer su dominio corrupto sobre el pueblo y la nación.

En ese contexto turbio, egoísta, antipatriótico y antidemocrático que representa el pensamiento y la acción del liberalismo (y su nueva y repugnante encarnación, el neoliberalismo) debemos inscribir políticas como la existencia de colegios concertados o de universidades y hasta centros sanitarios privados que ponen en cuestión la igualdad de oportunidades de los ciudadanos otorgando ventajas trileras a las élites dominantes. Por eso podemos afirmar que España no es una verdadera democracia y que se juega en ella con cartas marcadas para favorecer a los vástagos de ciertas clases en detrimento de los de otras.

Insisto: la existencia de la educación o la sanidad privadas y su defensa es política antipatriótica y antidemocrática, lo que sitúa a quienes las defienden en el bando de los tiranos y de los traidores a la patria. Y como tales deben ser perseguidos y castigados…si es que deseamos una nación grande y una democracia verdadera.

Naturalmente no se hace, no existe esa persecución y ese castigo por el hecho en el que debo y quiero insistir: España, sumida en un amañado parlamentarismo liberal, ni es ni está en vías de ser una verdadera democracia y yace sometida por una oligarquía corrupta e ineficaz claramente enemiga del pueblo, de la nación (por mucho que se envuelvan en la bandera) e incompatible con el avance y el fortalecimiento de España.

Así las cosas, la desvergüenza de la oligarquía (estúpidamente sostenida con sus votos por parte de un pueblo sin educación ni perspectiva histórica y política) no cesa de crecer y llega a excesos como el que da origen a esta entrada: que una gobernante regional (apoyada en todo caso por un partido nacional, aunque antiespañol y enemigo del pueblo, ese que llaman PP) se permita utilizar los impuestos de los ciudadanos, en su mayor parte ajenos a la oligarquía, para financiar la educación privada de los hijos de dicha oligarquía, educación no mejor que la de aquellos que acudan a colegios públicos, pero que sí favorecerá sus futuros desarrollos profesionales porque en el laberinto de dominio que han conformado, quien procede de ciertos centros privados siempre contará con mayor acceso a los puestos de responsabilidad que alguien que proceda de los públicos, aunque su capacidad y su formación sea inferior. Es parte de las ventajas que la corrupta cleptocracia española se reserva en abierta contradicción con los intereses de la nación y la justicia democrática.

En una democracia real, la política de becas a ricos con dinero público debería llevar a su promotora, Isabel Díaz Ayuso, directamente a la cárcel y a afrontar un duro juicio (y un durísimo castigo) por traición al pueblo, conspiración contra la democracia y actos contra la nación. Naturalmente su partido debería ser disuelto y sus dirigentes y militantes disciplinados y reeducados en los valores democráticos y patrióticos.

No sucederá por una sencilla razón: no vivimos en una democracia sino en una tiranía disimulada que permite a determinados enemigos de la nación y el pueblo expresar sus políticas antidemocráticas y antiespañolas e incluso llevarlas a cabo.

¿Habrá que recordar aquí a Francisco de Vitoria y el derecho a sublevarse contra la tiranía? Creo que sí. Al menos yo lo haré.

Estaría bien que el lector leyera también esta entrada , esta y quizá esta. Lo dejamos aquí.

© Fernando Busto de la Vega.

SOBRE LA REACTIVACIÓN DEL PATRONATO DEL ARCHIVO DE LA CORONA DE ARAGÓN (LÓGICA DESCONFIANZA CONTRA EL SUPREMACISMO CATALANISTA)

Hay que recordar de dónde venimos: del escándalo de prevaricación (que nunca fue porque los medios de comunicación españoles viven al servicio de intereses políticos poco nacionales) de la candidatura a los juegos olímpicos de invierno de 2030, donde, es público y notorio (pero se silencia) que el supremacismo independentista catalán con apoyo de un ministro de Cultura y Deportes catalán captó (no quiero decir sobornó para evitar problemas) al jefe del COE con la máxima de «no hacer ni caso a Zaragoza, a los aragoneses» y dejar a Aragón convertido en un simple apéndice servil de dicho e indebido supremacismo.

Ahora el mismo ministro, Miguel Iceta, dice que, después de doce años de bloqueo, va a activar de nuevo el Patronato del Archivo de la Corona de Aragón…¿habrá que desconfiar de nuevo del ministro, de sus actos y de los supremacistas catalanistas? Estimo que sí.

Por cierto: puesto que el Archivo de la Corona de Aragón es un bien nacional español y los supremacistas catalanistas quieren independizarse de España (aunque si vamos a empezar a mover fronteras habrá que recordarles que deben devolver Lérida y el bajo Ebro hasta la desembocadura a Aragón) es lógico que la sede del archivo se traslade a una ciudad leal y firme en su españolidad.

Reclamo que el Archivo de la Corona de Aragón se traslade a Zaragoza, por otro lado, ciudad en cuya Seo debían coronarse los reyes de Aragón, que eran también condes de Barcelona, si bien este último es un rango jurídico inferior.

Señor Iceta: el Archivo de la Corona de Aragón, a Zaragoza, ya.

Va siendo hora de premiar a los leales y castigar a quienes negociaron con nuestros enemigos (Rusia, China, Marruecos…)

© Fernando Busto de la Vega

QUEVEDO SIGUE PRESENTE

Confieso que siempre tuve a don Francisco de Quevedo como maestro y referencia (sin desmerecer, por supuesto, a Cervantes, Lope y otros grandes hoy tan olvidados o más que estos).

Contaré aquí que el primer tomo de obras completas de un autor que compré, y no en librería sino en el rastro, una mañana de sábado primaveral, acaso con no más de quince años y llevando de la cintura a una de las muchachas que amaba entonces y me amaban, fue precisamente el de poesías de Don Francisco.

Hoy en día sigo teniéndole muy presente y hago mías, por desgracia, casi cuatrocientos años después, sus preocupaciones, que reproduzco aquí recitadas por quienes, sin duda, declaman mejor que yo.

¿Siempre se ha de sentir lo que se dice? ¿Nunca se ha de decir lo que se siente?

No he de callar…

© Fernando Busto de la Vega.

EL IRLANDÉS VIOLADO

Hace unos pocos días un turista irlandés fue brutalmente violado en Valencia por un par de inmigrantes magrebíes. ¿Alguien ha oído la condena de las feministas o de algún representante de ese colectivo caracterizado por una sopa de letras que antes resumíamos con el modismo «mariconas varias» y que ahora andan celebrando su orgullo, y quién sabe si expandiendo la viruela del mono, por ahí?

Claro que no. Cuando la víctima es un hombre blanco y europeo no les importa. Puede incluso que muchas y muches se alegren. Eso nos explica a las claras el nivel moral de tales grupos y nos ilustra bien sobre lo que llaman igualdad y derechos humanos.

Por cierto: la prensa, al servicio de la propaganda del régimen que debemos soportar, tampoco ha prorrumpido en alharacas ni movido escándalo (del mismo modo que guarda sepulcral silencio sobre el carácter de transmisión sexual de la citada viruela y su vinculación con determinados colectivos privilegiados). Tomemos nota del detalle para comprender mejor el mundo en que nos están haciendo vivir e ir preparando el cambio radical que necesitamos.

© Fernando Busto de la Vega.

MÉXICO Y LA MANIPULACIÓN MASÓNICA

Obsérvese como la inicial central «G» es la alusión a dios en ingles «God». La masonería no rinde culto a Dios en el único idioma sagrado que perdura, el español, sino en jerigonza bárbara. Sus valores son contrarios a los de la civilización heredada y transmitida por España.

La Masonería es una sociedad secreta diseñada contra la civilización para imponer la ideología y los intereses de los bárbaros del norte, especialmente los anglosajones.

Sin excepción, los grandes «libertadores» americanos, que en su mayoría también fueron genocidas y se distinguieron por sus crímenes de guerra contra los españoles y las comunidades indígenas que los apoyaban, fueron masones y trabajaron a sueldo de Inglaterra para destruir la España transoceánica y dividirla en numerosas repúblicas fácilmente controlables por Inglaterra primero y por Estados Unidos después. Podemos, por lo tanto, tacharlos a todos de traidores a España y al pueblo porque destruyeron un país grande y rico para convertirlo en una serie de colonias solo nominalmente independientes y pobres controladas por los anglosajones.

Por cierto, conviene recordar que todos los territorios de América tuvieron representantes en las cortes de Cádiz y sus diputados participaron en la elaboración de la Constitución de 1812. Es decir: ninguno de los «Libertadores» se levantaron contra un imperio que los oprimía sino contra su propia nación en cuyas cortes y legislación habían participado en pie de igualdad.

Pues bien: para justificar sus actos injustificables al servicio de los intereses imperialistas anglosajones y en el seno de logias masónicas, aquellos traidores genocidas y corruptos debían inventarse una retórica que encubriese sus crímenes.

Parte de esa retórica consistía en negar el papel civilizador e integrador de España.

En Nueva España, y esta es una hábil manipulación que todavía persiste incluso en el nombre de la república, para negar la labor integradora y civilizadora de España, los masones escogieron con plena intención el nombre del nuevo estado: México…seleccionando a los salvajes y crueles aztecas que tiranizaban al resto de los pueblos novohispanos sometiéndolos entre otras cosas a frecuentes sacrificios humanos.

Hay que recordar que todos los pueblos de Nueva España, con los tlaxcaltecas a la cabeza, ayudaron a España contra los aztecas y que el triunfo español significó la libertad y el fin de los sacrificios humanos para los pueblos novohispanos hasta entonces sometidos al salvajismo mexica. Y no solo eso: los tlaxcaltecas y otros pueblos se unieron a los españoles en pie de igualdad luchando en Peru y las Filipinas. Ese era el modelo real de Nueva España: la colaboración e integración de los pueblos nativos con los españoles manteniendo a raya la piratería anglosajona y el salvajismo de imperios como el azteca, basado en el canibalismo y los sacrificios humanos.

El verdadero nombre nativo de Nueva España debería haber sido Tlaxcala, pero los masones al servicio de Inglaterra querían borrar la realidad de la presencia española y prefirieron escoger México, el sangriento imperio de los sacrificios humanos masivos que unió a todos los pueblos novohispanos a Hernán Cortés para establecer la libertad y la paz.

Mexicanos: conviene que volváis a mirar vuestra historia y la limpiéis de las mentiras de los masones. Me gustará ver el nacimiento de la República de Tlaxcala y el fin de la República de México.

Volveremos a ser grandes (cuando nos libremos del imperialismos anglosajón que nos divide y fragmenta)

© Fernando Busto de la Vega.