Asistimos estos días a como Rusia está atacando Kiev y otros objetivos en Ucrania con drones iraníes. Drones baratos, relativamente pequeños y que funcionan como enjambres. Si no nos hemos molestado en estudiar la teoría militar occidental en los últimos meses, puede que esto no nos diga nada.
No obstante, como ya explicábamos en estas mismas páginas a finales de julio(y aquí) de este año, la doctrina militar yanqui estaba empezando a teorizar muy sesudamente sobre ese tipo de guerra. ¿Qué nos dice esto? Nos habla muy a las claras del retraso militar de los Estados Unidos. Un retraso que viene a sumarse a otros de tipo social (su ideología y estructura económica han quedado básicamente obsoletas y anticuadas) o tecnológico (carecen todavía de trenes de alta velocidad, por ejemplo).
Una de las grandes sorpresas de la guerra de Ucrania ha sido ver fracasar a la maquinaria militar rusa. Sobre eso nos han informado hasta la saciedad. Lo que nos ocultan es el modo en que Irán y otras potencias han superado las tácticas y la doctrina militar de los Estados Unidos (y, por lo tanto, de la OTAN) y el riesgo cierto de ver fracasar a la maquinaria militar occidental si se ve forzada a entrar en combate. Tengámoslo en cuenta de cara al futuro.
María Antonia Trujillo, exministra española, traidora y renegada al servicio de Marruecos.
Cualquier español (o española, tanto monta) que niegue la españolidad de Gibraltar o de Ceuta y Melilla, es un traidor declarado. Cualquier español que se ponga al servicio del islam, del protestantismo y sus derivaciones políticas o de Marruecos es un renegado y ambas categorías tienen un solo destino en una España donde el orden y la grandeza se hayan restaurado: el máximo castigo.
Si ese español o española han detentado, como la renegada y traidora María Antonia Trujillo, pasada, vía catre y corrupción, al servicio de Marruecos, algún cargo ministerial o político, el delito es mayor y el castigo deberá ser, por ende, más riguroso.
Naturalmente, esa traidora y renegada, culpable de atentar directamente contra la integridad territorial y moral de España, no sufrirá ningún castigo en el débil e inmoral régimen liberal impuesto por nuestros enemigos que ahora padecemos, lo cual demuestra con total claridad que debemos cambiarlo a la mayor brevedad y con una profunda revisión de todos sus deleznables principios.
En cualquier caso, tarde o temprano, la renegada y traidora Trujillo deberá pagar sus culpas.
Hasta entonces, y sin olvidar quién la nombró ministra, habrá que meditar muy profundamente sobre las últimas consecuencias de la «Alianza de Civilizaciones» que quería vendernos el progresismo patrio encabezado por el tal Rodríguez Zapatero que anda ahora al servicio del régimen bolivariano y, por ende, ejerciendo también de traidor y renegado.
Por cierto, que esa es una condición muy propia de los cabecillas del PSOE. Recordemos a Largo Caballero vendido a Moscú y tratando de quebrar la unidad territorial española, a Indalecio Prieto y Rodolfo Llopis participando en el Movimiento Europeo y en el Contubernio de Múnich que diseñó la débil España actual, a Felipe González vendido a los alemanes a través de la Fundación Friederich Ebert y aceptando nacionalidades distintas de la española (colombiana, dominicana…), a Rodríguez Zapatero y sus chanchullos con bolivarianos y China…a Sánchez y sus acuerdos con bolivarianos e independentistas…
Quien me sigue lo sabe: siempre he sido partidario de la ilegalización del PP, pero también lo soy de la del PSOE y, desde luego, aspiro a un nuevo régimen que castigue a todos los traidores a España y al pueblo que hemos padecido y seguimos padeciendo. Ni me escondo ni me callo. Aunque me censuren y me persigan, que todo se andará y, creedme, ya se ha andado.
La noticia no deja de ser llamativa. Al parecer, Amalia de Holanda, la princesa heredera de los Países Bajos, está siendo amenazada por una mafia de origen marroquí, pero asentada y desarrollada en Holanda, cuyo jefe, Ridouan Taghi, ha sido encarcelado y maquina con matarla como forma de presionar al Estado neerlandés. Lógica consecuencia del equivocado enfoque ideológico del liberalismo y el progresismo que padecemos en Europa y del calvinismo político e ideológico dominante.
En España la proliferación de bandas latinas está disparando la delincuencia y amenaza con convertir el país en un lugar inhabitable como, de hecho, lo son aquellos países de donde proceden los miembros de estas bandas. Todo ello sin que se haya puesto coto todavía a las mafias gitanas, porque son mayoritariamente gitanas, de la droga. Pero la ideología dominante hace que no se pueda informar, ni siquiera en el régimen interno policial, sobre la entidad étnica de los delincuentes. Mientras se inventan y se promocionan delitos puramente ideológicos y destinados a imponer una doctrina política determinada (y perjudicial a la vez que inoperante) como la violencia machista o el delito de odio, se permite que las mafias en general y las organizadas por extranjeros en particular arraiguen, se desarrollen y alcancen la capacidad de llegar a chantajear al Estado, o a barrerlo de zonas determinadas (todos esos barrios en los que por una razón u otra no entra ni siquiera la policía, barrios cuya composición étnica, por imperativos de la inquisición progre, dejo a la perspicacia del lector)…
Ese es el camino que llevamos. El liberalismo progre es ineficaz, peor aún: contraproducente y, si permitimos que siga dirigiendo nuestros destinos, acabará destruyendo Europa.
Un delincuente, sea cual sea su origen étnico o social, no es ni puede ser considerado una víctima. Se ha convertido en un depredador, un parásito, que debe ser eliminado. Una célula cancerígena que debe ser erradica para preservar la salud del organismo social. Cualquier excusa, forma de pensamiento o ideología que impida la persecución implacable y eficaz de esos entes gangrenosos resulta indeseable y nociva. Es la hegemonía social de las personas honradas expresada a través de un Estado fuerte e implacable con el crimen y el vandalismo disolvente la que debe imperar en las calles y campos de los países avanzados. El progresismo liberal nos conduce de cabeza a la anarquía y el caos. Acabemos con él antes de que acabe con todo.
Muchos me tildarán de racista y ultraderechista por decir abiertamente estas cosas. Y ese es el problema: su ciego fanatismo ideológico que les impide el raciocinio convirtiéndoles en ladrillos de una dictadura perjudicial y destructiva, de un muro obsesivo y gris financiado por enemigos de los pueblos europeos que de algún modo antes que después deberemos soslayar para llevar a cabo las actuaciones necesarias para convertir en una realidad tangible la verdadera democracia.
Todo el mundo puede distinguir a un cayetano de un punki, a un guardia de un camarero, a una monja de una prostituta…es solo cuestión de atrezo. La ropa lo es todo, determina nuestra identidad a pesar del dicho, cierto, de que el hábito no hace al monje.
Hace muchos años, tendría once o doce, recuerdo haber visto en una revista algo sensacionalista un reportaje fotográfico sobre una boda nudista. Ya puede imaginar el lector las imágenes: todo el mundo en cueros, incluida la novia …salvo por el detalle de que esta llevaba zapatos blancos de tacón y un velo, además del ramo. Sin esos aditamentos hubiera sido una invitada más. Necesitaba el velo para distinguirse entre las otras. Esto me hizo pensar mucho (sí, con doce años podía pensar incluso en presencia de mujeres encueradas, era así de rarito y repugnante) sobre la identidad y la impostura. Sobre el ritual y la cotidianidad.
He aquí un concepto, o una fantasía, que se perpetúa en el tiempo. Otro dato para reflexionar.
Estos días se celebran en mi ciudad natal, y en la que sigo viviendo, las fiestas del Pilar y conforme a la costumbre, son innumerables quienes salen a la calle con el cachirulo a cuadros rojos y negros colgado al cuello, o enrollado en la muñeca o, algunas chicas sexys, en el muslo a guisa de liga y Laura, la camarera que todos los días me pone el café con leche y los churros para desayunar, a modo de extraña cofia que, sin embargo, le quedaba bien. Diré más: la amiga complaciente de turno (carita de niña, enormes tetas, precioso culo, Lucía de nombre, que se enfadará si no la cito…) se despelotó del todo llegado el momento, ya en la intimidad y de madrugada, pero dejándose el cachirulo al cuello dadas las fechas…lo que no deja de resultar curioso y perturbadoramente morboso.
También abundan los peñistas que se pasean con los uniformes de sus peñas y los cientos de miles de personas de toda edad y ambos sexos que participan en la Ofrenda de Flores reivindicando su procedencia. La inmensa mayoría vestidos de baturros, no pocos luciendo trajes regionales de otras zonas o incluso de otros países.
El atuendo, aunque solo sea portado un día al año, representa la identidad y nuestras raíces y creencias. En primavera serán muchos los que salgan a la calle para participar en procesiones ataviados con sus hábitos, sus capirotes y sus terceroles… Antes vendrá Halloween con sus preceptivos disfraces y Navidad con sus jerséis horrendos y sus ya casi olvidados gorritos de cartón y, en mayo, las comuniones con sus trajes de marinerito y de novia y los papás con traje y corbata.
La ropa, especialmente la ceremonial, nos define y define nuestro origen y nuestra identidad.
Lo cual no impide que, en ocasiones, se produzcan desajustes ocasionados por la aculturación a la que estamos sometidos y que resultan significativos. Por ejemplo: el hijo de seis años de un amigo mío que se empeñaba en salir en la Ofrenda de Flores vestido de Darth Vader y, por alguna razón, insistía en que su padre se disfrazara de Princesa Leia y su madre de Stormtrooper. No le dieron el capricho, claro, y el niño pilló un rebote épico que solo una sobredosis de longaniza, pan, chocolate y churros pudo calmar convenciéndole de aceptar vestir el preceptivo traje regional, como el resto de su familia.
Primero fue la inmundicia de declarar el glorioso día de la Hispanidad, el 12 de octubre, fecha en la que comenzó la civilización del continente americano por parte de España, como día de los pueblos indígenas, lo que viene a exaltar, por ejemplo, los sacrificios humanos de aztecas o incas y a olvidar a pueblos como las tlaxcaltecas que se beneficiaron de la llegada de los españoles y sirvieron estrechamente a su lado, y a ningunear la inmensa obra civilizatoria de España en todo el mundo, también en América ( sin ir más lejos, fundamos la primera universidad de América en 1551) perpetuando la infame falsedad de la Leyenda Negra, inventada por protestantes y masones para justificar sus actos de piratería y de desconocimiento de la verdadera y legítima autoridad de Roma, encarnada, hasta nuestros días, en España.
Es, además, muestra de ingratitud puesto, que, sin la intervención de España, los Estados Unidos jamás hubieran podido independizarse de Inglaterra. Sin España, no habrían existido.
Después viene celebrar el Día de Colón y elogiar la inmigración italiana olvidando la enorme aportación de España (y de los hispanos, claro que estos siguen soportando que les apliquen el remoquete de latinos) en Estados Unidos.
Y nosotros seguimos en la OTAN, que no protege la integridad de nuestro territorio (no olvidemos Ceuta y Melilla y las demás plazas y peñones de soberanía en África) ni nos permite el mando sobre el estrecho y las Canarias que legítimamente nos corresponde.
Pretenden ahora, en esa tesitura, conducirnos a la guerra para mantener el imperialismo yanqui en el mundo. Yo no soy fan de Putin, pero me niego en redondo a desperdiciar sangre y recursos españoles a las órdenes de los Estados Unidos que desde hace más de un siglo han demostrado su ingratitud y su enemistad a España.
NEUTRALIDAD, YA. ABANDONEMOS LA OTAN, HOY.
En cuanto a vosotros, peleles latinos que compráis el discurso del indigenismo y del odio a España que perpetúa vuestra condición de ciudadanos de segunda en los Estados Unidos y justifica vuestra marginación ¿cuándo entraréis en razón? ¿Cuándo comprenderéis que la herencia hispana os ennoblece y os convierte en un pueblo superior al margen de vuestra realidad genética? La Hispanidad, que se celebra hoy, el 12 de octubre, con su epicentro en Zaragoza, España, os hace grandes y libres, el indigenismo y el odio a España, ciudadanos de segunda. ¡Despertad de una vez!
Banderas hispano-americanas en una de las columnas de la Basílica del Pilar en Zaragoza (España), centro de la Hispanidad. Todas las banderas de los países hispano-americanos se muestran en diversas columnas como símbolo de unidad y grandeza.